Los Clientes de Autenticidad

Por Lucy Santora (Blog 2)

Los Ángeles fue fundido de los españoles en 1781 en el área del sur de calle Olvera.  La calle recibió su nombre en 1877.  Hay muchos edificios históricos que son presente hoy como Ávila Adobe, Casa Pelanconi, y Casa Sepúlveda.  Hoy es una ubicación turística con tiendas pequeñas que vendan comidas y ropas de colores brillantes.  

La tienda más famosa es Cielito Lindo que es un restaurante rápido que sirven taquitos y otras cosas.  En el libro de Sarah Portnoy que se llama “Food, Health, and Culture in Latino Los Ángeles” ella dijo que “I always find that they taste as if they have been cooked ahead of time and quickly reheated”.  No soy un conocedor de taquitos, pero estoy de acuerdo con Portnoy.  Los taquitos fue muy ricos, pero creo que puede cocinarlos en mi apartamento.  Sin la salsa aguacate, es un poco semejante a comida rápida.  Comida rápida es un producto de globalización como decir en “Descoloniza su Dieta” … 

“…el mundo globalizado a que nos estamos acostumbrado está acabando con las formas genuinas de hacer las cosas en los países, y a cambio, ofrece una vida cargada de información y tradiciones al estilo fast food” 

Descoloniza Su Dieta

¿Como podemos reconciliar lo que Portnoy y Descoloniza su Dieta dicen? En un mano los taquitos de Cielito Lindo son como comida rápida en una luz negativa, pero en el otro mano el restaurante es parte de una más gran cosa – globalización.  Para puede competir en un mercado restaurantes como Cielito Lindo a veces necesitan cortar las esquinas.  Posiblemente Cielito Lindo recalienta sus taquitos de parte de la revolución de comida rápida.  También, necesita entender que este restaurante esta en Calle Olvera – una ubicación turística.  La audiencia del restaurante son los turísticos, no la gente local.  

¿La próxima pregunta es que si los clientes son inmigrantes (en vez de turistas) hay comida más auténtica?  La respuesta está en Boyle Heights en el mercado que nosotros visitamos la semana pasada.  Cuando yo entré el mercado fue como crucé la frontera a México. Solamente he oído español y no hay turistas.  Nosotros resaltamos como un ‘pulgar adolorido’.  Algo que yo vi inmediatamente es que en la panadería aquí no hay etiquetas.  Tuve que saber las diferencias entre los panes (no tuve ni idea cualquier pan fue que).  No hay comida rápida aquí.  Hay queso fresco, moles, chapulines, mango dulce, y otras cosas de un mercado mexicano. Fue bastante auténtica.  

En mi opinión, el nivel de autenticidad depende en la audiencia o los clientes del restaurante.  Si quiere que turistas comen en su restaurante, prepara comida que es familiar para este tipo de gente.  Pero si quiere atraer gente de la cultura de su comida y los que aprecian este, debe mantener la autenticidad.  

Blog 1: Guelaguetza (por Amanda)

Para el primer blog fui a Guelaguetza en Koreatown con Olivia. Guelaguetza es un restaurante de comida tradicional de Oaxaca, un región del sur de México, rodeado de Guerrero, Puebla, Veracruz y Chiapas. Según el sitio web de Guelaguetza, el restaurante fue fundada en 1994 por Fernado Lopez y su esposa, Maria Monterrubio, ambos inmigrantes de Oaxaca. Fernando y Maria querían compartir los mejores recetas de su familia con ingredientes oaxaqueños auténticos. Ahora, más que dos décadas después, Guelaguetza ha encontrado mucho éxito como un “embajabor de cocina oaxaqueña en Los Ángeles.”

En clase la semana pasada, hablamos con Bill Esparza, un escritor de comida mexicana, de Street Gourmet LA. Él habló un poco acerca de apropiación cultural de comida mexicana y la importancia de autenticidad, que nos leemos sobre también en la sección de “Food Culture, Food Ideology, Authenticity, Theory of Cuisine” de Three World Cuisines por Ken Albala. Esparza dice que una de las principales formas en que un cliente puede saber si la comida de un restaurante es auténtica es el detalle de los elementos del menú (como la especificación de platos regionales) y el conocimiento o entusiasmo de los trabajadores sobre la comida. Autenticidad de esta manera no significa que se prepara la comida de una manera exacta o histórica, sino que se crea con una comprensión fuerte de los ingredientes y las tradiciones culturales de su origen.

En Guelaguetza, el menú claramente muestra que su comida se hace con conocimiento y consideración de la cultura y historia de los alimentos ricos de Oaxaca. Tiene muchas opciones tradicionales detalladas a Oaxaca como tlayudas (un tipo de pan plano, como una pizza, con carnes, verduras y/o queso tradicional de Oaxaca), Moles, Chilles Rellenos, Enchiladas, y mucho más. También, Guelaguetza tiene muchos elementos además de la comida, como fotos de bailarines oaxaqueños en las paredes, una tienda por la entrada de cositas, ropa y condimentos de Oaxaca y decoración en general de Oaxaca, que muestra su clara representación auténtica de Oaxaca.

Para nuestra cena, Olivia y yo nos sentamos en el centro del restaurante. Primero, nos trajimos totopos con mole coloradito, una sala picante y poca granulada creado con ancho chile y guajillo chile, y ordenamos bebidos, una margarita de frambuesas para mí, y un aperitivo de “Chalupas.” Las chalupas, tortillas fritas con verduras y guacamole, eran tan deliciosos. La textura crujiente de la tortilla acompañada muy bien con las verduras terrosas y guacamole cremoso. Para mi entrada ordenó las “Enchiladas Campesinas,” que se describen en el menú como “enchiladas de mole rojo rellenas de pollo y preparadas con tortillas hechas a mano.” ¡El mole rojo fue increíble! Esperaba que sería picante pero era dulce, rico y lleno de sabor. Para el postre (porque teníamos que pedir un postre por supuesto) probamos un plato de variedad que incluía flan, plátanos fritos, fresas con crema y nicuatole – un postre hecho de maíz y azúcar que es tradicional en Oaxaca. Comimos este plato delicioso con una bebida se llama “Champurrado,” hecho de atole blanco y chocolate oaxaqueño que me recordó de una versión más gruesa, menos dulce de “hot chocolate” en los E.e.u.u.

En total, me encantó la comida y la experiencia de Guelaguetza y sin duda recomendaría este restaurante.