Natalie Sampson: La dificultad de comer saludable en el sur de Los Ángeles

 

Me llamo Gloria y vivo con mis 3 hijos y mis 2 padres. Mi primer hijo tiene 8 años, mi segundo hijo tiene 6 años y mi tercer hijo tiene 5 años. Mis hijos asisten a 24th Street Elementary School donde aprendan como cultivar y cocinar comida sana. Vivimos en en un apartamento que está suroeste de USC (es la señal gris en la mapa). Nuestro apartamento está cerca del Exposition Park y el Coliseum.

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Hay un Smart & Final y unos restaurantes de comida rápida cerca de mi apartamento. Están solo 10 minutos a pie (.5 millas). Aunque es muy cerca, es difícil llevar mucha comida a la vez. Mis hijos son tan pequeños y mis padres son tan frágiles que solo yo puedo llevar los comestibles. A causa de esto, tengo que ir al mercado muchas veces durante la semana que es difícil porque trabajo tantas horas.

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Cuando no tengo tiempo para ir al mercado y cocinar, tengo que comprar comida no saludable de Taco Bell o el AMPM porque son tan cercanos y rápidos. AMPM es una tienda de abarrotes que tiene muchas opciones insalubres y las pocas opciones saludables son más caras (Portnoy 124). Aún cuando comprar los comestibles en el Smart & Final, las comidas más saludables son más caras que las opciones poco saludables (Portnoy 127). Cuando incorporo comida poco saludable en la dieta de mi familia, tengo miedo de que mis hijos van a contraer la diabetes (Portnoy 125).

También hay otros restaurantes bastante baratos como Carl’s Junior, Chik-fil-A, Chipotle, y Quiznos que están bastante cerca de mi apartamento. Estos restaurantes de comida rápida están 0.8 millas de mi apartamento que es 15 minutos a pie. No hay muchas opciones saludables allí. Hay ensaladas en Chipotle y Quiznos pero no son muy baratos. Las ensaladas de estos restaurantes cuestan más o menos 8 dólares y no puedo pagar esto. Por eso, creo que la mejor opción de comida rápida “saludable” es Chik-fil-A pero todavía no es muy saludable.

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Hay un mercado de agricultores en el Exposition Park, pero solo está abierto los martes, los jueves y los sábados.
Tengo que trabajar los martes y jueves y a veces los sábados también. Por eso, por lo general, no puedo comprar verduras y frutas frescas allí.

 

Es muy difícil comprar y cocinar comida saludable para mi familia. Me parece que mis solas opciones de obtener ingredientes saludables son el Smart & Final y el jardín en la escuela (24th Street Elementary School). Pero no recibimos comida del jardín cada semana. Mis vecinos y yo somos de bajos recursos y por eso necesitamos más opciones de comida saludable y barata. No podemos comprar comida de Salad Farm, Leno o otros restaurantes saludables cerca de USC porque son tan caros. Tengo miedo de que el Trader Joe’s, que va a estar en el University Village, va a eliminar supermercados más cerca de mi, como el Smart & Final. Solo quiero proveer comida saludable para mi familia pero el aburguesamiento de este vecindario cerca de USC hace que sea aún difícil hacerlo.

El Garden School Foundation enseña a mis hijos como cultivar y cocinar comida saludable (Portnoy 184). Esto es fantástico. Pero, aunque mis hijos aprendan sobre ingredientes saludables y recetas para incorporarlos no puedo proveer ingredientes saludables cada día (Portnoy 184). Es muy triste para mi porque trabajo tanto y mis hijos intentan a vivir vidas saludables pero todavía no puedo proveer para mi familia en la manera que quiero porque vivimos en un “food desert” (Portnoy 125).

Blog 6: accesso a comida saludable (por Amanda)

Soy una mujer latina, viviendo en el centro de Los Ángeles en un barrio al lado de la Universidad del sur de California. Comparto una casa pequeña con mi marido, mi madre y mis dos hijos jóvenes (que tienen 6 y 7 años). Inmigré a Los Ángeles de Oaxaca, México con mi marido y madre hace 8 años en busca de oportunidades mejores para nuestros hijos. Sin embargo, ahora nuestra vida no es totalmente lo que imaginábamos.

Mi madre no está en buena salud, entonces no puede trabajar. Ninguno de mi marido ni yo teníamos mucho educación. Mi marido creció trabajando en su granja familiar. Cuando tenía 12 años mi padre murió y tuve que dejar de ir a escuela para ayudar a mi mamá a cuidar a mis hermanos y ganarse la vida. Ahora, en Los Ángeles, mi marido y yo no tenemos acceso a muchos trabajos. Mi marido trabaja como un cajero en el Taco Bell de nuestro barrio en la mañana y lava platos en un restaurante local en la noche. Él trabaja por un total de más que 12 horas por día, seis días por semana y gana $10.50 por hora. Trabajo también por $10.50 por hora por cinco días por semana como una limpieza habitaciones en un hotel que está una milla de nuestra casa. No tenemos un coche entonces camino a trabajar por unos 20 minutos allí y 20 minutos atrás.

Viviendo una vida saludable no ha sido fácil para mi familia. Cuando llegamos en Los Ángeles los barrios en que podríamos permitirnos vivir eran muy pobres y no tenían opciones de alimentos saludables. Por 3 años vivimos en un “desierto de alimentos,” un “low-income inner city area [that lacks] access to affordable or good quality fresh fruit, vegetables, and other healthful whole foods” (Portony, 109). La mayoría de la comida que comimos vino de licorerías o restaurantes de comida rápida y todos ganamos mucho peso. Finalmente decidimos mudar y tuvimos mucha suerte al encontrar la casa en que vivimos ahora.

La calle Figueroa – imagen de KQED

Todavía hay muchos licorerías y restaurantes de comida rápida en nuestro barrio, pero también hay dos supermercados cerca de mi casa, un Ralphs y un Smart & Final. A pesar de que Ralphs generalmente tiene mejor calidad de frutas y verduras, a menudo compro en Smart & Final porque sus precios son más asequible. No es la opción más saludable pero es mejor que lo que teníamos antes. Dos o tres días por semana ando con mis hijos al supermercado para comprar comestibles.

imagen de Google Maps

También hemos sido muy afortunados de encontrar una buena escuela para nuestros hijos, el 24th Street Elementary School. La escuela es parte del Garden School Foundation y tiene una jardín de la comunidad en que los niños tienen clases de la salud, ciencias y más y también cada mes la escuela organiza una día de la comunidad. La escuela da a mis niños frutas y verduras más o menos cada semana para llevar a casa. ¡Ha sido una gran ayuda para mi familia acceder a comida más saludable! También, hemos sido capaces de conectar con otros inmigrantes en nuestra comunidad y mis hijos han aprendido un poco sobre el campo de la agricultura en que mi marido solía trabajar.

imagen de http://www.gardenschoolfoundation.org/history

 

Horas largas de trabajo y paga exigua no son ideales, pero estoy muy agradecido por el acceso a comida saludable que mi familia tiene. Sé que muchos de mis compañeros inmigrantes no son tan afortunados.

Blog #6: Justicia Alimentaria (Maddy H)

Hola, me llamo Magdalena y vivo con mi familia en el sur de Los Ángeles, en la calle 23 entre la calle Magnolia y la calle Hoover. Es la verdad que Los Ángeles tiene una cultura de los coches – la transportación pública en mi ciudad es muy mal y ineficiente. Quiero que mis niños coman comida saludable, pero la verdad es que la gasolinera Arco es la tienda más cerca de mi casa. Aqui, no se venden frutas o verduras frescas pero hay muchas opciones de patatas fritas como los Cheetos y Doritos. Ser honesta, algunas veces tengo mieda para mis niños y sus salud. Sé que la comida rápida (como el Papa Johns cerca de mi casa) y los “Takis” no son suficientes para la nutrición y la dieta para mi familia. Sin embargo, los Takis son baratos y convenientes, pero no quiero que mis niños tengan la diabetes un día.  Porque no tengo un coche, cuando voy de compras mis provisiones cada semana, siempre necesita ayuda porque las provisiones son demasiados pesados por una mujer. Soy Magdalena y vivo en un food desert.

Esta pintura es grave y, para mí, dismal. Cada día, cuando tomo el autobús a mi trabajo en el oeste de Los Ángeles, veo la falta de tiendas de alcohol o personas obesas en ciudades como Beverly Hills o Santa Mónica. En vez de una tienda de alcohol en cada esquina de la calle, veo Whole Foods, Sprouts, Trader Joe’s, o el mercado del Grove. Me doy cuenta de el sur de Los Ángeles y el oeste de Los Ángeles a veces parecen como países diferentes. No me parece justo que en barrios como mío, 30% de las tiendas son de comidas rápidas y 22% son tiendas o tiendas de alcohol, con menos de 2% son supermercados (Portnoy 121). He léido que: “According to the Health Atlas for the city of Los Angeles, children born in South L.A. live ten years less, on average, than children born in the wealthy neighborhoods on the west side of the city, such as Pacific Palisades or Beverly Hills” (Portnoy). ¡Qué una lastima! Es claro a mi que necesito hacer cambios para mi familia y yo.

En los últimos años, dos organizaciones han mejorado mi barrio. Tengo suerte porque vivo cerca de la escuela de 24th Street Elementary y mis niños han disfrutado los beneficios del jardín. Este jardín y su movimiento a “beet the asphalt” ha cambiado la vida de mi familia y yo para el mejor. A mis niños les encanta andar la bicicleta licuadora para crear pesto, un “Super Smoothie” o sopa de frijoles negros. Pienso que cuando sabes de donde eres tu comida, tienes una apreciación fresca y entendimiento nuevo del poder de comer limpio.

Antes del jardín, no pensé que me gustó la col rizada. Pero, cuando fui al día de la comunidad en el jardín, vio pura felicidad en las caras de mis niños cuando ellos me mostraron la col rizada y probaron un guisante fresca. Ahora, mi familia y yo tenemos una perspectiva refrescado sobre nuestra relación a la comida. Cuando comemos verduras frescas y orgánicas más, los Takis y Cheetos proban como basura. Tengo confianza en este proyecto y espero que el jardín puede mejorar las dietas y las vidas de familias como yo que viven en los desiertos de alimentos.

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El Garden School Foundation.

El otoño pasado, el restaurante Everytable abrió muy cerca de mi casa. Everytable es una organización que está tratando a proveer comida saludable y barata a los desiertos alimentos. A Everytable, puedo comprar una comida apetecible, como una ensalada cesar con col rizada, por menos que $4.00. La injusticia todavía existe, pero espero que mis niños y sus niños pueden disfrutar el acceso a una vida saludable. 

#5 El problema de comida saludable en South Central

Hola, me llamo Ernesto y soy del pueblo de Punta Mita en Nayarit. Vivo cerca del campus de USC en South Central Los Ángeles. Soy un mecánico en una tienda que está en Vermont. Tengo dos hijas y vivo con mi madre. Mi esposa ya vive en Punta Mita con su madre porque ella es tan frágil para se muda a los Estados Unidos. Es muy difícil para encontrar el tiempo para comprar los comestibles saludables. No hay muchos opciones cerca de mi casa y no tengo coche. Por eso necesito caminar 2.6 millas de mi casa en 52nd St a Ralph’s. La camina dura una hora. Solo uso Ralph’s porque tiene un servicio de coche para gente que paga más de veinticinco dólares. Cada domingo camino con mis niñas a la iglesia de Santa Inés para la misa y después compro los comestibles. Usamos el servicio para regresar a casa. Los precios a un supermercado como Ralph’s son más altos que los precios que necesitaba pagar en el pasado cuando usaba Superior. Pero cuando la Universidad compró y cerró el mercado, no tuve ninguna otra opción.

Yo no soy la sola persona que tiene dificultades cuando está buscando por comida saludable. Hay mucha gente en mi vecindario que trabaja muy duro por muy poco y tiene familias grandes. Yo tengo suerte que puedo pagar por los vegetales y otra comida saludable, mucha otra gente no tiene el dinero ni el tiempo. Es más fácil para comer comida rápida como KFC, McDonalds y otros restaurantes que están solo trece minutos de mi casa por pie. Después de un día largo no es una sorpresa que otros padres solos no tienen tiempo para cocinar. También no hay muchos supermercados en mi vecindario. Hay muchas más tiendas de conveniencia y bodegas. Este fenómeno se llama un “Food Desert”. La comida procesada es más frecuente y barata. Es por este razón que hay un gran nivel de gente pobre que tiene problemas con la obesidad en el sur de Los Ángeles. Según Portnoy, “In Los Angeles County, obesity levels among Latinos and African-Americans are among the highest.” Niveles altos de obesidad contribuyen a otros problemas de salud, como diabetes. Leyes como un moratorio en la creación de nuevas restaurantes de comida rápida no tienen un impacto grande, según a un articulo de La Opinión. Es obviamente que haya un necesidad por otras soluciones a este problema.

Quiero el mejor por mis niñas. En México, tenía un jardín pequeño de verduras y fruta y con el mar muy cerca fue fácil para cocinar comida saludable. Aquí no es posible porque no tengo el tiempo para cuidar por un jardín, necesito trabajar todo el tiempo para pagar los costos más altos. Tengo miedo que mi intento de proveer una vida con más oportunidad a mis niñas va a fracasar. En Los Ángeles latinos tienen una expectación de vida mucha más corta que otra gente. Oí de un movimiento que se llama proyecto jardín que es un jardín de una comunidad en Boyle Heights. Si tenemos un proyecto como esto donde puedo tener la ayuda de otros de mis vecinos, nosotros podemos luchar contra el problema de “Food Deserts.” Un jardín comunal puede ayudar muchas familias en el vecindario. Los supermercados no van ayudar. Ellos son preocupados con sus ganancias, no con nosotros. Ellos saben que nosotros estamos una comunidad pobre y que las ganancias de supermercados aquí no sería muy altas. Gracias a Dios que la universidad está aquí con todos sus estudiantes para proveer ganancias para Ralph’s. Tengo que asegurar un futuro bueno por mis niñas en este país. Tengo que luchar contra este problema de “Food Deserts.”

#5 Si fuera una madre del Sur de Los Ángeles…

Hola, me llamo Janice y soy una madre de tres hijos. Mi marido se murió en el año pasado porque tuvo un ataque al corazón. Por eso, ahora mi familia depende de mi sueldo. Vivimos en un apartamento pequeño en el Sur de Los Ángeles, a cerca de USC. Me gusta mi casa, pero es muy difícil para encontrar un supermercado. Según los académicos, mi barrio es un “food desert”, o un lugar donde no hay muchos mercados que venden frutas, verduras, y otras comidas saludables y asequibles (Portnoy 1). En vez de mercados o “farmers’ markets” hay muchos restaurantes de comida rápida como McDonald’s y Panda Express en el calle de Figueroa. Aunque quiero cocinar para mis hijos por cada comida, a veces es más fácil para comprar una hamburguesa de McDonald’s. Los restaurantes de comida rápida me ayudan mucho durante los momentos cuando no tengo tiempo para cocinar o visitar un mercado. También, los precios de sus platos son baratos.

Trabajo mucho y por eso estoy cansada casi todos los días. Sin embargo, siempre necesito comprar las provisiones para mi familia y preparo los desayunos y las cenas. Las opciones de mercados en mi barrio son limitadas. Hay Ralphs y Numero Uno Mercado. Ralphs es sobre 1.9 millas de mi apartamento mientras Numero Uno Mercado queda 1.3 millas. No hay una gran diferencia en las distancias de los mercados. No obstante, elijo comprar la comida de Numero Uno Mercado porque tiene todos los ingredientes que yo necesitan. Este mercado tiene precios baratos también. Tengo un prepuesto limitado y como resultado, cada dólar es importante. No puedo gastar todo mi sueldo en la comida. Aunque intento hacer comida saludable, mis hijos compran sus almuerzos en la escuela. Ojalá que ellos compren comida saludable. Pero la realidad es que no tengo ninguna autoridad sobre sus selecciones. Sé que hay muchas opciones de comida basura en la escuela como Hot Cheetos, helados, y refrescos. Según Andrea Azuma, “most schools did not post the nutritional content of their meals and did not post their health inspection report”.  Este hecho es un problema porque los estudiantes no saben nada sobre la nutrición porque las escuelas no ofrecen ni crean un ambiente saludable. Para mí, nuestra sociedad necesita más tiendas de comida. Un mercado no debe quedar más que una milla de la casa de una persona. Pienso que los latinos de bajos recursos que viven cerca de USC tienen muchos obstáculos como estos “food deserts”, acceso limitado al transporte, y problemas de salud.

Para ir al mercado, necesito tomar un autobús porque no tengo un coche. El video debajo de este párrafo es un ejemplo de mi excursión en un autobús. El viaje a Numero Uno Mercado es sobre 11 minutos por autobús. Dentro de Numero Uno Mercado, veo frutas y verduras baratas. Los pimientos y manzanas parecen deliciosos. Pero cuando voy al pasillo de la comida procesada, encuentro un especial de ramen instantáneo. ¡Me están tentando! Pero no los compro. Entonces, veo una bandera con imágenes antiguas de estadounidenses. Las letras en la bandera dicen, “American Dream”. Es una bandera muy irónica porque no tengo éxito en este país. Creo que nunca tendré éxito.

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“American Dream”

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Después de comprar, salgo la tienda para esperar en la parada del autobús. Espero… y espero… y espero. ¿Dónde está el autobús? Estoy muy enojada porque 30 minutos han pasado. El transporte público es horrible y el horario de los autobuses en Los Ángeles no es fiable. Por consiguiente, empiezo a caminar los 1.3 millas hacia mi casa. No puedo esperar más porque  mis hijos tienen hambre.

Entrada #5: La Falta de Comida Económica y Saludable en el Sur de Los Angeles

Hola, me llamo Mariana. Soy un madre de 3 hijos y mi madre también vive con nosotros. Nosotros vivimos en un apartamento pequeño en el sur de Los Angeles. En realidad el acceso a supermercados, mercados de agricultores, restaurantes saludables etc. no es buena. Nosotros vivimos en un área referido como un desierto alimentario. Según el articulo de Portnoy, en 2010 en este área “1/3 of families had an anual household income below poverty threshold” y también en este año “2% of the nearly 1,300 food establishments in these 3 communities were supermarkets.” La opciones mas cerca de mi casa son tiendas de abarrotes. Estas tiendas venden bocadillos de mala salud y alcohol. Los pocos supermercados en el área no están muy cerca de mi apartamento y son caros especialmente para una familia de 6 personas. La cantidad de restaurantes de comida rápida es un indicación de la falta de opciones saludables en el área. Además de esto el índice de diabetes y obesidad es el más alto entre minorías raciales como latinos. Este me preocupa porque mi familia y yo vivimos en un área donde los opciones saludables no son accesibles entonces somos en peligro de estas enfermedades. Las restaurantes mas cercas de mi apartamento son de mala salud y venden comida rápida como McDonald’s, Carl Jr. Taco Bell, Domines, Pizza Hut etc. Esta comida malsana significa las calorías más baratas accesibles a nosotros y es también la más malsana. El área donde vivo represento problemas estructurales en sociedad y problemas con la justicia de comida.

Según el articulo de LA Opinion, “A pesar de la moratoria que por 5 años ha evitado la apertura de nuevos restaurantes de comida rápida, los niveles de obesidad en el sur de Los Angeles han crecido mas y con mas rapidez que en otras partes de la ciudad.” Pienso que esta moratoria era necesaria pero pienso que esto no conduce a ningún cambio porque la limitación de la nueva construcción de restaurantes de comida rápida no es bastante. Las tiendas de abarrotes existente necesitan opciones saludables y supermercados económicos deben ser construidos. Los supermercados corporativos que vienen a el sur de Los Angeles toman créditos fiscales y dólares públicos y salen cuando las tiendas no son bastantes provechosas. Pienso que esta situación puede ser cambiada y podemos combatir la justicia de comida pero necesitar el cambio de política gubernamental, la ayuda de organizaciones de grassroots para movilizar este cambio. También pienso que la educación necesita acompañar estos cambios porque la gente tiene que entender lo que la justicio de comida es y ellos tienen que entender lo que es saludable para ellos y lo que ellos merecen.

Estas comunidades en áreas de ingresos inferiores que son etiquetados como desierto alimentario tienen que atraer supermercados. A fin de atraer supermercados ellos tienen que tener recursos y las políticas gubernamentales que concentrarse en estas áreas para hacerlos mas provechosos y menos marginados en la sociedad entonces la gente puede crecer y prosperar. También pienso que los jardines de comunidad son importantes porque ellos no soló animan a la gente en mi comunidad a comer comida local pero la horticultura enseña a la gente sobre la cultivación de comida y es también educativa. La gente que hace aprecia productos frescos y comida saludable.FullSizeRender 2FullSizeRenderIMG_0994IMG_0995