Blog 2: Cielito Lindo y la calle Olvera

En clase la semana pasada fuimos a la calle Olvera, parte de El Pueblo en el centro de Los Ángeles. Organizada por Christine Sterling en los años treinta, la calle Olvera es un centro de museos, tiendas, restaurantes y tenderetes latinos donde la gente puede reunirse para celebrar y preservar el patrimonio latino de Los Ángeles. Andar por la calle Olvera, pude ver muchos colores brillantes, banderas de papel y otras decoraciones latinas, murales y estatuas de importancia histórica y, por supuesto, muchas palabras en español.

Un mural en particular que vemos fue “La América Tropical” por David Alfaro Siqueiros. Pintado en 1932, “La América Tropical” muestra una representación artística de la opresión por el imperialismo de los E.e.u.u. Por su contenido polémico, el mural fue cubierto por el “white washing” menos de un año después de que fue terminado y no fue restaurado hasta años recientes. La cubierta del mural de Siqueiros demuestra una forma literal de “white washing,” pero el termino “white washing” también puede representar la dilución de culturas no estadounidenses en el E.e.u.u. Por ejemplo, aunque la calle Olvera claramente conserva y ofrece un centro de rica cultura latina en Los Ángeles, también es un centro del turismo entonces inevitablemente en este lugar hay una contradicción entre lo que es latino y lo que es estadounidense. Aún así, en mayor parte, la calle Olvera aparece muy autentica.

Al final de nuestro viaje, comimos en un tenderete se llama Cielito Lindo, que es famoso por sus taquitos (tacos pequeños, rodados y fritas). Este colorido tienda situado al final de la calle Olvera abrió sus puertas en 1934 y es un ejemplo perfecto de comida auténtica latinoamericana. La “autenticidad” en relación a la comida es difícil definir. La palabra significa “hecho de la misma manera que el original,” pero en el mundo de comida es muy complicada definir que es “lo original.” Ingredientes, influencias culturales, tecnologías de cocina, etcétera, están constantemente avanzando y adaptándose. Así es natural que los platos “auténticos” cambiar con el tiempo. Por lo tanto, creo que la autenticidad viene más directamente de la preservación de una identidad cultural y personal. Cielito Lindo demuestra esta forma de la autenticidad porque preserva las recetas, sabores y la identidad de la tienda creada por la fundadora mexicana, Aurora Guerrero, de su propia experiencia con la cocina mexicana.

En Cielito Lindo pedí el número dos, un plato de dos taquitos y un tamal con arroz, frijoles y una salsa de aguacate. Los taquitos y el tamal probado bien, pero mi parte favorita del plato era la salsa. ¡Me encanta los aguacates! Era muy cremosa y un poco dulce con un pizca de especia. Esta salsa hizo todo en el plato muy, muy delicioso. Sin duda, volvería a comer otra vez en Cielito Lindo y recomendaría toda la experiencia de la calle Olvera a mis amigos.

Una clase deliciosa

Estoy triste que la clase: La Cultura de Comida en Los Ángeles Latino ha terminado. He aprendido y comido mucho en La Cultura de Comida en Los Ángeles Latino. Mi parte favorito ha sido todo los viajes de estudio por Los Ángeles. Todavía recuerdo los tacos de Mariscos Jaliscos… están muy delicioso. Otro viaje de estudio que fue muy interesante fue nuestra visita a Calle Olvera. Yo había pasado por delante de esta calle muchas veces sin saber su relevancia histórica. Calle Olvera es el lugar de nacimiento de Los Ángeles. Pero mi parte favorito de nuestra visita a Calle Olvera fue el mural “America Tropical”. El mural “America Tropical” fue “whitewashed” seis meses después de su creación porque tenía un tema de antiimperialista. Pienso que esta clase es muy único porque hay viajes de estudio como este viaje de estudio a Calle Olvera donde puede aprender acerca de algo a través de una experiencia. Muchas de las cosas que aprendimos en la clase estaban a través de las experiencias que tuvimos en los viajes de estudio.

También me gusta que un parte grande de la clase fue sobre el mejoramiento de la comunidad latinoamérica de Los Ángeles, especialmente su salud. La comunidad latinoamérica sufren mucho de obesidad y diabetes tipo dos. Hay cosas que pueden mejorar esta situación pero los requieren mucho tiempo y obra. Algo que puede mejorar esta situación es el Proyecto Jardín que visitamos. Proyecto Jardín es interesante porque hay voluntarios de la comunidad que van al jardín para crecer verduras y hierbas y aprender sobre los productos orgánicos. Es muy importante porque es un lugar donde la comunidad pueden trabajar juntos y mejorar su salud. En relación con este tema, aprendimos sobre los vendedores ambulantes y la falta de comida saludable en muchas comunidades latinoamericano. Aprendimos que muchos latinoamericanos viven en desiertos alimentarios y los vendedores ambulantes a veces son la única fuente de comida nutritiva. Pero el problema es que no es legal y hay muchos riesgos que los vendedores ambulantes se enfrenten.

En totalidad este clase fue una experiencia fantástica. Aprendí mucho sobre la comida latinoamérica en Los Ángeles, la historia de la comunidad latinoamérica en Los Ángeles y los desafíos que la comunidad latinoamérica se enfrenten.

Entrada #2: El Aburguesamiento de Calle Olvera

En el sitio de web de Calle Olvera dice que es un área conocida como el lugar de nacimiento de Los Angeles y es descrita como un mercado Mexicano. Calle Olvera se representa como un mercado mexicano pero en realidad es de una manera blanqueada y un mercado aburguesado. Cuando yo andaba alrededor de la Calle Olvera vi camisas con refranes españoles tontos en ellos y máscaras de lucha libre mexicanas. Estos tipos de productos representan el hecho que la cultura mexicana está siendo tratada como una mercancía. Calle Olvera es un ejemplo de enmascaramiento y adaptación a una identidad cultural especifica. Cuando yo estaba en la Calle Olvera, vi una mezcla de personas. Pienso que Calle Olvera atrae gente diversa debido a su historia larga en Los Angeles y sus tentativas de atraer a toda la gente de Los Angeles. Comí en el restaurante Cielito Lindo y pedí un tamal y un chile relleno porque no como la carne. Fui con tres amigas y ellas pidieron taquitos y dijeron que eran deliciosos. Mientras yo pedía yo escuché un padre y su hija a pedir la crema agria. Este situación representa el blanqueado de la cocina Mexicano autentica  en Los Angeles. IMG_9779

IMG_9770

El concepto de autenticidad es difícil de entender. Estoy de acuerdo con lo que Sylvia Ferrero dice en su artículo. Ella menciona que las áreas diferentes exponen alianzas social diferentes y percepciones de identidad y clase, especialmente en Los Angeles. Además pienso que Ferrero tiene razón cuando dice que hay una distinción en la comida para comensales mexicanos contra comensales mexicanos. Pienso que Cielito Lindo es un ejemplo de un restaurante que ajusta sus practicas culinarias y su imagen a fin de atraer a comensales no Mexicanos o mexicanos americanizados. Me di cuenta que la Calle Olvera es más una representación de la cultura mexicana que la cultura mexicana autentica.

Cielito Lindo representa la estandarización y commodificacion de la comida mexicana. Esto puede ser visto por el hecho que todo que pedimos fue cubierto del queso cheddar, que no es autentico a la comida mexicana. También pienso que Cielito Lindo es un ejemplo de lo que Ferrero describe como los chefs que adoptan platos mexicanos “tradicionales” a los ingredientes disponibles y deseados en los Estados Unidos. Los platos grandes de comida, que Cielito Lindo ofrece, no son auténticos tampoco.

IMG_9771
Taquitos y un tama
IMG_9772
Tamal y Chile Relleno

 

Pienso que la colocación del mural de David Siqueiros, “Tropical América” es muy interesante porque fue literalmente blanqueado y está ahora en un área que está siendo blanqueada. Estoy de acuerdo con la declaración de William Deverell que Los Angeles en general se hace culturalmente blanqueada. Es interesante que haya un exhibición que expone el imperialismo americano en la Calle Olvera pero al mismo tiempo la Calle Olvera representa un cambio cultural para atraer a las masas y debido a esto pierde su autenticad y raíces tradicionales.

“Whitewashing,” Calle Olvera, y Cielito Lindo

Lo admito, cuando era niña, siempre me encantaba comer en las cantinas mexicanas de mi bario en Washington, D.C. Sus decoraciones coloridas, platos gigantescos, chips de tortilla adictivos, y mariachis, me hacían muy feliz. Mis padres sin embargo, nunca estaban tan entusiasmados de visitarlas. Ahora como adulta, entiendo porque…

Como americanos, todos hemos participado en la idea de “whitewashing.” Es “americanizar” una cultura a caber con nuestras expectativas y exagerar sus características para hacer que la cultura sea más interesante, divertida, exótica…(lo que sea). En hacer esto, solemos crear una cultura completamente distinta y quitar la autenticidad de la cultura real.

Como menciona Sylvia Ferrero en “Comida Sin Par – Consumption of Mexican Food in Los Angeles: ‘Foodscapes’ in a Transnational Consumer Society,” lo desgraciado es que ambos americanos de nacimiento e inmigrantes, participamos en esta farsa de cultura. ¿Y porque participan los inmigrantes en la mala representación de su propia cultura? Porque es lo que se vende, lo que genera ingresos, lo cual esta preferido por los consumidores. Como destaca Ferrero, para muchos inmigrantes, esta farsas de culturas les ofrecen oportunidades empresariales y de empleo. Lo que yo espero es el día en lo cual como consumidores, elegimos celebrar la cultura autentica – para que en eso, se transpiran las oportunidades económicos.

En Los Angeles, La Calle Olvera nos sirve como un buen ejemplo del “whitewashing” y de la participación de los Mexicanos. La Calle Olvera es una atracción turística popular del area downtown. En parte, puedes sostener que rinde homenaje a la cultura Mexicana y que celebra su presencia en Los Angeles. Pero al pasar un rato por la calle, es obvio que más que todo, provee las falsas representaciones de las costumbres mexicanas.

IMG_1082.JPG

Los puestos venden souvenirs turísticos como muñecas, esqueletos, camisetas, huaraches, etc. y aunque Mexicanos también visitan la calle, cada vez que la visito yo, no me parece ni para nada autentica. Además, el mural “America Tropical” de David Alfaro Siquieros – ubicada dentro de unos pocos kilómetros de la Calle Olvera – revela mas fisicamente la historia que Los Angeles lleva con “whitewashing” la cultura mexicana.

IMG_1080.JPG

Cuando visité la Calle Olvera la semana pasada, decidí comer en el restaurante Cielito Lindo. Cielito Lindo es una taqueria ubicada en la esquina de la Calle Olvera y la Calle Alameda. Este “pocho” (como lo describiría Bill Esparza) es modesto de tamaño pero supuestamente famoso por su comida. No diría yo que parece tanto un establecimiento falso como los de la cadena “El Cholo,” pero si diría que contribuye a la misma tergiversación. Su facade es tanto colorido como el de El Cholo, y aun más, fantasea con el mismo romanticismo de la cultura. La taqueria se estableció en 1934, durante cual año hubo mucho choque cultural entre los americanos con los inmigrantes mexicanos. Por eso, para poder existir, Cielito Lindo tenía que asimilarse en parte a la cultura expectativa. Su menu simple y comida no muy picante, nos revela sus conformes a las normas americanas.

IMG_1090

Comí su especialidad – dos taquitos con salsa de aguacate por $3.50. Los taquitos sabían bien – estupendos no, pero me lo gustaban. Mis única quejas fueron 1) que los taquitos no picaban y 2) que la salsa sabía más como salsa verde que salsa de aguacate. En fin, la comida fue buena para su precio. Seguro que no volveré pronto, pero te lo recomiendo si estas en el vecindario y si tienes hambre.

IMG_1086

Esta semana tengo ganas de explorar un restaurante más autentico. Iré al lado este de Los Angeles en busca de una experiencia menos falsificado y como Ferrero describe, “un experiencia mexicana para los mexicanos.”

Cielito Lindo en Calle Olvera – Taquitos “Auténticos”

Esta semana fui a Calle Olvera para probar “el taquito original,” en el restaurante Cielito Lindo. Situado en una tienda modesta al final menos atractivo de la calle, Cielito Lindo ha servido la gente de Los Ángeles desde 1934, y está acreditado con llevar el taquito a las masas.

La tienda de Cielito Lindo en la Calle Olvera ha estado  operando desde 1934
La tienda de Cielito Lindo en la Calle Olvera, establecida en 1934

Mientras hay muchas opciones en el menú, hay que pedir el número uno – tres taquitos en salsa de aguacate con arroz y frijoles. Aunque la presentación es un poco tosco, esta comida no me decepcionó. Los taquitos estuvieron servido en un lago de salsa verde, que les hizo más difícil comer, pero también más delicioso. Inicialmente crujiente, los taquitos absorbieron la salsa como esponjas, añadiendo una especia suave a la tortilla grasienta enrollada. La carne tenía un sabor como era de esperar, consistió del mismo carne desmechada que encuentras en taquitos en cualquier restaurante mexicano (pero porque Cielito Lindo es el originador, podemos asumir que el resto de estos restaurantes lo copiaron.) El arroz y los frijoles refritos, dos alimentos básicos de la dieta mexicana, acompañaron bien con la salsa y completaron la comida. Mi única queja era que la salsa no era bastante picante, y habría podido más fuerte.

Combinación número uno, con salsa de aguacate, arroz, y frijoles refritos
Combinación número uno, con salsa de aguacate, arroz, y frijoles refritos

Mientras la comida fue delicioso, Calle Olvera representa el “whitewashing” de la cultura mexicana aquí en Los Ángeles. Los restaurantes institucionales en esta calle, cómo Cielito Lindo (o La Golondrina o El Paseo) han resistido el paso de tiempo, pero son recreaciones de la cultura original mexicana detrás de los ojos de los americanos que construyeron Los Ángeles. Esta calle ha sido sometido a un “whitewashing” en dos formas. El primer forma es en la manera en que la ciudad ha eliminado edificios y obras de arte del barrio a través de los años. El segundo forma es en la manera en que gente blanca (como yo) ha continuado visitar los restaurantes y tiendas a gastar dinero, perpetuando la artificialidad que rodea la calle. Mientras la ciudad esta lleno de gente mexicana, Calle Olvera representa las intereses de la gente no mexicana que se apropió la cultura en el siglo XIX para servir sus propios intereses. Es un ejemplo de “voyeurismo cultural” en que usa los estereotipos más conocidos para corresponder con el imagen que mantiene las turistas de la cultura mexicana.

Las tiendas de Calle Olvera
Las tiendas de Calle Olvera

Una visita a la calle hoy te presentará con muchas cosas estereotípicos y turísticos que han existido desde el principio: música de mariachi, margaritas aguadas, panchos y sombreros. Pero en lugares como Cielito Lindo, puedes encontrar los pedazos pequeños de comida autentica que todavía existen.

La entrada a Calle Olvera, que no ha cambiado desde el siglo XIX
La entrada a Calle Olvera, que no ha cambiado desde el siglo XIX

#2: La Calle Olvera – Una Cultura Sobreviviendo

Cuando entra la Calle Olvera, ve una calle vibrante con vendedores por los dos lados vendiendo cosas culturales de México (productos de cuero, muñecas, ponchos, sandalias de huarache, y arte). Todos de estas cosas mexicanas fueron muy divertido para mirar – fue como un nicho étnico. Cuando miré más atentamente, vi unas cosas no mexicanas en unas tiendas: un foto enmarcado de Peyton Manning (un jugador de futbol americano), una caja de almuerzo con los caracteres de Frozen (la película animada), y un signo que dice “LOL” (que significa “laugh out loud” en ingles).

Creo que estas cosas americanas que se vende en la Calle Olvera son un ejemplo bueno de lo que pasó en la historia de la calle. Calle Olvera y el área de Los Ángeles fueron inhabitado por la Tongva; después de la invasión de los Europeos, las personas indígenas fueron forzadas de la ciudad. La calle fue construido muchos años después para cambiar el “ethnoscape” y hace que la publica “participa en pensamiento crítico y cambia la condiciones de su propio existencia” (Ferrero) para recordar la cultura original.

En el Museo Plaza, había un mapa del diseño para la ciudad – hay un contraste muy claro entre las calles que van tras el terreno agrícola y las calles siguiendo un sistema de cuadrícula. El concepto de las indígenas de vivir por la tierra fue extinguido. El museo tenía un imagen de un hombre nativo dentro de una mazorca de maíz; para mi, esto fue un símbolo poderoso de la intimidad de las indígenas con la tierra. Afuera del museo, había una pared de plantas del desierto, las mismas plantas que usaban las indígenas para comer, cocinar, cocer, etc. Este exposición fue un ejemplo de “la conexión a la patria,” que describe Ferrero. La colección de plantas fue impresionante, pero habían muchos espacios en la pared con plantas muertas.

Tras el suceso de la ciudad, la cultura hispánica va desapareciendo, como las plantas indígenas en la pared del museo; para preservar la cultura del área, se creó la Calle Olvera. Se hacía una calle con comida autentica mexicana en cada puesto (como Cielito Lindo con su crujiente, sabroso taquitos de res y salsa de aguacate), para proteger la “Hispanidad” tras la comida (Ferrero). La calle y el movimiento hispánico han sufrido juicios graves de la comunidad americana blanca. Unos años después del establecimiento de la Calle Olvera, Siqueiros, un artista mexicano, pintó un mural sobre el sufrimiento y el maltrato de las indígenas – el mural fue mal acogido. La audiencia fue poco comprensiva y confundida, como si no sabía que los Europeos desplazaron una población para levantar su ciudad. Irónicamente, el mural fue lavado en blanco por ser ofensivo; lo que queda fue un imagen fantasma, una metáfora perfecta para mi análisis de la Calle Olvera.

Creo que la Calle Olvera es “white washed” hasta tal grado, pero la educación cultural que se provee es impresionante. Si la Calle Olvera fuera autentica verdaderamente, sería un parte normal de LA (rascacielos, empresas, industria). Pero, como Ferrero explica, la autenticidad es como una marca simbólica de la identidad, y la comida y los artefactos del museos en la calle fueron auténticos por seguro. En total, aunque la Calle Olvera ha sido un destino turista “white washed”, tiene sus joyas auténticas e gran impacto histórico para la Hispanidad.

 

Fuente: Comida Sin Par. Consumption of Mexican Food in Los Angeles: “Foodscapes” in a Transnational Consumer Society – Sylvia Ferrero