La Historia, Comida, y Resistencia de los Vendedores Ambulantes en Los Ángeles

Por Claire Katnik

Fui al vendedor ambulante con Lizzy y Maddie la semana pasada. El vendedor está fuera de Vermont, cerca de Ralphs. Cuando nos acercamos a la mujer, ella era muy simpática y estaba dispuesta a contar su historia. Su nombre es Gloria. Nos contó su experiencia durante la pandemia de COVID-19. Comenzó su negocio en mayo del año pasado y dijo que la gente todavía tenía mucho miedo de salir y comprar comida a los vendedores. Ella dijo que «people have no trust» durante ese tiempo. Nos habló de lo difícil que puede ser a veces ser un vendedor. Ella conoce a mucha gente que ha conseguido sus negocios tomados lejos de ellos. Su historia se relacionó mucho con las lecturas asignadas para esta semana. Por fuerte, a su negocio le ha ido muy bien. Gloria normalmente vende los sábados y domingos en el mismo lugar. ¡Su madre también está en el negocio de vendedores y vende comida en Torrance! 

Ella dijo que su plato principal es el esquite. Una cosa que me pareció interesante fue que le gusta probar cosas nuevas, tiene muchas versiones diferentes de esquite y elote. Una de las versiones tiene cheetos en el elote y el esquite. Probamos el clásico esquite y el hot dog. El esquite es maíz con crema fresca, queso cojita, chile en polvo, y jugo de lima. Fue delicioso y muy rico. Es agrio, dulce y picante al mismo tiempo. El hot dog con tocino también fue muy sabroso. También había cebollas caramelizadas en él. Aunque el hot dog no es una auténtica comida mexicana, Gloria añade una salsa verde mexicana y crema al hot dog, junto con ketchup, mostaza y la salsa de pepinillos. El primer bocado fue increíble. 

Los vendedores ambulantes son una parte importante en la ciudad de Los Ángeles. El papel de los vendedores es servir a una comunidad local. Especialmente en Los Ángeles, hay un gran grupo de vendedores latinos, muchos de los cuales son indocumentados (Bautista 2020). Los vendedores ambulantes traen tradiciones de la comida latina a la ciudad de Los Ángeles. Desafortunadamente, se han enfrentado a muchas dificultades. En el artículo, “Los Angeles Street Vendors Already Had It Tough Then the Pandemic Hit” por Nidia Bautista, ella habla mucho sobre la dura legislación y la pandemia. En Los Ángeles ahora, “…street vendors must obtain a business license, a state seller’s permit, both free of cost, a county health permit that requires food vendors obtain expensive food carts, a street vending permit costing $541 annually and pay commissary (Bautista 2020). Los vendedores ambulantes necesitan mantener a sus familias y durante la pandemia esto parece ser muy difícil de hacer. Tenían que vivir con el temor de que les arrebataran sus negocios. Proteger a los vendedores también es proteger sus vidas, su familia y sus tradiciones culturales.

En “Fruteros: Street Vending, Illegality, and Ethnic Communities in Los Angeles» por Rocío Rosales habla sobre los fruteros y su historia con ellos. Los fruteros son “labor migrants” que no pueden participar en la economía formal. Ellos no son documentados, lo cual puede hacer difícil encontrar un trabajo que paga bueno (Rosales). Ellos participan en una economía informal para ganarse una vida. La economía informal es una opción más probable para los migrantes. Ser frutero es la mejor manera económica de mantener a su familia y su comunidad. 

En clase, Merced Sanchez, un vendedor de Boyle Heights, nos mostró cómo hacer tortillas auténticas. Esta experiencia fue muy especial porque su historia muestra lo importante que es ser vendedor para su familia y la comunidad de Boyle Heights. Merced y todos los demás vendedores utilizan sus propias capacidades naturales de hacer alimentos para obtener beneficios económicos. Están compartiendo su cultura con todos los que les compran. Esto es lo que los legisladores deben darse cuenta sobre los vendedores, esta es una excelente manera para que las personas que son indocumentadas y documentadas ganen buen dinero. Cuando les quitas su negocio, les estás quitando una parte de ellos y su cultura.

Works Cited: 

Bautista, Nidia. “Los Angeles Street Vendors Already Had It Tough. Then the Pandemic Hit.” Food & Wine, https://www.foodandwine.com/news/la-street-vendors-on-the-toll-of-the-pandemic.&nbsp

Rosales, Rocío. Fruteros: Street Vending, Illegality, and Ethnic Communities in Los Angeles.

La Fusión de Dos Culturas: ¿Kogi BBQ Aprecia o Apropia la Cultura?

Por Aime Y. Alarcón

Cuando era más niña, vivía en un pequeño vecindario en el lado este de Porterville, CA. Al igual que muchos pueblos, estábamos divididos por clase social y mi familia, compuesta por inmigrantes que vivían de cheque en cheque, vivía con el resto de las familias hispanas que fueron empujadas a las afueras de la ciudad. Con esto, mis vecinos eran cholos y cholas, como los que ves en programas como On My Block o George Lopez. Para otros, mis vecinos eran vistos como peligrosos, no deseados e incivilizados, pero para mí, eran mis amigos, guardianes y mi segunda familia. La forma en que vivían y se vestían era burlada por las familias anglosajonas y más ricas. En los días de disfraces, los niños usaban camisetas blancas y dibujaban una lágrima en la mejilla, mientras que las niñas dibujaban cejas delgadas y hablaban con un acento. No fue hasta que fui a una escuela secundaria predominantemente blanca que me di cuenta de que aunque estas personas no querían ser latinx/hispanas, querían el respeto y el crédito que venía con ser «como un cholo».

Una cosa es que otros te intimiden por tu identidad, pero otro problema es cuando te intimidan y luego intentan reclamar tu identidad como propia y actúan como si nada estuviera mal. Tomemos como ejemplo a la autora de libros de cocina Alison Roman. Según Melissa Hidalgo de L.A. Taco, su disfraz de Halloween del 2008 era de una Chola, y en lugar de decir la verdad para enfrentar su error, afirma haber sido una Amy Winehouse [inspirada de San Francisco]. Debido a que afirmó haberse vestido como otra mujer blanca (inspirada de una ciudad con una fuerte influencia de la cultura mexicana), ¿hace que su excusa sea más apropiada? Incluso podemos pensar en la celebración del Cinco de Mayo, donde muchos estadounidenses tienen una excusa para hacer guacamole y tacos, beber cerveza, usar sombreros y llamar a otros ‘ese’ o ‘guey’. Como alguien que ha tenido que ver su propia cultura ser vista como una excusa para que alguien beba o se disfrace, individuos como Roman deben darse cuenta de que nuestra cultura no es un disfraz.

Chef Rick Bayless has cooked up two Oklahoma City events | Food & Cooking |  tulsaworld.com
El chef Rick Bayless ayudó a recaudar fondos para ayudar a las víctimas del tornado de Oklahoma en el evento benéfico OK Chefs Relief Fund (2013).

Aparte de individuos como Roman que fueron reclamados por apropiar la cultura de otra persona y por no respetar la historia y las tradiciones detrás de ella, hay personas que aprecian culturas distintas a la suya y se han tomado el tiempo de educarse para permanecer honestos y dar crédito donde se debe. La pregunta ahora radica en si estos individuos pueden identificar las posiciones de privilegio que llevan al tener la oportunidad de invertir en otra cultura, que sería despreciada por otros. A diferencia de otros chefs que no se toman el tiempo para entrenarse para cocinar la comida de otra cultura, el chef Rick Bayless ha pasado años aprendiendo español y viajando por México para obtener una comprensión más profunda de la cultura y la cocina mexicana (Godoy & Chow). Sin embargo, una cosa que mantiene a Bayless en el ojo público es que es un hombre blanco de Oklahoma que » translates Mexican food for an American Audience (Godoy & Chow). Bayless afirma que debido a que no es hispano, no puede cambiar la cocina mexicana; sin embargo, no parece entender que debido a sus conexiones y privilegios, ha tenido el éxito que ha tenido en los Estados Unidos. Mientras que los nativos mexicanos se ven obligados a adaptar su comida y enfrentar las críticas de los clientes estadounidenses, chefs como Bayless son nominados a premios e invitados a cocinar para la gente, como el Presidente de los Estados Unidos. Escuchar la pasión y el aprecio de Bayless por la cocina mexicana fue aceptado, pero me molesté al saber que él es solo uno de los muchos chefs que se han beneficiado de hacer de la cocina mexicana un producto básico.

La taqueria de Kogi Korean BBQ se puede encontrar en 3434 Overland Ave, Los Angeles, CA 90034.
Especial: Sweet Chili Chicken Quesadilla (con dos contenedores de salsa dulce) y un Short Rib Taco

Por otro lado, los chefs coreano-americanos como Han Ly Hwang y Roy Choi son ejemplos de chefs que han entendido los efectos de la apropiación cultural y han hecho de su misión identificar la mejor manera de apreciar otra cultura. El chef Hwang compartió que lucharon con no saber si eran «lo suficientemente coreano» para hacer comida coreana, y si los chefs blancos no se hacen preguntas similares, entonces no se están preparando para dar un buen servicio (Japhe). Del mismo modo, al chef Hwang, el chef Choi compartió que la apropiación cultural comienza cuando la comida que haces no es deliciosa y que afirmas que eres un experto [cuando realmente no lo eres] (TooFab). Decidí desafiar las palabras del chef Choi y visité uno de sus loncheras de Kogi BBQ, que mezcla cocina coreana y mexicana. Una vez que me acerqué al camión, fui recibida en español por tres cocineros latinos, y me recomendaron que probara tanto el taco de costilla corta como la quesadilla de pollo con chile dulce, y para beber tuve una Coca-Cola (esto era una precaución ya que no había aguas frescas y no conocía ninguna de las bebidas coreanas). Mi comida estaba lista en 10 minutos, y me sorprendió ver que no había una gran diferencia en términos de sabor o textura. La costilla corta en el taco era tierna y tenía un sabor similar a la carne asada, pero el repollo en lugar de cilantro agregó un elemento terroso al sabor. La quesadilla no fue revolucionaria, ya que tenía pollo y una generosa cantidad de Monterey Jack y queso cheddar, pero el sabor del chile dulce confundió mis papilas gustativas. Esperaba un ardor picante como el que se obtiene de un jalapeño o pimientos serranos, pero el chile era más dulce y ligeramente agrio. Después de mi comida, reflexioné sobre la decisión del chef Choi de combinar su cultura coreana con la cultura mexicana aquí en Los Ángeles. Al tomar el tiempo para aprender más sobre la comunidad y colaborar con los nativos de Los Ángeles para hacer su menú, demuestra su aprecio por la cultura mexicana. Podría haber adaptado fácilmente la comida para tener una influencia coreana más pesada, pero encontró el equilibrio respetuoso entre las dos culturas que permiten a otros probar un poco de ambas con una sola mordida.

Referencias

Godoy, M. & Chow, K. (2016, 22 de marzo). When Chefs Become Famous Cooking Other Cultures’ Food. NPR. http://www.npr.org/sections/thesalt/2016/03/22/471309991/when-chefs-become-famous-cooking-other-cultures-food

Hidalgo, M. M. (2020, 15 de junio). Did Alison Roman dress up as a chola? The difference between cultural appropriation and cultural appreciation. L.A. Taco. https://www.lataco.com/cultural-appropriation-vs-appreciation/ 

Japhe, B. (2017, 20 de mayo). Algunos chefs hablan sobre la apropiación cultural en medio del caso Kooks Burritos. Vice. https://munchies.vice.com/es/article/59mxvn/portland-chefs-discuss-cultural-appropriation-amid-burrito-stand-closure

TooFabStaff. (2021, 13 de noviembre). You Are Culturally Appropriating Food If You Do THIS, Roy Choi Claims (Exclusive). TooFab. https://toofab.com/2021/11/13/roy-choi-culturally-appropriating-food/ 

Damian: Innovación verdadera?

Por Carlota Baird

Cuando escribo este blog, me pregunto si es posible ahora en el año 2022 crear un nuevo plato de comida o si todas las combinaciones posibles de ingredientes, texturas y sabores ya han sido descubiertos. Siempre hay platos innovadores que son muy popular y de moda “trendy” durante un periodo específico, pero personalmente, creo que no hay innovación nueva en realidad. Pienso que en algún lugar en algún tiempo, el plato de innovación ya ha hecho aunque no tiene la publicidad que puede tener hoy en día con la media y conexiones globales. Este fenómeno sigue la idea de “columbusing” – “‘the act of reckless and thoughtless appropriation (typically by rich white people) of a thing that has been around for years or decades (a thing that usually belongs to non-white people)’” (Portnoy). Un chef tiene que tener mucho cuidado cuando está creando un nuevo menú de innovación, porque en realidad, no es la primera persona en el mundo para crear este plato. Hay un gran problema hoy con la apropiación cultural de los alimentos cuando chefs blancos y columnistas “columbise” las culturas de las naciones diferentes de su propia cultura. Como dicho en la lectura por Neetha K, “There are no gatekeepers to cuisine, but these chefs need to acknowledge where they get ‘inspiration’ from” (K). 

«columbusing»

Damian es un restaurante en el distrito de las artes en el centro de Los Ángeles fundado por Enrique Olvera, un chef joven mexicano. Olvera ya tiene una restaurante popular y famosa en La Ciudad de México, Pujol, y Cosme en Nueva York. Al frente de la operación es Chef Jesús “Chuy” Cervantes, quien aprendió sus habilidades con su trabajo en Cosme y ahora, tiene las riendas de Damian. Cervantes es de El Paso, Tejas, y tiene raíces familiares latinas. Le gusta crear platos que tiene una mezcla de culturas diferentes, porque está fascinado con los papeles distintos de comida en cada cultura. Ambos Cervantes y Olvera creen que es importante usar ingredientes locales y de temporada, así que desarrollan un menú diverso y flexible para Damian depende del tiempo durante el año que también refleja una mezcla de raíces mexicanas, california, y también asiático y mediterráneo. Por ejemplo, tiene platos básicos mexicanos como guacamole y ceviche, pero también tiene un plato de fusión de cangrejo gordita con una salsa de aguacate shiso (shiso es una hierba muy popular en la cocina de japonesa) y la ensalada tiene falafel que incorpora las raíces del mediterráneo. Cuando fui a Damian el semestre pasado con mis amigos hispánicos Matthew y Daniel para celebrar un cumpleaños, probábamos unos platos de fusión cultural. Mi plato favorito era la quesadilla con trufa y champiñones que muestra la fusión de una cocina italiana y mexicana. También pedíamos el tamal de maíz que era muy sabroso y único, así que era ambos salado y dulce.

“Like at all taquerias, we’re also focusing a lot on our salsa. In Mexico, they say that the best taquerias are the ones who have amazing salsas, and so we paid a lot of attention to that. And we’re trying to give them a little twist by using some ingredients not normally used in salsas, like shiso and basil.”

Enrique Olvera

Con el espeto de “columbusing”, pienso que Olvera y Cervantes dan el crédito a las culturas que están representado en sus platos para evitar la apropiación cultural. Ellos dan mucho énfasis en la combinación de las culturas a través de la mezcla de ingredientes distintos desde el shiso hasta el falafel hasta el aguacate. Aunque es de Tejas pero tiene raíces hispánicas, pienso que Cervantes como un chef tiene la habilidad de crear un menú de fusión mexicana y californiana con otras conexiones menores asiático y mediterráneo. En unas entrevistas, específicamente menciona que utiliza influencias de otras culturas (de italiano, mexicano, japonés etc.) para enfatizar la belleza de fusión cultural. Personalmente, no pienso que un chef tenga que ser desde un área geográfica específicamente para cocinar platos del área porque el proceso de cocinar en realidad es una experiencia compartida para intercambiar culturas. ¡Este es la belleza de la cocina! 

Por otro lado, es importante enfatizar que unos chefs americanos tienen más conexiones y habilidades para tener un restaurante famoso y con eso la publicidad. Según Godoy, “an American-born chef is more likely than an immigrant to have the connections and the means to grab investors or news media attention – even more so if the chef came up through a prestigious restaurant or culinary school or is quick with a witty quote” (Godoy). Con este hecho, es más fácil para un chef americano “desarrollar” un plato y tener la fama global aunque en realidad no era el innovador verdadero. Mucho del tiempo, unos chefs americanos tienen más acceso a capital y inversionistas para tener más publicidad y apoya financiero como visto con Olvera y su restaurante Damian. Además, una y otra vez un chef recibe el crédito de un plato nuevo y crea “cultural theft” y “the real issue [of] disrespect…this kind of appropriation links Westernization and whitewashing with sophistication and value, while deeming nonwhite cultures to be less refined” (Huang). Chefs en Los Estados Unidos tienen que ser muy cuidados cuando están creando platos de la “innovación” (con ingredientes y estilos de culturas diferentes) para que dén el crédito a la cultura correcta como Cervantes y Olvera. Porque en realidad, no son los innovadores verdaderos, solamente el método para conectar al resto del mundo con un plato.

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Citas

Godoy, Maria, and Kat Chow. “When Chefs Become Famous Cooking Other Cultures’ Food.” NPR, NPR, 22 Mar. 2016, https://www.npr.org/sections/thesalt/2016/03/22/471309991/when-chefs-become-famous-cooking-other-cultures-food. 

Huang, Frankie. “Can We Fix America’s Food-Appropriation Problem?” Grub Street, Grub Street, 4 Aug. 2021, https://www.grubstreet.com/2021/08/congee-karen-taylor-food-appropriation-conversation.html. 

K, Neetha. “Alison Roman and Columbising: Food Cultural Appropriation Isn’t New, Jamie Oliver, Gordon Ramsay and Even You Do It.” MEAWW, 11 May 2020, https://meaww.com/alison-roman-jamie-oliver-gordon-ramsay-food-cultural-appropriation-dalgona-coffee-columbising. 

Portnoy, Sarah. Food, Health, and Culture in the City of Los Angeles. Roman and Littlefield, 2017. 

Una Version «Auténtica» de los Tacos Al Pastor: Un análisis de Tacos Tamix

Por Aime Y. Alarcón

En una ciudad como Los Ángeles, ¿cómo se puede determinar qué alimentos son auténticos? Hay tantas culturas diferentes en un solo lugar, entonces, ¿cómo es posible que alguien determine qué es la cocina tradicional cuando las recetas cambian constantemente debido a la fusión de culturas? Estas son algunas preguntas con las que he estado molestando a mi compañera de cuarto desde que comenzamos a hablar de este tema en clase y cuando la Profesora Meredith Abarca vino a hablar con nosotros la semana pasada. Mi compañera de cuarto y yo discutimos nuestras propias ideas de lo que constituye la comida auténtica. «¿Tal vez la comida auténtica es cuando se usan los mismos ingredientes?» «¿Tal vez la comida tiene que venir directamente de su fuente original?» Estas son algunas preguntas en las que comenzamos a pensar, y para determinar una respuesta, decidimos visitar a Tacos Tamix, una lonchera ubicada cerca de USC.

Ubicado dentro de la zona de Fryft en la esquina de Hoover y W 20th St., Tacos Tamix ofrece a los clientes hambrientos (ya sean estudiantes o aquellos que se detienen para bombear gasolina) un servicio económico y rápido, donde pueden practicar su español con los empleados y sentarse con otros mientras esperan o terminan su comida. En medio de las mesas y la lonchera, los clientes son libres de visitar un estante donde pueden empacar sus propios condimentos para agregar a sus comidas una vez que estén listos. Los acompañamientos incluían rábanos, cebolla y cilantro picado, salsa verde, salsa roja, pico de gallo, salsa de aguacate, limones y cebollas en vinagre.

         Al mirar el menú, traté de tener en cuenta las palabras de Gustavo Arellano en Ugly Delicious cuando dijo que hay que probar platillos de los que no reconoces el nombre. Ya sabía que iba a pedir unos tacos al pastor ya que podía oler el olor distintivo del puerco y podía verlo asado desde el exterior, y el Instagram de Tacos Tamix tiene muchas fotos de la carne marinada en el trompo que me hacía irresistible no probarlo. Sin embargo, me confundió una de las opciones entre los tacos, tortas y quesadillas. Al crecer comiendo comida mexicana, pensé que estaría bien informado sobre la comida callejera, pero no sabía lo que era una mulita. La breve descripción decía que era una tortilla hecha a mano con queso oaxaqueño y carne asada, y con eso, supe que tenía que pedir una.

Tuve que agregar todos los ingredientes para acompañar la carne y la piña.

En total, pedí dos tacos al pastor (cerdo marinado rallado de un trompo servido con piña en dos tortillas chicas de la tienda), una mulita y un agua de horchata, y mi compañera de cuarto pidió una torta de carne asada. Debido a que estaba a menos de 60 grados afuera, solo empacamos nuestros ingredientes adicionales y llegamos a casa en 5 minutos. Una vez que nos sentamos en casa y abrimos la bolsa de comida, el olor y el calor de las comidas nos golpeó y nos tomó de sorpresa. Sin haber comido nada, ya podía probar el al pastor y asada solo por el olor que salía de la bolsa. Después de desenvolver todo y ver lo simple que se veían mis elecciones, inmediatamente agregué la trinidad sagrada de salsas, limón y cebollas y cilantro para que se vieran decoradas y más apetitosas a la vista.

La mulita de carne asada está a la izquierda y los dos tacos de al pastor están a la derecha. También me llevé un poco de salsa verde, salsa de aguacate, limones, cebolla picada con cilantro y rábanos. Claro, también compre una agua de horchata.

Los sabores, aunque no exactamente como los recordaba debido a mi experiencia de comer muchos tacos antes, eran satisfactorios. El al pastor era tierno, casi como la textura de la asada, y pude captar el toque más mínimo de canela mezclada con achiote y pimienta. Además, la acidez del limón y la ligera acidez dulce de la piña destacaron a la carne del al pastor. La salsa verde agregó el calor extra que particularmente siento que completa un taco y fue equilibrado por la ligereza y los elementos refrescantes provenientes de la salsa de aguacate. Ahora, me entristeció un poco ver que la mulita es una quesadilla de doble cara, pero después de agregar los mismos ingredientes, lo que la hizo sobresalir fue la sensación de estar en casa que venía de las tortillas hechas a mano y el sabor del queso oaxaqueño derretido. Ver la elasticidad del queso me hizo sentir como una niña de nuevo, y el sabor de la asada con el queso me hizo pensar en cómo mis amigos intentaron reinventar nuevas recetas para satisfacer a sus hermanos menores que habían nacido en este país.

La estrella nos demuestra la ubicación de Puebla, México.

Sobre este tema de la reinvención, algunos pensarían que la mulita no es auténtica, mientras que otros, como yo, dirían que los tacos al pastor no eran auténticos ya que no son los mismos que tengo cuando visito mi familia en México. Para responder a esta disputa, y para responder a las preguntas que mi compañera de cuarto y yo teníamos al principio, es importante entender la historia de estos platillos. Por ejemplo, los orígenes de los tacos al pastor están relacionados a los inmigrantes libaneses que emigraron a México durante la década de 1930. Los niños nacidos de estos inmigrantes abrieron sus propios restaurantes en Puebla, México durante la década de 1960 y le dieron un toque mexicano al plato popular libanés, el schwarma, que es cordero asado en pan de pita. El cordero se cambió por carne de puerco, que luego se marinaba en una variedad de especias y chiles que son populares en la cocina mexicana, y el pan de pita se cambió por tortillas de maíz. Más tarde, la piña comenzó a agregarse a la receta, y los tacos al pastor se convirtieron en una parte duradera de la cocina mexicana. Este taco podría verse como un ejemplo de «transculturation – Fernando Ortiz’s term for merging and converging of cultures» (Portnoy) ya que sus orígenes demuestran cómo los libaneses-mexicanos fueron capaces de crear un nuevo plato utilizando una receta traída por sus familias inmigrantes. Conocer los orígenes del taco al pastor demuestra cómo este plato es un ejemplo de evolución, donde cocineros generacionales innovaron una receta conocida basada en los ingredientes disponibles, la curiosidad y la demanda de un público hambriento.

Además, Lisa Heldke mencionó cómo «the culinary traveler will taste the dish differently from the diner who has grown up eating it» (p. 389), y luché con esta idea de que en este caso, yo era el viajera culinaria que no había crecido comiendo tacos de Taco Tamix. Para mí, la comida auténtica proviene de la cocina de mi abuela o de la cocina de mi familia en Michoacán.  Necesitaba tener en cuenta que estos tacos eran auténticos para la comunidad circundante, y que solo soy una cliente pasajera entre miles. En el mismo sentido, Gustavo Arellano planteó esta idea de autenticidad cuando habló de Glen Bell y Mitla Café. Mencionó cómo aunque Glen Bell creó su imperio de Taco Bell replicando los tacos de Mitla Café, a Mitla Café no les importa ya que han existido por más tiempo y sus tacos son mejores (L.A. Taco). Después de escucharlo decir esto y pensar en la discusión que tuvimos con la Profesora Abarca, me di cuenta de que lo que es tradicional en mi casa no será tradicional en otras. A medida que seguimos evolucionando y tratamos de descubrir cómo cocinar con lo que está a nuestra disposición, estamos cambiando constantemente las recetas transmitidas, y tenemos que contentarnos con saber que, en el centro de todo, estamos preservando la historia y la memoria de las personas que nos introdujeron a estas comidas.

Referencias

Heldke, L. (2005). But is it authentic?: Culinary travel and the search for the ‘genuine article.’ In C. Korsmeyer (Eds.), The taste culture reader (pp. 385–94). Berg.  

L.A. Taco. (2018, 06 de agosto). The fetish of authenticity ~ Gustavo Arellano on the perils of ‘cultural appropriation.’ L.A. Taco,  http://www.lataco.com/the-fetish-of-authenticity-gustavo-arellano-on-the-perils-of-cultural-appropriation/

Portnoy, S. (2017, 06 de noviembre). Good Food and the Problematic Search for Authenticity. KCET. https://www.kcet.org/shows/the-migrant-kitchen/good-food-and-the-problematic-search-for-authenticity

ReasonTV. (2018, 01 de agosto). Cultural Appropriation Tastes Damn Good: How Immigrants, Commerce, and Fusion Keep Food Delicious [Video]. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=hbbi9wmbKl8

“Tacos,” Ugly Delicious, temporada 1, episodio 2, Tremolo Productions, 23 de febrero 2018. Netflix, https://www.netflix.com/watch/80191117?trackId=255824129.

Chichen Itzá: un paseo hacia el pasado y el futuro

Por Carlota Baird


Las raíces

Chichen Itzá es un restaurante fundado en 2001 por Gilberto Cetina Sr. pero hoy en día su hijo Gilberto Jr. es el chef porque Gilberto Sr. regresó a México hace varios años. La comida de su restaurante tiene raíces tradicionales del Yucatán en México donde la familia Cetina tiene conexiones familiares. Tradicionalmente, la comida de Yucatán tiene muchas influencias desde Europa, México, y el Caribe. Aunque hay mucha carne en los platos tradicionales como pavo y el puerco que los españoles trajeron a México con la Colonización, la comida de Yucatán también consiste en muchos mariscos como ceviche, ya que la región está situada entre el Golfo de México y el mar Caribe. Los condimentos que imparten un perfil de sabor distintivo son achiote, una salsa roja dulce, ligeramente picante, y naranja agria, que también los españoles trajeron a México. Platos tradicionales de la región incluyen ceviche, huevos motulenos, pibil, queso relleno, y sopes para nombrar algunos.

“traditional cooking remains the backbone of their operations”

– Food Critic Bill Esparza from Eater LA

El viaje de cinco minutos

Un viernes por la tarde, tuve tiempo para ir al Mercado La Paloma para recoger algo de almuerzo de Chichen Itzá. Cuando llegué después de los cinco minutos en coche desde mi apartamento por USC, me quedé sorprendida. Un mercado pequeño con muchos puestos que sirven cocinas diferentes desde comida mexicana hasta hamburguesas y comida tailandesa estaba literalmente al otro lado de la autopista. Caminé al puesto de Chichen Itzá y vi una mujer de la edad mediana con ojos amables que recibe ordenes. Practicando mi español, pedí los salbutes, el ceviche de pescado, y la ensalada Yucatán para traer de vuelta a mi casa. Esperé unos tres minutos hasta que mi pedido estaba listo. ¡Lo prepararon tan rápido! Cuando regresé a mi casa y probé mis platos, no tenía palabras. El ceviche era muy ácido con la lima, un poco dulce por los tomates, y en general tan refrescante en la tarde calurosa del viernes.  La ensalada de Yucatán era una ensalada tradicional con jícama, lechuga, y naranjas con la especie de achiote tradicional que daba un poco calor picante. Con mi “food voice” de una verdadera aventurera gastronómica, probé la ensalada de Yucatán con una mente abierto, aunque tenía el achiote que es una especie muy picante. Finalmente, mi plato favorito era los salbutes. La torta de maíz frito dio un crujido agradable con el pavo triturado perfectamente condimentado, lechuga triturada, aguacate, y cebollas rojas encurtidas dulces. ¡Era deliciosa y voy a regresar pronto!


¿Auténtico o no?

Chichen Itzá es una representación verdadera y auténtica de la comida de Yucatán. Usa ingredientes tradicionales como el achiote, naranjas y pavo y también tiene platos tradicionales como huevos motulenos y pibil. Como se ve en la inmigración de la familia Cetina a Los Ángeles y el establecimiento do su propio restaurante, ellos crearon un menú diverso para atraer a todo tipo de personas en Los Ángeles (desde otros inmigrantes mexicanos hasta turistas) a la misma vez que mantienen sus raíces tradicionales de Yucatán con ingredientes y platos tradicionales. En una lectura de Portnoy, ella proclama que “authenticity is not a quality inherent to food: it is one that is socially and personally constructed. It varies depending on available ingredients, changes in technology, social class and the influences of trade and travel” (Portnoy). Estoy de acuerdo con ella así que no creo que haya un único y verdadero tipo de cocina auténtica, sino que una versión fluida de la autenticidad que refleja una evolución del la cultura y las interacciones sociales. Con este caso de Chichen Itzá particularmente en el centro de Los Ángeles, hay un grupo diverso de clientes, y como tal, deben atender a todos sus clientes mientras mantienen la autenticidad. Hacen este con éxito a través de su uso de achiote pero en cantidades pequeñas porque la comida picante, a veces, puede disuadir gentes sensibles a la especie (como yo).

https://www.chichenitzarestaurant.com

Como dice Heldke, “rather than identifying dishes prepared ‘just the way’ they would be prepared in their native context as representing the ‘gold standard’ of authenticity, we might valorize the gesture of a cook who recognizes the limited familiarity of her (non-native diners, and cooks ‘to’ them in a way that enables an interaction to develop” (Heldke). Esta evolución de la comida auténtica representa el “other” que Heldke describe en su lectura. El “other” consiste en los alimentos nuevos y evolucionados que atraen ambos nativos y turistas; para ser humanos evolucionados y refinados, esta comida del “other” “transforms our identities” como una persona multicultural quien está viviendo en un país que está transformando constantemente debido a las interacciones de tantas culturas y orígenes (Heldke). Desde las combinaciones de ingredientes nuevos y tradicionales a la representación vibrante del restaurante en Instagram, la autenticidad de Chichen Itzá puede ser diferente para alguien de la cultura o para alguien que no pertenece a la cultura yucateca.

https://goo.gl/maps/HSiNAMeWXkyaSmg79

Works Cited

Esparza, Bill. “38 Essential Tacos to Try in Los Angeles.” Eater LA, 5 June 2017, https://la.eater.com/maps/best-tacos-los-angeles-taquerias-mexican. 

Korsmeyer, Carolyn, and Lisa Heldke. The Taste Culture Reader: Experiencing Food and Drink. Bloomsbury Academic, an Imprint of Bloomsbury Publishing, 2017. 

Portnoy, Sarah. “Good Food and the Problematic Search for Authenticity.” KCET, 6 Nov. 2017, https://www.kcet.org/shows/the-migrant-kitchen/good-food-and-the-problematic-search-for-authenticity. 

Portnoy, Sarah. “Authenticity in Food Studies.” Sage Encyclopedia of Food Issues, SAGE Publications, 2015. 

Mi viaje a Chichen Itza: Auténtica Comida Yucateca en Los Ángeles

Por Claire Katnik

Yucatán, México es conocido por su cultura, deliciosa comida, vistas increíbles y ruinas históricas. Yucatán es un estado de México y se encuentra en la península de Yucatán. Hay muchas comidas que son de los nativos de Yucatán. Sopa de lima, panuchos, queso relleno, tamal colado y mucho más. La comida yucateca ha cambiado mucho. Antes de la invasión colonial, la comida yucateca estuvo dominada por la cultura maya. Hay muchos ingredientes hoy que no estaban presentes en la dieta típica maya. Unos ejemplos son las naranjas Seville y el cerdo. Después de la colonización española, hubo tantas influencias culturales diferentes que impactaron la comida de Yucatán. Albala discute la idea de que la comida cambia. Albala dice que “cuisines evolve…[they] are in a constant state of change, always in the process of adapting and becoming” (Albala 11). La comida yucateca está en constante evolución y no siempre será la misma.

Fui a Chichen Itza, que es un restaurante de Yucatán cerca de la Universidad de Southern California. Chichen Itza fue un ciudad precolumbiano en Yucatán y ahora es un sitio arqueológico. La comida representa las tradiciones de la familia propietaria del restaurante. La familia Cetina dice que “our goal has been to represent the food of our native state of Yucatan as authentically as possible” (Chichen Itza website). La familia quería traer auténtica comida yucateca a Los Ángeles. 

En el episodio seis de Ugly Delicious llamado “Fried Chicken”, el tema central es sobre la idea que “fried chicken” es un plato tradicional para la cultura africano americano. Aunque Chichén Itzá es un restaurante propiedad de nativos de Yucatán, la idea de que las personas que no son de Yucatán puedan intentar crear su propia versión de la comida yucateca puede ser problemática. Como se ve en Ugly Delicious, muchas culturas diferentes han recreado el «fried chicken». Creo que la parte más importante de recrear una comida que no pertenece originalmente a tu cultura es respetar a los auténticos creadores. Ugly Delicious habla de la idea de rendir «homage» a las personas que han allanado el camino para que tú cocines su comida (Ugly Delicious Ep. 6). Es importante conocer la historia de la comida de la cultura que está cocinando. Si bien me encanta disfrutar de las recreaciones de la comida (como el pollo frito coreano), creo que también es importante probar la versión auténtica y tradicional. Puedes aprender mucho sobre una cultura a través de la comida que cocinan y cómo la preparan.

 El restaurante está en el Mercado de la Paloma. El vecindario está a lado de la autopista y parecía muy tranquilo. Hay otros restaurantes en el mercado y tiene un gran espacio para que la gente coma. Las personas que están comiendo en Chichen Itza son en su mayoría hispánico. Hay muchas personas en su descanso para almorzar. Yo vi policías, trabajadores de construcción, algunos estudiantes de USC, y algunas familias. 

«Chichen Itza» en Los Ángeles

Me encantan los tamales, así que decidí pedir el colado de tamal. La masa necesita ser colada para este tamal. El tamal se cuece al vapor y se envuelve en una hoja de plátano. Nunca había comido un tamal como el de Chichen Itza. La masa era muy suave y se sentía como mantequilla. Se derritió en mi boca. Para mí, la hoja de plátano tenía un olor interesante. Olía a tierra y me hacía sentir como si estuviera en una jungla. Había pollo con achiote al interior y salsa de tomate. El pollo estaba húmedo y sabroso, especialmente con la salsa de tomate. Había un lado de una salsa de chile picante, pero no podía soportar el calor. 

También conseguí un lado de arroz y frijoles con mi tamal. El arroz se veía muy soso, ya que era solo arroz blanco. El menú decía que tenía cebollas y ajo, pero no probé mucho de eso. Los frijoles estaban calientes y tenían muchas especias en ellos. Cuando comí frijoles y arroz juntos, los sabores y texturas estaban muy deliciosos.  

Frijoles y arroz

En general, disfruté la comida en Chichén Itzá. El tamal que pedí no fue el mejor tamal que he probado, pero aun así estaba delicioso. Me encantaría probar otros restaurantes de Yucatán para poder comparar la comida.

Works Cited:

“About: Chichen Itza Restaurant in Los Angeles, CA.” Chichen Itza Restaurant | Mexican Eatery in Los Angeles, CA, http://www.chichenitzarestaurant.com/about/.

Albala, Ken. “Key Terms.” (1-2), “Food Culture, Food Ideology, Authenticity, Theory of Cuisine,” “Good Food” (7-14, 23-26)

Netflix. (2018) “Fried Chicken.” Ugly Delicious, Season 1, Episode 6.

De Mar a Taco: Una Exploración de Los Tacos de Holbox y Mi Identidad

Por Aime Y. Alarcón

PARTE I: Mi identidad como mexicana-americana

La comida es lo que une a las familias. Los platos específicos pueden recordarte de tu hogar, a una persona específica o pueden traerte recuerdos en los que pensaste que nunca volverían a aparecerse. Toma la escena en la película animada de Disney Ratatouille donde Anton Ego, el crítico gastronómico, toma un bocado de ratatouille y recuerda el momento en que su madre hizo el plato para consolarlo. Al igual que Ego, esta es la experiencia que tengo cuando como comida mexicana. 

Aunque nací y crecí en Porterville, California (un pequeño pueblo agrícola en el Valle de San Joaquín), mi familia es originaria de Michoacán, México. Mi madre, su madre (mi abue) y cuatro de sus cinco hermanos llegaron a Porterville ya que muchos de los inmigrantes ocupantes habían encontrado trabajo trabajando en los campos o en las fábricas. Después de que todos pudieron obtener su residencia, especialmente después de establecer sus familias, mis primos y yo fuimos presentados a otro lado de nuestra identidad cultural. Después de que nací, mi madre y yo volamos al rancho (El Salitre, un pequeño pueblo cerca de Morelia) donde ella creció y allí vivimos durante un año y medio. Con el tiempo, solo pudimos visitar nuestra familia en los veranos y una vez que ingresé a la escuela secundaria, confiábamos en WhatsApp para comunicarnos con nuestros seres queridos. Me entristeció que estuviera empezando a perder el contacto con mis raíces, pero al mismo tiempo, tenía sentimientos mixtos. Siendo mexicana-americana, de bajos ingresos y de primera generación, siempre he sentido que no era lo suficientemente «blanca/americana» en los Estados Unidos; sin embargo, cuando estoy en México, no soy lo suficientemente «mexicana». Mi familia allí me mira con tristeza y decepción cuando no puedo pronunciar ciertas palabras en español, y siento una desconexión con ciertas tradiciones y prácticas. Mi familia siempre ha cuidado del ganado. Un tío comercia con toros y cerdos, otro tío comercia con caballos y otro tío comercia con aves de corral. Todo el mundo no tiene miedo de ensuciarse las manos y trabajar duro, pero como no estoy acostumbrada con el ganado y trabajar en el campo, se interpone en mi camino para poder identificarme plenamente con ese lado de la crianza de mi madre.

Mi abue está en la esquina y ella hizo a mi hermana, primos y a mí frijoles de la olla, tortillas y huevos con chorizo. Por cada medio, siempre hay una olla de frijoles en caso de una emergencia.

¡En fin, de vuelta a la comida que nos une! Esa es una cosa que me recuerda quién soy, especialmente cuando se trata de lo básico: ¡frijoles, arroz y tortillas! Crecí con mis tíos y mi mamá despertando temprano en la mañana para ir a trabajar, y mi abuela (ya que todos vivíamos en la misma casa) ya tenía tacos o burritos de frijoles refritos listos para un desayuno rápido. Cada vez que visito a mi abue, ella siempre me pregunta si quiero un taco de frijoles refritos, ¡ya que sabe que soy la única que no se queja de ellos! Ahora que estoy en el colegio, desearía haber prestado más atención a cómo preparaba los frijoles, el arroz y la salsa. No preste mucha atención todas las veces que ella me decía qué hacer, y ahora confío en los paquetes congelados que hizo para que los trajera conmigo para que pueda comenzar a cocinar más por mi cuenta. Por un lado, no me quejo porque si hay una cosa que recuerdo es que ella dijo, «No confíes en medir lo que pones en tu comida. Mide con el corazón… o lo que creas que sabrá mejor! Te doy la receta, no porque quiera que lo hagas exactamente como yo, sino para que descubras lo que funciona para ti».

¡Descongelé los frijoles refritos y el arroz de mi abue, calenté dos tortillas y compuse mis tacos! Agregué queso fresco, aguacate, salsa verde y puse crema en mi arroz.

¡Cualquiera que sea, de vuelta a la comida que nos une! Esa es una cosa que me recuerda quién soy, especialmente cuando se trata de lo básico: ¡frijoles, arroz y tortillas! Crecí con mis tíos y mi mamá despertando temprano en la mañana para ir a trabajar, y mi abuela (ya que todos vivíamos en la misma casa) ya tenía tacos o burritos de frijoles refritos listos para un desayuno rápido. Cada vez que visito a mi abue, ella siempre me pregunta si quiero un taco de frijoles refritos, ¡ya que sabe que soy la única que no se queja de ellos! Ahora que estoy en el colegio, desearía haber prestado más atención a cómo preparaba los frijoles, el arroz y la salsa. No preste mucha atención todas las veces que ella me decía qué hacer, y ahora confío en los paquetes congelados que hizo para que los trajera conmigo para que pueda comenzar a cocinar más por mi cuenta. Por un lado, no me quejo porque si hay una cosa que recuerdo es que ella dijo, «No confíes en medir lo que pones en tu comida. Mide con el corazón… o lo que creas que sabrá mejor! Te doy la receta, no porque quiera que lo hagas exactamente como yo, sino para que descubras lo que funciona para ti».

PARTE II: Mi Experiencia en Holbox – Mercado La Paloma

Desde que llegué a Los Ángeles el domingo pasado, ¡tenía prisa por salir y taquear! Recuerdo que el Mercado La Paloma, un establecimiento tipo almacén con múltiples restaurantes en su interior, fue recomendado. Ese parecía el lugar perfecto para ir un lunes por la noche, especialmente porque está dentro de la zona de Fryft. Eran las 7 de la tarde, y las calles estaban oscuras y vacías, pero una vez que entré, fui recibida por un ejército de aromas frescos, la risa de las familias disfrutando de una comida y la vieja música pop española que me recordó a mi adolescencia. No estaba segura de a dónde ir, pero me intrigó cuando vi Holbox, un restaurante a base de mariscos, donde los chefs preparan algunas de sus comidas frente a ti. Poco sabía, pero Holbox es fundada por Gilberto Cetina Jr., el cofundador del restaurante hermano de Holbox, Chichén Itzá. Holbox (su nombre proviene de una isla en Yucatán), en su conjunto, atrae los sabores tradicionales de la Península de Yucatán y, como su nombre lo representa, se enfoca en brindar a los clientes hambrientos los mejores mariscos con ingredientes frescos y audaces preparados frente a tus ojos.

Pedí los tacos de camarones de Baja California, recibí un lado de cortesía de tostadas y salsa, y dos limones. Las tostadas estaban recién fritas (y se puede decir por su calor, el olor a aceite de maíz y su crujido instantáneo), no eran demasiado aceitosas y estaban ligeramente saladas. Pensé que la salsa iba a ser más picante por la forma en que la pimienta negra se destacaba, pero en cambio, era más ácida y se combinaba bien con las tostadas. Después que exprimí los limones en cada taco y tomé mi primer bocado, me llevo de vuelta al tiempo en donde pasé una semana con mi papá en su restaurante de mariscos en San Diego. Mis cenas eran comiendo tacos de pescado y camarones y bebiendo agua de horchata con mi papá, mientras escuchaba a Belinda y Gloria Trevi en la radio, y este momento fue exactamente ese. ¡Las únicas diferencias eran que estaba sola en mi cita y mi bebida era de Chichén Itzá! El taco en sí era divino. La tortilla de maíz amarillo fresco era suave al tacto, y fue calentada por el camarón azul mexicano rebozado. Los jitomatitos cortados en mitad, las cebollas rojas y el cilantro era su “pico de gallo”, y el taco estaba glaseado con crema, mayonesa y una salsa roja sorprendentemente picante. Con la adición de los limones, mis papilas gustativas fueron parte de una fiesta picante, cremosa y sabrosa. Como alguien que ha comido una gran cantidad de tacos, dejé mi tenedor a un lado, lo que resultó en que todos los jugos del taco corrieran por los lados de mis manos.

Pensando en mi experiencia con Holbox, comencé a pensar en el comentario de Gilberto Cetina Jr. sobre por qué los clientes tienen interés en la cocina regional mexicana, especialmente porque muchas de las familias que vi eran blancas o no hispanas. En el libro de la Dra. Sarah Portnoy, Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles, Cetina Jr. dijo, «[visitors] are no longer looking for a high-end dining experience… Now you can find a little hole in the wall with high-quality ingredients in an unpretentious setting» (pp. 44-45). Estoy de acuerdo. Los tacos eran razonables (seis dólares cada uno), los ingredientes eran frescos y los chefs proporcionaron una presentación moderna y simple. Otro ejemplo similar de esto es en el segundo episodio de la serie de Netflix Ugly Delicious. Avanzando rápidamente a la marca de tiempo 45:20, Peter Meehan dice que Enrique Olvera, el chef propietario de Pujol, desafía la concepción de la gente de lo que puede ser un taco. Olvera luego comparte que hay algunas cosas que podemos llamar mexicanas, y por lo tanto, como mexicanos, es nuestro trabajo mantener una mente abierta. Los tacos que se muestran en este segmento eran muy similares a los de Holbox, y muestra que mientras los clientes mantengan una mente abierta a una versión moderna de la cocina tradicional, estos restaurantes pueden continuar cocinando alimentos que los conecten con sus raíces. ¡También permite que las personas hambrientas como yo tengan la oportunidad de tomar otro taco para llevar al día siguiente!

Bibliografía

“Tacos,” Ugly Delicious, temporada 1, episodio 2, Tremolo Productions, 23 Feb. 2018. Netflix, https://www.netflix.com/watch/80191117?trackId=255824129.

Portnoy, Sarah J. “From Border Grill to Broken Spanish: The Evolution of Latino Cuisine in Los Angeles.” Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles, Rowman & Littlefield, Lanham, MD, 2017, pp. 31–73.

«Si eres lo que comes, quiero ser un bagel … o un taco» – Una exploración de identidad y comida

Por Erin Sweeney

¡Hola mis compañeros y lectores! Me llamo Erin Sweeney y estoy tan emocionada por esta clase. Mi especialidad es teatro, pero este curso es el final de mi minor de español. No puedo esperar para aprender más sobre las comidas y culturas diferentes de mis compañeros de clase.

Parte I

Nací y crecí en Arlington, Virginia – cinco minutos de Washington, DC. Aunque Virginia es considerado un estado del sur de los Estados Unidos, nunca me he sentido conectada con la comida tradicional del sur. Mis padres son de Nueva York y por eso no tengo muchas raíces del sur. Para mi familia, una comida que es importante es el bagel. En una mañana de domingo, me encanta disfrutar un bagel (tostado a perfección) que es cubierto con queso crema. ¡No hay nada mejor!

En mi condado, hay una panadería muy popular que se llama “Chesapeake Bagel Bakery.” ¡Es muy común visitar con amigos antes de escuela o trabajo para desayunar y beber su café! 

Para mi, un bagel es un símbolo de mi familia. Es una comida casera que siempre me recuerda de mi niñez. Como dice Lisa Heldke, “No doubt the symbolic power of flavor to demarcate cultures derives in part from the strong connections linking taste and smell, on the one hand, and memory and nostalgia, on the other.” (Heldke, 387) Cuando huelo el tostado del pan o siento la rica cremosidad del queso, se me hace agua la boca. El impacto de la comida en nuestra visión del mundo es increíble. Y es una parte crucial de la creación de una comunidad. 

Otra cosa que me fascina es el lenguaje de comida y cómo podemos usarla para cruzar las fronteras. Por ejemplo, en el programa Ugly Delicious, vemos que la popularidad del pollo frito no es exclusivo a los Americas. Es una comida querida en muchas partes de Asia. David Chang explique, “The reason that KFC crushes it in China is that they need to have a hamburger explained to them. When they see a bucket of fried chicken… That’s Chinese food. It’s communal.” (David Chang, Ugly Delicious) Aunque una comida no es tradicional de un país o región, puede ser una herramienta para conectar culturas diferentes.

Parte II

Esta semana, elegí probar el restaurante se llama Chichen Itza, una propiedad familiar que ha servido comida típica de la región Yucatán a la comunidad de Los Ángeles durante los últimos veinte años. Muy cerca del campus de la Universidad del Sur de California, es un establecimiento favorito de muchas estudiantes y familias del barrio. Por alguna razón, nunca he visitado el restaurante en mis cuatros años de vivir aquí. Pero, después de esta experiencia, ¡estoy confiada que voy a volver!

El menú ofrece una variedad buena de comidas tradicionales de Yucatán: tortas, tamales, tacos, etcétera. Decidí pedir dos platos: la tostada de ceviche y dos tacos de cochinita pibil. Para el ceviche, la tostada crujiente marida perfectamente con pollo blanco, cebolla fresca, tomate jugoso, y aguacate maduro. ¡Es el mejor ceviche que he probado desde que fui a Perú!

Y los tacos… ¿que puedo decir sobre los tacos? Cochinita pibil es un tipo de taco de la región de Yucatán. Incluye cerdo asado lento con cebolleta en vinagre. En Chichen Itza, se envuelven en una tortilla de hojas de plátano. Los ingredientes son simples, pero juntos crean una melodía de sabores que es indiscutible.

Bueno, ¿es la comida auténtica ? A decir verdad, yo no se. Principalmente, no soy de Yucatán. Es más, el concepto de autenticidad es impreciso. Para determinar la autenticidad de la comida, se necesita contestar la pregunta: ¿Qué significa autenticidad? Depende completamente de su persepctiva. Puede ser influido por su ninez, educacion, o clase social.

Como dice Sarah Portnoy en su articulo Good Food and the Problematic Search for Authenticity, “Authenticity is not a quality inherent to food: it is one that is socially and personally constructed. It varies depending on available ingredients, changes in technology, social class and the influences of trade and travel.” (Portnoy) Para mi, considero Chichen Itza un restaurante auténtico. Representa no solo la comida tradicional de Yucatán, sino también el estatus de su cultura en Los Ángeles. Las culturas (y, por eso, la comida) pueden cambiar por el tiempo o contactos con culturas diferentes. En ninguna parte eso es más cierto que en esta ciudad. Y estoy agradecida por la oportunidad de compartir eso con esta clase y más allá.

Works Cited

Chang, David. “Ugly Delicious.” Season 1, episode 6, Netflix, 2018.

Heldke, Lisa. “But Is It Authentic: Culinary Travel and the Search for the ‘Genuine Article.” The Taste Culture Reader, 2005, pp. 385–394.

Portnoy, Sarah. “Good Food and the Problematic Search for Authenticity.” KCET, 19 Jan. 2021, http://www.kcet.org/shows/the-migrant-kitchen/good-food-and-the-problematic-search-for-authenticity.

Un Orden de Familia

Por Victoria Martinez

Es fascinante que, simplemente al asociarnos con una categoría específica, cambiamos la forma en que las personas nos ven. Cosas tan pequeños como el lugar donde nacimos o la cultura de nuestra familia, pueden dar a los demás una impresión de nuestra crianza y tal vez incluso de la forma en que vivimos ahora. Personalmente, he enfrentado  diferentes personas con ciertas presunciones una y otra vez a través de lo que se convierte en el juego de adivinanzas titulado «¿Qué eres?» He podido simplificar esta conversación a lo largo de los años y tal vez a costa de dar por sentado cómo cada parte de mi identidad realmente me moldea.

Yo nací en Glendale, California, y crecí en West Covina, California, pero mis padres nacieron y crecieron en Los Ángeles. Mi padre es de descendencia cubana y mi madre tiene raíces mexicanas y salvadoreñas. Me identifico como una católica practicante que fue influenciada por mi educación en la escuela católica tanto en la escuela primaria como en la secundaria. Después de leer «Vivan Los Tamales,» comencé a pensar en cómo reconciliar algunas de las ideas presentadas en mi propia vida.  Me conmovió mucho cuando Pilcher menciona que la comida puede «construirse así en un sentido de comunidad dentro de la cocina» y que la comida es «la ideología abstracta del nacionalismo.» Por supuesto, yo antes había asociado la cultura con la comida, pero nunca me había imaginado que pudiera tener tanta importancia, siendo una de las ideologías del nacionalismo. Entonces comencé a reflexionar sobre los platos de mi identidad. Habiendo tenido la experiencia única de una identidad diversa, pasé un tiempo reflexionando sobre el papel que la comida había desempeñado en las celebraciones de momentos importantes y en la vida cotidiana. Pensé en cómo mi abuela cubana pasa todo el día preparando y asando una pierna de puerco para que todos disfrutemos el dia de Nochebuena. También pensé en la importancia de los tamales que mi mamá nos da en la temporada navideña.  Finalmente, me acordé de las tardes de los domingos con mi abuela salvadoreña, cuando nos reuníamos en torno a su mesa y nos recibía con una cantidad interminable de pupusas. Todos estos platos fueron tan importantes para momentos específicos de mi vida y siguen siendo un recuerdo de la familia, incluso cuando estoy lejos de casa. Estos platos no solamente me habían conectado con mi herencia, sino que también me conectaban con otras personas que comparten los mismos recuerdos familiares.

Me doy cuenta de esta conexión con otros cuando voy a nuevos restaurantes que ofrecen platos que están tan cerca de mi corazón.  Cuando veo el mismo amor y cuidado que alguien pone detrás de la comida que he visto desde una edad temprana, hace que la comida sea más especial. Este sentimiento se produjo cuando visité recientemente Sarita’s Pupuseria, uno de los puestos heredados en Grand Central Market. Incluso antes de llegar a la ventana, estás inmerso en la experiencia y puedes ver el proceso inicial de corte del queso.  El señor que cortaba el queso era tan amable que se ofreció a posar para la cámara. Se podría decir que le apasionaba la comida que estaba creando. Después de llegar a la ventana, me saludó un señor que llevó a cabo el pedido en una rutina que mostraba que vender pupusas era más una pasión que trabajo. Este lugar realmente trata de brindar una experiencia salvadoreña saludable al producir un plato central nacional.  Avancé hacia la ventana de entrega y esperé pacientemente cuando vi que el arte de la pupusa se desarrollaba ante mis ojos. Vi a la señora trabajando detrás del mostrador rellenando cada pupusa con queso y todos los adornos, aunque solo pedí la mía con queso. Vi cómo se calentaban las pupusas en la parrilla cuando el queso comenzó a explotar desde dentro. Después de crujir y casi caramelizar las pupusas, me sirvieron ambas con un lado de curtido.  El fuerte contraste del vinagre con el sabor graso y sabroso del queso crea un equilibrio único que nunca perderá su singularidad. Me senté y disfruté de lo que fue una comida reconfortante para mi, mientras los demás clientes que estaban a mi lado se enamoraron de su primera pupusa. Este momento me hizo reflexionar sobre la lectura de E.N. Anderson con respecto a la comida que trasciende a los internos. Las recetas viajan con la gente y es más fácil introducir alimentos en nuevas regiones que en otras partes de una cultura.  La mayor habilidad para mezclar la cultura se puede encontrar en la cocina. Creo que se consideraría que Sarita está en el lugar perfecto debido a su ubicación en Grand Central Market. El local no solo está ubicado en una de las ciudades más pobladas, sino que se encuentra en una región que, aunque tiene clientes de bajos ingresos, también recibe visitas de los miembros más adinerados del área de Los Ángeles. Creo que para ser clasificado como periférico, la ubicación estaría más alejada de una ciudad o en un lugar con menos acceso a alimentos.

Finalmente, como con todos los restaurantes que hemos discutido este año, me enfrento a la cuestión de su autenticidad. Anteriormente había definido la autenticidad en mi primera publicación de blog y la segunda publicación de blog como algo intangible que se crea social y personalmente. Seguiría calificando el respeto por la cultura y la tradición del plato para que sea más importante que recrear la receta exacta en términos de autenticidad. A la luz de esta definición, sin duda calificaría a Sarita’s Pupuseria como auténtica. No solo mantienen un respeto por la cultura de El Salvador, sino que también mantienen su lealtad a los ingredientes y al proceso de creación de pupusas como una forma de arte.


Los Clientes de Autenticidad

Por Lucy Santora (Blog 2)

Los Ángeles fue fundido de los españoles en 1781 en el área del sur de calle Olvera.  La calle recibió su nombre en 1877.  Hay muchos edificios históricos que son presente hoy como Ávila Adobe, Casa Pelanconi, y Casa Sepúlveda.  Hoy es una ubicación turística con tiendas pequeñas que vendan comidas y ropas de colores brillantes.  

La tienda más famosa es Cielito Lindo que es un restaurante rápido que sirven taquitos y otras cosas.  En el libro de Sarah Portnoy que se llama “Food, Health, and Culture in Latino Los Ángeles” ella dijo que “I always find that they taste as if they have been cooked ahead of time and quickly reheated”.  No soy un conocedor de taquitos, pero estoy de acuerdo con Portnoy.  Los taquitos fue muy ricos, pero creo que puede cocinarlos en mi apartamento.  Sin la salsa aguacate, es un poco semejante a comida rápida.  Comida rápida es un producto de globalización como decir en “Descoloniza su Dieta” … 

“…el mundo globalizado a que nos estamos acostumbrado está acabando con las formas genuinas de hacer las cosas en los países, y a cambio, ofrece una vida cargada de información y tradiciones al estilo fast food” 

Descoloniza Su Dieta

¿Como podemos reconciliar lo que Portnoy y Descoloniza su Dieta dicen? En un mano los taquitos de Cielito Lindo son como comida rápida en una luz negativa, pero en el otro mano el restaurante es parte de una más gran cosa – globalización.  Para puede competir en un mercado restaurantes como Cielito Lindo a veces necesitan cortar las esquinas.  Posiblemente Cielito Lindo recalienta sus taquitos de parte de la revolución de comida rápida.  También, necesita entender que este restaurante esta en Calle Olvera – una ubicación turística.  La audiencia del restaurante son los turísticos, no la gente local.  

¿La próxima pregunta es que si los clientes son inmigrantes (en vez de turistas) hay comida más auténtica?  La respuesta está en Boyle Heights en el mercado que nosotros visitamos la semana pasada.  Cuando yo entré el mercado fue como crucé la frontera a México. Solamente he oído español y no hay turistas.  Nosotros resaltamos como un ‘pulgar adolorido’.  Algo que yo vi inmediatamente es que en la panadería aquí no hay etiquetas.  Tuve que saber las diferencias entre los panes (no tuve ni idea cualquier pan fue que).  No hay comida rápida aquí.  Hay queso fresco, moles, chapulines, mango dulce, y otras cosas de un mercado mexicano. Fue bastante auténtica.  

En mi opinión, el nivel de autenticidad depende en la audiencia o los clientes del restaurante.  Si quiere que turistas comen en su restaurante, prepara comida que es familiar para este tipo de gente.  Pero si quiere atraer gente de la cultura de su comida y los que aprecian este, debe mantener la autenticidad.