Un Discusión Sobre “Cultural Appropriation” de Comida Latina

Por Mia Yanez

Cuando pienso en “cultural appropriation,” pienso en la moda y cuando los modelos Anglos copian los estilos afroamericanos o latinos.  Sin embargo, “cultural appropriation” puede ocurrir con comida también, cuando un chef de una cultura diferente cocina y prepara la comida de una cultura no suya. En mi opinión, si se dedica sus estudios y da respecto a una cocina de una cultura no suya, se tiene el derecho de representar esta comida. Es importante que se entienda de verdad la cocina y la cultura, especialmente si la cultura se ha marginado en el pasado.

https://sites.psu.edu/melodicinfinity/2014/02/06/cib-cultural-appropriation-food/

Por ejemplo, un chef famoso que cocina comida mexicana es Rick Bayless. En una entrevista con NPR, Chef Bayless, un hombre caucásico de Oklahoma, dijo que recibió criticismo a causa de su raza y su elección de cocinar. Pienso que Bayless no usó el término “racismo” correctamente porque racismo viene de un sistema y una historia de privilegio y supresión. Sin embargo, Bayless claramente demostró su dedicación fuerte a la comida mexicana cuando él explicó que vivía en México mientras estudiaba las técnicas y los platos. Él no empezó su restaurante con la esperanza que gana dinero; solo tiene la energía y pasión para la comida. Es probable que Bayless, con su privilegio blanco, tuviera más éxito porque navegó los procesos de abrir un restaurante, obtener permisos, y más. Sin embargo, es interesante que Bayless notó que los chefs latinos tienen una ventaja sobre él porque ellos pueden modificar las recetas latinas y platos tradicionales, pero Bayless necesita adherirse a las recetas si no, parece que Bayless está apropiando la comida.

En mi experiencia con la comida en esta clase, los chefs modernos explicaron sus ideas y inspiración detrás de una modificación de comida. Por eso, no siento que son ejemplos de “cultural appropriation” porque demostraron una dedicación por la comida. Por ejemplo, Wes Avila en su restaurante Guerilla Tacos modificó la tradición de un taco con las influencias de ingredientes californios y sus técnicas sofisticadas. Se puede decir que Wes Avila es mexicano, pues tiene el derecho que modificar su comida. Sin embargo, Avila creció como Roy Choi, en Los Ángeles, una ciudad global que mezcla las identidades de culturas diferentes. Roy Choi modificó la comida mexicana con sus ingredientes y estilo coreano—pero no creo que es “cultural appropriation” también porque es un producto de su fondo y explicó en artículos y entrevistas.

En otro ejemplo, los chefs no son las personas en cuestión. Para escritores de comida, necesita preocuparse de “columbusing” o “the act of reckless and thoughtless appropriation (typically by rich white people) of a thing that has been around for years or decades (a thing that usually belongs to non-white people)” (Portnoy 2016). Escritor Lucas Petersen cometió “columbusing” cuando escribió sobre elote, una comida de calle que todos los latinos ha disfrutado por años y años. Pienso que él podría haber evitado la controversia si (1) explicara la historia de elote y (2) incluyera una voz latina que podría contestar “¿por que los Anglos no han probado esta comida?” También, un no-latino puede escribir sobre la comida latina si admite su privilegio o demuestra un esfuerzo de entender la comida. Cuando mis amigos Anglos recomiendan un lugar nuevo, usualmente dan crédito a la persona que los introduce a mis amigos. Este crédito es importante porque ya no es “columbusing.”

Finalmente, en un problema que relaciona a nosotros en USC, los estudiantes de Oberlin College se quejaron cuando el Banh Mi sandwich de Vietnam no era auténtica y el pescado del sushi era de baja calidad. Hay situaciones diferentes en este asunto en contrasta de los ejemplos tradicionales de “cultural appropriation.” En las controversias de apropiación, un dueño de restaurante decidió modificar una comida para ganar dinero, pero en este caso, un “dining hall” decidió que cocinar platos para alimentar los estudiantes. Es una idea conocida que la comida en la “dining hall” es mala, pues las expectaciones no pueden estar altas. Parece que el asunto es sobre las diferencias en privilegios de los estudiantes, los cocineros, y los ingredientes disponibles.

“As de Boer wrote, “I’m a college educator. It’s the only job I ever wanted. It’s my job to take college activists seriously. And this reflects bigger problems … life is full of political injustice, but also full of just sucky and disappointing sh*t, and you need to know the difference … I have this crazy hang up: I care about student activists so much, I pay attention to whether their tactics can actually win or not.”

Conor Friedersdorf, “A Food Fight at Oberlin College” in The Atlantic

En los “dining halls” de USC, ya supe que la comida no representó la versión autentica ante de leí el articulo. Cuando comí ramen con mis amigos asiáticos, ellos siempre decían “este no es autentico” o “yo sé un lugar más mejor que especializa en ramen” pero no empezamos una manifestación sobre este asunto. No pensé que los “dining halls” me deben uno plato autentico cuando decidieron servir uno plato diferente. Yo entiendo que los “dining halls” no tienen la capacidad de cocinar uno plato tradicional con el tiempo corto o ingredientes limitados. Aunque los platos no son verdades de su cultura totalmente, para la mayoría de los estudiantes, es el primero tiempo que proba esta comida. Si le gusta, es un comienzo para un viaje para comer afuera de USC.

La Autenticidad — La Calle Olvera v. Mariscos Jalisco y el Mercado de Boyle Heights

Natalie Redington

La excursión que hicimos a Calle Olvera fue muy interesante, y un poco necesario, considerando que nunca había ido en mi vida, aunque soy nativo de Los Ángeles, y también vivo tan cerca del sitio, como estudiante de USC. Con las lecturas que leí como tarea antes de la clase, fui sorprendida a descubrir que la Calle Olvera que conocemos hoy, aunque tiene mucha historia como el raíz de Los Ángeles, fue recreado por una mujer, Christine Sterling, en los años 1920s/30s. Este hecho cambió un poco la manera en que la Calle Olvera me parecía. Antes de la renovación de Christine Sterling, fue una región pobre y un poco abandonada, con inmigrantes de clase trabajadora. La ciudad fue en una “dilapidated condition.”

Pero ahora la Calle Olvera tiene vitalidad – con puestos de barajitas como calaveras pintadas, ropa estereotípica mexicana, y restaurantes. No había muchas personas alrededor porque fuimos en un martes por la tarde, pero en los restaurantes pude ver muchas personas comiendo y terminando sus almuerzos. La Calle Olvera, en mi opinión, se representa por esta idea de “staged authenticity.”

La idea de que toda la Calle Olvera fue creado por Christine Sterling me previene de aceptar totalmente su “autenticidad.” Aunque se dejaba a la población mexicana un lugar a expresarse y totalmente dedicada a ellos (donde se ocurren eventos como Día de los Muertos, etc.), me parece que es demasiado similar a esta idea de “staged authenticity.” Profesora Portnoy en su libro, “Food, Health and Culture in Latino Los Angeles” explica esta idea en una descripción del restaurante El Cholo, diciendo que “The El Cholo restaurants are designed with an haute hacienda look…[with] stucco and adobe that remind diners of the Spanish Fantasy Past, which the image of Mexico presented s one that is highly stylized and theatrical…[another example of this is] the waitresses wearing stereotypical flowered Mexican dresses” (19). Profesora Portnoy viene a la idea que todas estas decoraciones y visuales dan un “idealized version of rural Mexico,” que es lo que se puede ver también en la Calle Olvera. (19).

Creo que la necesidad de añadir toda esta banalidad (fluff) en realidad desmerece de la experiencia; las decoraciones y todos los souvenirs dan la sensación de que no es auténtica y que tratan a vender una experiencia excesiva que no refleja la realidad. No siempre llevan en México los vestidos ornamentados que se venden en la Calle Olvera. Y como dijo la amiga de Ferrero en su artículo, no siempre comen en México la comida que ofrece en la carta. Ella dijo “The food that you generally find at Mexican restaurants in many areas of Los Angeles, as a matter of fact, is not the food that we usually eat at home. That one is too rich and fat and we usually only eat it during our festivities. If we ate all that kind of food everyday we would be absolutely fat by now!” (202). Para mí, me pregunté por qué muchos restaurantes sienten la necesidad de vender este tipo de comida y por qué quisieron promocionarlos de esta manera, y Ferrero tenía mi respuesta: “customers are considered tourist diners…Mexican food becomes a device to transform Anglos’ experiences of going to Mexican restaurants into a ‘foreign’ experience…[they] go through the same sense of estrangement that in general any tourists experience when they are in a foreign land” (202). Los restaurantes como El Cholo, o otros en La Calle Olvera atienden a los clientes que quieren una experiencia que los llevan afuera del normal/de la rutina aburrido de su comida (o además, sus vidas) cotidiana; pero quieren una experiencia todavía “confortable” y no demasiado extranjero, y es lo que se encuentran en estos sitios de “staged authenticity” como El Cholo.

Con la comida de La Calle Olvera, no fui muy impresionada. Primera, comí los taquitos sin la salsa de aguacate (porque soy alérgico a los aguacates) y saboreaban como taquitos normales – y si me atrevo a decirlo – como taquitos congelados/aptos para microondas. Pero probé un taquito con un poco de la salsa y pude comprender el bombo publicitario. Pero estoy de acuerdo con la opinión de Profesora Portnoy que dice que, “I always find that [Cielito Lindo’s taquitos] taste as if they have been cooked ahead of time and quickly reheated” (20).

Mientras que La Calle Olvera se excede en las decoraciones y presentación pero falta en la comida, por el contrario en Boyle Heights, se toma esta idea hasta el opuesto extremo, donde no decoraban ni enfocaban en la presentación del espacio, pero la comida compensa para eso.

Primero, en Mariscos Jalisco, todavía se venden tacos en su lonchera, aunque ahora tienen un espacio al dentro. La falta de decoración fue evidente a Mariscos Jaliscos (que se puede ver en mi foto de la lonchera y la acera alrededor) pero no fue un problema porque la comida fue excepcional. En el cuarto grande al dentro, había sillas de plástica y mesas simples. No había mucha decoración por las muras, con la excepción de muchos premios/elogios de la comida que fueron colgados. Pero no importa la decoración cuando tiene comida tan sabrosa. Comí un taco de camarones y fue el mejor taco que he tenido en mi vida entera (y como nativo de Los Ángeles, he comido muchos tacos). La salsa, la aguacate, los pequeños trozos de lechuga, las camarones y el crujido de la tortilla frita combinaron para hacer un taco increíble. Las personas que frecuentaban Mariscos Jalisco eran del barrio o eran como nosotros, que han entendido del lugar por su fama y han hecho la caminata para probarlo.

También en El Mercado de Boyle Heights,se podía sentir esta falta de exceso, o falsificación. Sí, había decoraciones por todo, pero todavía faltaba este tipo de presentación falsa que existe en restaurantes como El Cholo. Por ejemplo, al dentro del Mercado, se venden las salsas de mole en baldes, que es muy poco apetecible para los clientes. No fui inclinado a comprarlo. También se vendían chapulines, que demuestra la autenticidad del lugar — ¡jamás ofrecería chapulines en un restaurante como El Cholo! No tenía el valor de probarlo — este realmente va afuera de mi elemento, ¡aunque normalmente soy aventurera cuando se trata de probando nuevas comidas!

Sentía más auténtica porque las personas en el Mercado solo hablaban español y se alinea con la idea original de autenticidad que se trata de comida o cultura más cerca del versión o lugar original. Pude probar (y he comprado) mango deshidratado con chile, que fue delicioso. También probé elote y churros que me gustaban.

Creo en esta idea de la autenticidad, que se defina, según Profesora Portnoy y otras opiniones, como construido por la sociedad y tiene significancia diferente a personas diferentes. Pero creo que hay una diferencia entre a) vendiendo una representación falsa de una cultura para ganar dinero/para que las turistas puedan sentir un sentido falsificado del “exotismo” sin alejándose tan lejos de sus propios elemento y b) de tomar una idea o una receta renombrada de la familia y cambiándola o adaptándola a los ingredientes locales o mejorándola basado en la innovación personal. Y entre estos dos puntos diferentes es lo que radica entre la idea de “staged authenticity” (lugares como El Cholo o la Calle Olvera) y la autenticidad adaptada que caracteriza lugares asombrosos como Mariscos Jalisco y El Mercado.

El derecho de cocinar comida de un país y la comida mexicana-americana (por Natalie)

Creo que un chef de una cultura diferente puede cocinar y preparar la comida de una cultura no suya. Hoy día muchas personas tienen ancestros de muchos países diferentes. Por ejemplo, yo tengo sangre sueca, irlandesa, alemana, escocesa, y otras. Pero identifica con la cultura americana. No creo que mi raza define lo que puedo cocinar o preparar. De hecho, no sé nada acerca de la comida sueca, irlandesa, etc. Por eso, creo que su raíz no debe determinar si se puede cocinar o entender una cocina. Pero si se cocina comida étnica con adaptaciones, probablemente se necesita dar un nuevo nombre apropiado.

the sporkfulEl podcast de “The Sporkful” cuestiona si Rick Bayless puede cocinar comida mexicana o si es racista prevenirlo? Un criticismo es que él no puede cocinar comida mexicana porque tiene piel blanco. Pero Bayless piensa que esto es racista. Él piensa que tiene un comprensión de esta cocina muy profundo. Por un lado, Bayless aprendió hablar en español y vivió en México para aprender sobre la cocina. Él usa las maneras de cocinar que aprendió en México en su restaurante Frontera. Creo que él puede cocinar comida mexicana porque él estudió mucho y entiende mucho sobre esta cocina. Creo que nadie tiene un entendimiento perfecto, pero él probablemente sabe mas de unos mexicanos. Ser mexicano no es la única manera de aprender y entender las maneras de cocinar comida mexicana.

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Pero tengo un problema con su traducción de la comida. Al principio los anglos no les gustaba su restaurante porque era demasiado exótico y diferente. Por eso él solo escribe los ingredientes “not scary” en el menú para mejorar su popularidad. Por parte esto puede ser malo porque no es auténtico. Pero al otro lado, su comida puede ser comida mexicana-americana. Solo tengo un problema con esto si él presenta su comida como comida auténtica mexicana, si no es auténtica. Pero no tengo ningún problema con sus modificaciones si él quiere crear su propio tipo de comida mexicana-americana, o lo que quiere llamarla.

Él quiere “traducir” la comida mexicana a los EEUU. Según el podcast, el problema con la traducción es que hay mucho perdido en el proceso de traducir. Como se comenté anteriormente, si es una traducción de comida mexicana a comida mexicana-americana que tiene influencia angloamericano, no tengo ningún problema. Creo que la palabra “traducir” es difícil porque insinuar que las dos son los mismos (solo en lenguas y países diferentes).

También, creo que aún en México hay diferentes maneras de preparar las mismas comidas. Muchas variedades dependen de los ingredientes disponibles en una área. Un cocinero anglo puede preparar comida “mexicana” con ingredientes que son usados aquí pero no en México. Creo que esto no es malo pero también no es necesariamente comida auténtica mexicana. Puede ser una adaptación de comida mexicana a comida mexicana-americana. Creo que si simplemente etiquetamos comida mexicana-americana apropiadamente, muchos de los críticos no van a tener un problema con un cocinero anglo que cocina comida mexicana (americana).