La entrada de Aaron Hendel después de Grand Central Market

Cuando pienso de mi identidad como se pertenece a la comida y también mi vida y mi origen étnico, mi religión es el factor más importante y significante. Ambos de mis padres son judíos que del noreste de los Estados Unidos pero con sus raíces del este de Europa, y aunque mi familia y yo no somos muy religiosos, la comida judía tiene una importancia grande en nuestras vidas y también en nuestra mesa de cena.

Una cosa que une todos los judíos a través de los Estados Unidos y también en todo el mundo es nuestra comida para las días festivas. Esto ha sido el caso por siglos y siglos. Pues cuando leí ¡Que Vivan Los Tamales! por Jeffrey Pilcher y entonces “Everyone Eats, Understanding Food and Culture” por E.N. Anderson, pensé de una comida en particular.

https://ibeafoodie.files.wordpress.com/
https://ibeafoodie.files.wordpress.com/

Matzah es un pan ázimo que nos Judíos comemos durante de Passover, un feriado en la primavera. Matzah, en adición a su forma natural, es usado en muchas maneras como para la sopa de bola de matzah. Pilcher mencionó que los tamales fueron las primeras comidas que eran preparadas para festivales Aztecas. Para Passover, la primera cosa comemos es siempre la sopa de bola de matzah. Mi abuela prepara la mejor sopa de bola de matzah en el mundo. Mi familia nunca quiere esperar la sopa; la comemos tan pronto como la cena empiece. Pero la sopa no es el fin de la matzah a Passover; luego, comemos matzah en su forma regular. Y el próximo día para el desayuno, mi tío prepara matzah brei, que es más o menos matzah con huevos revueltos y jarabe.

http://www.tablespoon.com/-/media/Images/Articles/PostImages/2012/12/week1/2012-12-01-crockpot-matzo-p3-580w.jpg?la=en
http://www.tablespoon.com/-/media/Images/Articles/PostImages/2012/12/week1/2012-12-01-crockpot-matzo-p3-580w.jpg?la=en

Ahora debo explicar la historia de Passover y la matzah. Según la Biblia, cuando los judíos eran esclavos en Egipto Anciano, Dios castigó a los egipcios con diez plagas horribles, como la oscuridad total y las enjambres de langostas. La decima fue la muerte del primogénito en cada familia con la excepción de las familias judías que Dios “passed over.” Entonces el faraón egipcio permitió a los judíos salir. Entonces los judíos estaban preparando comida para traer en su viaje a Israel, pero el faraón cambió su mente. Los judíos no pudieron esperar el pan subir y terminar, entonces lo tomaron en la forma ázima y escaparon. La Biblia dice entonces que Dios abrió el Mar Rojo para Moisés y los judíos para que pudieran caminar a través, y cuando el faraón y su milita entraron el agua, Dios cerró el Mar, ahogando a los egipcios.

Pues la conexión entre la matzah y los tamales con respecto a la importancia religiosa y cultural es muy evidente para mí. Pero cuando leí el escrito de Anderson, especialmente cuando él dijo sobre las fronteras, pensé de matzah desde otro ángulo.

La matzah es una grapa cultural para los judíos, y la tierra de los judíos es Israel; en la Biblia, Dios dijo esto, y ahora Israel es “el estado judío”. ¡Pero la matzah fue creado en Egipto! Sin embargo, nadie refiere a la matzah como una comida egipcia, porque los egipcios no la crearon. Así la matzah no es una comida ni israelí ni egipcia; es una comida judía. La religión no tiene las fronteras fiscales. Profesora Portnoy escribió en su libro cuando analizó la escritura de Anderson que “It is not possible to define foodways by national borders.” Con el ejemplo de la matzah y su origen, es claro que esta declaración es exactamente correcto. Aunque la matzah fue creado en un país diferente que el Israel, no hay duda que la matzah es una comida autentica para los judíos.

También hay reglas estrictas para la matzah: solamente supone tener el agua y la harina. Pero es muy común ahora incluir los huevos. Simplemente, los huevos crean un mejor sabor. Pues cuando hay matzah con huevos, ¿es inauténtico?

Cuando Jonathan Gold estaba diciendo sobre la comida latina en Los Ángeles, dijo que “Tito’s Tacos and El Cholo are authentic representations of what Mexican food has evolved into.” Es la misma idea con respeto a matzah con huevos, aunque no es la forma original. Es una evolución de la comida judía.

Una comida similar con respeto a estas ideas mismas es la empanada. La empanada tiene un origen español, pero en restaurantes “mexicanos” como El Cholo es un plato principal. Cuando fuimos a Grand Central Market en el centro de la ciudad de Los Ángeles, probé las empanadas de Sorito’s Pupuseria, un establecimiento salvadoreño. Las empanadas eran magníficas; estaban llenados con plátanos fritos, unas comidas indígenas a América latina (tanto como otros lugares donde ellos crecen).

20170214_14562120170214_15411620170214_160217

Esto plantea una pregunta. ¿Estas empanadas son autenticas o no? Hay un aspecto salvadoreño y otro aspecto europeo. Esta combinación es similar a las influencias españoles con su trigo y mexicanos con su maíz que Pilcher mencionó. Es “a fusion of both; wheat and corn came to be seen as a complimentary pair, each an authentic representation of a mestizo national cuisine.” Pienso que la fusión de los plátanos y las empanadas es una situación muy similar, pues las empanadas de Sorito’s todavía son autenticas.

Finalmente, no sería justo olvidar de describir estas empanadas. La mezcla de las texturas, crujiente en el exterior y pegajoso en el interior, era encantador. Eran muy ricos entonces no podía comer muchas, pero mi estomago todavía fue completamente satisfecho. Para mis ojos y también para mis papilas gustativas, parecían como los smores, con un exterior de oro duro y un interior más brillante y suave. ¡Definitivament las recomiendo!

 

#8 La última reflexión

Durante esta clase, tenía muchas oportunidades para explorar el mundo culinario en la ciudad de Los Ángeles. Desde mi primera visita a un restaurante salvadoreño hasta la excursión a LACMA con mi clase, cada semana era una aventura nueva. Sí, había momentos cuando llegaba tarde al sitio debido al tráfico. Y sí, me disfrutaba escribir algunos blogs más que otros. Pero cuando relejo sobre este semestre, pienso que todos los momentos eran muy divertidos o educativos.

 

Para mí, una de las mejores experiencias fue cuando nuestra clase visitamos Mariscos Jalisco. Mi parte favorito sobre Mariscos Jalisco fue la comida (tacos dorados) y la historia personal de Raúl Ortega. El sabor de los tacos dorados era rico debido al aguacate y la salsa encima de la comida. Aunque la comida era deliciosa, lo que es más importante recordar la lucha de las loncheras y los vendedores ambulantes. La policía no debe quitar los equipos de estos vendedores ni da multas tampoco. Las loncheras son un parte importante de la cultura de Los Ángeles. Por eso, la gente debe protegerlas.

También, me gustaba escribir el quinto blog sobre la experiencia ficticia de una madre en el Sur de Los Ángeles. El momento que entendía la lucha de algunos madres fue el momento cuando necesite caminar el 1.3 millas a mi apartamento. No quería esperar 35 minutos más por el autobús.  El transporte público no es fiable y eficiente para las personas sin acceso a un coche. Por consiguiente, si fuera una madre del Sur de Los Ángeles ahora, no sabría cómo dar comida saludable a mis hijos.

Para resumir, estoy muy agradecida por estas oportunidades para aprender algo nuevo y profundo sobre la ciudad de ángeles. Comía muchos platos deliciosos y tenía un buen tiempo con mis condiscípulos. Encontré un amor por esta ciudad a través de esta clase. Por eso, como Jonathan Gold dice en el documental, City of Gold, “”I can’t tell you how much I love Los Angeles”.

Mi Flor Blanca: Salvadoreño y Auténtico

Es difícil especificar mi identidad porque soy una combinación de las culturas. La cultura de mi familia es tanto vietnamita y chino. Mi madre es de Vietnam, y mi padre es de China. Pero, yo nací y crecí en Kansas City, Kansas así que mi cultura es muy “americanizado”. Un plato muy común en Vietnam es pho. Pho es una sopa de fideos de arroz y carne con guarnición de verduras frescas, como brotes de soja, menta, albahaca y cebolla blanca. Se tarda unas horas para las especias a hervir y hacer el sabroso caldo en sabor. Los vietnamitas utilizan palillos y una cuchara para consumir esta comida. Por otro espectro, un plato chino común que se hace y mi abuela hace que todo el tiempo es bolas de masa hervida. Bolas de masa hervida son generalmente carne picada y verduras envueltas en una masa y se hierve en agua hasta que esté completamente cocidos. Para el Año Nuevo chino, cual es hoy, mi abuela siempre hace que muchos platos de bolas de masa con carne y cebollino para mi familia para comer, así como otros platos tradicionales chinos comunes. Al igual que pho, esto se come con palillos y se sumerge en una salsa de soja y vinagre.

La semana pasada, monté una bicicleta a Mi Flor Blanca, ubicado cerca de la sección transversal de Hoover y Unión. Mi Flor Blanca es un restaurante salvadoreño que al instante me convenció de su autenticidad rápidamente. Había dos mujeres mayores que se sientan en una de las mesas cuando entré. El propietario, así como la camarera y el servidor me dijeron que sentarse en cualquier mesa que quería. Parecía muy decoradas de forma sencilla y humilde. La propietaria no hablaba Inglés, así que tuve la posibilidad de practicar mis habilidades de habla hispana. Para un aperitivo, la mujer recomienda probar las pupusas y dijo que las pupusas revueltas eran su favorito.

La camarera sirvió la pupusa revuelta con un pequeño tubo de plástico de curtido, que es un condimento de la col hecha de cebolla, col, zanahorias, y el jugo de limón con una pizca de sal. La capa exterior de la pupusa era una consistencia perfecta de crujiente, pero no grasienta. El interiors se llenó de chicharrón y queso. La cantidad de chicharrón al queso estaba bien hecho con el fin de no sobrecargar el otro sabor. El chicharrón y queso con la harina de patata a la inglesa era apetitoso, especialmente cuando se añadió el curtido.. En el artículo de Pilcher, menciona la autenticidad en el contexto de “the same food we serve at home”, citado por Alicia Gironell D’Angeli. Aunque esto es con respecto a la comida mexicana, Pilcher dice “we did not have the lard and grease that most people think of Mexican in our roots”. La pupusa era crujiente y lleno de sabor, pero no tienen ninguna grasa en absoluto.

Para un plato principal, pedí la carne asada, un pedazo de carne de vacuno a la parrilla con un lado de arroz, frijoles y verduras frescas. La carne estaba preparado la cantidad perfecta de tiempo y era muy muy jugoso. Los frijoles que pedí con él eran los mejores frijoles que he tenido. Lo describiría los frijoles como sazonados y celestiales. Me gustó mucho mi comida y quiero volver pronto para probar otros platos en el menú. Creo que este lugar se encuentra entre “periphery” de Anderson y “core”. “Core” se describe de ser más sofisticado y elaborado, que no creo para describir Mi Flor Blanca. Es muy simple en ingredientes y platos. “Periphery” se supone que es “menos dramático, pero todavía causa del pensamiento”, que describe más de lo que Mi Flor Blanca es como. El menú hace que los platos son sencillos, pero en realidad es un misterio de cómo este tipo de platos sencillos llevan mucho sabor.

IMG_3672
El plato de Carne Asada

Pensé que Mi Flor Blanca era auténtica para un restaurante salvadoreño con referencia a las lecturas. Me gusta mucho la opinión de Pilcher en el tópico de autenticidad, que era “Authenticity is an ongoing contest… The process succeeds only if no side finally wins, thereby causing récipes to be lost.” Mi Flor Blanca tiene una gran cantidad de deliciosos sabores e ingredientes de su comida y recomendaría para visitar. Está cerca, barato y delicioso.

 

#3 – La Matriarca y la Comida

IMG_8660.JPG

Hay una pupuseria cerca de mi casa, a casi cinco manzanas de mi casa. Muchas veces he pasado enfrente del pequeño restaurante con un exterior de amarillo vibrante, pero nunca he probado la comida. Supongo que es salvadoreño porque su especialidad es la pupusa—un plato común del Salvador. El restaurante se llama Mely’s Pupuseria porque Mely es la matriarca del establecimiento; saluda a toda su clientela y organiza a sus empleados en la cocina. Me recuerda a mi propia madre, quien crió a mi hermano y yo sin esposo ni compañero—la matriarca de mi casa y la inspiración de mis esfuerzos.

Al final de su introducción, Pilcher nota la importancia de las mujeres en la formación de una cultura culinaria. Cuando pienso en mi identidad, pienso en mi madre y como crecí en casa con solo ella como mi fuente de apoyo y amor incondicional. Me identifico como italiana-americana e irlandesa-americana; los padres de mi madre inmigraron a California desde estos países. Sin embargo vinieron durante un tiempo muy prejuicio para los italianos e irlandesas, y no preservaron muchas costumbres de sus culturas. En términos de la comida italiana, tengo algunas recetas originales—para unas galletas y risotto por ejemplo. Mi madre cocina todo. Anderson averigua el origen de la comida italiana minuciosamente, y la comida de mi madre es una interpretación nueva que extiende el desarrollado de la comida; todavía es comida auténtica de mi herencia y mi vida.

IMG_8653
Un panorama de una pequeña sección del restaurante, incluyendo mi madre y yo 

He vivido toda mi vida en mi casa en Altadena, pero Mely’s Pupuseria apareció en mi vecindario solo hace seis u ocho meses. Me siento orgullosa de mi vecindario en Altadena. Es muy cerca de Pasadena que tiene una reputación de ser muy anglo, pero Altadena es muy diversa. Está situada en la periferia del condenado de Los Ángeles, y la comida refleja esta estatus como Anderson describe. Dice, <<Typically, the core has the most elaborate foodways; sophistication and elaboration diminish as one moves toward the periphery.>> Considero esta declaración neutral. No pienso que las pupusas de Mely’s Pupuseria sea muy elaboradas; son muy simples, pero son deliciosas. El restaurante tiene muy poco espacio sin mucho aire acondicionado, pero las puertas siempre están abiertas; no es un problema. El lugar no es complicado, y las pupusas también no son; es parte del encanto.

Comer en Mely’s Pupuseria me parece una experiencia muy auténtica. Mely habla con todos muy sinceramente y sirve sus pupusas con entusiasmo. Cuando vi que el restaurante estaba lleno de personas latinas-americanas, hablando español, tenía más confianza en la autenticidad de la comida como salvadoreña. No debo hacer generalizaciones sobre la comida de una nación basadas en la clientela o el uso de español, pero a pesar de todo, confía en la comida porque la jefa Mely me parecía muy genuina, y aprecio una mujer fuerte y dedicada—como mi madre.

IMG_8651
Muy feliz después de mi comida simple y sabrosa 

#1: Aro Latin- una experiencia fuerte de comida Salvadoreña

En sábado mis amigos y yo fuimos a un restaurante que se llama Aro Latin.  Era un restaurante que se ubicó en South Pasadena en la cruz de Mission y Diamond avenida.  Su exterior es muy moderno con paredes morenos que dieron el restaurante un mirada limpia.  Cuando entramos, el ambiente combinó con la tema de moderno chic.  La iluminación fue oscuro pues le dio un ambiente romántico con las luces colgaron bajos y velas estaban en las mesas.  El menú estaba llenando con platos salvadoreños porque la historia es que el dueño es indio y tenia un restaurante indio.  Pero cuando se casó con su esposa salvadoreña, ellos decidieron a tener un restaurante que infuso los sabores de Suramérica porque viajaron a esos países.

IMG_8153
Aro Latin- Interior

La comida fue excelente.  Por los aperitivos el camarero nos sugirió el ceviche, los empanadas, el esquites, o el guacamole Aro.  Entonces escogimos el ceviche que fue hecho con atún de ahí, mango, y serrano que vinieron con totopos y los empanadas de pollo. El ceviche tenía una mezcla de dulce y picante con la combinación del mango y serrano. Los pedazos firmes de mango con la suavidad de atún dieron el plato una textura agradable.  Fue como si los sabores estuvieran bailando el tango en la boca.  Los empanadas de pollo tenían pollo marinado, con las salsas de chipotle y chile morita.  El sabor de los empanadas fue como una banda de tambores porque eran fuerte con pollo sabroso y húmedo.  La salsa no fue muy picante pero al mismo tiempo añadió un sabor rico.

Por los platos fuertes escogimos el paella del mar y el mole poblano con pollo (que fue publicado en el L.A. Times).  El paella fue fabuloso, con muchos animales del mar como vieiras, mejillones, camerones, pescados, y pulpos.   Los colores vibrantes del arroz con los vegetales y cosas del mar me pareció como una fiesta en el bol.  El famoso mole fue muy rico y dulce.  Podía notar el sabor de la nuez moscada que mezcló con el chocolate.  Notamos que prueba como la navidad en nuestras bocas.  Pero, desafortunadamente no nos gustamos el mole tan fuerte como otros platos.  El pollo de mole fue soso porque el mole debería cubrirlo, y el arroz que venía con el plato fue natural sin especias.

IMG_8163
Paella del Mar
IMG_8161
Mole Poblano con Pollo

Como dijo Pilcher en su historia del comida latino en los estados unidos, que la comida es una mezcla de diferentes culturas, yo estoy de acuerdo.  Como los sabores en Aro Latin, es evidente que no solamente tiene el sabor salvadoreño.  La comida salvadoreña consiste con platos como las pupusas, la quesadilla salvadoreña (con el pay de queso), y el pavo, mientras el mole es mexicano.  Pero ese restaurante combina los sabores ricos para producir un sabor único que va a persistir en nuestra cultura hoy en día.  Porque hay muchos restaurantes que son auténticos, pero hay una subcultura de comidas que están ganando popularidad con la mezcla de culturas como el camión de Kogi, los tapas de japonés y francés, y Aro Latin.  Pienso que Aro Latin fue una experiencia muy buena para mi primer tiempo a tratar la comida latino en South Pasadena.

#1 La Primera Aventura: La Flor Blanca

Mi primera excursión culinaria ocurrió durante un día perfecto. Hacía buen tiempo sin nubes oscuras; un clima muy típico de California. Por esta ocasión, decidí visitar una pupusería en un lugar muy cerca de USC. El restaurante se llama La Flor Blanca y está al lado de varias tiendas en Trojan Square. Antes de entrar el restaurante, tuve impresiones buenas sobre La Flor Blanca porque los deliciosos olores me dieron hambre. Los olores fueron una señal de bienvenida al estómago.

La Flor Blanca (1)La Flor Blanca (2)

Desde la entrada, vi paredes azules con imágenes diferentes como palmeras, un lago, y ruinas antiguas de El Salvador. El lugar era ruidoso con muchos sonidos: el tintineo del tenedor, las conversaciones entre los comensales, la televisión, y la música en el fondo.  La música en el ambiente fue interesante porque oí canciones en diferentes géneros. Fue una mezcla única de la música pop, baladas, y canciones de Juanes.

La Flor Blanca (5)

Como su lista de reproducción, el restaurante tuvo muchas opciones en el menú. Por eso, fue muy difícil para elegir sólo un plato. Después de mucho pensamiento, compré una pupusa de chicharrón con queso y un tamal de gallina. Los sabores de la pupusa y tamal fueron maravillosos. ¡La pupusa fue enorme! Su tamaño fue como la cabeza de un bebé. La superficie de la pupusa fue lisa y el primer bocado fue bueno. Comí la pupusa con los curtidos picantes. La pupusa y los curtidos fueron una buena combinación. Además, el tamal de gallina fue delicioso también. Dentro de la masa, el cocinero escondió  trozos de pollo y rebanadas de patata. Juntos los ingredientes cocidos produjeron un tamal esponjoso y suave. O en otras palabras, un tamal perfecto para probar.

La Flor Blanca (6)

La Flor Blanca (7)
La pupusa con curtidos
La Flor Blanca (8)
El tamal de gallina

Aunque La Flor Blanca es muy cerca de la universidad, nunca he visitado este restaurante en el pasado. Para mí, es una lástima que los estudiantes de USC no exploran los restaurantes en los alrededores (y soy culpable de esto también). Cuando visité La Flor Blanca, no había nadie de USC. En vez de estudiantes fue familias del vecindario. Después de esta experiencia, espero que más personas de USC probaren la cocina local. Sin embargo, quizás los estudiantes no quieren ir a lugares como La Flor Blanca debido al estigma que rodea la comida latinoamericana. Por ejemplo, con demasiada frecuencia, algunas personas en los Estados Unidos creen que la comida latinoamericana es mal para la salud. No obstante, la socióloga, Airín Martínez, ha dicho que las familias latinoamericanas saben el concepto de “comiendo bien”.  Y a pesar de todo, para una estudiante con un presupuesto limitado, sea más práctico y asequible para comer en restaurantes locales como La Flor Blanca. No necesita ir a un restaurante elegante y caro para comer bien.

Aquí es una lista corta para resumir mis observaciones sobre La Flor Blanca:

  • Ambiente: Casual y cómodo
  • El precio: Muy barato (pagué $5.19 por una pupusa y un tamal)
  • El servicio: Rápido y atento
  • Otras notas: El interior del restaurante es pequeño y hay 10 mesas. También no hay mucho espacio para aparcar el coche. Lo que es más importante, ¡traiga efectivo porque no puede pagar con tarjeta!