#8: La Semestre en Total, con Gratitud

Esta clase era una aventura. Cuando pienso en todo que hice durante este semestre, aprecio los momentos en los cuales había un sentido de comunidad. Llegué a conocer a muchas personas más a través de esta clase—mis compañeros por supuesto pero también mi familia y otros miembros de la comunidad de Los Ángeles. Especialmente como un residente de esta ciudad por toda mi vida, era un placer  aprender más sobre Los Ángeles y probar unas comidas que nunca había probado. Mis recuerdos más felices de esta clase son los que pasé con mi familia, los miembros de mi presentación sobre las panaderías, y las personas que vinieron a nuestra clase para presentar.

Desde mi primer blog, he incluido mi mama y mi hermano en el proceso de esta clase. Como vivo en casa con ellos, esta clase ha sido una oportunidad para compartir con mi familia la experiencia de comprar comidas nuevas en Los Ángeles. Cacao Mexicatessen era el primer restaurante que visité y era una experiencia maravillosa; otra vez he visitado este restaurante y anticipo que más voy a comer allí. ¡Gracias a Profesora Portnoy por su recomendación!

Con mi grupo para nuestra presentación, visité muchas panaderías que nunca había visitado y probé los más deliciosos postres del semestre. Descubrí la Panadería Cuscatleca en Union a través de este proyecto, y he vuelto a esta panadería muchas veces para comprar panes y hablar con los empleados geniales. Sin esta clase, no sé si habría probado esta panadería. En mi final año de la universidad, estoy agradecida por la oportunidad a ir a lugares locales que todavía no había visitado.

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Además, estoy agradecida por la oportunidad a conocer personas nuevas a través de esta clase, especialmente las que visitaron para presentar sobre sus especialidades. El primero que viene a mi mente es Bill Esparza, quien visitó nuestra clase muy temprano en el semestre. Era un honor a conocerle porque describe su consulta con Anthony Bourdain y su programa Parts Unknown, específicamente el episodio sobre la Ciudad de México. Más que nadie, Anthony Bourdain es mi ídolo; la oportunidad de escuchar a la experiencia de una persona como Bill Esparza—un experto tan entendido que Anthony Bourdain le consultó para escribir su programa—era inolvidable para mí. Voy a hacer referencia a su “Tacopedia” para continuar mis excursiones gustativas en Los Ángeles.

Esta clase era una experiencia que voy a recordar mucho tiempo después de nuestra reunión final. Estoy emocionada a continuar mis exploraciones de esta ciudad y la comida que produce, especialmente de las tradiciones latinas.

¡Gracias a Profesora Portnoy por la oportunidad de experimentar tanto nuevo en mi último semestre en USC!

Primera Visita al Mercado Olympic

Hoy es el 25 de enero y hace un agradable 70 grados.
Ah, la ciudad de Los Ángeles – famosa por sus días soleados, su gran tesoro “Hollywood,” y su comida influido por una población diversa. Nuestra ciudad es un crisol en lo cual inmigrantes de todas partes viven y nos ofrecen saborcitos de sus culturas y cocinas…¡cuanto bendecida somos nosotros!
La cultura mexicana es una de las culturas hispanas mas prominentes aquí en LA. Como mexicana yo misma, y amante del orgullo, fiesta, música, y comida del país, estoy más que agradecida por su influencia aquí.

Para empezar mi semestre de exploraciones culinarios lo mejor posible, seguí los consejos personales de reportero y escritor aclamado, Bill Esparza. En una visita a nuestra clase, Bill fue tan amable de darnos una lista de sus sitios favoritos en Los Ángeles para encontrar comida Mexicana (verdadera).

Al principio de su lista fue el “Mercado Olympic” – un nombre asignado por el para un mercado en Downtown Los Ángeles que suele asomarse los sábados y domingos desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde. El nos aconsejó visitarlo algún fin de semana y probar su comida irresistible… nos dijo que seguramente no nos lo arrepentiría.

Ayer, fuí yo con nuestros compañeros de la clase, Alden y Emily, en busca de comida que nos satisfacería el hambre de mediodía.

A las dos menos quince llegamos (al cruce de Olympic y Central) e inmediatamente encontramos aparcamiento (bastante barato) justo al lado del mercado. Al salir del coche, nos encontramos en un barrio hispano situado unas pocas millas sur de Downtown con docenas de puestos que se ahorcajaban la calle Olympic. Decidimos hacer una gira por el mercado a ver nuestros opciones de comida. Por la calle habían personas que vendían piñatas, chiles secos, caramelos, frutos secos, fruta fresca, y comida de la calle; colores brillantes nos rodeaban y casi todos estaban de buen humor.

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Pronto después de empezar nuestra gira, observamos que no había tanta variedad de comida entre los puestos. Excepto a las pocos que especializaban en churros o elotes, casi cada puesto vendía tacos, huaraches, gorditas, quesadillas, salchichas, y aguas frescas. Pero vamos, a mi me encantan todos esos platos entonces no me dio mucha pena observarlo. 🙂
Ahora nos enfrentamos con el reto de decidir cual puesto hacía los mejores tacos, huaraches, gorditas, etc… un gran desafío para tres jóvenes hambrientos y rodeados por olores sabrosísimos. En fín, decidimos parar en uno de los últimos puestos de la calle. Su cola y sus mesas llenadas nos dio confianza en su destreza.

Todos tres ordenamos huaraches. Nunca los hemos probado, pero con tortillas gordas recién hechas; salsa verde; queso; y o carne asada, lengua, o pollo, parecían una buena opción. Por $5 (efectivo) no fueron tan baratos como los tacos por $1 a su lado. Pero tenía yo confianza en el que me lo vendía. A mi huarache de carne asada agregué cebolla, lechuga, crema, salsa picante y lima…. la hice aun más gorda que antes y en fin pareció más una ensalada sobre una tortilla.

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El huarache sabía riquísimo. La carne se mezclaba perfectamente con la crema, el queso y las dos salsas. La cebolla y la lechuga sirvieron como muy buenos complementos, y la lima fue necesario como último toque. La comí tanto despacio como podía, y mientras sabia sus sabores divinos, no podía evitar repetir “¡cuanto feliz soy yo, esto es de otro mundo!”

Gran trabajo, amigo, gran trabajo.

Alden, Emily, y yo teníamos ganas de probar más antes de irnos. Pero de veras, nos llenamos con los huaraches. Acabamos nuestro paseo por el mercado y después de haber pasado la tarde allí explorando y comiendo, decidimos volvernos a casa. Llenados y felices nos despedimos. Al llegar a casa, yo todavía pensaba en los huaraches y los busqué en el internet…

Lo que encontré:
El huarache se originó en la Ciudad de México. Su nombre se refiere a la tortilla de masa que le da su forma y que le hace parecerse a una sandalia (o un “huarache”). En los huaraches se puede agregar lo que quieres – tipicamente carne, lengua, o pollo; salsa; vegetales; y queso. Es un plato simple que se depende mayormente en la calidad de la tortilla… si no la puedes hacer bien, lo pierdes todo.

Sé que pronto volveré al mercado. Y sé que la próxima vez que lo visito, probaré unos tacos al pastor (aunque yo no los vi, Emily me dijo que ella si vio un taquero que los vendía).
El taco al pastor es uno de los tacos que Bill Esparza describe en su ecyclopedia de tacos – “Tacopedia.” Además que este tipo, Bill también nos cuenta sobre todos los tipos de tacos que podrás encontrar aquí en Los Ángeles. Escribe sobre ambos tacos puros mexicanos y los con influencias americanas. No obstante sus raíces, todos parecen regalos de dios. Aunque Bill no nos da una lista definida de sus taquerias preferidas, si nombra las más notables. Me adivino que es mi tarea visitarlas todas y formar mi propia lista. Reto aceptado.

 

Exploración Culinaria de Tijuana: Tacos, Mezcal, Ceviche + Más

Mario Espinoza en el Culinary Art School
Mario Espinoza en el Culinary Art School

Desde la invasión estadounidense a México en 1848 (lo que los estadounidenses llaman el “Mexican-American War”), Tijuana ha sido una ciudad única por su lugar en la frontera entre dos países grandes. Esta posición trajo la inmigración, la industrialización, el crimen, el tráfico de drogas, el negocio turístico, e incluso los “zonkeys.” Pero ahora hay otra razón por la singularidad de Tijuana: la comida.

Pasé tres días en la ciudad, comiendo en lugares desde taquerías hasta restaurantes finos. Mi visita coincidió con el Baja California Culinary Fest que celebra la comida mejor del estado con seminarios, cenas, excursiones y una feria.

El Culinary Art School en Tijuana participó, y fue mi primera parada después de llegar desde Los Angeles con unos compañeros. La escuela da clases a 350 estudiantes que vienen mayormente de Baja California, con algunos de otras partes de México, incluyendo la capital. Aprenden no solamente a cocinar, sino también a dirigir un negocio y dar hospitalidad sin igual. Cuando llegué, los encontré haciendo pasteles y limpiando las cocinas, incluyendo paredes de vidrio. Aprenden a limpiar como profesionales también, aparentemente. Continue reading “Exploración Culinaria de Tijuana: Tacos, Mezcal, Ceviche + Más”