Kogi: un genio gastronómico sobre ruedas

Por Molly Solem

Cuando vi el programa “Ugly Delicious” en Netflix, aprendí que el camión de tacos Kogi es una parada imprescindible en la escena de comida en Los Ángeles. Después de oír la descripción de sus tacos como “portable vessels of love” (Ugly Delicious), supe que tenía que irme. Manejé con mi amiga Lena a Palms, donde está situada la taquería. Como era un día bellísimo, manejamos a la playa en Manhattan Beach y comimos nuestra comida en estilo picnic.

Compartimos la quesadilla de kimchi además de tacos de tofu, pollo, cerdo picante, y pequeña costilla. Aunque todo sabía muy rico, la quesadilla de kimchi fue mi favorito. El ácido del kimchi junto con la blandura del queso fue una combinación muy única. No esperaba el nivel de sabor envuelto en esta tortilla—los vegetales del kimchi fueron cocinados perfectamente, con especias que los hicieron un poco amargos y agrios.

Nunca había probado nada similar. Pero probablemente es por una buena razón: Kogi es un pionero de la comida creolizada. En su sitio de web hay una descripción de sus orígenes que dice “Kogi set off a flavor bomb that would shake up the foundations of the industry so that Street food would never be looked at the same way again” (“About Kogi”). Kogi innovó un tipo de comida completamente nuevo, un menú que combina las partes mejores de dos culturas para hacer algo magnífico. Como dice el chef y fundador del camión Roy Choi en el programa “Ugly Delicious,” “when you eat it, it doesn’t taste Korean or Mexican. It just tastes good” (Ugly Delicious).

Kogi puede existir gracias a la cultura de globalización que existe en Los Ángeles. LA es una ciudad de inmigrantes, y Choi no es una excepción. Nacido en Seoul, Choi innovó con la comida cuando mudó a Los Ángeles (“About Kogi”). Kogi fue su manera de compartir la cultura coreana, específicamente la barbacoa coreana, en una manera familiar y accesible a los angelinos: los tacos. Kogi es una fusión de las tradiciones de Korea y México que adaptó a la identidad y los gustos de la gente de Los Ángeles. Es un ejemplo perfecto de la globalización – la extensión de diferentes culturas entre si mismos.

Como Kogi ha convertido en una destinación muy popular con todo tipo de gente –especialmente con los gringos—es posible considerarlo como un contribuidor a la gentrificación. Como dice Mikki Kendall en un tuit, “Cuando hablamos de #gentrificaciónalimentaria estamos hablando de las consecuencias que tiene el hecho de que la comida característica de comunidades pobres se ponga de moda” (Peñas). Cuando un forestero trae comida nueva a un lugar con tradiciones alimentarias profundas, la comunidad local no siempre lo recibe muy bien. Hay mucho miedo de ser desplazado y de perder la cultura local.

Si Kogi era un restaurante normal y no un camión, yo podría pensar la misma cosa. Pero Kogi está en un lugar diferente cada día. No está subiendo los precios de alquiler, ni sacando trabajos de la gente que vive cerca, ni haciendo un impacto a largo plazo en las culturas de los barrios donde opera. Un artículo sobre la gentrificación urbana dice que “food becomes both a marker of to whom the neighborhood now belongs, while also ironically acknowledging to whom it used to belong” (Sbicca, Alkon, and Kato). Yo creo que la moda de operación de Kogi hace que la comida fusión mexicana-coreana pertenezca a varias comunidades tras la ciudad de LA. A la misma vez, su presencia siempre es temporal, pues no saca la cultura ni la identidad de las comunidades que visita.

En mi opinión, Kogi contribuye más a la genteficación, o la revitalización de una comunidad por alguien “adentro” de esta comunidad. Aunque Roy Choi no nació en LA, todavía es un angelino. Está usando su creatividad y sus habilidades para estimular la escena gastronómica tras toda la ciudad de Los Ángeles.

Para mi, Kogi fue una experiencia divertido e interesante. Ojalá que mi visita reciente no sea mi última excursión ahí. Como Kogi opera en tantas regiones diferentes de la ciudad, ofrece una experiencia compartida por muchos angelinos. Es un ejemplo de cómo la fusión de la comida puede contribuir a la unificación de la gente. Hoy en día, eso es algo muy necesario.

Fuentes

“About Kogi.” Kogi BBQ Taco Truck & Catering. 23 June 2020. Web. 25 Feb. 2021.

Peñas, Esther. “La ‘gourmetización’ De Las Ciudades.” Ethic. 11 Feb. 2019. Web. 25 Feb. 2021.

Sbicca, Joshua, Alison Alkon, and Yuki Kato. “In Changing Urban Neighborhoods, New Food Offerings Can Set the Table for Gentrification.” The Conversation. 05 Jan. 2021. Web. 25 Feb. 2021.

Ugly Delicious. Netflix. Web. 24 Feb. 2021.

El mejor taco no auténtico de mi vida.

Por Jonah Vroegop

A medida que han aparecido grupos de inmigrantes en Los Ángeles, cada uno ha contribuido con una identidad nacional. Esto incluye su comida: sus sabores, ingredientes y métodos de preparación. Como hemos visto en Ugly Delicious (S1E2, Tacos), casi todos los grupos del mundo tienen una versión del taco – una rellena envuelta de un manto de ingredientes locales. Y por eso, el taco es el vehículo ideal para la comida fusión (Ugly Delicious, Netflix). En el caso de Los Ángeles y la cocina Mexicana, comemos tortillas de maíz.

Por lo tanto, podemos ver la comida de fusión no solo como dos cocinas separadas que contribuyen a una experiencia culinaria, sino también como dos cocinas que destacan partes de sí mismas para combinar mejor entre sí. Esta comprensión de qué partes de una cocina coincidiría con otra es el resultado de la globalización de los alimentos. Ahora que la comida se ha extendido como indicador de cultura, la división entre culturas se disuelve más fácilmente. Veo loncheras/troques y restaurantes como Kogi como resultado de que dos o más culturas se familiaricen con la cocina de la otra lo suficiente como para hacer una hibridación. De esta manera, el nuevo alimento híbrido toma las culturas del mundo que alguna vez estuvieron aisladas y las ubica en un contexto local, donde esas culturas ya no están aisladas. Los Angeles es un lugar perfecto para esta localización de la comida global debido a la diversidad de culturas y la falta de un sentido de comida “normal” o aceptada. Como leemos de Allison James, probar nuevos alimentos implica una comparación de esos alimentos con lo que aceptamos como normal y nuestra propia identidad (James, 2007). En Los Ángeles, creo que la identidad culinaria a menudo es lo suficientemente ambigua como para permitir la aceptación de la fusión de muchas cocinas.

Kogi es un famoso grupo de troques en Los Ángeles que sirven comida bajo el mando del chef Roy Choi, un estadounidense nacido en Corea que fusiona la comida coreana con la comida específicamente de Los Ángeles. El chef Choi es conocido por su espíritu empresarial en la comida de calle y su historia de traspasar los límites de la accesibilidad culinaria.

Esta idea de fusión desafía la idea tradicional de autenticidad en el sentido de que la comida adquiere una nueva forma. Sin embargo, para aquellos que puedan decir que se ha abandonado la forma tradicional, yo diría lo contrario. Yo diría que las cocinas que se fusionan siguen siendo lo suficientemente distintas como para complementarse y brillar individualmente sin dejar de ser tradicionales. Tome el taco de pork rib de Kogi Taqueria, por ejemplo. La tortilla de maíz tradicional se reconoce fácilmente como mexicana. Pero el pork rib, la ensalada de repollo y las semillas de sésamo tienen un sabor claramente coreano. Juntos, son incomparables. La rica tortilla de maíz se corta con el sabor a nuez de sésamo y el repollo. La suave textura de la tortilla y el cerdo combinan perfectamente con el crujido de la ensalada de col coreana. Estos elementos se complementan muy bien, pero su combinación única le recuerda que se trata de una fusión claramente coreana y claramente mexicana. Este fue el mejor taco que he comido en mi vida. También de acuerdo con Ugly Delicious y los requisitos para ser un buen vendedor de tacos, Kogi ofrece una variedad de salsas picantes, tanto mexicanas como asiáticas.

Al visitar Kogi con un amigo, tuve la suerte de probar más de su menú, incluso el burrito de pork rib y la blackjack quesadilla. El burrito de pork rib también aportó una sensación similar a la del taco. La carne de cerdo blanda combinó bien con el repollo crujiente, pero hubo algunos otros elementos distintos. Yo diría que el burrito de pork rib empuja los límites de la “autenticidad” mediante el uso de una tortilla de harina. El burrito también tenía arroz mexicano y estaba delicioso con la salsa picante mexicana. Muchos angelinos comen burritos con frecuencia y los consideran un elemento básico de la cocina mexicano-estadounidense. Kogi abrazó esta aceptación de lo no tradicional y produjo un burrito que combina con éxito las dos culturas. Por último, pero no menos importante, la quesadilla de blackjack. Diría que de los tres platillos que probé, la quesadilla fue la más mexicana. Aunque hubo indicios de los sabores coreanos como el aceite de sésamo y los chiles, fueron superados por la cebolla, el cilantro y el queso. La quesadilla se preparó con pollo en lugar de cerdo y se sirvió con una deliciosa salsa verde de cítricos / jalapeños / ajo.

Ahora, sabiendo que los burritos y las quesadillas no pertenecen tanto a la tradición culinaria mexicana como a la cocina mexicoamericana, me parece relevante hablar de la creolización de la comida. Como hombre blanco de ascendencia europea, no tengo ninguna base para juzgar la cocina como auténtica o no, pero en este caso, mi identidad culinaria funciona a mi favor. Todas estas cocinas me son ajenas y, por lo tanto, el umbral de autenticidad no existe. Los burritos y las quesadillas son en sí mismos una creolización de la cocina mexicana para el paladar americano y su aparición en los menús de toda la ciudad muestra la aceptación de esa criolla en Los Ángeles. Donde la creolización a veces se ve como un abaratamiento de una comida tradicional para que otra cultura la disfrute, en este caso veo lo contrario. Cuando la gente va a un lugar como Kogi que sirve versiones creolizadas de comida, también es más probable que prueben versiones no creolizadas de la misma cocina. Y combinado con la fusión, alguien a quien le gusten las comidas mexicanas criollas (burritos y quesadillas) podría terminar probando su primer sabor de la cocina coreana, aunque no en su forma tradicional. La creolización de los alimentos de esta manera muestra que la fusión no tiene por qué ser dicotómica. Puede fusionar coreano, mexicano, mexicano-estadounidense y cualquier cosa intermedia.

Works Cited:

Chang, D. (Writer). (n.d.). Ugly Delicious, Tacos [Television series episode]. In Ugly Delicious. Los Angeles, CA: Netflix.

Korsmeyer, C., & James, A. (2007). The taste culture reader: Experiencing food and drink. Oxford: Berg.

Buen Provecho: “Tacos de Los Angeles”

Por Victoria Martinez

Llegar en frente de la lonchera de Kogi BBQ estacionado en Abbot Kinney en Venice, es una experiencia única de Los Ángeles.  Tenía que tomarme el tiempo de viajar para probar la comida del camión que inició una revolución en la industria alimentaria especialmente porque comenzó en Los Ángeles.  Al crecer cerca de Los Ángeles, he tenido muchas experiencias con loncheras.  Sin embargo, nunca me acerqué a una lonchera que también tenía un equipo de filmación que ya estaba tomando un video de la comida y dentro del camión.  La anticipación era casi demasiado para soportar debido a la notoriedad presente en la voz de mi profesora cada vez que hablaba la palabra “Kogi”. Sin demasiada persuasión, convencí a mis dos mejor amigas para que fueran conmigo.  Mis amigas son Angelinos y obviamente habían oído hablar del camión.  Ya había mirado el menú antes y decidí comprar una variedad, así que pedí el “Blackjack quesadilla” y un “world famous short rib taco”.

Desde el momento en que ordené, pude reconocerlo como un espacio donde todos eran bienvenidos.  Desde las calcomanías en el camión hasta la confianza de mi amiga para dejar su nombre real “Sarahi” en lugar de decir característicamente “Sarah”, para evitar la confusión de los nombres de las personas.  Este era un lugar para que la gente viniera a disfrutar estrictamente de una excelente comida.  Cuando recogí mi orden de la ventana, me sorprendió el tamaño de las porciones.  No es atípico en Los Ángeles gastar dinero en comida y las porciones no coinciden con el precio, sin embargo, este no fue el caso. Mis amigas y yo nos reunimos alrededor de un banco cercano para comenzar, en paz, nuestro viaje de fusión coreano-latino y observamos cómo pasaba la gente de Venice.  Comencé con el “short rib taco” y no me faltó nada.  Empezando con los crujientes “chili soy Kogi slaw” y la dulzura de la costilla corta y llegando al transporte perfecto de una tortilla de maíz, finalmente sentí que entendía el significado de la comida de fusión.  Su propósito es reunir diferentes cocinas para formar una unión feliz donde se puede encontrar las mejores partes y una pareja no sea más importante que la otra.  Después del “short rib taco”, pasé al “Blackjack Quesadilla”, que fue una experiencia interesante.  El menu describe este quesadilla como “Caramelized onions and spicy pork married together with melting cheddar and jack cheeses. Each side of our massive flour tortillas is grilled until it gets as crispy, tender and pliant as a great Neopolitan pizza before being ladled with citrus-jalapeño-roasted-garlic salsa verde.” 

Quedé hipnotizado por la salsa verde.  Hace poco declaré que prefiero el verde sobre el rojo, por lo que esta salsa fue muy importante para mí.  Cuando di mi primer bocado, me abrumaron gratamente los sabores inesperados.  El perfil de sabor de este plato es demasiado para contener en una oración.  Me di cuenta de que la salsa no era como esperaba y describiría más como una “sauce” que como una salsa.  Sin embargo, no me decepcionó.  Los sabores picantes de la carne y el ajo se combinaron con la dulzura de las cebollas caramelizadas que se prepararon para una tarde especial.

Después de leer más sobre el camión en un artículo titulado “Roy Choi, Ricardo Zárate y Pacific Fusion Cuisine en Los Ángeles” por Portnoy-Pilcher, estaba ansioso por reflexionar sobre mi experiencia y el lugar de este camión en la historia de Los Ángeles.  Encuentro el lugar de Kogi en esta generación extremadamente fascinante.  Como se menciona en el artículo, “The Kogi trucks thus became a beacon for a generation that could no longer afford the fancy restaurants that had defined status in the pre-crash era but yearned for a similar form of distinction.”  Este lugar en la industria de los restaurantes se solidifica para siempre porque las generaciones más jóvenes pueden apreciar este cambio en el enfoque de los restaurantes de lujo a los lugares de comida de moda.  Por supuesto, es crucial mencionar la negación histórica de Kogi de ciertas poblaciones de Los Ángeles.  El sociólogo Oliver Wang presentó datos que revelaron de 2009-2011, la ruta de las loncheras evitó gran parte del sur y el este de Los Ángeles.  Uno no puede ignorar que las áreas evitadas no fueron excluidas de algo que se proclamó conexiones tan fuertes con LA; sin embargo, ha habido avances recientes para mejorar la circulación de las loncheras a todos los partes de Los Ángeles.  De acuerdo con su programa de loncheras, estos hábitos han mejorado ligeramente con la inclusión de áreas como Hawthorne, cerca de USC y Carson.

En The Migrant Kitchen, Bill Esparza menciona que “immigration has shaped our cuisine. Los Angeles really has its own cuisine that is defined by all the people that have come here.”   Esta es una hermosa manera de describir el concepto de globalización.  La globalización es el proceso de tomar ingredientes, recetas, o estilos de cocina más allá de las fronteras de origen de sus países y difundirlos por todo el mundo.  Durante este proceso, la cocina original puede modificarse debido a la falta de disponibilidad de un ingrediente original o una interpretación diferente de las recetas.  El proceso de cambiar algo cultural puede ser complicado. Es importante que se mantenga la integridad del plato y la cultura mientras explora e incorpora nuevas posibilidades.  No todos estarán de acuerdo con un interpretación o desviación del original, pero si mantienes el respeto por el plato, llegará a través de la comida.

Reflexionar sobre la cocina de Los Ángeles requiere comprender el concepto de globalización porque el concepto es tan integral a la cocina de Los Ángeles.  En esta ciudad, los restaurantes se reúnen para celebrar la singularidad de sus residentes a través de la comida.  Hay restaurantes que se trata de representar solamente la variada de las cocinas tradicionales de las diversas personas en esta ciudad y también hay restaurantes que tratan de combinar diferentes interpretaciones con ingredientes, pero ambos estilos son igualmente de Los Ángeles.  Por esta razón, Grand Central Market es una representación física de la globalización que se produce en Los Ángeles.  Nuestra clase tuvo la oportunidad de visitar algunos de los “legacy tenants” y ser testigo de la diversidad dentro de un lugar físico.  Tenían lugares que servían moles tradicionales y al otro lado del pasillo había un lugar moderno para el desayuno.  Esta mezcla de ideas y patrones es algo único en esta ciudad.  La representante de Grand Central Market destacó su prioridad para mantener la variabilidad y, aunque puede parecer dudoso porque los lugares modernos son más lucrativos, la intención de preservar el espacio, como una mezcla de culturas demuestra su singularidad como entidad.  En contraste, El Mercadito en Boyle Heights era un espacio más tradicional con menos globalización de lo que se encuentra en otras partes de la ciudad.  Sin embargo, lugares como estos le recuerdan a los Angelinos las raíces de la ciudad.  Al igual que hay espacio para los lugares de fusión, es necesario que queden espacios que preserven la tradición, o Los Ángeles perderá algunas de las partes más especiales de la ciudad.

Los Angeles – la ciudad del tercero mundo

Por: Camille Stafford

La globalización es un proceso cuando influencias internacionales empiezan a interactuar. Se refleja en practicas culturales como vestidos, idiomas, y la comida.  Los Angeles se define por la inmigración y se considera como el capital del tercero mundo.  Como Los Angeles tiene tantos inmigrantes, la economía depende en su labor.  Un buen ejemplo de la globalización en Los Angeles es Grand Central Market.  Hay puestos de comida de todos partes del mundo.  Para clase visite a Sarita’s Pupuseria, Valeria’s, y Villa Moreliana.  También hay puestos de helado, barbacoa, pollo frito, y bocadillos de mantequilla de cacahuete y mermelada. 

Un letrero en Grand Central Market

En contraste, el ambiente en Boyle Heights fue totalmente hispano.  Todos hablaron español y vendieron productos asociados con la cultura latina.  Las personas en los dos mercados eran muy diferentes.  En Boyle Heights el Mercadito era llena de personas y cosas latinas, pero en Grand Central Market había puestos más global y los consumidores latinos fueron la minoría.  Los letreros en Boyle Heights están pintados en la pared contra los letreros electrónicos con colores fluorescentes del Mercado Grand Central.  El Mercado de Grand Central sirvió una audiencia multicultural como el demográfico diverso de DTLA.  El Mercadito de Boyle Heights es menos conocido al publico afuera de la comunidad latina. 

Letrero afuera del Mercadito

Según el articulo de Portnoy-Pilcher, la comida fusión es el movimiento de influencias culinarias entre circuitos de cocinas.  En países que comparten una frontera la difusión de la cultura ocurre a través de los nuevos inmigrantes.  Específicamente en Los Angeles, la comida fusión tiene éxito porque ocurre en una comunidad del mundo.  Los coreanos, mexicanos, y salvadoreños viven cerca de uno a otro durante un tiempo de crisis económica.  Consumidores querían una alternativa a la comida caro.  El estatus de Los Angeles como una ciudad global es integrado en un circuito de migración, el mercado para restaurantes transnacionales y vecindarios con diferentes modos de cocinar. 

El martes pasado, visite el taco truck de Kogi en el campus de USC con nuestra compañera de clase, Lucy. Es un ejemplo de la comida fusión en Los Angeles.  Dueño y cocinero, Roy Choi reconoció la oportunidad para mezclar dos culturas a través de la comida.  La comida mexicana es comida cómoda para Angelinos creyó una fusión increíble con sus sabores nativos de coreano.  Yo probé un taco de short rib y un taco de tofu con kimchi.  Los tacos eran una explosión de sabores – picante y amargo envuelto en una tortilla de maíz.

“The tortilla was our stage and our canvas. We filled it with our own voice and our own perspective.”

– Roy Choi

Solo está en frente del USC Village a las horas de 10 de la noche hasta las once.  En la primera vista se veía un poco sospechoso porque fue un truco completamente blanca sin nombre.  Los trabajadores hablaron español y hicieron la comida muy rápido. Mezcla lo exótico y orígenes diferentes con la inspiración de comida de la calle.  Usa los alimentos básicos de la comida mexicana como un vehículo para apoya a  la comida coreana.  Es similar a la cultura de Los Angeles que fue construido encima de una cultura mexicana.  Con los años, y la inmigración de otras personas a Los Angeles ha cambiado a un lugar global.  El ambiente de los taco trucks, una demanda de los consumidores, y un movimiento económico apoyaron a Choi y su sueño para una oportunidad segunda en la vida. 

LA Globalización de LA

por Mia Yanez

En nuestra introducción a globalización de comida en Los Ángeles, nosotros visitamos a Grand Central Market. Según a Bill Esparza en su segmento “The Migrant Kitchen,” este lugar refleja este fenómeno porque los dueños de los puestos son los hijos de inmigrantes y cocinan su versión de su cultura con ingredientes de California. Cuando visitamos Grand Central Market, comimos en lugares tradicionales, pero fueron populares con una clientela más global. Sarita’s Pupuseria, por ejemplo, cocina pupusas en la manera tradicional de El Salvador. Sin embargo, ellos presenten un aspecto bueno con sus logo y colores y claro su breve aparición en la película La La Land. Por el otro lado, los otros “Legacy Tenants” sirven en una manera más tradicional porque funcionan como uno mercado por la gente que compran y viven como sus países de origen.

En mi exploración a la globalización de comida en Los Ángeles, yo decidí probar a Kogi BBQ Taco Truck. Antes hablo sobre las teorías y importancia de la comida fusión, necesito describir la delicia de mi almuerzo en sábado. Yo pedí un burrito de cerdo picante y casi se me olvidé anotar los ingredientes del burrito porque yo lo comí rápidamente (yo tuve hambre en el momento y los olores de la carne me llamó). El burrito contiene cerdo, arroz, lechuga, huevos, y muchas especias para abrazar los ingredientes juntos. Al primero, yo pensé que yo puedo manejar las especias, pero con cada bocado, los sabores acumularon y necesité agua durante mi plato para tratar la quemadura poquita sentía en mi boca. Mi amiga pidió el taco de tofu y el taco de calamares. Ambos también trajeron las especias que requirieron agua; el tofu contuvo salsa verde mientras el calamar contuvo salsa roja.

Ahora, puedo discutir la importancia de mi experiencia de comer. La comida fusión fue una representación creativa por el intercambio de cultivos y técnicos de cocina entre las culturas diferentes. Este intercambio ha estado ocurriendo durante mucho tiempo, pero en el presente los chefs que crecieron en una mezcla de culturas decidieron presentar estos platos únicos en sus restaurantes (Pilcher y Portnoy 4). El dueño de Kogi, Roy Choi, creció en el parte de Los Ángeles donde muchos inmigrantes vivieron, pues su relación con comida incluye influencias latinas, judíos, y claro coreanos (10). Fue normal para caminar por las calles de Los Ángeles y ve restaurantes salvadoreños al lado de mercados de Corea, porque fue un resulto de la globalización de Los Ángeles con la inmigración. Sin embargo, esta proximidad de las culturas solo se reconocía porque chefs como Roy Choi empezaron recrear sus experiencias pasados en la forma de nueva comida. No solo su comida representa la globalización, pero su uso de tecnología para comunicar información sobre la comida también contribuye a este fenómeno. En la época de Twitter, Facebook, y Instagram, es más fácil para compartir su cultura con personas a través del mundo. Kogi utiliza Twitter para crear su popularidad, porque cambió su locación cada día, y reunir la gente diferente por Internet.   

La influencia latina en Kogi aparece en las formas de sus platos. Se puede pedir tacos, burritos, y quesadillas con agua frescas. Sin embargo, los platos contienen ingredientes coreanos, como cerdo picante, costilla corta, y kimchi. Estos platos mezclan las dos identidades de Los Ángeles y Roy Choi en una manera poética. En el exterior, la comida aparece latina con una forma del burrito o taco. En el interior, los ingredientes son coreanos con kimchi y cerdo picante. Roy Choi, un coreano, creció en Los Ángeles—una ciudad conocido por su población latina. Por eso, Choi es físicamente su comida, un gran punto que Pilcher y Portnoy también escribe en su capítulo.

Pienso que Kogi es popular porque cuando esperaba por mi comida, yo oí los clientes hablaron entusiastica sobre su plato favorito y se alegraba que vieron la lonchera. Yo estaba en Venice, un barrio con mucha cultura playa y historia; pero con el paso de tiempo, la gentrificación se encargó de las tiendas y la cultura. Por eso, las personas que hablan fueron hípsters, jóvenes, o ricos—personas que (1) entiende el uso del Internet (2) quieren una comida buena, o como yo (3) quieren comida representativa de su posición actual—una persona en una ciudad global.

Blog #3: La comida de fusión

Esta semana, fui a la Kogi Taquería para disfrutar los tacos de Roy Choi de Kogi BBQ. Había querido a visitar Kogi después de leer la lectura de Jonathan Gold de Smithsonian.com, donde él describe la comida de Kogi como, “…edible symbols of L.A.’s famous cross-cultural inclusiveness, dripping plates of food drawn straight from the city’s recombinant DNA.” Me gusta Los Ángeles porque hay muchas culturas diferentes aquí y la comida en esta ciudad es un producto de innovación. En Minnesota, donde yo soy, hay diversidad entre la gente y las culturas, pero, en mi opinión, Los Ángeles es una ciudad única.

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El mostrador a Kogi Taqueria en Palms.

Roy Choi es de Seoul, Corea y llegó en Los Ángeles en los años 1970s cuando era niño. Roy Choi combina su herencia de la cocina coreana con su años de, “…walking the streets of Los Angeles,” (Portnoy and Pilcher). Choi ha describido su comido como, “This is what Los Angeles tastes like.” Su marca es sus tacos de pequeña costilla, en el estilo de barbacoa coreana con un condimento de cilantro-cebolla-limón y una vinagreta de chile-soja. Con su taco, Choi ha combinado los sabores de la barbacoa coreana con el taco de la cocina mexicana y los vende en una versión gentrificada de la lonchera. Hoy, Roy Choi tiene cuatro camiones de Kogi, en adición a sus restaurantes Alibi Room, A-Frame, Pot, y un restaurante de la comida de las camiones de Kogi.

 

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La entrada de Kogi y mi amiga se llama Emma.

En su artículo sobre Kogi de Jonathon Gold, y en la lectura de Portnoy y Pilcher, ellos hablan sobre la existencia de la separación de los raíces con la camión de Kogi. Oliver Wang, un profesor de CSU Long Beach, estudió las rutas de las camiones de Kogi y descubrió que estas camiones de fusión entre Corea y México evitaron barrios típicamente mexicanos como Boyle Heights en East L.A o el sur de Los Ángeles. Su revelación: los clientes generales de Kogi son Anglos y asiáticos. Las divisiones sociales todavía existen en Los Ángeles. Pienso que Roy Choi ha transformado la cultura de la “comida de la calle” en Los Ángeles con su camiones o luxe-loncheras después de la recesión financiera en los E.E. U.U. Sus contribuciones son monumentales, pero también muestran las divisiones que aún existen y el progreso que se va a realizar.  

 

En el restaurante Kogi Taquería, se ofrece los platos originales de Kogi, pero también más opciones. Todos los tacos y burritos pueden ser pedido en el estilo original de Kogi, con el condimento de cilantro, cebolla, y limón, o en la estila taquería. Pedí el combo número dos (tres tacos y una bebida) y yo pedí todos mis tacos en el estilo original de Kogi. Ser honesta, esta decisión fue un error porque no leí el menú antes de pedir. Pero, estaba alegre porque quise probar el taco original que causó a Choi la gloria.

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¡Qué rico!

Pedí dos tacos de la pequeña costilla y uno de cerdo picante. La comida fue lista rápidamente pero solo recibí tres tacos de la pequeña costilla y nunca de cerdo picante. Fue un error, pero tenía mucho hambre y estaba contenta a comer tres tacos de la pequeña costilla. Fui con tres de mis amigas, y todos probamos platos diferentes. Mi amiga pide tres tacos también, pero en el estilo de taqueria. Para pedir los tacos en este estilo, el nombres son en español. Por ejemplo, carne asada para el “short rib”, aunque el tipo de la carne es el mismo y la marinada es distinta. La guarnición es diferente para estos tacos, con salsa verde, los rábanos, y una salsa de cilantro y cebollas.

 

Me encantó mi comida – la carne era tierna y húmeda. La comida fue lista rápidamente pero en mi opinión, sentí fresca. Las dos tortillas de maíz eran crujientes pero duros al mismo tiempo y eran tibias como si acabaron de partir de la parrilla. Había mucha lechuga encima de los tacos pero yo comí cada último bocado. ¡Qué rica! Después de probar Kogi, entendí la fama y el éxito de Roy Choi.

Kogi: La Fusión de Los Angeles

Blog Número Cuatro

un taco de Kogi en el museo MOCA / D. Solomon

Gustavo Arellano, autor de “Taco USA,” cree que la historia de comida mexicana es, en parte, la historia de “trends.” Que la gente – frecuentemente angla, no latina – busca lo más innovadora, lo más único de la cocina. Muchas veces, busca lo más autentico, también. Pero en 2008, el nuevo “trend” fue Kogi Korean BBQ. No por su autenticidad, sino por su mezcla inesperada de tacos mexicanos con carne y condimentos coreanos. Comida “fusion” no fue nada nuevo para Angelenos – piensa, por ejemplo, en Chinois on Main, el restaurante famoso de Wolfgang Puck que mezcla cocina china con técnica francesa, establecido en 1983. Y en Little Tokyo, un lugar pequeño llamado La Chicken había hecho tacos con sabores japoneses por años antes. Pero Kogi fue una revelación para muchos. Creo que la ubicación de Kogi tuvo algo que ver. O, en verdad, su falta de ubicación. Kogi no es un restaurante “brick and mortar,” sino un camión. Lo que los mexicanos y latinos en Los Angeles llaman una “lonchera.” No nos gusta decirlo, pero loncheras – a pesar de su popularidad con la escena de los bares de la vida nocturna – tradicionalmente han sido asociadas con la gente trabajadora y pobre. Sigue leyendo “Kogi: La Fusión de Los Angeles”