Los dos lados de autenticidad en Los Angeles

Por Evan Marsh

Nunca había visitado a la Calle Olvera ni Cielito Lindo antes de ir en una excursión con la clase entera, pero sé que es una atracción muy popular con turistas que vienen a Los Ángeles.  Cuando buscas “cosas que hacer en Los Ángeles” en Google, estoy seguro de que está allí en la pantalla.  Calle Olvera es una celebración de Los Ángeles del pasado, cuando todavía se llamaba “El Pueblo de Nuestra Señora la Reina de Los Ángeles.”  Pero ¿es la Calle Olvera hoy en día una buena representación de lo que fue Los Ángeles originalmente o es un intento pobre de crear un ambiente autentico latino en DTLA?

 

Cuando estábamos allá, aprendimos sobre un mural famoso se llama América Tropical pintado por David Siqueiros.  Este mural expresa muchas ideas antiimperialistas y anticapitalistas, criticando el gobierno y la sociedad de los Estados Unidos en los años treinta (y realmente hoy en día también).  Después de terminar, unas partes del mural fueron cubiertas por pintura blanca.  Podemos ver este patrón muchas veces en la historia de nuestro país, literalmente cubriendo algo o también figurativamente o ideológicamente con aspectos de la cultura latina.

 

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Aunque muchas partes de la Calle Olvera y la cultura latina en Los Ángeles han sido “whitewashed,” Cielito Lindo queda autentica en mi opinión.  Como ya sabemos del articulo de la Sra. Portnoy, hay muchos contextos de tener en cuenta y muchas maneras de definir autenticidad.  Todos tienen razón, pero diría que Cielito Lindo es un restaurante autentica a la ciudad de Los Angeles y sus raíces en la cultura latina.  William Deverell dice que, aunque una cosa fue “whitewashed, “whitewashing was imperfectly, even crudely, accomplished – adobe yet showed through” (Deverell 21).   Cielito Lindo es la parte  que mantiene su autenticidad a través de tradiciones fuertes.  Empezó en los años veinte y usaban (y todavía usan hoy) ingredientes que puedes encontrar en California en vez de México.  Cuando los recursos están limitados, tienes que cambiar un poco y este hecho es porque creo que este restaurante es autentica a la ciudad.

 

Una cosa que me interesaba sobre las diferencias entre las excursiones a Calle Olvera y Boyle Heights fue los clientes en cada lugar.  En Boyle Heights, en el mercadito por ejemplo porque había mucha gente allá, casi toda la gente hablaba español.  Esa área es una experiencia cultural para ellos y me parece que es muy autentico y similar a sus propios países.  Al otro lado, los clientes en Cielito Lindo me parecían turistas y casi nada hablaba español.  Sin embargo, no creo que los clientes decidan si un lugar es autentico o no.  Es posible que un lugar no es muy autentico, pero mucha gente viene allí y viceversa. Es verdad que Cielito Lindo es más acomodable con respeto a sus menús en ingles y cosas así, pero para mi no la hace una experiencia inauténtica.

 

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Los dos lugares se presentan como restaurantes o sitios mexicanos; no tienen que decir si son auténticos o no.  En mi opinión, son buenos ejemplos, aunque son muy diferentes, de la cultura latina de Los Ángeles que por mucho tiempo han sido cubierto de la mayoría por la figurativa “pintura blanca.”

La Autenticidad — La Calle Olvera v. Mariscos Jalisco y el Mercado de Boyle Heights

Natalie Redington

La excursión que hicimos a Calle Olvera fue muy interesante, y un poco necesario, considerando que nunca había ido en mi vida, aunque soy nativo de Los Ángeles, y también vivo tan cerca del sitio, como estudiante de USC. Con las lecturas que leí como tarea antes de la clase, fui sorprendida a descubrir que la Calle Olvera que conocemos hoy, aunque tiene mucha historia como el raíz de Los Ángeles, fue recreado por una mujer, Christine Sterling, en los años 1920s/30s. Este hecho cambió un poco la manera en que la Calle Olvera me parecía. Antes de la renovación de Christine Sterling, fue una región pobre y un poco abandonada, con inmigrantes de clase trabajadora. La ciudad fue en una “dilapidated condition.”

Pero ahora la Calle Olvera tiene vitalidad – con puestos de barajitas como calaveras pintadas, ropa estereotípica mexicana, y restaurantes. No había muchas personas alrededor porque fuimos en un martes por la tarde, pero en los restaurantes pude ver muchas personas comiendo y terminando sus almuerzos. La Calle Olvera, en mi opinión, se representa por esta idea de “staged authenticity.”

La idea de que toda la Calle Olvera fue creado por Christine Sterling me previene de aceptar totalmente su “autenticidad.” Aunque se dejaba a la población mexicana un lugar a expresarse y totalmente dedicada a ellos (donde se ocurren eventos como Día de los Muertos, etc.), me parece que es demasiado similar a esta idea de “staged authenticity.” Profesora Portnoy en su libro, “Food, Health and Culture in Latino Los Angeles” explica esta idea en una descripción del restaurante El Cholo, diciendo que “The El Cholo restaurants are designed with an haute hacienda look…[with] stucco and adobe that remind diners of the Spanish Fantasy Past, which the image of Mexico presented s one that is highly stylized and theatrical…[another example of this is] the waitresses wearing stereotypical flowered Mexican dresses” (19). Profesora Portnoy viene a la idea que todas estas decoraciones y visuales dan un “idealized version of rural Mexico,” que es lo que se puede ver también en la Calle Olvera. (19).

Creo que la necesidad de añadir toda esta banalidad (fluff) en realidad desmerece de la experiencia; las decoraciones y todos los souvenirs dan la sensación de que no es auténtica y que tratan a vender una experiencia excesiva que no refleja la realidad. No siempre llevan en México los vestidos ornamentados que se venden en la Calle Olvera. Y como dijo la amiga de Ferrero en su artículo, no siempre comen en México la comida que ofrece en la carta. Ella dijo “The food that you generally find at Mexican restaurants in many areas of Los Angeles, as a matter of fact, is not the food that we usually eat at home. That one is too rich and fat and we usually only eat it during our festivities. If we ate all that kind of food everyday we would be absolutely fat by now!” (202). Para mí, me pregunté por qué muchos restaurantes sienten la necesidad de vender este tipo de comida y por qué quisieron promocionarlos de esta manera, y Ferrero tenía mi respuesta: “customers are considered tourist diners…Mexican food becomes a device to transform Anglos’ experiences of going to Mexican restaurants into a ‘foreign’ experience…[they] go through the same sense of estrangement that in general any tourists experience when they are in a foreign land” (202). Los restaurantes como El Cholo, o otros en La Calle Olvera atienden a los clientes que quieren una experiencia que los llevan afuera del normal/de la rutina aburrido de su comida (o además, sus vidas) cotidiana; pero quieren una experiencia todavía “confortable” y no demasiado extranjero, y es lo que se encuentran en estos sitios de “staged authenticity” como El Cholo.

Con la comida de La Calle Olvera, no fui muy impresionada. Primera, comí los taquitos sin la salsa de aguacate (porque soy alérgico a los aguacates) y saboreaban como taquitos normales – y si me atrevo a decirlo – como taquitos congelados/aptos para microondas. Pero probé un taquito con un poco de la salsa y pude comprender el bombo publicitario. Pero estoy de acuerdo con la opinión de Profesora Portnoy que dice que, “I always find that [Cielito Lindo’s taquitos] taste as if they have been cooked ahead of time and quickly reheated” (20).

Mientras que La Calle Olvera se excede en las decoraciones y presentación pero falta en la comida, por el contrario en Boyle Heights, se toma esta idea hasta el opuesto extremo, donde no decoraban ni enfocaban en la presentación del espacio, pero la comida compensa para eso.

Primero, en Mariscos Jalisco, todavía se venden tacos en su lonchera, aunque ahora tienen un espacio al dentro. La falta de decoración fue evidente a Mariscos Jaliscos (que se puede ver en mi foto de la lonchera y la acera alrededor) pero no fue un problema porque la comida fue excepcional. En el cuarto grande al dentro, había sillas de plástica y mesas simples. No había mucha decoración por las muras, con la excepción de muchos premios/elogios de la comida que fueron colgados. Pero no importa la decoración cuando tiene comida tan sabrosa. Comí un taco de camarones y fue el mejor taco que he tenido en mi vida entera (y como nativo de Los Ángeles, he comido muchos tacos). La salsa, la aguacate, los pequeños trozos de lechuga, las camarones y el crujido de la tortilla frita combinaron para hacer un taco increíble. Las personas que frecuentaban Mariscos Jalisco eran del barrio o eran como nosotros, que han entendido del lugar por su fama y han hecho la caminata para probarlo.

También en El Mercado de Boyle Heights,se podía sentir esta falta de exceso, o falsificación. Sí, había decoraciones por todo, pero todavía faltaba este tipo de presentación falsa que existe en restaurantes como El Cholo. Por ejemplo, al dentro del Mercado, se venden las salsas de mole en baldes, que es muy poco apetecible para los clientes. No fui inclinado a comprarlo. También se vendían chapulines, que demuestra la autenticidad del lugar — ¡jamás ofrecería chapulines en un restaurante como El Cholo! No tenía el valor de probarlo — este realmente va afuera de mi elemento, ¡aunque normalmente soy aventurera cuando se trata de probando nuevas comidas!

Sentía más auténtica porque las personas en el Mercado solo hablaban español y se alinea con la idea original de autenticidad que se trata de comida o cultura más cerca del versión o lugar original. Pude probar (y he comprado) mango deshidratado con chile, que fue delicioso. También probé elote y churros que me gustaban.

Creo en esta idea de la autenticidad, que se defina, según Profesora Portnoy y otras opiniones, como construido por la sociedad y tiene significancia diferente a personas diferentes. Pero creo que hay una diferencia entre a) vendiendo una representación falsa de una cultura para ganar dinero/para que las turistas puedan sentir un sentido falsificado del “exotismo” sin alejándose tan lejos de sus propios elemento y b) de tomar una idea o una receta renombrada de la familia y cambiándola o adaptándola a los ingredientes locales o mejorándola basado en la innovación personal. Y entre estos dos puntos diferentes es lo que radica entre la idea de “staged authenticity” (lugares como El Cholo o la Calle Olvera) y la autenticidad adaptada que caracteriza lugares asombrosos como Mariscos Jalisco y El Mercado.

Blog 2: Cielito Lindo y la calle Olvera

En clase la semana pasada fuimos a la calle Olvera, parte de El Pueblo en el centro de Los Ángeles. Organizada por Christine Sterling en los años treinta, la calle Olvera es un centro de museos, tiendas, restaurantes y tenderetes latinos donde la gente puede reunirse para celebrar y preservar el patrimonio latino de Los Ángeles. Andar por la calle Olvera, pude ver muchos colores brillantes, banderas de papel y otras decoraciones latinas, murales y estatuas de importancia histórica y, por supuesto, muchas palabras en español.

Un mural en particular que vemos fue “La América Tropical” por David Alfaro Siqueiros. Pintado en 1932, “La América Tropical” muestra una representación artística de la opresión por el imperialismo de los E.e.u.u. Por su contenido polémico, el mural fue cubierto por el “white washing” menos de un año después de que fue terminado y no fue restaurado hasta años recientes. La cubierta del mural de Siqueiros demuestra una forma literal de “white washing,” pero el termino “white washing” también puede representar la dilución de culturas no estadounidenses en el E.e.u.u. Por ejemplo, aunque la calle Olvera claramente conserva y ofrece un centro de rica cultura latina en Los Ángeles, también es un centro del turismo entonces inevitablemente en este lugar hay una contradicción entre lo que es latino y lo que es estadounidense. Aún así, en mayor parte, la calle Olvera aparece muy autentica.

Al final de nuestro viaje, comimos en un tenderete se llama Cielito Lindo, que es famoso por sus taquitos (tacos pequeños, rodados y fritas). Este colorido tienda situado al final de la calle Olvera abrió sus puertas en 1934 y es un ejemplo perfecto de comida auténtica latinoamericana. La “autenticidad” en relación a la comida es difícil definir. La palabra significa “hecho de la misma manera que el original,” pero en el mundo de comida es muy complicada definir que es “lo original.” Ingredientes, influencias culturales, tecnologías de cocina, etcétera, están constantemente avanzando y adaptándose. Así es natural que los platos “auténticos” cambiar con el tiempo. Por lo tanto, creo que la autenticidad viene más directamente de la preservación de una identidad cultural y personal. Cielito Lindo demuestra esta forma de la autenticidad porque preserva las recetas, sabores y la identidad de la tienda creada por la fundadora mexicana, Aurora Guerrero, de su propia experiencia con la cocina mexicana.

En Cielito Lindo pedí el número dos, un plato de dos taquitos y un tamal con arroz, frijoles y una salsa de aguacate. Los taquitos y el tamal probado bien, pero mi parte favorita del plato era la salsa. ¡Me encanta los aguacates! Era muy cremosa y un poco dulce con un pizca de especia. Esta salsa hizo todo en el plato muy, muy delicioso. Sin duda, volvería a comer otra vez en Cielito Lindo y recomendaría toda la experiencia de la calle Olvera a mis amigos.

Una clase deliciosa

Estoy triste que la clase: La Cultura de Comida en Los Ángeles Latino ha terminado. He aprendido y comido mucho en La Cultura de Comida en Los Ángeles Latino. Mi parte favorito ha sido todo los viajes de estudio por Los Ángeles. Todavía recuerdo los tacos de Mariscos Jaliscos… están muy delicioso. Otro viaje de estudio que fue muy interesante fue nuestra visita a Calle Olvera. Yo había pasado por delante de esta calle muchas veces sin saber su relevancia histórica. Calle Olvera es el lugar de nacimiento de Los Ángeles. Pero mi parte favorito de nuestra visita a Calle Olvera fue el mural “America Tropical”. El mural “America Tropical” fue “whitewashed” seis meses después de su creación porque tenía un tema de antiimperialista. Pienso que esta clase es muy único porque hay viajes de estudio como este viaje de estudio a Calle Olvera donde puede aprender acerca de algo a través de una experiencia. Muchas de las cosas que aprendimos en la clase estaban a través de las experiencias que tuvimos en los viajes de estudio.

También me gusta que un parte grande de la clase fue sobre el mejoramiento de la comunidad latinoamérica de Los Ángeles, especialmente su salud. La comunidad latinoamérica sufren mucho de obesidad y diabetes tipo dos. Hay cosas que pueden mejorar esta situación pero los requieren mucho tiempo y obra. Algo que puede mejorar esta situación es el Proyecto Jardín que visitamos. Proyecto Jardín es interesante porque hay voluntarios de la comunidad que van al jardín para crecer verduras y hierbas y aprender sobre los productos orgánicos. Es muy importante porque es un lugar donde la comunidad pueden trabajar juntos y mejorar su salud. En relación con este tema, aprendimos sobre los vendedores ambulantes y la falta de comida saludable en muchas comunidades latinoamericano. Aprendimos que muchos latinoamericanos viven en desiertos alimentarios y los vendedores ambulantes a veces son la única fuente de comida nutritiva. Pero el problema es que no es legal y hay muchos riesgos que los vendedores ambulantes se enfrenten.

En totalidad este clase fue una experiencia fantástica. Aprendí mucho sobre la comida latinoamérica en Los Ángeles, la historia de la comunidad latinoamérica en Los Ángeles y los desafíos que la comunidad latinoamérica se enfrenten.

Entrada #2: El Aburguesamiento de Calle Olvera

En el sitio de web de Calle Olvera dice que es un área conocida como el lugar de nacimiento de Los Angeles y es descrita como un mercado Mexicano. Calle Olvera se representa como un mercado mexicano pero en realidad es de una manera blanqueada y un mercado aburguesado. Cuando yo andaba alrededor de la Calle Olvera vi camisas con refranes españoles tontos en ellos y máscaras de lucha libre mexicanas. Estos tipos de productos representan el hecho que la cultura mexicana está siendo tratada como una mercancía. Calle Olvera es un ejemplo de enmascaramiento y adaptación a una identidad cultural especifica. Cuando yo estaba en la Calle Olvera, vi una mezcla de personas. Pienso que Calle Olvera atrae gente diversa debido a su historia larga en Los Angeles y sus tentativas de atraer a toda la gente de Los Angeles. Comí en el restaurante Cielito Lindo y pedí un tamal y un chile relleno porque no como la carne. Fui con tres amigas y ellas pidieron taquitos y dijeron que eran deliciosos. Mientras yo pedía yo escuché un padre y su hija a pedir la crema agria. Este situación representa el blanqueado de la cocina Mexicano autentica  en Los Angeles. IMG_9779

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El concepto de autenticidad es difícil de entender. Estoy de acuerdo con lo que Sylvia Ferrero dice en su artículo. Ella menciona que las áreas diferentes exponen alianzas social diferentes y percepciones de identidad y clase, especialmente en Los Angeles. Además pienso que Ferrero tiene razón cuando dice que hay una distinción en la comida para comensales mexicanos contra comensales mexicanos. Pienso que Cielito Lindo es un ejemplo de un restaurante que ajusta sus practicas culinarias y su imagen a fin de atraer a comensales no Mexicanos o mexicanos americanizados. Me di cuenta que la Calle Olvera es más una representación de la cultura mexicana que la cultura mexicana autentica.

Cielito Lindo representa la estandarización y commodificacion de la comida mexicana. Esto puede ser visto por el hecho que todo que pedimos fue cubierto del queso cheddar, que no es autentico a la comida mexicana. También pienso que Cielito Lindo es un ejemplo de lo que Ferrero describe como los chefs que adoptan platos mexicanos “tradicionales” a los ingredientes disponibles y deseados en los Estados Unidos. Los platos grandes de comida, que Cielito Lindo ofrece, no son auténticos tampoco.

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Taquitos y un tama

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Tamal y Chile Relleno

 

Pienso que la colocación del mural de David Siqueiros, “Tropical América” es muy interesante porque fue literalmente blanqueado y está ahora en un área que está siendo blanqueada. Estoy de acuerdo con la declaración de William Deverell que Los Angeles en general se hace culturalmente blanqueada. Es interesante que haya un exhibición que expone el imperialismo americano en la Calle Olvera pero al mismo tiempo la Calle Olvera representa un cambio cultural para atraer a las masas y debido a esto pierde su autenticad y raíces tradicionales.

“Whitewashing,” Calle Olvera, y Cielito Lindo

Lo admito, cuando era niña, siempre me encantaba comer en las cantinas mexicanas de mi bario en Washington, D.C. Sus decoraciones coloridas, platos gigantescos, chips de tortilla adictivos, y mariachis, me hacían muy feliz. Mis padres sin embargo, nunca estaban tan entusiasmados de visitarlas. Ahora como adulta, entiendo porque…

Como americanos, todos hemos participado en la idea de “whitewashing.” Es “americanizar” una cultura a caber con nuestras expectativas y exagerar sus características para hacer que la cultura sea más interesante, divertida, exótica…(lo que sea). En hacer esto, solemos crear una cultura completamente distinta y quitar la autenticidad de la cultura real.

Como menciona Sylvia Ferrero en “Comida Sin Par – Consumption of Mexican Food in Los Angeles: ‘Foodscapes’ in a Transnational Consumer Society,” lo desgraciado es que ambos americanos de nacimiento e inmigrantes, participamos en esta farsa de cultura. ¿Y porque participan los inmigrantes en la mala representación de su propia cultura? Porque es lo que se vende, lo que genera ingresos, lo cual esta preferido por los consumidores. Como destaca Ferrero, para muchos inmigrantes, esta farsas de culturas les ofrecen oportunidades empresariales y de empleo. Lo que yo espero es el día en lo cual como consumidores, elegimos celebrar la cultura autentica – para que en eso, se transpiran las oportunidades económicos.

En Los Angeles, La Calle Olvera nos sirve como un buen ejemplo del “whitewashing” y de la participación de los Mexicanos. La Calle Olvera es una atracción turística popular del area downtown. En parte, puedes sostener que rinde homenaje a la cultura Mexicana y que celebra su presencia en Los Angeles. Pero al pasar un rato por la calle, es obvio que más que todo, provee las falsas representaciones de las costumbres mexicanas.

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Los puestos venden souvenirs turísticos como muñecas, esqueletos, camisetas, huaraches, etc. y aunque Mexicanos también visitan la calle, cada vez que la visito yo, no me parece ni para nada autentica. Además, el mural “America Tropical” de David Alfaro Siquieros – ubicada dentro de unos pocos kilómetros de la Calle Olvera – revela mas fisicamente la historia que Los Angeles lleva con “whitewashing” la cultura mexicana.

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Cuando visité la Calle Olvera la semana pasada, decidí comer en el restaurante Cielito Lindo. Cielito Lindo es una taqueria ubicada en la esquina de la Calle Olvera y la Calle Alameda. Este “pocho” (como lo describiría Bill Esparza) es modesto de tamaño pero supuestamente famoso por su comida. No diría yo que parece tanto un establecimiento falso como los de la cadena “El Cholo,” pero si diría que contribuye a la misma tergiversación. Su facade es tanto colorido como el de El Cholo, y aun más, fantasea con el mismo romanticismo de la cultura. La taqueria se estableció en 1934, durante cual año hubo mucho choque cultural entre los americanos con los inmigrantes mexicanos. Por eso, para poder existir, Cielito Lindo tenía que asimilarse en parte a la cultura expectativa. Su menu simple y comida no muy picante, nos revela sus conformes a las normas americanas.

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Comí su especialidad – dos taquitos con salsa de aguacate por $3.50. Los taquitos sabían bien – estupendos no, pero me lo gustaban. Mis única quejas fueron 1) que los taquitos no picaban y 2) que la salsa sabía más como salsa verde que salsa de aguacate. En fin, la comida fue buena para su precio. Seguro que no volveré pronto, pero te lo recomiendo si estas en el vecindario y si tienes hambre.

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Esta semana tengo ganas de explorar un restaurante más autentico. Iré al lado este de Los Angeles en busca de una experiencia menos falsificado y como Ferrero describe, “un experiencia mexicana para los mexicanos.”

Cielito Lindo en Calle Olvera – Taquitos “Auténticos”

Esta semana fui a Calle Olvera para probar “el taquito original,” en el restaurante Cielito Lindo. Situado en una tienda modesta al final menos atractivo de la calle, Cielito Lindo ha servido la gente de Los Ángeles desde 1934, y está acreditado con llevar el taquito a las masas.

La tienda de Cielito Lindo en la Calle Olvera ha estado  operando desde 1934
La tienda de Cielito Lindo en la Calle Olvera, establecida en 1934

Mientras hay muchas opciones en el menú, hay que pedir el número uno – tres taquitos en salsa de aguacate con arroz y frijoles. Aunque la presentación es un poco tosco, esta comida no me decepcionó. Los taquitos estuvieron servido en un lago de salsa verde, que les hizo más difícil comer, pero también más delicioso. Inicialmente crujiente, los taquitos absorbieron la salsa como esponjas, añadiendo una especia suave a la tortilla grasienta enrollada. La carne tenía un sabor como era de esperar, consistió del mismo carne desmechada que encuentras en taquitos en cualquier restaurante mexicano (pero porque Cielito Lindo es el originador, podemos asumir que el resto de estos restaurantes lo copiaron.) El arroz y los frijoles refritos, dos alimentos básicos de la dieta mexicana, acompañaron bien con la salsa y completaron la comida. Mi única queja era que la salsa no era bastante picante, y habría podido más fuerte.

Combinación número uno, con salsa de aguacate, arroz, y frijoles refritos
Combinación número uno, con salsa de aguacate, arroz, y frijoles refritos

Mientras la comida fue delicioso, Calle Olvera representa el “whitewashing” de la cultura mexicana aquí en Los Ángeles. Los restaurantes institucionales en esta calle, cómo Cielito Lindo (o La Golondrina o El Paseo) han resistido el paso de tiempo, pero son recreaciones de la cultura original mexicana detrás de los ojos de los americanos que construyeron Los Ángeles. Esta calle ha sido sometido a un “whitewashing” en dos formas. El primer forma es en la manera en que la ciudad ha eliminado edificios y obras de arte del barrio a través de los años. El segundo forma es en la manera en que gente blanca (como yo) ha continuado visitar los restaurantes y tiendas a gastar dinero, perpetuando la artificialidad que rodea la calle. Mientras la ciudad esta lleno de gente mexicana, Calle Olvera representa las intereses de la gente no mexicana que se apropió la cultura en el siglo XIX para servir sus propios intereses. Es un ejemplo de “voyeurismo cultural” en que usa los estereotipos más conocidos para corresponder con el imagen que mantiene las turistas de la cultura mexicana.

Las tiendas de Calle Olvera
Las tiendas de Calle Olvera

Una visita a la calle hoy te presentará con muchas cosas estereotípicos y turísticos que han existido desde el principio: música de mariachi, margaritas aguadas, panchos y sombreros. Pero en lugares como Cielito Lindo, puedes encontrar los pedazos pequeños de comida autentica que todavía existen.

La entrada a Calle Olvera, que no ha cambiado desde el siglo XIX
La entrada a Calle Olvera, que no ha cambiado desde el siglo XIX