Autenticidad y Gentrificación por Allen

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Mi experiencia en Olvera Street fue muy distinta comparada a mi vida diaria en el sur de Los Ángeles. En “South Central” la cultura hispana es muy reprimido por la cultura de “USC”. Cada día, tiendas con dueños latinos son reemplazados por tiendas con dueños anglohablantes, con el ejemplo más grande siendo el “USC Village”. Lo que antes fue un centro comercial con supermercado latino, cine latino y tienda de bicicletas latino ya es un pueblo de lujo con cafés a $6 y almuerzos mediterráneos a $15. Este fenómeno representa la “gentrificación”, un proceso en que, como dice Profesora Portnoy en su libro, “lots once considered of little value, suddenly are coveted properties by developers.” Aunque la propiedad en Olvera Street tiene origines con dueños angloamericanos, la zona ha evitado la gentrificación que está presente en mi comunidad.

Lo primero que se ve en Olvera Street son tienditas que venden barajitas tradicionales de México, desde guayaberas hasta guitarritas. Los vendedores son mexicanos y los restaurantes también, señalando que los latinos han retiñido control de esta zona. Si es cierto que, “Christine Sterling, a wealthy Anglo woman, designed it as an “authentic” Mexican marketplace in 1929 as part of an attempt to save the neglected Avila Adobe, a building built in 1818 by the Mexican mayor of Los Angeles. Sterling marketed her campaign as a way to preserve a structure that had once housed famous Americans,” pero no importa que el origen de esta zona no es de dueño latino. Lo que importa es que los ciudadanos latinos de Los Ángeles ocupan la zona y pueden usarlo como ellos quieren. Olvera Street es la zona central de cultura latina en Los Ángeles y representa la mezcla de culturas que es Los Angeles en tiempos modernos.

olverastreet

Yo no creo que el restaurante Cielito Lindo es ejemplo del “whitewashing” que describe Deverell. Estos días, la comida de los más ricos anglohablantes es muy sana con mínimo grasa y muchas verduras. La comida en cielito lindo tenia muchísima grasa y no creo que está hecho para apelar el paleto americano. Si la comida en Cielito Lindo tuviera un lado de Kale, Quinoa, y opciones de “gluten free”, seria “whitewashed”. Para mí, la Olvera Street es una calle mexicana que existe para latinos. Cuando los angelinos quieren ver y probar la cultura autentica de hispano-los ángeles y olivarse de los “crazy health trends”, deben de ir a Olvera Street y no south central.

Creo que Boyle Heights presentemente está en la línea entre autenticidad y gentrificación. Al momento, el mercado que visitamos significa que todavía hay lugares muy auténticos en la zona. Cuando se puede encontrar gorras tradicionales, chapulines, pan dulce y Jamaica, sabes que los mexicanos tienen control. A la vez, el artículo en “LA Weekly” significa que hay razon por tener miedo que Boyle Heights se va poner como South Central. Con muchísimo demanda por propiedad en la región, hay gran riesgo que los latinos que presentemente lo ocupan no van alcanzar pagar los precios en cinco o diez años. Ojala que esto no pasa, y que Boyle Heights permanece un lugar autentico a que podemos llevar nuestros niños.

Una Autentica Atracción Turista – La Calle Olvera

por Arianna Proul

Mi experiencia en la Calle Olvera fuera muy interesante. La historia de esta calle empezó en 1929, pero yo siempre solamente lo conocí como una atracción turística. En el grado ocho, mi clase de español y yo fuimos a la Calle Olvera para comer y ver todas las cosas. Todos mis amigos eran blancos y ellos les encantaban los huevos llena de confeti y ponchos y mochilas con un estampado “autentico” de Mexico. Pero si voy a pensar en la autenticidad de la Calle Olvera, necesito extender afuera de mi propia memoria.

Cuando fuimos a la Calle Olvera, comimos en Cielito Lindo. Nunca fui allá, pero estaba emocionada probar una comida tan famosa. La palabras “Cielito Lindo” son grandes, con colores amarillos y azules, que pudieras saber son un poco menos brillante con los años de estar sentada aquí al fin de la Calle Olvera. Había muchas personas sentadas adentro en las mesas, comiendo y hablando, parecieron como les gustaban los taquitos. Cuando finalmente llegué a la ventanita para ordenar, el muchacho adentro habló en español y me dio mi cambio muy rápido. Ordené dos taquitos con la salsa de aguacate con frijoles y queso. No había espacio adentro para sentar, entonces estaba parado al lado para probar los taquitos. No voy a mentir, estaban buenas pero no eran los mejores que he probado. En realidad, me gustaban los frijoles mejor. Quería venir con una mente abierta, pero después de probar eses taquitos, mi percepción de la Calle Olvera no ha cambiado.

“Olvera Street has a number of Mexican restaurants, stalls, and tourist shops that sell souvenirs and kitsch that ranges from lucha libre masks to tacky T-Shirts and children’s guitars”

Una descripción preciso de la Calle Olvera por Profesora Portnoy pg 21

En la Profesora Portnoy’s libro, Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles, leí sobre El Cholo y su propósito de dar una experiencia autentica a los visitantes blancos. Yo nunca ha estado en el Cholo, pero con esta descripción, puedo imaginarlo como los restaurantes “autenticas” cerca de mi casa. Vivía en una ciudad treinta minutes mas sur de Los Angeles, de mayoría Anglo, por eso yo reconozco el tema de “whitewashing” muy bien. Si quiero comida china, thai, o indio cerca de mi casa, yo sé que solamente voy a encontrar una versión americanizada. Siento como esto es el mismo caso en la Calle Olvera. Si turistas quiere encontrar el lado de Los Angeles mexicano, ellos van a Calle Olvera. Ellos no manejan a Boyle Heights para comer en Mariscos Jalisco. Pienso que la Calle Olvera no es una representación autentica de Mexico. Pero sí, Calle Olvera es una autentica atracción turistas.

“diners looking for an experience that is ‘authentic’, yet comfortable”

Una descripción sobre El Cholo que también está relevante a la Calle Olvera por Profesora Portnoy pg 20

El Cholo: ¿Auténtica o no?

El viernes mis amigos y yo fuimos al restaurante mexicano clásico cerca de USC: El Cholo. He visitado El Cholo antes, pero esta vez era diferente porque tenía lentes diferentes, lentes de conocimiento.

Cuando entremos, la anfitriona nos dijo “Welcome! How many?” en inglés. Muchas personas en el restaurante eran hispanas, pero también había muchos estudiantes: un grupo de hombres en un fraternity, un grupo de mujeres en vestidos, antes de un baile o algo. Hay una mezcla de clientes en El Cholo siempre y pienso que esto puede ser atractivo a personas de antecedentes diferentes. Pienso que personas pueden verlo de “whitewashing” pero pienso que es más de un mezcla de culturas y personas, que es muy demostrativo del población en Los Angeles. Autenticidad es perdido con la mezcla entre hispano y anglo cultura. Los anglos quieren tener la cultura de mexicanas pero no quieren entenderlo completamente y esto es la razón por la popularidad de El Cholo.

la gente en El Cholo

El Cholo se representa como una restaurante mexicana por todos, un lugar donde podemos disfrutar la cultura de Mexico. Hay muchas decoraciones y es posible que la cultura es hiperbolizado, pero ayuda con el marketing y el novedad por clientes quienes no son hispanos. El Cholo tiene raíces puros en la cultura, comida y personas de Mexico, pero es muy probable que todo era simplificado desde años. Algo que es muy común en restaurantes mexicanas como El Cholo es el menu tiene muchas cosas similares. Enchiladas, burritos, quesadillas, margaritas, etc. Todas estas comidas son comidas muy conocidas a todos. No pienso que hay muchas creaciones únicas mexicanas ni algunas comidas tradicionales de Mexico como tamales. Tamales son un forma de arte en Mexico y es un proceso largo pero muchas madres en Mexico tienen orgullo en su trabajo con tamales. ¿Por qué no son en los menús? Es posible que los restaurantes mexicanos quieren simplificar sus menús para ser conocidos y rápidos para crear para todas las personas que entran las puertas.

patatas fritas, salsa y margaritas enormes de fresa

Comida

Para nuestra comida, perdí las fajitas de camarón y margaritas de fresa. Todo era increíble. Los margaritas no tenían mucha tequila, eran como un slurpee, pero todavía me gustaba. Pienso que en un margarita auténtica, debemos disfrutar el sabor del tequila y como trabaja con otros sabores.

Lo que me gustaba de las fajitas era todos los vegetales. Usualmente con fajitas, recibo mucha arroz y frijoles, pero con estas fajitas no había arroz, solo frijoles, camarones y muchas verduras como cebollas, maíz, tomates, calabacín, etc. Pude enfocar en las sabores del verduras y camarones en lugar de llenar mi estómago con arroz. Las camarones eran jugosos y un poco picante, pero no extremamente picante. El sabor era perfecto para mí. Las verduras eran salteado a perfección y el guacamole era un toque final perfecto con mis tortillas.

Aunque mi comida y mi bebida era deliciosa, no pienso que El Cholo es un lugar auténtica. Por supuesto todos tienen el derecho de tener su propia idea de autenticidad, pero todo en El Cholo es como espectáculo. Las camareros son hispanos pero hablan todavía en inglés y se llevan en ropa estereotípica de Mexico. Los margaritas son increíblemente grande, también las patatas fritas y salsa. Porciones grandes, beber mucho alcohol, gastar mucho dinero todos son ideales de anglos y de los Estados Unidos. En mi opinión esto no es una mezcla buena para los restaurantes mexicanas. No sirven horchata ni mole ni muchas comida que no saben los anglos. Aunque disfruto la comida, no es autentica, es la idea americana de lo que puede ser comida mexicana.

En comparación de Boyle Heights, El Cholo es extremamente “whitewashed”. Boyle Heights tenían muchas vendedores que tiene cosas auténticas: postres típicos de Mexico como pan de muerte, botas de vaquero, mortero y pestal para cocinar, una prensas de tortillas y muchas comidas conocidos y desconocidos a mi. No había margaritas de fresa grandes ni cuencos masivos de pico de gallo y salsa. Probé queso mexicano, no como Tex Mex pero queso actual! También probé mole y saltamontes! Pienso que para experimentar una cultura realmente, necesitas salir de su zona de confort. En El Cholo estoy completamente en mi zona de confort, mucha gente anglo hablando inglés, margaritas flacas, salsa templado y el carne más extraño es camarones. Si quieres autenticidad, no puedes mezclar culturas porque muchas veces la mezcla de cultura toma los partes menos increíbles de ambos y esto es lo que formaba El Cholo.

La Autenticidad en Calle Olvera y Cielito Lindo

Cuándo yo caminé por la Calle Olvera por primera vez, me sentí como si fuera transportado a un mundo diferente. Este sentimiento es muy interesante porque aunque me sentí que estaba en un mundo diferente, no sentí que estaba en un país en particular. Pienso que la idea es que cuando caminas por Calle Olvera, debes sentir como si estuvieras en México pero no sentí como si estuvieras en México.

Yo creo que Calle Olvera es una representación perfecta de “whitewashed.” Calle Olvera cuenta la pequeña historia de incorporar la cultura mexicana en Los Ángeles sin contar la historia más amplia de los mexicanos oprimidos en Los Angeles. Yo asistí a la escuela pública en Los Angeles y no recuerdo haber aprendido nunca sobre la historia de los mexicanos en Los Ángeles. Según el libro Whitewashed Adobe, por William Deverell, “LA matured by covering up these unsavory stories of racial discrimination.” Los Ángeles fue construido alrededor de “whitewashing” y los ideas de privilegio racial y étnico.

La definición de auténtico es acreditado como cierto y verdadero por sus características. El problema con la palabra auténtico es que la definición y los ejemplos de eso son subjetivos. Algo puede ser auténtico a Los Angeles mientras no es auténtico a México. Yo pienso que este es el caso con Calle Olvera. Calle Olvera se representa como una auténtica recreación de México. En la realidad, la comida y las tienditas en Calle Olvera no son los mismos que en México. Calle Olvera es más popular entre los turistas que los locales o los angelinos de México. En el libro, Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles, por Sarah Portnory, Portnoy explica que “While Olvera Street is a symbol of the city’s long history of whitewashing its Mexican past, it also has a dual life is a symbol of the city’s long history of whitewashing its Mexican past, but it also has a dual life. Christine Sterling, a wealthy Anglo woman, designed it as an “authentic” Mexican marketplace in 1929.”

Cuándo estaba en Calle Olvera con la clase, yo comí en el restaurante Cielito Lindo. El menú estaba compuesto por solo taquitos, tamales, burritos, fajitas. Probé los taquitos porque Cielito Lindo es conocido por sus taquitos. Calle Olvera y Cielito Lindo quieren representarse a sí mismos como auténticos a México. En realidad, taquitos fueron inventada en San Diego, no en México. También cuándo yo estaba caminando por Calle Olvera, no escuché español. Solo escuché inglés y otras idiomas de las turistas. También yo vi a muchas turistas pero no vi a muchas personas de Los Angeles. Los precios de la comida y las cosas en las pequeñas tiendas eran muy carro. Dos semanas después de mi visita a Calle Olvera, nosotros fuimos a El Mercadito en Boyle Heights. Casi todo sobre El Mercadito era diferente que Calle Olvera y Cielito Lindo. El Mercadito tenía muchas pequeñas tiendas con pimientos, mole, maíz, elote, pasteles y más. En el mercado, no vi a un turista y solo escuché español cuándo estaba allí. Pero una cosa muy interesante sobre el Mercadito es que lo tenía cosas como pimientos y mole que son especialidades para los mexicanos y los americanos de México mientras también tenía cosas como Hot Cheetos con Nacho Cheese. Ferrero expliqué este concepto en su libro, Food Nations, Selling Taste in Consumer Societies. Él dijo que en los restaurantes Mexicanos, hay “a ‘dual life’ of Mexican food: standardized food for Anglos, and specialties for Mexican-Americans and Mexicans.” Esto es el caso en muchos restaurantes Mexicanos en Los Angeles. Hay una sección del menú que tiene comida de una region especifica en México y también hay una sección con los burritos y quesadillas. 


Mis opiniones sobre autenticidad – por Brandon Towers

Antes de este clase, había visitado la calle Olvera muchas veces durante mi niñez.  He comido a Cielito Lindo y muchas de las otras tiendas en la calle. Para mi, la calle Olvera siempre fue auténtico.  Era un lugar donde mis padres me decían que tenía muy buena comida mexicana. Mi abuelita (ella es de San Luis Potosí, México) visita con frecuencia para comer taquitos. Sabía que la calle Olvera no era la misma cosa como una calle normal en México. Pero siempre pensaba que la calle era una parte de Los Ángeles que era una representación auténtica de Latinos.

Mi abuelita y yo en la calle Olvera en 2009

Cuando supe que Cielito Lindo no hace sus tortillas al restaurante y que las hace en una fábrica antes, no sabía qué decir.  No puedo decir a mi abuelita, porque no quiero arruinar el restaurante por ella. No puedo explicar que “hard-shell” tacos (una de sus comidas favoritas) son populares porque el dueño de Taco Bell tomó la idea de Mitla Café para venderlos a personas blancas. Este blog me hizo pensar sobre la historia de mi familia latina y las cosas que consideramos auténtica, como comida, tradiciones, y más. ¿Por qué comemos algunos alimentos? ¿Y son estas cosas similares a mis antepasados en México? Ahora, no sé las respuestas a estas preguntas.  Es una travesía para mi familia y yo en el futuro.

Cielito Lindo

Es cierto que Cielito Lindo ha tenido un impacto en la cocina mexicana en los Estados Unidos porque el restaurante popularizaba los taquitos.  ¿Pero, debemos considerarlo auténtico? Cielito Lindo y la mayoría de las otras tiendas en la calle Olvera se presentan como auténticas. Cuando he visitado la calle, observé que había una mezcla de clientes latinos y personas blancas.  Pero hay una historia de “whitewashing” en la calle Olvera también. El mural de Siqueiros es una manifestación física de “whitewashing” en la cultura de latinos de Los Ángeles. En Whitewashed Adobe William Deverell escribe “Los Angeles became a self-conscious “City of the Future” by whitewashing an adobe past, even an adobe present and adobe future.”  Una parte de esto “whitewashing” ocurre en la calle Olvera. Si no hay interferencia de otras personas, ¿sería la calle Olvera un centro de cultura latina completamente auténtica? No sé, pero creo que la calle sería diferente.

Estoy de acuerdo con la opinión de Jonathan Gold sobre la autenticidad.  En una entrevista de radio, Gold dijo que “he did not consider these places [Tito’s Tacos y El Cholo] to be inauthentic. Instead, he argued that they are authentic representations of what Mexican food has evolved into over centuries of Mexican presence in Southern California. In fact, Gold went as far as to say that he considers Southern California to be a region of Mexico unto itself,” (Good Food and the Problematic Search for Authenticity). Creo que esta idea sobre autenticidad funciona mejor. Él admite que la comida mexicana en Los Ángeles tiene diferencias pero esta región era una parte de México en el pasado y la comida de hoy es una evolución de la comida original. Por ejemplo, muchos restaurantes como Cielito Lindo usan queso cheddar encima de los frijoles en vez de queso fresco. El libro Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles explica las razones por esta situación.  Lo dice que “Mexican queso fresco and fresh lettuce was readily available. Chefs and home cooks adapted their dishes to the ingredients available in the United States.”  La opción para usar queso cheddar en los frijoles venía de la falta de ingredientes tradicionales de México en los Estados Unidos. Es por esta razón considero esta tipa de comida ser auténtica.  Yo sé que no es la misma cosa que personas comen en Mexico, pero es una recreacion y representación honesta de una tipa de comida mexicana.

Los taquitos con la salsa de aguacate de Cielito Lindo

El viaje a Boyle Heights empezó con Mariscos Jalisco.  Mis sentimientos están mezclados sobre la autenticidad de un taco frito de camarón.  La preparación de los camarones y la idea de un taco de camarón podría ser auténtica, pero creo que un taco frito no es comida normal de San Juan de los Lagos, Jalisco (la ciudad de origen de las recetas de Mariscos Jalisco).

Nuestro conversación con el dueño, Raul Ortega, fue agradable. Y era obvio que se preocupa por la comida y sus clientes.  La historia de su lonchera y las recetas de sus platos son cosas que son muy importantes a él. Me gusta mucho su comida. El taco de camarón tuvo muchos texturas interesantes.  Debería haber usado menos salsa de habanero porque era muy picante. El sabor picante abrumó el resto del plato, pero la combinación del taco frito y duro con los camarones blandos era fantástico.

El taco de camarón de Mariscos Jalisco

En mi opinión, la comparación entre la calle Olvera y el Mercadito de Boyle Heights es muy interesante.  Profesora Portnoy dice en su libro que “Olvera Street has a number of Mexican restaurants, stalls, and tourists shops that sell souvenirs and kitsch that ranges from lucha libre masks to tacky T-shirts and children’s guitars.”  En el primer piso, el Mercadito tuvo muchas de las mismas cosas en la calle Olvera. Hay preguntas sobre la autenticidad de la calle Olvera, pero nadie diría que el Mercadito no es auténtico. El segundo piso del Mercadito era muy diferente.  Hay muchos tipos de comida mexicana como moles, quesos, pan dulce, y más. El Mercadito está en un nivel diferente. La experiencia en el Mercadito se siente más auténtico de la calle Olvera, pero es difícil para expresar por qué.  La atmósfera del Mercadito es diferente. Las tiendas son para clientes latinos y no atiende a las necesidades de personas blancas.  Probé algunas cosas (como chapulines) que ellos no venden a la calle Olvera. Compré tres tipos de pan dulce para compartir con mis compañeros de piso.

Una tienda en el Mercadito

Creo que es imposible para decir que la comida de Milpa Grill no es auténtica.  Todo de los platos son prehispánicos. La ventana enfrente del restaurante dice “est. 5000 BC.”  La comida está basada en las tres hermanas: el frijol, la calabaza, y el maíz. Es un restaurante mexicano muy raro porque no sirve arroz.  La comida era saludable y fresca. La combinación de los frijoles negros y las verduras a la parrilla era muy deleitable. Era obvio que los ingredientes fueron frescas.  El elote también era muy sabroso. Elote es una de mis comidas favoritas. Me gusta mucho la textura del queso con el chili y los granos de maíz. Todo fue cocinado bien.

El libro de Profesora Portnoy dice que “I came to understand that authenticity is something dynamic that changes according to time and place.”  Tengo un punto de vista similar a este. Es posible que los dos tipos de alimentos, comida típica mexicana en Los Ángeles y la comida tradicional de México, puedan ser auténtico.  También el libro dice que “authenticity is not a quality inherent to certain foods.” Creo que esto es la verdad. Autenticidad no pertenece a comida de una parte del mundo. La comida de Los Ángeles es diferente pero esto no significa que no es auténtico.       

Individualmente Auténtico por Caroline

Calle Olvera

Lo primero que noté de la calle Olvera fue la vibración de la calle. Es una calle vieja y tranquila que se parece a un pequeño mercado en México. Obviamente, es completamente opuesto a las calles ruidosas y concurridas del centro de Los Ángeles. Había pequeños puestos por toda la calle, algunos vendían zapatos, otros vendían pequeños juguetes. Por un lado, la calle Olvera parecía un auténtico pequeño mercado mexicano. Pero cuanto más observaba, se sentía un poco escenificado. La sensación que tenía era que alguien estaba tratando de hacerme sentir que estaba en mi percepción de un pequeño pueblo mexicano, en lugar de mostrarme su verdadera experiencia. En Comida Sin Par, Sylvia Ferrero describe este concepto como “staged authenticity.” Ella dice, “Mexican restaurateurs adjust their culinary practices and the image of themselves according to the expectations of non-Mexican diners. They adopt different attitudes toward their Mexicanness, play with the images imposed by the American society on their culture, and perform specific cultural traits to satisfy their customers’ expectations” (Ferraro p. 199-200).

Las raíces de la calle Olvera provienen de Christine Sterling, quien quería preservar la calle Olvera y convertirla en un centro cultural. Sin embargo, la cultura fue estrictamente controlada y “whitewashed” a lo largo de los años. Al forzar el pasado “auténtico”, casi se sentía menos auténtico, como si la gente estuviera organizando un espectáculo. Sin embargo, creo que es importante combinar la experiencia de la Calle Olvera con la Plaza de Cultura y Artes de Los Ángeles. La gente necesita estar al tanto de la historia de la calle Olvera y lo que representa para entenderla. Esta historia de blanqueo es lo que sucedió entre la historia mexicana y lo que queda de la cultura mexicana actual. Así es como la gente intentó distanciarse de la cultura mexicana. En Whitewashed Adobe de William Deverell, el autor explica, “The hope is not going back in time, but in going into the future with a greater understanding of the past and our profound connections to it” (Deverell p. 215). Como dice Deverall, es necesario reconocer el cuadro completo, como con Olvera Street, en lugar de simplemente ver lo que existe ahora.


“The hope is not going back in time, but in going into the future with a greater understanding of the past and our profound connections to it.”

William Deverell

Al final de la Calle Olvera estaba Cielito Lindo, un pequeño restaurante conocido por sus famosos taquitos en salsa de aguacate. Ordené la combinación # 1, tres taquitos empapados en salsa de aguacate y emparejados con frijoles con queso cheddar. Los taquitos estaban perfectamente crujientes, un poco crujientes y un poco suaves hacia el medio. El cerdo por dentro era bueno, si no un poco seco. Sin embargo, la salsa transformó este plato de decente a espectacular. El aguacate agregó una frescura cremosa que distrajo de la base del taquito. El chile guero fresco agregó un poco de especia muy pequeña pero con mucho sabor. El ajo, el tomatillo y el tomate incluidos en la salsa rematan perfectamente los sabores. Los frijoles con queso eran normales, pero añadieron una integridad al plato. Sentí que esta comida era relativamente auténtica, en el sentido de que utilizaba ingredientes tradicionales para crear un plato tradicional mexicano. Una influencia estadounidense fue evidente por el uso de queso cheddar y las comidas combinadas.

Taco Bell

Otro restaurante que probé era Taco Bell. Cuando pienso en Taco Bell, tiendo a asociarlo con los antojos nocturnos, nunca una auténtica experiencia de comida mexicana. Fui con algunos amigos y decidimos conseguir algunas cosas para compartir. Uno de ellos era el “Nachos Bell Grande”. Contenía chips con salsa de queso nacho, frijoles, carne de res sazonada, tomates y crema agria. Otra cosa que pedimos era un “Crunchwrap Supreme”, que es una tortilla de harina que contiene una tortilla de maíz frita, salsa de queso nacho, carne de res sazonada, tomates, lechuga y crema agria. Ambas comidas vinieron con una bebida muy grande y un taco. Por último, un amigo pidió “Grande Meal”, que es una combinación que contiene un burrito de frijoles, un taco crujiente y un taco de tortilla de harina. Taco Bell ofrece una gama de salsas, Mild, Hot, Fire y Diablo. Opté por la salsa Fire y comencé a probar. Teníamos tanta comida que no había manera de que pudiéramos terminar todo, pero logramos probar un poco de todo. Personalmente creo que la comida sabe bien. ¿Es de alta calidad? Definitivamente no. ¿Te sientes horrible después? Definitivamente sí. Sin embargo, la historia de Taco Bell es intrigante. Comenzado por un hombre de negocios, Glenn Bell, es una versión anglosajona de la comida mexicana. Esto es evidente por las grandes combinaciones e ingredientes como el queso cheddar, la crema agria, las tortillas de harina y los tacos de cáscara crujiente. Aunque no diría que es una auténtica experiencia mexicana, diría que es una forma auténtica de ver una versión americanizada de la comida mexicana y de ver un ejemplo de blanqueo. Como se discute en Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles de Profesora Portnoy, ellos “capitalize[d] on the Anglo desire for ‘authentic’ Mexican cuisine without having to enter Mexican neighborhoods” (Portnoy p. 24).

Boyle Heights

Mariscos Jalisco

La primera parada en nuestra excursión a Boyle Heights era Mariscos Jalisco. Raúl Ortega, el propietario de este popular lonchera de Los Ángeles, nació en San Juan de los Lagos, Jalisco, México. Abrió su primera lonchera en 2001, y ha sido muy exitoso. Incluso, Jonathan Gold era un gran fan, comparó nunca haber comido en Mariscos Jalisco con nunca haber estado en el Dodger Stadium. A primera vista, era escéptico de esta lonchera. No está en una zona concurrida y la lonchera en sí no es lujoso. La gente en el área de asientos era dos niñas de la universidad, un hombre vestido de manera informal y un hombre vestido con traje y corbata, que parecía estar en su hora de almuerzo. Definitivamente una mezcla de personas. Decidí pedir un taco dorado de camarón, posiblemente su plato más famoso. Salió en un plato de espuma de poliestireno, un pequeño bolsillo dorado cubierto de salsa roja y aguacate. Inmediatamente entré en pánico y busqué un tenedor; no había ninguno. No tenía más remedio que comerlo con mis manos. El crujido de la cáscara externa del taco fue recibido rápidamente por una explosión de sabor desde el interior. El relleno consistía en una receta secreta de camarones que era extremadamente sabrosa. Cuando digo que este fue el mejor taco de mi vida, no estoy exagerando. Con respecto a la autenticidad, sentí que la comida era auténtica. Conocer al Sr. Ortega y probar sus famosos tacos de su ciudad natal creó una experiencia única. Realmente sentí que estaba compartiendo un poco de su casa conmigo.

El Mercado de Los Ángeles

Nuestra siguiente parada era El Mercado de Los Ángeles. Este mercado está escondido, al lado de un estacionamiento muy completo. Caminamos e inmediatamente pudimos oler una variedad de aromas, desde churros dulces a especias que quemaron la nariz. Nos dieron una lista de diferentes alimentos para explorar, como churros, mole negro, pan dulce, elote y queso fresco. Entramos en el mercado ocupado, emocionados por lo que vendría. Algunas mujeres agradables nos ofrecieron una muestra de diferentes moles de enormes cubos blancos. Me sorprendió la cantidad de variaciones, y me gustó el Mole Poblano Picoso lo mejor. También probé un poco de Elote, que era dulce, cremoso y picante. Un amigo ordenó chapulines, pero estaba demasiado asustada para intentarlo. Realmente disfruté la experiencia en este mercado. De hecho, me gustó más que la calle Olvera. En lugar de una experiencia fabricada, sentí que las personas estaban siendo ellas mismas y estaba vislumbrando sus vidas auténticas.

Milpa Grille

Nuestra última parada fue Milpa Grille, un pequeño restaurante de Boyle Heights propiedad de Deysi Serrano. Su concepto de negocio es único: mostrar a la gente la comida mesoamericana verdadera antes de que la colonización trajo ingredientes como el arroz. La “milpa” es una técnica agrícola que consiste en maíz, calabaza y frijoles. Nos sirvieron tazones con carne de cerdo, maíz, frijoles negros, verduras asadas y cebollas en escabeche. Los sabores eran deliciosos. Aunque ya estaba lleno de nuestras dos paradas anteriores, me imagino que la comida sería suficiente para satisfacer a cualquiera, incluso sin arroz. También probamos dos bebidas, la primera con piña, jengibre y espinaca y la segunda con sandía, fresa y limón. Ambas eran deliciosas, pero la primera era mi favorita. En general, realmente aprecié el concepto de este restaurante. Cuando la gente piensa en la comida mexicana, el arroz suele ser un ingrediente principal. Es admirable que Serrano se dé cuenta de lo lejos que va la historia de México, y ella la comparte con la comunidad.

Conclusión

Después de estas experiencias culinarias y culturales, creo que hay muchas maneras diferentes en que algo puede ser “auténtico”. Creo que la única manera de experimentar verdaderamente un lugar de manera auténtica es estar en ese lugar. Por ejemplo, creo que si una persona quisiera tener una experiencia en Jalisco, México, tendría que viajar allí. Sin embargo, creo que las personas pueden experimentar un nuevo tipo de autenticidad cuando las personas traen su cultura para que otros la experimentan. Por ejemplo, cuando visitamos Mariscos Jalisco, realmente tuve la sensación de que el Sr. Ortega estaba compartiendo su pasado y su cultura conmigo. La autenticidad es compleja, y no creo que haya una respuesta. Todos los lugares que visité me ofrecieron una experiencia auténtica de algo, ya fuera el esfuerzo por preservar la historia de la calle Olvera, la comercialización de comida mexicana con Taco Bell, la necesidad de mostrarle a la gente los sabores menos conocidos de Jalisco, o el deseo de que la gente pruebe la precolonización de los alimentos mesoamericanos. Creo que la gente usa su comida para comunicar diferentes mensajes, y cada mensaje es auténtico para el remitente. Creo que una cita de Wes Ávila en el artículo de Profesora Portnoy “Good Food and the Problematic Search for Authenticity” resume bien esta idea. Cuando las personas cuestionan la autenticidad de la comida de Ávila, él simplemente dice, “it’s authentic to me.” Creo que todos están tratando hacer audible su propio mensaje.

“It’s authentic to me.”

Wes Ávila

La autenticidad y las diferencias entre El Cholo y Boyle Heights (Blog #2)

Por Carlin Pappas

El Cholo se enorgullece de ser un hito de Los Ángeles. Incluso las servilletas dicen, “No puedo imaginar Los Ángeles sin El Cholo.” Desde el exterior, el restaurante se parece a una hacienda, pintada de amarillo con techos de teja de barro español. Escrito en letras grandes pintadas en la parte delantera del restaurante es “El Cholo, est. 1923.” 

Para más de 95 años, El Cholo ha anunciado un “ambiente cálido y relajante,” ofreciendo “deben tener margaritas” y recetas secretas de la familia. Cada alimento del menú tiene un año enumerado junto a él, lo que significa el año que se agregó. Por ejemplo, el menú dice “Joe’s Traditional Albondigas (1923).” Pero, también sirve una ensalada de Caesar—¡que no es mexicano! 

Mientras que El Cholo se anuncia como un restaurante mexicano “tradicional,” en realidad es un ejemplo de lavado blanco. En su articulo, “Comida Sin Par,” Sylvia Ferrero habla sobre restaurantes étnicos y de cómo son “espacios de viaje” donde los comensales toman en culturas extranjeras y contradictoriamente, se enfrentan a formas de “autenticidad escenificada.” En particular, ella dice:

“Mexican restaurants adjust their culinary practices and the image of themselves according to the expectations of non-Mexican diners. They adopt different attitudes toward their Mexicanness, play with the images imposed by the American society on their culture, and perform specific cultural traits to satisfy their customers’ expectations (200).”  

Para los residentes de Los Ángeles, El Cholo presenta la imagen de comida de mexicano, pero en realidad es un ejemplo de “autenticidad escenificada.” Sirven enchiladas, tacos, quesadillas, nachos y platos combinaciones. Todo está cubierto de queso cheddar. También tocan la música del mariachi en el segundo plano para sus clientes que, en su mayoría, son blancos y no mexicanos.  

En su libro, “Whitewashed Adobe,” William Deverell dice: 

“Los Angeles matured, at least in part, by covering up places, people, and histories that those in power found unsettling. Los Angeles became a self-conscious “City of the Future” by whitewashing an adobe past, even an adobe present and adobe future (21).” 

Con los años, El Cholo se ha visto obligado a confinar a las ideas de las personas blancas de “Mexicanness.” El restaurante funciona como un sitio de escenificado donde los comensales no mexicanos pueden visitar para una “experiencia auténtica.” Sin embargo, sólo tuve que conducir seis millas de USC, a Boyle Heights, para una experiencia más auténtica. Boyle Heights es un vecindario históricamente Latino en Los Ángeles.

A diferencia de El Cholo, Mariscos Jaliscos es muy discreta. Ubicado en el lado de la calle, la lonchera es conocido por tener algunos de los mejores tacos en Los Ángeles. La presentación de la comida fue sencilla y los tacos eran frescos y sabrosos. También en El Mercado de Boyle Heights tenía muchos alimentos auténticos como chapulines, tamarindo y elote. La mayoría de los trabajadores no hablaban inglés, así que tuve que usar mi español para comprar mango seco picante. ¡Era deliciosa! Cada puesto de comida tenía su propia personalidad. Se vendieron mole en baldes y tenían palos para que te probaras. Era un ambiente mucho más relajado.

Creo que la combinación de la gente y el estilo de presentación de la comida es lo que hizo a Boyle Heights más auténtico que El Cholo. Cuando estaba en El Mercado, noté cuántas familias latinas estaban comprando o comiendo. Me sentí como si estuviera en una comunidad real, no en un medioambiente forzado. Pero, como Sarah Portnoy dice en su libro “Food, Health and Culture in Latino Los Angeles”:

“In Los Angeles, historically Mexican food has had very different identities, meaning one thing to Anglo diners seeking an exotic experience, something very different to Mexican-Americans, and still something else to recent Mexican immigrants. None of it is inauthenthic; instead different groups of people have very different understandings of “authentic” Mexican food (22-23).” 


La autenticidad se construye socialmente. Lo que es auténtico para una persona, puede no serlo para otra. Siempre es importante recordar que la autenticidad está determinada por el conjunto de experiencias de cada persona.