Blog 1: Guelaguetza (por Amanda)

Para el primer blog fui a Guelaguetza en Koreatown con Olivia. Guelaguetza es un restaurante de comida tradicional de Oaxaca, un región del sur de México, rodeado de Guerrero, Puebla, Veracruz y Chiapas. Según el sitio web de Guelaguetza, el restaurante fue fundada en 1994 por Fernado Lopez y su esposa, Maria Monterrubio, ambos inmigrantes de Oaxaca. Fernando y Maria querían compartir los mejores recetas de su familia con ingredientes oaxaqueños auténticos. Ahora, más que dos décadas después, Guelaguetza ha encontrado mucho éxito como un “embajabor de cocina oaxaqueña en Los Ángeles.”

En clase la semana pasada, hablamos con Bill Esparza, un escritor de comida mexicana, de Street Gourmet LA. Él habló un poco acerca de apropiación cultural de comida mexicana y la importancia de autenticidad, que nos leemos sobre también en la sección de “Food Culture, Food Ideology, Authenticity, Theory of Cuisine” de Three World Cuisines por Ken Albala. Esparza dice que una de las principales formas en que un cliente puede saber si la comida de un restaurante es auténtica es el detalle de los elementos del menú (como la especificación de platos regionales) y el conocimiento o entusiasmo de los trabajadores sobre la comida. Autenticidad de esta manera no significa que se prepara la comida de una manera exacta o histórica, sino que se crea con una comprensión fuerte de los ingredientes y las tradiciones culturales de su origen.

En Guelaguetza, el menú claramente muestra que su comida se hace con conocimiento y consideración de la cultura y historia de los alimentos ricos de Oaxaca. Tiene muchas opciones tradicionales detalladas a Oaxaca como tlayudas (un tipo de pan plano, como una pizza, con carnes, verduras y/o queso tradicional de Oaxaca), Moles, Chilles Rellenos, Enchiladas, y mucho más. También, Guelaguetza tiene muchos elementos además de la comida, como fotos de bailarines oaxaqueños en las paredes, una tienda por la entrada de cositas, ropa y condimentos de Oaxaca y decoración en general de Oaxaca, que muestra su clara representación auténtica de Oaxaca.

Para nuestra cena, Olivia y yo nos sentamos en el centro del restaurante. Primero, nos trajimos totopos con mole coloradito, una sala picante y poca granulada creado con ancho chile y guajillo chile, y ordenamos bebidos, una margarita de frambuesas para mí, y un aperitivo de “Chalupas.” Las chalupas, tortillas fritas con verduras y guacamole, eran tan deliciosos. La textura crujiente de la tortilla acompañada muy bien con las verduras terrosas y guacamole cremoso. Para mi entrada ordenó las “Enchiladas Campesinas,” que se describen en el menú como “enchiladas de mole rojo rellenas de pollo y preparadas con tortillas hechas a mano.” ¡El mole rojo fue increíble! Esperaba que sería picante pero era dulce, rico y lleno de sabor. Para el postre (porque teníamos que pedir un postre por supuesto) probamos un plato de variedad que incluía flan, plátanos fritos, fresas con crema y nicuatole – un postre hecho de maíz y azúcar que es tradicional en Oaxaca. Comimos este plato delicioso con una bebida se llama “Champurrado,” hecho de atole blanco y chocolate oaxaqueño que me recordó de una versión más gruesa, menos dulce de “hot chocolate” en los E.e.u.u.

En total, me encantó la comida y la experiencia de Guelaguetza y sin duda recomendaría este restaurante.

Blog #1: Comida tradicional de Oaxaca en Guelaguetza

Amanda y yo fuimos al restaurante Guelaguetza en Koreatown. Es un restaurante de comida tradicional de la región de Oaxaca. Hay un menú extensivo con una variedad de platos, y también un menú largo de bebidas de tequila y de mezcal. La comida oaxaqueña utiliza frijoles, maíz, y un tipo de queso oaxaqueño que es blanco y fibroso y me recuerda a “string cheese” que comía cuando era niña. La región de Oaxaca está al sur de México, pues imagino que la comida y los estilos de cocinar tienen algunos aspectos en común con los de Guatemala, por ejemplo, debido a la proximidad (pero no sé porque pienso que nunca he comido la comida guatemalteca). Antes de comer en Guelaguetza, nunca he oído de una tlayuda, que es un plato muy típico de Oaxaca. Una tlayuda es similar a una pizza, pero con ingredientes más tradicional de la región como frijoles, queso oaxaqueño, chorizo, y mole. Mole también es muy típico de Oaxaca, y Guelaguetza ofrezca algunos tipos diferentes de mole. Pienso que mole es muy interesante porque se puede saborear muchas influencias diferentes por los sabores ricos y distintos. En su articulo que leemos, Pilcher discute la evolución de la comida latina y el hecho de que representa una gran mezcla de culturas debido a la conquista, la importación de esclavos africanos, y también las influencias árabes. Pienso que esta mezcla es evidente en los sabores de los moles.

Cuando nos sentamos, el mesero nos trajo un plato de totopos con mole coloradito y un poco queso. El mole fue rojo, calentita, y un poco dulce. También probé una margarita de mezcal con sabores de pepino y melón. He probado una bebida de mezcal una vez en el pasado y pensé que el sabor del mezcal dominó todos los otros sabores, pero esta bebida fue muy dulce pues el sabor del mezcal no era el sabor dominante y me gustaba la bebida. Después de los totopos, Amanda y yo probamos las chalupas. Son tortilla crujientes con verduras adobadas y una salsa de tomates, servidas con guacamole. Algo en las chalupas tenía un sabor picante que me gustaba. Había muchos sabores y texturas diferentes en las chalupas. Para el plato principal, yo probé las “enfrijoladas” que están en la sección de “traditional Oaxacan entrees” en el menú. Son tortillas blandas con una salsa de frijoles negros, y con un montón de queso oaxaqueño en la cima. El queso no es salado como algunos otros quesos; es un poquito soso pero tiene una textura que añade al plato. El plato no fue muy sazonado pero fue doble y apetitoso. Después de comer los platos principales, no teníamos mucho espacio en nuestros estómagos (as porciones son muy grandes) pero decidimos que necesitábamos probar algunos postres. Probé el champurrado, una bebida de chocolate y maíz. Al principio fue un poco curioso del hecho de que hay maíz en la bebida, pero fue muy deliciosa, espesa, y rica. Me recordaba de las bebidas de chocolate que tenía cuando era en España. También probamos algunos postres diferentes incluyendo los plátanos y el flan, pero no los terminamos porque había demasiada comida.

El restaurante es muy grande con muchos colores. Hay música en vivo durante la noche, pero estábamos allí más temprano que la música. En total, creo que la comida oaxaqueña es muy reconfortante y me gustaba el ambiente del restaurante.

Broken Spanish- Parte de Alta California Cuisine

 

Quiero hablar un poquito sobre mi identidad. Soy de San Diego, California. Mi identidad religiosa es complicada. La familia de mi padre es judía y la familia de mi madre es católica y crié católica. Me gusta me criaron porque aunque soy católica, pasé mucho tiempo con mis abuelos judíos donde aprendí sobre judaísmo. La cultura de mi familia es interesante porque no nos identificamos con una cultura especifica. Los antepasados de mi padre eran de Rusia y los antepasados de mi madre eran de Italia, Inglaterra y Alemania. Siento que celebramos partes de cada cultura de nuestros antepasados. Por ejemplo hay un pan de Navidad de Alemania que se llama Dresden Stollen que cocinamos cada Navidad. El pan es de la región de Saxony en Alemania y es un pan delicioso con frutas azucaradas, ron y un glaseado de azúcar. Me gusta Stollen mucho porque es parte de la historia de mi familia y es una tradición. Nuestras identidades son importantes porque nos dan una manera de sentir que somos parte de algo.

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Stollen: Pan de Navidad

El concepto de identidad es interesante porque no hay una definición clara que dice lo que constituye una identidad auténtica. Por ejemplo este viernes visité un restaurante Broken Spanish. Yo no había oído de este restaurante. Está al otro lado de la calle de El Chollo. Visité el sitio web de Broken Spanish para aprender más sobre el restaurante y el sitio web dice que: “Broken Spanish follows the evolution of its chef, Ray Garcia. An amalgamation of the classically trained chef, born and raised in Los Angeles, with the powerful influence of a Latin upbringing. Drawing inspiration and flavors from a diverse community, Broken Spanish offers an experience that is Unique, Characteristic, and Beautiful.” Broken Spanish es un restaurante interesante porque no es similar a otros restaurantes mexicanos en Los Estados Unidos. El menú es diferente también. Por ejemplo, uno de los platos era una quesadilla con oxtail, plátano, habanero y salsa quemada. Otro plato es un tamale con cuello de cordero, hongos ostra rey and queso Oaxaca. Yo probé el quesadilla, el tamale y a mí también el queso fundido y los chochoyotes. El queso fundido tiene bacalao, quesillo y tomate asado y los chochoyotes es como una sopa con dumplings de masa, patata, ajo verde y pasilla. Mi camarero me explicó todo mis cursos a mí también. Dijo que el queso Oaxaca es directamente de el región de Oaxaca y que los cocineros preparan la masa cada mañana. Ray Garcia usa las influencias de Latinoamérica para crear los platos originales de Broken Spanish. No es comida auténtica en el sentido tradicional pero es parte la nueva generación de Alta California Cuisine.

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El menú de Broken Spanish
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El Queso Fundido
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Los Chochoyotes y El Quesadilla
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El Tamale

 

En mí opinión, Broken Spanish es un producto del fenómeno “world-systems” que E.N. Anderson discute en “Everyone Eats”. Hay una relación entre las culturas centrales y las culturas periféricas. La cultura de Los Estados Unidos es un ejemplo de una cultura central y las culturas de los países del Latinoamérica son parte de las culturas periféricas. Juntos estos países se desarrollan un nuevo tipo de cocina periferia que incluye restaurantes como Broken Spanish.

 

 

 

Un Repaso de Guelaguetza

La semana pasada, mi amiga, Natasha, y yo visitamos Guelaguetza, un restaurante de comida oaxaqueña. Ahora, un poco sobre el región de Oaxaca y la comida oaxaqueña. Oaxaca es un parte cerca del Sur de México y en la costa oeste. Es fronteras son Guerrero, Puebla, Veracruz y Chiapas. La populación es casi cuatro millones personas y la capital es Oaxaca de Juárez. La comida oaxaqueña es muy única y tiene mucha variedad. Principalmente, Oaxaca es sabido por sus moles y queso. Hay siete tipos de moles: manchamanteles, chichilo, amarillo, rojo, verde, coloradito y negro. El queso oaxaqueña es blanco y suave y es similar a queso mozzarella. Un parte de comida oaxaqueña que es muy rara es el consumo de “los chapulines” que son un tipo de saltamontes que se ha frito y sazonado con sal, limón y chile.

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Guelaguetza

Cuando visite, Guelaguetza, es obvio que es un ejemplo de la cultura oaxaqueña en Los Ángeles. Lo que lo hace único es que está situado en el centro de Koreatown en Los Ángeles. Sí, está situado en la esquina de Calle Irolo y Bulevar Oeste Olympic. Naturalmente estaba muy curiosa porque no hay muchos restaurantes de America Latina en Koreatown y tampoco no he comido comida oaxaqueña en mi vida antes de esta experiencia. Por suerte la comida y la experiencia no decepcionó. Me gusta el diseño del restaurante mucho. Es muy grande y cómodo con muchas mesas para los visitantes. Los paredes de el restaurante son verdes y rojos y los visitantes pueden observar los cocineros mientras están cocinando la comida fresca. También hay una escenario en una parte del restaurante para espectáculos en vivo. Los músicos tocan durante la noche y añada un poco de diversión a Guelaguetza. Pero la parte que me gusta lo más es que muchos de los visitantes son mexicanos, principalmente oaxaqueños. Pude oír feliz charla durante toda la cena. Es obvio que Guelaguetza es más de un restaurante, es un lugar para la comunidad oaxaqueña.

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El interior de Guelaguetza

Ahora quiero habla sobre mi cena actual. Comí tres platos diferentes. Comí Quesillo Fundido con Chorizo y Champiñones, Molcajete de Guacamole y Tlayuda Choriqueso. El Quesillo Fundido contiene queso oaxaqueño derretido con chorizo y setas sartén. El Molcajete de Guacamole contiene aguacates, tomates, cilantro, cebolla, lima y un poquito de queso oaxaqueño en la parte superior. Finalmente el Tlayuda Choriqueso contiene tortilla típica oaxaqueña con asiento, frijoles negros refritos, chorizo desmenuzado, quesillo y queso fresco. Toda la comida fue delicioso pero mi plato favorito fue el Tlayuda Choriqueso. Es como un pizza oaxaqueña. La tortilla típica oaxaqueña tiene un sabor y textura muy sólo. Es una tortilla grande y delgada que es al horno o parcialmente frita. El asiento añado una salinidad especial al Tlayuda así como. Me gusta que la comida de Guelaguetza es fresca y auténtica.

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Tlayuda Choriqueso
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Quesillo Fundido con Chorizo y Champiñones y Molcajete de Guacamole

 

Guelaguetza: auténtica comida oaxaqueña

Blog número uno

Ubicado en el pueblo de Corea es un restaurante de auténtica comida oaxaqueña (mira el mapa al final de la página). Realmente se destaca el aspecto del exterior del edificio en esta parte de Los Ángeles. Muchos de las tiendas y los restaurantes aquí tienen letreros coreanos, pero este lugar tiene anuncios en Español. El techo todavía tiene la arquitectura Coreana, pero el exterior del edificio está un anaranjado brillante con dibujos grandes en los paredes de pájaros, niños con pañuelos, y un hombre con un sombrero y un acordeón. Aun antes de entrar el restaurante, tenía un sentido de la cultura oaxaqueña.

El exterior de Guelaguetza con el techo de arquitectura Coreana.
El exterior de Guelaguetza con el techo de arquitectura Coreana.
Uno de los dibujos en el exterior de Guelaguetza.
Uno de los dibujos en el exterior de Guelaguetza.
Uno de los dibujos en el exterior de Guelaguetza.
Unos de los dibujos en el exterior de Guelaguetza.

Inmediatamente cuando entré Guelaguetza, estaba transportado a Oaxaca. La música hispana llenaba las orejas, y la atmósfera estaba llena de olores picantes, pero suave: olores deliciosos. Se tiene una tienda adentro y se vende no solamente comida y su famoso mole negro, sino joyas también. Cuando Marissa y Natalia y yo estábamos allí, era un tiempo entre el almuerzo y la cena: generalmente un tiempo tranquilo para los restaurantes. Sin embargo, Guelaguetza estaba llena de clientes felices.

El interior de Guelaguetza. ¡Tenía tantas personas cuando era solamente a las cuarto y media!
El interior de Guelaguetza. ¡Tenía tantas personas cuando era solamente a las cuarto y media!
Una parte de la tienda.
Un parte de la tienda.

Porque son conocidos por sus moles, especialmente su mole negro, pedí el tamal oaxaqueño de mole negro con pollo, y ¡era una decisión buena! El tamal envuelto de hoja de plátano tenía masa de maíz y pollo desmenuzado y claro el mole negro: ¡fue muy rico! Tenía un olor dulce, pero un poco picante: lleno, pero suave: auténtico. La suavidad de la masa y la textura del pollo ligero con la dulzura del mole creaba una sensación de una explosión de sabores. El mole negro tenía un lado dominante de dulzura, pero al mismo tiempo tenía un poco de sabor picante. Parece como chocolate, pero al próximo nivel con algo más. El guacamole era picante, pero cuando lo tenía con el mole dulce, era la combinación perfecta. En honestidad, generalmente no me gustan los frijoles, pero allí los frijoles no eran como ninguno que nunca había probado antes. Eran más como una salsa: suave, homogéneo, y refrescante después del plato. El arroz con unos vegetales es un buen resumen para la comida allí: es algo que al principio parece regular, pero tiene un poco de algo diferente que transforme el plato en una exploración y explosión de sabores.

El tamal oaxaqueño (envuelto en hoja de plátano) de mole negro con pollo, y arroz y frijoles al lado.
El tamal oaxaqueño (envuelto en hoja de plátano) de mole negro con pollo, y arroz y frijoles al lado.

Los meseros eran amables, y estaban emocionados cuando hablamos en Español. Ellos describieron el mole especial y la calidad rara, especialmente en Los Ángeles. Hacia el final de nuestra cena, música en viva empezó a tocar, y la cultura oaxaqueña rodea a nosotras.

Parece como un pedazo de México está aquí en Los Ángeles. No era un restaurante mexicano típico en los Estados Unidos: no parece que tenía ninguna influencia de los Estados Unidos. Los dueños son la familia de una amiga de Marissa, y son inmigrantes de México. Como dice Ken Albala en “Three World Cuisines”, el sabor real y único de una cultura viene de la tierra, y ellos realmente trajeron el sabor y el sentido de Oaxaca a Los Ángeles.

Aquí está el enlace del restaurante para el interés: http://ilovemole.com/

Aquí está un mapa de la locación del restaurante de Guelaguetza: