Explorando la Historia y la Autenticidad de la Cultura Mexicana en Los Ángeles (por Alexandra Demetriou)

No creo que haya pasado un día de mi vida en Los Ángeles en el que no haya experimentado alguna forma de cultura mexicana. Crecí en un suburbio de Los Ángeles llamado Palos Verdes, donde todas las calles tienen no

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

mbres en español y el estilo arquitectónico estándar para las casas y edificios es español colonial. Cuando era niña de escuela primaria, escribí un informe sobre los pueblos indígenas, hice un proyecto en las misiones de California y visité la Calle Olvera para una excursión de clase. Con toda mi experiencia con la comida, el idioma, la arquitectura, y lo que creía que era una historia completa, pensé que era experta en la cultura hispana y tradicional mexicana en California. Sin embargo, hace poco gané un verdadero respeto por la interacción dinámica entre las culturas mexicana, española y moderna de Estados Unidos que han dado forma a la cultura mexicana en Los Ángeles para que sea lo que es hoy en día.

Visitar la exhibición “Encontrado en la Traducción” de LACMA me envió a un viaje por la Fantasía Española del Pasado, rastreando la historia de los mexicanos en California y brindando un contexto en el que pude entender la evolución de la cultura moderna mexicano-estadounidense que existe hoy día en Los Ángeles. La representación de la exhibición de la arquitectura y cómo evolucionó a través del colonialismo español y cambió en respuesta a Hollywood y un renacimiento tradicional mexicano fue una herramienta muy útil para ayudar a los espectadores a entender el lugar que ocupa la cultura mexicana en los Estados Unidos. Al estudiar las paredes físicas de los edificios históricos, uno puede percibir mejor las paredes culturales que han dividido a los grupos étnicos que cohabitan en Los Ángeles. Me di cuenta de que el estilo arquitectónico colonial español, al que me había acostumbrado durante mi juventud en Palos Verdes, en muchos sentidos representa una cooptación del estilo y la cultura mexicanos por parte de los colonos anglos. José Vasconcelos, Secretario de Educación Pública de México, explica simplemente que, “La gente [en California] no menciona a México cuando admira fachadas barrocas o misiones en ruinas. Llaman a todo ‘español.’” Como explica la exhibición, las celebridades de Hollywood fueron en muchos sentidos algunos de los culpables más conspicuos que utilizaron el estilo mexicano y luego lo hicieron parte de una alta sociedad anglosajona a la que muchos mexicanos nunca pertenecieron. Sin embargo, a pesar de la tendencia anglosajona de blanquear la cultura y el estilo mexicano, los mexicanos siempre se apresuraron a revivir y proteger su cultura; la existencia del estilo neocolonial mexicano es representativo de la resiliencia mexicana y el orgullo de su historia. El movimiento estilístico, que incluyó elementos de inspiración prehispánica, es un testimonio al hecho de que los mexicanos estaban decididos a conservar su identidad cultural frente a una jerarquía social dominada por los anglos.

Las pinturas Casta de la exhibición agregan otra capa de complejidad a la interacción de raza y cultura en el histórico Los Ángeles, y la obra de arte actúa como un portal a través del cual se puede ver la mezcla y separación de los españoles, indígenas y africanos de California. Quizás lo más interesante es el hecho de que, aunque los españoles parecen retratar su nueva tierra de manera optimista, enfatizando los alimentos y el paisaje nuevos y exóticos en sus pinturas, al mismo tiempo parecen obsesionados con la delineación de personas por sus razas. Los españoles apreciaron la tierra en la que se establecieron, pero aún despreciaban a los otros humanos con los que compartían esa hermosa tierra. Incluso el hecho de que la gente no anglosajones no se les permite usar el mismo tipo de ropa como las personals españolas, las escenas representadas en los cuadros de castas envían un mensaje claro que aunque los anglosajones tenían ningún problema utilizando los recursos que pertenecían a los mexicanos y los pueblos indígenas, todavía insistían en distinguirse como socialmente superiores.

Ver clips de películas viejas como “Ramona” fue una parte particularmente interesante de la exposición para mí, porque sentí que la película era en cierto modo un ejemplo de mexicanos que se dejaban someter a la apropiación instigada por los colonos anglosajones. Tales películas están hechas por cines de Hollywood dominados por hombres blancos, y retratan la cultura mexicana de una manera tan simplista y estereotipada que se siente casi irrespetuosa. Las escenas de la vida tradicional mexicana son esencialmente valoradas y utilizadas porque parecen exóticas, y porque pueden atraer a las audiencias anglo que desean emprender un viaje voyerista y experimentar otra cultura de la que de otra manera se separarían en la sociedad. Además, se ve a los actores mexicanos tomando parte en tales películas. Esta “commodification of the self,” como lo llama Sylvia Ferrero, es un tema recurrente en la historia de la cultura mexicana en Los Ángeles, que todavía se ve a menudo hoy en día. Esta interacción interesante entre la apropiación española de la cultura mexicana, los resurgimientos del orgullo indígena, y los momentos de “commodification of the self” le dan a la cultura mexicana en Los Ángeles una historia complicada, y un presente y futuro muy complejos.

Mi experiencia en la exhibición “Encontrado en Traducción” cambió la manera en que veo la cultura mexicana en Los Ángeles y mi perspectiva como una persona no mexicana que participa en la cultura, o al menos la versión apropiada de la cultura que muchas personas que no son mexicanas han llegado a creer es auténtico. Por ejemplo, pensando en la tarde gastado en la calle Olvera, con su representación algo teatral de la cultura mexicana, me pregunto cómo auténtico esto parece a alguien que es mexicano-americano o alguien de México. Sé que como griega-americana me he burlado de las apropiaciones estadounidenses de mi cultura, y mi herencia ha sido menos mercantilizada en Estados Unidos que la cultura mexicana.

Al visitar un restaurante “español” como El Cholo que claramente ha sido diseñado para parecer mexicano para muchos clientes no mexicanos, pienso en el concepto de Ferrero de una “vida dual” de la cocina mexicana en la que algunos restaurantes atienden a mexicanos y otros atienden a las personas no mexicanas que desean una experiencia mexicana. Siento como si hubiera participado inadvertidamente en ese voyeurismo culinario, y como muchas personas no mexicanas llegaron a esperar esa “autenticidad escenificada” cada vez que visitan un restaurante mexicano. Existe un problema en esta dinámica, porque muchos restaurantes mexicanos sienten la necesidad de escenificar su cultura para atraer a los anglos, y luego los anglos se acostumbran tanto a esta imagen cultural apropiada que a menudo buscamos o nos sentimos más cómodos en restaurantes mexicanos que dan tal presentación.

Sin embargo, ese fenómeno plantea la pregunta: si esta versión de la cultura mexicana se ha vuelto tan común que muchos dueños de restaurantes mexicanos la utilizan como una forma de calificar sus negocios e identificarse como mexicanos, ¿puede considerarse auténtica en una manera? Como explica Sarah Portnoy en el SAGE Encyclopedia of Food Issues, la autenticidad y la globalización se entremezclan entre sí y deben tenerse en cuenta juntas; a medida que las culturas se globalizan, también sus costumbres y alimentos deben adaptarse a los nuevos entornos en los que se encuentran, pero estos cambios no necesariamente dañan la autenticidad de la cultura. Como dice Portnoy, “The debate over authenticity provides an excellent example of hybridization in the face of globalization since generations of migrants have taken their culinary traditions with them into geographical areas where they could not acquire familiar ingredients, thus making some adaptability necessary.”

De nuevo, recuerdo volver a visitar la Calle Olvera, esta vez comparándolo con los festivales griegos a los que he asistido desde que era una niña pequeña. Después de todo, nosotros, como estadounidenses de origen griego, a menudo retratamos nuestra cultura como “griego extra,” de la misma manera en que Olvera Street es retratada como “mexicana extra.” Me doy cuenta de que aunque parte de esta representación proviene de la necesidad de comercializar una cultura extranjera para una audiencia anglosajona, como alguien de la cultura, también es una forma de aferrarse a las tradiciones con las que podemos identificarnos. Puede aparecer escenificado, pero también es auténtico en el sentido de que es otra forma de expresar lealtad a una identidad cultural. Por lo tanto, a pesar de que la cultura mexicana ha sufrido muchos cambios y apropiaciones desde que los españoles se asentaron y hasta hoy, creo que todas las representaciones de la cultura mexicana son auténticas en su época y representan la capacidad de una cultura para adaptarse y mantenerse una identidad frente al cambio.

Autenticidad y Whitewashing en Los Angeles por Rachel Rowzee

Idealización de la cultura

La exhibición de California’s Spanish Fantasy Past en LACMA explica la historia complicada entre México, Los Estados Unidos, España, y la cultura indígena. La exhibición es una exploración de la mezcla de estas influencias durante diferentes épocas y climas sociales y políticos para entender la historia del fenómeno Spanish Fantasy Past. Un ejemplo de esta mezcla es el estilo de arquitectura, “colonial Californio” de 1930 en Mexico que copia el estilo español de los 20s en Los Ángeles. Este cambio de diseño es como un, “hall of mirrors…its not American culture. It is not Mexican culture. It goes back and forth. People are influenced by each other’s culture. People build on each other’s culture. People appropriate each other’s culture all the time.” (Carolina Miranda LA Times Escritora de Artes) La obsesión americana con una idealización romántico de mexico inspiro un estilo hacienda para las casas de las estrellas de Hollywood. Elementos del estilo incluye adobe blanco, techo de azulejos rojos, azulejos de colores vivos y piscinas. La popularidad de las estrellas de Hollywood en cambio influir el estilo “colonial Californio” en la ciudad de México. Es buen ejemplo de este progreso de influencia, cambio y apropiación entre Los Estados Unidos y México. Otro ejemplo de Spanish Fantasy Past es el video de una dramatización de la novela Ramona. Escrito por una mujer Anglo, la cuenta idealiza el amor entre una mujer mulata y un hombre indígena. La cuenta gana popularidad y en los años siguientes hay muchas adaptaciones para el teatro y el cine. Ramona es problemática porque celebra la cultura y las personas mexicanos, pero la narración es de una perspectiva Anglo y separado.

La Calle Olvera representa parte de la idealización Anglo de la cultura mexicana y la Spanish Fantasy Past. Creado por una mujer Anglo para revitaliza un edificio de adobe original. Este edificio es parte del tiempo de los mexicanos antes de las misiones, pero Calle Olvera uso un estilo española para crear una concepción idealizada de la herencia mexicana. La Calle Olvera es blanqueado porque su incepción fortalece el estigma de la cultura mexicana, indígena y pre misionero. El racismo y discriminación son partes del fenómeno blanqueado y reinvención, a pesar de los buenos intentos y entusiasmo para una cultura diferente. Creo que la autora de Ramona, Helen Hunt Jackson no tiene intenciones malas, pero su obra hace daño al trato de mulatos e indígenas en comparación de mestizos. De esta manera las pinturas castas son muy similares porque muestra la elevación de grupos étnicos en particular. Las restricciones de vestida identifican diferentes castas de raíz. Las pinturas castas y Ramona relatan un tema exótico del “other” que es parte del encaprichamiento americano de nuevo mundo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

El Cholo y La Calle Olvera

Institutos como El Cholo y la Calle Olvera representan un blanqueado de la cultura mexicana tradicional para la comunidad Anglo. El Cholo y la Calle Olvera son ejemplos de la idea romantizado de la historia de los mexicanos que inhabita Los Ángeles en el tiempo de los Californios. La Calle Olvera hoy en día no representa el centro de la comunidad mexicana (excepto los días de celebración como día de las muertes o el día de independencia) sino una destinación para turistas donde se puede explorar una cultura nueva y diferente en una manera familiar. El uso de objetos y sujetos conocidos, como las vestidas tradicionales, sombreros grandes, máscaras de Nacho Libre, y pequeños guitarras crear una atmosfera “real” para una audiencia Anglo, pero parecen forzadas en comparación de otros restaurantes para clientes mexicanos.

El Cholo trata de transportar los clientes al mundo mexicano en el pasado. El restaurante usa una historia de los Californios para establecer su autenticidad. Fotos antigüedades en blanco y negro narra la historia de la familia de Alejandro Borquez. El Cholo se usa la historia de su familia en Los Ángeles en el periodo de transición de una sociedad mexicano a una sociedad Anglo para dar autenticidad a su restaurante, comida y herencia. El énfasis de esta historia es obvia especialmente en el menú de El Cholo, que tiene una fecha de creación para cada plato. Para clientes Anglos y turistas la larga historia de comida sirve como evidencia de la autenticad, no los ingredientes o tipas de comida.

Muchas de los clientes de El Cholo son estudiantes de USC y turistas de Los Ángeles. Por ejemplo, mi grupo de baile tiene una tradición de comer una cena en El Cholo cada semestre, una tradición de ocho años. El Cholo me parece inauténtico porque las decoraciones, el menú y los ingredientes son familiares e idealizado como exótico. Opciones del menú como quesadilla, nachos, “fiesta platters” y guacamole reflejo el blanqueado de la comida para una audiencia Anglo. También El Cholo tiene jarros de margaritas para grupos grandes, y a veces bandas de mariachi en los fines de semana. Los dos son actos performativas que Ferrero menciona en su artículo sobre la “dual life” de restaurantes mexicanos.  Yo pido La Enchilada de Sonora creado en 1923 (según el menú), la cosa más tradicional que ofrece. La enchilada tiene capas de tortilla de maíz y pollo, dos salsas (un de tomate y cebolla, y un de cilantro) y un huevo frito. Encima de todo tiene queso rallado, y crema agria. Las salsas tienen bueno sabor, pero no son muy complicados o picantes. El grupo pidieron un jarro de fresa margarita congelada que fue dulce pero refrescante.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

La Autenticidad

La idea de autenticidad es complicada. Comida latina, especialmente comida mexicana, tienen diferentes representaciones para audiencias diferentes. Por ejemplo, “diners from outside the culture often seek an experience with the “Culinary Other”…these voyeuristic experiences serve as a form of escape for those unfamiliar with the people and the food they are encountering”(Portnoy, Good Food and the Problematic Search for Authenticity).  El Cholo es buen ejemplo de un restaurante que ofrece una oportunidad de voyerismo. Para estudiantes de USC o turistas que son unifamiliares una presentación que es exótico y atractivo. Con un poco de exploración y educación hay una clase de personas que busca comida “auténtica” mexicana. En la búsqueda de la comida “autentica” clientes Anglos acto en contra de las estereotipos negativos y discriminación y explora barrios principalmente latinos. Este búsqueda también, “fosters awareness that Mexican resaurants in affulent, safe áreas are mainly “staged” places where non-Mexican diners are obviously treated as “foreigners”. (Ferrero, 203 Food Nations: Taste in Consummer Societies) El reconocimiento de staged authenticity es importante porque ayuda una comprensión de este fenómeno, pero no aclara el problema de autenticidad totalmente. Sí aún la perspectiva de Johnathan Gold, la comida de El Cholo es auténtica, pero es auténtica para su clase de comida específica, “authentic represenation of what Mexican food has evolved into over the centuries of Mexican presence in Southern California” (Portnoy). La secuencia de fechas de nuevas comidas del menú en El Cholo crear una línea de tiempo de la evolución de comida mexicana en California. Los platos de combo y las grandes margaritas son nuevas partes de la comida mexicana en los Estados Unidos. Parece que la definición de auténtica está en expansión y ahora es difícil para tener una definición completa.

Chichén Itzá y los Sabores de la Península de Yucatán (Por Alexandra Demetriou)

Cuando era una niña creciendo en Los Ángeles, solía poner pondría mi cara en la ventana del asiento trasero del automóvil de mi madre y mirar el mundo por el que conducíamos, admirando las vistas y los puntos de referencia que he llegado a conocer tan bien durante más de dos décadas. Así es como aprendí el paisaje de Los Ángeles, construyendo mapas de autopistas y calles concurridas, no por nombre, sino por cualquier punto de referencia junto a la carretera que fue más memorable. Sabía cuando pasaba USC, el alma mater de mi madre, porque esa parte de la autopista era “la parte cerca del bonito mural azul” del Mercado la Paloma. Cada vez que bajábamos por la 110 y nos acercábamos al tramo cerca de la USC, miraba con entusiasmo la ventana y esperar para echar un vistazo al mural, tratando de ver una nueva característica de él cada vez. De las familias mexicanas en el primer plano de la pintura, a los pilares de piedra que se alzaban hacia un cielo tan azul que rivalizaba con la atmósfera real del centro de Los Ángeles, era un parche de color vibrante en un mar de gris que trajo vida a su vecindario circundante. Estaba encantado con la escena que se muestra en el mural y quería saber más sobre la cultura a la que pertenecía. Poco sabía que muchos años más tarde sería un estudiante en USC, estudiando español y finalmente echando un vistazo para ver qué se ocultaba detrás de ese gran mural azul.

El Mercado la Paloma es un patio de comidas sin pretensiones, ubicado entre edificios industriales en Grand Avenue. Desde el exterior, es un edificio simple, de amarillo y rojo, en el que los restaurantes hispanos y la artesanía oaxaqueña comparten espacio con una compañía de seguros, una tienda de suministros informáticos y una costurera. Al entrar, el mercado me parece humilde, con un ambiente cómodo y relajado: las familias se reúnen en este patio de comidas, comiendo diferentes tipos de cocina según el restaurante que elijan visitar. Además de sus restaurantes, el mercado alberga una pequeña tienda adorable llena de artículos tradicionales mexicanos.

Al mirar alrededor del patio de comidas, veo a Chichén Itzá directamente frente a la entrada del mercado. Cuando me acerco al mostrador y al menú, me emociono con la expectativa de los alimentos apetitosos que podía probar. Observo el menú, lleno de platos de la región de Yucatán, primero escaneando aquellos con nombres familiares como los tacos y los tamales, y luego leyendo a través de listas de platos más exóticos con nombres como Poc Chuc y Tikin Xic. Muchos artículos en el menú contienen ingredientes como pollo, cerdo, frijoles y tortillas de maíz, como se encuentran en una variedad de comidas mexicanas, pero los platos también presentan toques únicos, como la incorporación de plátanos. Después de mucha contemplación, selecciono el Tamal Horneado y mi amigo selecciona el Pollo Asado. Tomamos nuestro número, elegimos una mesa, y esperamos expectantemente nuestras comidas. Mientras estamos sentados, noto que el mercado, aunque predominantemente es un mercado hispano, atrae a personas de todos los orígenes étnicos. Muchas familias y grupos de amigos se sientan alrededor de nosotros, y se sientan cómodamente como si estuvieran en casa, que me da la sensación de que algunos de ellos son asiduos.

Nuestra comida finalmente llega, y no puedo esperar para tomar un bocado de mi crujiente tamal. Ha sido frito hasta que es un color marrón dorado cálido, y se coloca encima de una hoja doblada. El plato es simple, con solo una taza de salsa roja para acompañar el tamal. El plato de mi amigo es más diverso, con una mezcla de pollo y cebollas rojas a un lado del plato, una bola de arroz blanco en el centro y un mar de frijoles negros extendiéndose desde el otro lado del plato.

Presiono mi tamal con mi cuchillo y escucho un “crujido” cuando rompo su capa exterior gruesa. Un aroma cálido y abundante flota a mi nariz cuando el contenido del tamal se encuentra con la atmósfera. El interior contiene pollo rallado en una salsa marrón que sale del tamal de inmediato. Tomo un bocado del tamal caliente, notando el contraste entre el exterior crujiente y su interior suave que ha sido marinado por el zumo del pollo. El tamal tiene un interesante componente ahumado a su sabor, que complementa el sabroso pollo en el interior. Experimento con la salsa, sumergiendo un pequeño trozo de mi tamal en el charco de rojo en la parte superior de mi plato, y encuentro que la salsa agrega una patada agradable al tamal templado.

El pollo asado de mi amigo es crujiente pero jugoso, y fue cocinado con cebollas, que lo da un sabor fuerte. Cuando miro los frijoles negros y el arroz blanco junto al pollo, recuerdo la discusión de Ken Albala sobre la autenticidad y la portabilidad al llevar un tipo de alimento de su país de origen a otro. Aunque los componentes del plato, como el arroz y los frijoles, parecen lo que uno podría llamar “americanizados,” no obstante, la comida en general constituye una buena comida en línea con sus orígenes mexicanos.

Chichén Itzá sirve la cantidad perfecta de comida, dejándonos llenos y muy satisfechos con nuestras comidas. Al salir del Mercado la Paloma, ¡ambos acordamos que tendremos que volver pronto!

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Cocina tradicional Yucateca en el Chichén Itzá de Los Ángeles (Por Dani Endlich)

Solo minutos desde USC, hay un mercadito llena de colores, vendedores graciosos, y comidas increíbles que se llama Mercado La Paloma. Mis amigas y yo decidimos ir allí porque nada de nosotras habían probado la comida desde el restaurante Chichén Itzá, que ofrece comida tradicional desde Yucatán, una región de México en la península. El nombre del restaurante proviene del famoso templo Maya en Yucatán. La comida de Yucatán es distinto de la comida del resto de México porque tiene influencias de las tradiciones mayas, así como del Caribe, España, el norte de África, el Medio Oriente y otras partes de México. Estábamos emocionados de probar esta comida nueva, y nos pusimos de humor para nuestra aventura de comida hispana con nuestra música favorita en español del momento, como las canciones de Natalia Lafourcade y Ana Tijoux.

Mis amigas, Erin, Courtney y Katie entran el Mercado La Paloma.

 

Al llegar fuera del mercado, me alegré de ver que pudimos estacionar nuestro coche fácilmente. Estacionar un automóvil en Los Ángeles es un problema que me estresa constantemente, así que me alegré de que nuestro viaje al mercado no se había visto afectado por eso. Cuando entramos al mercado, fuimos recibidos por los colores brillantes de las tiendas, las decoraciones de papel picado y los manteles de Chichén Itzá. Un hombre amistoso sentado en una mesa cerca de la entrada sonrió y nos ofreció muestras de pastel de queso mascarpone. Dimos un paseo por el mercado antes de entrar en la fila en el restaurante, y nos encantó por los hermosos artículos para la venta y la variedad de la cocina.

Los colores brillantes del mercado.

Aunque mis amigos y yo visitamos el mercado a una hora inusual para comer, ya había muchos clientes comiendo en las mesas y esperando en la fila – esto me aseguró que la comida era deliciosa. Todos los clientes eran diferentes tipos de personas de diferentes grupos demográficos, y noté esta diversidad, que el propietario, Gilberto Cetina, dijo que proviene de la combinación de yucatecos, mexicanos y anglos, principalmente de USC.

La fila en Chichén Itzá.

Nos unimos rápidamente a la fila y comenzamos a leer el largo menú. Pedí primero, y escogí el “Poc Chuc” de la parte “Platos Fuertes” del menú, donde la comida se describe así: “Rebanadas finas de hombro de cerdo, cocidas sobre carbón de mezquite, marinado con jugo de naranja agria servido con cebolla roja asada, salsa de tomate asado, aguacate, puré de frijoles negros, tortillas de maíz y chorizo de longaniza hecho en casa.” Leí sobre este plato en la Red, y aprendí que el nombre del plato está compuesto por dos palabras mayas: “poc” significa tostar y “chuc” significa carbón. Debido a esto, esperaba que la carne tuviera un sabor ahumado. También pedí una bebida que se llama Jamaica, que es un tipo de té hecho con la flor hibisco, y es muy popular en México. El cajero fue muy amable y me felicitó por la correcta pronunciación de mi pedido.

El menú de Chichén Itzá.

Mis amigas pidieron después, y todas escogieron algo diferente para que pudiéramos probar muchos platos diferentes a la vez. Katie pidió la “Cochinita Pibil”, que es cerdo marinado al horno sazonado con achiote, jugo de naranja amarga y otras especias, tradicionalmente horneado en un hoyo, en hojas de plátano. Según el chef Gilberto Cetina, él imita el proceso de cocinar la carne en un hoyo en esta manera: él marina el cerdo por 24 a 36 horas, y luego pone la carne en un horno frío durante 10 horas con una bandeja de cenizas calientes debajo. Creo que es muy interesante y impresionante cuando los chefs pueden recrear platos tradicionales usando diferentes procesos de cocción.

Luego buscamos una mesa, y finalmente escogimos una mesa larga que compartimos con múltiples grupos de personas. Me encantó la idea de compartir una mesa con otros porque parece que todos compartimos una experiencia, aunque somos extraños. Entonces, un mesero me trajo mi bebida y comida muy rápido, y yo quedé impresionado de inmediato por la presentación, los olores y la frescura de los ingredientes en el plato.

Pedí el “Poc Chuc”.

Incapaz de esperar a que mis amigos reciben su comida, probé mi primer bocado, que yo compuse cuidadosamente para incluir la cantidad máxima de sabores. Una explosión de sabor ocurrió en mi boca: el cerdo estaba perfectamente sazonado, salado con un acabado ácido, equilibrado por el puré de frijoles negros y la salsa de tomate. En mi próximo bocado, incluí todos los ingredientes en una tortilla recién hecha y muy caliente, y la calidez de la carne y la tortilla, así como la picante del chorizo fueron poderosas, pero también se desvanecieron con la frescura del aguacate y las cebollas. El equilibrio en sabores, temperaturas y texturas fue perfecto.

Por supuesto, también probé la famosa salsa habanero, que salió de la botella muy lentamente – cuando me di cuenta de esto, supe que el calor de esta salsa era serio. La salsa era muy picante, y bebí mi jamaica más rápido de lo que esperaba, así que tuve que tomar una taza extra de agua para terminar mi comida. Aun así, la salsa era deliciosa y complementó muy bien la carne.

Erin y yo con mi comida y la famosa salsa habanero.

Después de mi visita a Chichén Itzá, yo estaba muy satisfecho y lleno, y no me sentía cansado o débil en absoluto. En general, ¡la comida fue increíble y ya no puedo esperar para llevar a mis amigos de vuelta para comer más deliciosa comida yucateca!

Toda de nuestra comida, incluyendo la Cochinita Pibil y el Tikin-Xic.

 

Blog 1: Una Visita Increíble a Leo’s Taco Truck (por Lindsay Marty)

Era una noche normal del semestre en la que yo estaba estudiando en mi cuarto. Pero en esa día, estudiar consistió en leer el artículo de Bill Esparza – “Tacopedia: A Complete Taco Encyclopedia of L.A.” La página web estaba llena de abundantes recomendaciones de tacos, incluyendo tacos de pescado, tacos al vapor, tacos de carnitas, mulitas, quesatacos, chalupas, tacos de cazuela – mis ojos de repente dejaron de escanear la página y mi estómago gruñó al ver una maravillosa combinación de palabras nombrando una de mis comidas favoritas – tacos al pastor. Solo había tenido esta sabrosa comida dos veces en mi vida, pero en esas dos ocasiones, la irresistible combinación de dulce y salado robó mi corazón (y mi estómago).

Miré el reloj – eran casi exactamente las seis de la tarde – y en un instante, decidí ir a Leo’s Taco Truck, el lugar recomendado en Esparza’s “Tacopedia,” para comer tacos al pastor. Llamé a mi novio y nosotros subimos al coche y condujimos por la avenida South Vermont hacia las calles Venice y Pico. El internet prometió que encontraríamos Leo’s Taco Truck abierto después de las seis de la tarde en algún estacionamiento entre estas dos calles transversales.

tacos1

Después de conducir arriba y abajo de Vermont por un momento, vimos un camión en un estacionamiento al azar con un gran letrero iluminado que mostraba las palabras “TACOS” y “AL PASTOR.” Entramos en el estacionamiento y salimos del coche. Leo’s Taco Truck estaba estacionado en el lado de Vermont en frente de una tienda de automóviles. La tienda de autos y otras tiendas parecían cerradas, pero los trabajadores de la tienda de autos – la mayoría de los cuales eran latinos – conversaban casualmente con la gente que manejaba Leo’s Taco Truck.

Después de ver esto, recordé cuando el señor Esparza nos habló sobre cómo muchos latinos trabajan en negocios durante el día y trabajan en loncheras durante la noche para ganar más dinero. Me di cuenta de que el horario de Yelp que anuncia la apertura de Leo’s a las 6 de la tarde probablemente coincidió con el cierre de la tienda de automóviles. Además, recordé que Esparza dijo que las loncheras a menudo abren más tarde porque los trabajadores reguladores de la industria alimentaria solo trabajan un día normal de 9 a 5. Al abrir más tarde, las loncheras pueden evitarlos.  Aunque este pensamiento probablemente debería haberme hecho cuestionar la calidad de la comida de Leo’s, en su lugar me hizo pensar más sobre el racismo inherente en la regulación de los alimentos y cómo las horas de loncheras les ofrecen a los trabajadores una manera de evitar ese objetivo injustificado.

Delante del camión había una pequeña área con algunas mesas de plástico y sillas para sentarse al aire libre. A pesar de la proximidad al campus, no vi ningún otro estudiante de USC – la mayoría de los clientes eran hispanos adultos y hablaban en español. Cuando nos acercamos a Leo’s, vimos el menú, escrito en inglés y español (y mostrado en un foto abajo). Leo’s Tacos Truck tiene muchas opciones, incluyendo quesadillas, burritos, mulitas, y tacos de asada, de carnitas, de chorizo ​​y de pollo, pero (aunque probamos los tacos de carne asada) realmente estuvimos allí para tacos al pastor.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Los tacos al pastor están hechos de carne de cerdo marinada que se tuesta en un asador vertical, se corta en tajadas finas directamente en la tortilla y se cubre con rodajas de piña. Tacos al pastor son tan únicos porque combinan los sabores de una fruta muy dulce y un carne sabroso en un taco. Este estilo de tacos viene de la Ciudad de Mexico, una ciudad en la parte centro sur del país. Pero curiosamente, los tacos al pastor no son una comida exclusivamente mexicana.

Como hemos leído sobre otras comidas, estos tacos tienen su origen en otra cultura y han evolucionado para adaptarse a una nueva cultura y gente. Los inmigrantes del Medio Oriente (especialmente Líbano) en los últimos siglos llegaron en México y trajeron consigo sus tradiciones culinarias. Los tacos al pastor son similares a una comida libanesa llamada “shawarma”. Shawarma también está hecho de carne en un asador vertical, aunque los libaneses usaban cordero en lugar de carne de cerdo. En México, la gente cambió gradualmente de cordero a cerdo porque el cordero no se come comúnmente en México. El origen de la piña en los tacos al pastor es completamente misterioso y no parece provenir de Oriente Medio, pero finalmente el pan árabe fue reemplazado por tortillas de maíz, y ¡voilá! Teníamos los tacos al pastor que conocemos hoy – los tacos que yo no podía esperar para comer. Si quieres leer más sobre el origen de tacos al pastor, el artículo que utilicé como referencia se puede encontrar aquí.

tacos4

Agradecidamente, en solo unos minutos, nuestro número de pedido fue llamado. Dos platos de hermosos tacos fueron colocados frente a nosotros. Los tacos se veían increíbles, el amarillo brillante de la piña contrastaba con el marrón oscuro y terroso del cerdo. El olor era igualmente increíble, ya que el olor salado y sazonado de la carne se mezclaba perfectamente con el olor dulce y ligeramente ácido de la piña.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Aunque necesitábamos todo nuestro control para no inhalar los tacos inmediatamente, nos dirigimos a la barra de coberturas para agregar más deliciosos alimentos a nuestros tacos, incluyendo cilantro, cebollas, salsa verde, salsa roja, rábanos y lima, mi favorito. Para los tacos al pastor, seleccioné una combinación de cilantro, cebolla y lima, simple y no muy picante. Para los tacos de carne asada, mi novio escogió cebolla, cilantro y salsa verde y roja.

tacos8.jpg
Finalmente, el momento que habíamos estado esperando llegó – apreté un poco de jugo de lima en un taco al pastor y recogí el taco, dejando caer unas rodajas de cebolla y cilantro en mi plato en el proceso. La tortilla era suave en mi mano, y el taco encajaba perfectamente en mi palma ahuecada. Finalmente, probé el taco. En ese momento dichoso, los sabores contrastantes bailaron en mi lengua. El sabor salado de la carne, la dulzura casi como un postre de la piña, la acidez de la lima y la sabrosa adición de la cebolla y el cilantro tenían perfecto sentido juntos. ¡Qué rico!

En mi opinión, algo especial de los tacos al pastor de Leo’s Taco Truck es el tamaño más grande de la rodaja de piña. En mi experiencia, tacos al pastor a menudo consiste en una rodaja muy pequeña de piña que ocupa solo alrededor de un cuarto de la superficie del taco. Pero en Leo’s Taco Truck, la rodaja de piña cubre más de la mitad del taco, ofreciendo aún más de esa dulzura irresistible. Sin duda, principalmente debido a su dulzura, los tacos al pastor de Leo’s Taco Truck fueron los mejores que he tenido. Aunque Leo’s es un lugar poco conocido que yo no hubiera conocido sin la Tacopedia de Esparza, los tacos al pastor hacen de Leo’s Taco Truck una lonchera que vale la pena conocer.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Blog 8: Una reflexión de un semestre divertido

Cuando era en mi año segundo de la universidad, mi amiga me dijo sobre esta clase e inmediatamente, supe que quise tomar esta clase. Ha sido un semestre divertido y agradable y estoy alegre que he tomado esta clase. Nosotros hemos disfrutado muchas cosas juntas en cuatros meses, incluso presentaciones de los críticos gastronómicos Bill Esparza y Gustavo Arellano, un viaje al Garden School Foundation, y una exploración de la relación entre comida y arte a LACMA, por algunos ejemplos.

Mi cosa favorita era nuestra experiencia con la comida en general. En el principio del semestre, dije que siempre quería un blog de comida. Pienso que la comida es hermosa y se merece a ser apreciada, como en una fota, un blog, o en un libro. En adición, siempre me interesa la comida de américa latina. Por ejemplo, mi madre, mi hermana y yo nos encanta cocinar los tamales cada año. En la clase, aprendí sobre la historia y la cultura increíbles de la comida de américa latina. También, después del viaje a Grand Central Market, tengo un aprecio grande para los chefs y la historia del mercado. Era una oportunidad fantástica a hablar con el chef de Sarita’s Pupuseria, por ejemplo. En adición, los tacos y el ceviche de Mariscos Jaliscos eran uno de mis comidas favoritas de este año, y a causa de esta clase, podemos hablar con el fundador Raúl Ortega. La mayoría de gente solo puede comer la comida, pero nosotros podemos aprender sobre la fundación y la gente detrás la culinaria y aprendimos sobre la historia.

IMG_8185

Mi sujeto favorito en esta clase era la apropiación cultural, un tema que voy a hablar más en mi proyecto final. Antes de leer las lecturas, no supe que Rick Bayless era un imbécil. Nuestra discusión con Gustavo Arellano, quien es muy cómico, me dio un entendimiento de la apropiación culinaria y como yo pude evitar a ser ofensiva. Este tema es muy universal, y desafortunadamente la culinaria no es la solo cosa donde algunas personas han ganado dinero por robando elementos de otra cultura.

Durante este semestre, probé platos nuevos, visité lugares desconocidos y aprendí mucho sobre países como El Salvador y Colombia. También, tendré mis quince minutos de la fama cuando Erik y yo fueron presentados en la revista de Dornsife. En el proceso de mi proyecto de grupo, hablé con personas interesantes y comí mi peso corporal en las pupusas, lo que no fue una cosa mala. Tengo una apreciación nueva para la cultura latina en Los Ángeles y quiero continuar mis aventuras culinarias en California.  

IMG_7639

Blog #7: El arte alimentario (Maddy H)

La comida es un parte de vida esencial. Cada día, necesitamos comer y todos nuestros antepasados habían hecho el mismo. Los objetos de arte ayudan a asegurar la comida y protegerla, a servirla y almacenarla. También, las obras de arte reflejan como nuestros antepasados vivían, comían y qué comían. El alimento ha sido una fuente de placer y sustento desde el principio del tiempo. Para comer, es necesario conservar la comida y sostener el suministro. En el pasado, antes de que los refrigeradores, el arte jugó un papel en este proceso. Las imágenes del alimento capturan la riqueza y la fertilidad de la tierra con imágenes de jardines y agricultura. En adición, el alimento es hermoso – nos da la fuerza y los nutrientes necesitamos para vivir. Imágenes de la comida también muestran la cultura de cocinar y preparar la comida. El alimento nos provee con una interacción social y el arte puede mostrarla con representaciones de cocinar.

El “Tripod Vessel with Supernatural Palace Scene and Cacao Tree” tiene muchas imágenes de cocinar, la comida, y elementos de los alimentos importantes. Esta vasija es de las mayas, un mobiliario que tiene la capacidad para alimentos en la vida futura. En la vasija, hay una imágen de una mujer prepara el chocolate y un hombre está ofreciendo un tamale a ella. También, hay una imágen de el dio K’awali, un dio que representa el maíz. Hay un árbol de cacao que está creciendo de la espalda de un hombre en la vasija. Este árbol representa el nacimiento del árbol de cacao primero de un hombre supernatural. Esta vasija representa los alimentos importantes a la cultura maya, con representaciones del maíz, cacao y los tamales. Esta vasija también muestra la significancia y la historia de uno de los ingredientes más importantes en la cultura maya.

IMG_8816
Hay muchos ejemplos de la intersección entre la comida y el arte, pero en particular pienso que el mural afuera del Mercado La Paloma es un ejemplo bueno. Este mural muestra el aspecto social de la comida, con su representación de muchas familias y gente juntos con alimentos. Este mural muestra que cuando comemos, nos reunimos, y en mi opinión, el mural muestra que el alimento es más solo alimento. Similar a la vasija maya, el mural muestra la significancia de la religión a la comida. La vasija representa el nacimiento de un ingrediente importante, pero el mural muestra una reunión social. En adición, los dos tienen una abundancia de la comida en sus representaciones.

mercadomural1