Una mezcla de comida, sabores y culturas – por Brandon Towers

Siempre estaba fascinado sobre la historia de mi familia.  Tres de cuatro de mis abuelos son inmigrantes y creo que es importante para conocer tus raíces. Mis antepasados vienen de Inglaterra, Italia y México. Unos pocos meses antes de que yo naciera, un primo de mi padre escribió un libro llamado “Descending the Towers” (hay un juego de palabras sobre mi apellido).  ¡El libro contiene toda la historia de la familia de mi padre desde el año 1600! He leído el libro muchas veces y tiene documentos como certificados de nacimiento, boletas de calificaciones, registros de inmigración y más. Estoy muy agradecido de que mi familia tenga este libro.

El libro tiene la cimera de mi familia en el forro

Ahora, la mayoría de mi familia extendida viven en California. Crecí en Huntington Beach, California pero cuando tenía diez años mis padres y yo (no tengo hermanos) nos mudamos a Wisconsin.  Y ocho años después volví a California para asistir a USC. La cultura y el estilo de vida es muy diferente en California suburbana comparado con un pequeño pueblo rural en Wisconsin.

Creo que la comida más impactante durante mi vida es, por supuesto, el tamal.  Cada año mi familia se reúne unas pocas veces para preparar tamales para una fiesta, un cumpleaños, o Navidad.  Es una tradición muy importante en mi familia. Tengo muchos recuerdos felices sobre los días que pasaba preparando tamales con mi abuelita, mis tíos y mis primos.  Mi parte favorita del proceso es que la familia cotillea sobre los miembros de la familia que no están allí. Ellos hablaban sobre muchos buenos secretos.

Yo con mi abuelita (derecho), mi madre (izquierda) y nuestra amiga de El Salvador (más izquierda). En las manos tenemos hojas de maíz con masa.

Cuando era niño mi abuelita y su hermana mayor decidieron que ellas ya no querían preparar la masa a mano.  Ahora ellas compran masa en Los Cincos Puntos, una cocina mexicana en Los Ángeles. Todavía ellas cocinan la carne y el chile para los tamales.  Mi abuelita me dijo que ella usa chile seco de norte y chile seco de Nueva México. Después de la preparación de los chiles, ella combine la mixtura con harina, grasa y el aceite de la carne cocida.  Ella hierve la mezcla a fuego lento y añade sal, ajo y comino. Por la carne ella usa una mezcla de cerdo y carne de res cocinada con cebolla, zanahoria y apio.

Normalmente, mi papel en el proceso es durante el montaje de los tamales. Unto la masa en las hojas de maíz y agrego el chile, la carne y una oliva para la buena suerte.  Después doblo y envuelvo el tamal y lo pongo en la olla para cocer al vapor. Me gusta mucho el proceso de cocinar los tamales y es una tradición importante en mi familia.

En ¡Que vivan los tamales! el autor Pilcher dice que “The study of national cuisines, in Mexico and elsewhere, offers new perspectives on the roles of gender, class, and geography in forging nations.”  Esta cita me interesa porque puedo ver los papeles de género en el proceso de preparación de los tamales en mi familia. Los trabajos de las mujeres y los hombres son distintos.  Normalmente soy el único hombre que trabaja con las mujeres porque mi abuelita no tiene nietas para enseñar. Las mujeres preparan y ensamblan los tamales y los hombres limpian la casa, ponen la mesa y compran bebidas y otras cosas a la tienda.    

Chichen Itza

Para este blog fui a Chichen Itza, un restaurante yucateco en el Mercado La Paloma cerca de USC.  Chichen Itza tiene muchos platos tradicionales de Yucatán. E.N. Anderson dice que en el mundo de comida hay dos grupos: “core” y “periphery.” El “core” es las culturas más fuertes que dominan y influyen el resto del mundo.  Y el “periphery” es “the various areas that are economically deprived or marginalized; often they are dependent or politically weak.” Creo que Yucatán es una parte de los dos grupos. México es considerado una parte de “the core” pero la comida de Yucatán es muy distinto del centro de la cultura de comida mexicana en la Ciudad de México.  Porque Yucatán está lejos de la Ciudad de México, no tiene la misma influencia de España. Muchos de los platos yucatecos todavía están basados en raíces mayas. En Yucatán parte de la cultura maya sobrevivió la conquista de España. También Yucatán tiene influencia de los inmigrantes libaneses (como al pastor). Anderson dice que “a vanished world-system geography is preserved in a modern culinary one.” Creo que esta cita aplica a Yucatán. Los mayas no controlan México ahora pero su influencia vive en la comida de Yucatán. Es posible que Yucatán sea en el “periphery” del “core” de la cultura de comida en México.

En Chichen Itza probé dos tacos de poc chuc, un tamal colado y un agua de jamaica.  Los tacos de poc chuc son una preparación de cerdo que es común en Yucatán. Los tacos tuvieron cebolla, aguacate y una salsa de tomate.  Me gusta los sabores cítricos en el cerdo y la combinación del aguacate cremoso con la salsa era delicioso. Las tortillas de maíz eran grandes y suaves.  El tamal colado fue llenado con pollo achiote con mucha salsa. El tamal venía envuelto en una hoja de plátano. En mi opinion, la masa era demasiado suave.  Prefiero un tamal más duro. Pero el pollo tuvo un sabor maduro que me gustó mucho. El origen de mi familia latina es más cerca del “core” de México que Yucatan. Esto podría ser una razón para las diferencias entre el tamal de mi familia y el tamal típico de Chichen Itza. También bebí un agua de Jamaica.  He probado este tipo de agua antes y me gusta mucho el sabor agrio que trabaja en combinación con el sabor dulce. Según mis investigaciones, creo que Chichen Itza es una representación auténtica de la comida de Yucatán. Su menú tiene muchos platos que son de Yucatán como huevos motuleños, cochinita pibil, poc chuc y más. Definitivamente voy a volver a Chichen Itza y al Mercado La Paloma para probar otra comida.   

La Diferencia Entre Las Identidades en México: Jalisco y Yucatán

Por Mia Yanez

Cuando yo era niña, yo le pregunté a mi padre, “¿De dónde es nuestra familia?” Él me contestó con orgulloso “¡Guadalajara!” Aunque nunca he visitado a la capital de Jalisco, México, yo siento que yo conozco la ciudad porque mis tías han perfeccionado la cocina de Guadalajara. Ellas aprendieron todas las recetas de su madre (mi abuela) y replican los platos para la familia Yanez cada reunión. Mi plato favorito que representa mi cultura jalisciense es el pozole rojo. Este plato es una sopa tradicional con maíz molido, una carne, y un caldo derivado de chiles. Mi familia adorna la sopa con lechuga rallada, los rábanos, las cebollas, y un apretón de un limón. Usualmente se sirve el pozole durante los días festivos, como el Año Nuevo o la Navidad. Es un plato perfecto para esos días porque la sopa se calienta su cuerpo y su alma.

https://www.onionringsandthings.com/pork-pozole-rojo/

Un aspecto increíble sobre la cocina mexicana es la variación ente todos los estados. Aunque mi familia es de Jalisco, mi experiencia con la comida guadalajareña no corresponde con la comida de Yucatán. Jalisco se ubica en el sudoeste de México mientras Yucatán se ubica en el sudeste. En estas regiones, los estados cultivan, reciben, y cocinan con ingredientes diferentes—por eso no me sorprende que los platos tradicionales de Yucatán son diferentes también.

https://geology.com/world/mexico-satellite-image.shtml

Para familiarizarme con la cocina de Yucatán, yo comí en restaurante Chichen Itzá. Yucatán se ubica en una península, un punto de acceso para otros países del este. Con este acceso, las interacciones con España, el Oriente Medio, el Caribe, y Norte de África han influido la cocina. Por eso, su versión de los “tacos”—los panuchos—fue diferente. Yo decidí probar los panuchos porque el blog por Emily me interesaba y aparecía delicioso. Fue una buena elección porque los colores brillantes del aguacate, las cebollas encurtidos, y el tomate complementaron los colores naturales del pavo rallado y los frijoles negros dentro de la tortilla frita. También, los suaves del pavo y las verduras mezclaron con la tortilla crujiente. Yo necesité añadir más picante con la salsa habanero, pero disfruté mi almuerzo yucateco.

La comida yucateca es el ejemplo perfecto para demostrar el periférico de la cocina mexicana. El periférico refiere a las regiones que enfocaban en su cultura única mientras el centro del país desarrollaba la cocina sofisticada y complicada (Anderson 194). El “centro” de México es la D.F. y el norte, con las influencias duraderas de la regla de España. Sin embargo, en Yucatán, lejos del centro, los ciudadanos usaron los ingredientes tradicionales de la cultura Maya y mezclaron los ingredientes de las otras culturas como libanés. Por ejemplo, mis panuchos incorporaron ingredientes precolumbianos, como el maíz en la tortilla, los frijoles, y las verduras. Es un plato que se sirve en la noche durante fiestas casuales—no es un plato de “haute” cocina que solo existe en un restaurante. En los periféricos, ellos enfocaban en los valores de la comunidad, pues un panucho es un plato tradicional que todos pueden cocinar y compartir.

Mi experiencia con Chichen Itzá conecta a la idea grande de E.N Anderson, en que los eventos de historia global cambian las características en la cocina en un país. Por eso, es difícil para definir la autenticidad de una cocina porque no es una ciencia exacta (Anderson 189). No se puede definir la autenticidad de México solo basado en la cocina de D.F., porque todos las regiones contribuyen a la cultura mexicana en sus maneras diferentes. Aunque la cocina yucateca usa las influencias de otros países, todavía pertenece con la gran cocina de México porque los sabores del maíz, los frijoles, y una carne se presente en cada plato. En Chichen Itzá, yo sentía que recibí una experiencia autentico porque ellos tienen los platos tradicionales y únicos a la región Yucatán—¿dónde se come panuchos, papadzules, y poc chuc aparte de un restaurante yucateco? Los clientes abarcaron a las familias latinos, los estudiantes de USC, los adultos Angelenos, y más—todos vinieron a Mercado La Paloma para disfrutar la comida autentica y buena.

Una bebida, un taco, y un postre – un pequeño sabor de la cocina Yucatán (Por Camille Stafford)

El Mercado de la Paloma es un vecindario multicultural que celebra la diversidad de la comunidad angelina.  La comunidad angelina es compuesto de personas de todos regiones del mundo.  Cocinero Gilberto Cetina Sr. quería reproducir comida tradicional de su nativo Yucatán en su nuevo hogar de Los Ángeles.  En 2001, él abrió su restaurante Yucateca – Chichen Itzá.  Yucatán es una región sudeste del México, conocida por su cocina única.  La comida de la región incorpora ingredientes y estilos de los españoles, las mayas, y los libaneses. Desde 2001, Chichen Itzá se ha convertido a un nombre conocido en el mundo culinaria de Los Ángeles.  Han recibido muchos premios y reconocimientos de publicaciones como LA Weekly, Los Ángeles Times, y GQ Magazine. 

Yo leí sobre Chichen Itzá en el Internet y en el libro de mi profesora de español.  Pedí a mi amiga, Sophia, a venir conmigo para disfrutar el mercado y comida rica.  Solo pasa diez segundos antes que ella aceptó la invitación.  Nosotros caminamos por el campus de USC hasta Grand Street y 37th.  Después de caminar debajo de una estación del metro pudimos ver un mural grande.

Alrededor del mercado fue un departamento de motor vehículos, un depósito publico, y un mecánico certificado en “smog”.  Cuando entramos en el mercado, yo miré algo diferente que el mural afuera.  No había puestos de comidas frescas o plantas grandes.  Aun así, el mercado tenía una personalidad y un sentimiento comunal.  El edificio era un almacén renovado.  Estaba decorado con azulejos intrincados y colores vibrantes.

El mercado tenía lugares autentica y comerciales.  Una tienda vendido figuras y ropa tradicionales.  Otra tienda estaba vendiendo camisetas por los New England Patriots.  Había un restaurante de comida etíope, tailandés, y por supuesto, méxicano.  El restaurante que nosotros queríamos probar fue el icónico – Chichen Itzá. 

Al primer vistazo, miró como una cocina de comida rápida.  Había un menú grande sobre el mostrador principal.  La mayoría de las personas fueron latino americanos.  Ellos sonrieron, hablaron en español y miraron como visitaron el mercado frecuentemente.   El otro quince porcentaje de las personas, miraron como descubrieron sobre el mercado en Yelp ese mañana.  Con la presentación modesta yo soy asombrado por la calidad y exquisitez de la comida. 

Después de diez personas, pedí tres cosas para Sophia y yo – café maya, tacos de pac chuc, y plátanos fritos con crema. Mientras yo pedí, Sophia eligió una mesa. Nuestra mesa fue decorado con azulejos intricados.  En la mitad había las palabras “La Paloma” con una figura de una paloma blanca.

Solo uno minuto pasó y nuestras bebidas llegaron. El café maya es un café mexicana con canela, calvo, y anís. Pude mirar el vapor subiendo con el aroma de café y especias.  Tomé mi primer sorbo y inmediatamente estaba sorprendido por la esencia floral.  El uso del anís acortar el amargo del café.  El anís originarse del Oriente Medio y es comparable a regaliz. Terminó con la dulce especia de la canela y picante del clavo. El café era una presagia entre las capas de sabores en la otra de la comida.    

El primer plato de comida que probamos Sophia y yo fue un taco de poc chuc.  Los tacos tenían: cerdo adobado con un puré de frijoles negros, lechuga, cebollas asada, y tomates asado por fuego.  En un plato blanco, había los dos tacos coloridos.

El carne era llena de sabor – al principio fue un poco agrio como un lima y terminó con el picante de una pimienta habanero.  La textura era una tierna perfecto.  Cada morder era una explosión de sabores frescos. El suave aguacate trabajó en equilibrio con el picante del carne.  Las tortillas han hecho con maíz orgánico sin GMOs.  Las tortillas eran robustas y blandas para contener los ingredientes.  Las capas de sabores construyeron un taco que activar las papilas gustativas. 

Posiblemente el plato mas dinámico de la tarde fue los plátanos fritos con crema.  Su presentación era un engaño gravemente.  En un plato blanco había dos rebanadas de plátanos fritos con un tazón pequeño llena de una crema de la misa sombra blanca.

El plátano frito tenía un sabor afrutado con un sabor a nuez.  Cuando añadí la crema con el plátano, elevó el postre a otro nivel.  La crema tenía la viscosidad de chocolate fundido.

El postre tenía tres capas jugosas.  Primero fue la crema fresco.  La crema cubrió totalmente el exterior del plátano.  Segundo fue, la tibia del plátano frito. Tercera fue el dulce de la fruta deleitable. Con la textura de pudín, completaba una experiencia celestial.  Sophia y yo fuimos fascinado con la complejidad de un plato tan simple.   

En general, la experiencia fue muy agradable.  Yo quería probar comida autentica porque mi único experiencia con la comida mexicana hasta esto tiempo fue de La Barca en Vermont. La comida es decente pero falta los sabores maduros de Chichen Itzá.  Yo pude distinguir los ingredientes y las especias tradicionales del Yucatán.  Fue un lugar llena de personas y colores vibrantes.  Los trabajadores fueron profesional y amable.  Durante nuestra comida, el mesero vino muchas veces para hablar y rellenar las bebidas.  Fue un lugar cómodo con comida deliciosa y económica. Yo recomiendo Chichen Itzá para todos en el vecindario de USC. 

El Hogar Es Donde La Comida Está: Cómo Chichen Itzá Hace Ambos Mexicanos y Visitantes Sentirse En Casa (Por Emily Stallings)

Si mi acento sureño no era obvio, soy de Dallas, Tejas. He estado exponer a comida Mexicana todo de mi vida; o así que pensé. Fue acostumbrado a “los platos combos” a los restaurantes “Tex-Mex” que aseguraban a crear comida tradicional de México. Mientras no pienso que mentían sobre la calidad de sus comida, la no fue tan pura a sus raíces de México como podría ser; pero en ese entonces, no sabía nada mejor. La cocina de México que había probado era simplemente una recreación estadounidense y no ya había descubierto el gusto verdadero de la gastronomía de México.

Chichen Itzá está ubicado en El Mercado de la Paloma, en próximo de USC. El Mercado de la Paloma contiene varios restaurantes de diferentes antecedentes culturales. Hay una mezcla de culturas que forma una ambiente de bienvenida. A las cuatro de la tarde, el mercado no era muy ocupado pero todavía había gente disfrutando la comida y el ambiente. Cuando entré el mercado, a primera lo era muy tranquilo, pero en el fondo oía parloteo bajo y los sonidos de una cocina: ruido metálico y estufas chisporroteantes. Con raíces en la región de Yucatán, Chichen Itzá tiene un menú que emula la cultura de la región. Unas de las temas del restaurante es asegurar que tener los ingredientes mejores así que puede aumentar la calidad de su comida. Generalmente cuando restaurantes o supermercados usan ingredientes frescos y de buena calidad, ellos cobran mucho dinero por sus productos. A Chichen Itzá, sin embargo, ofrece precios razonables y baratos, relativamente, por comida apetitosa y fresca.

“Tradicional, autentico y hecho en casa” son las palabras que Chichen Itzá sigue religiosamente en orden producir sus clientes con una experiencia de comida especifica y única. Desde el momento que caminé encime del Mercado de la Paloma, sabía que encontraría comida con sabores increíbles y una historia rica. Una manera en que el restaurante preserva su identidad cultural es por recibiendo ingredientes directo de México y haciendo otros de materias primas cada día. La frescura de los ingredientes es excepionalmente evidente en su tortillas. Algo tan simple como una tortilla de maiz tiene capas. Estas tortillas tienen una textura fenomenal; no rancio y no empapado. No es posible que sus tortillas se queda sentado por mucho tiempo; la frescura está encima del gusto. Además, el arroz tenía una frescura increible. Parece que muchos resturantes no ponen mucho tiempo en sus platos acompañimientos. Por ejemplo, el arroz típicamente está seco y recocido. A Chichen Itza, los cocineros tienen cuidado en todos sus platos, como si los sean familia. Ellos no ignoran ningún plato; todos son importantes.

En total, mi amigo y yo pedimos los panuchos, dos tacos de pollo asado, la ensalada de jicima y naranja, frijoles negros y arroz.

A mi sorpresa, la comida fue mas allá de todas mis expectativas. Platos tradicionales de Yucatán incluyen panuchos, huevos motuleos y pibil. Típicamente, estos platos tienen carne como pavo y pollo, además de huevos. Como una vegana, era desafortunada que no podía probar muchos de los platos. Por suerte, Chichen Itzá ofrece opciones veganas! ¡Que chévere! Entonces, podía probar los panuchos sin el pavo. ¡Dios mío, era contenta que la cajera me los recomendara! Nunca olvidaría mi primero panucho. Mi boca está salivando como pienso sobre lo: los bordes tostados de las tortillas, rellena con los frijoles negros refritos y espolvoreada con capas de repollo muy dulce y jugoso y cebolleta de vinagre que añade una golpe de picante que no fue detectable hasta el bocado segundo. Y si ese no fue bastante, la tira de aguacate era como una cereza encima de la copa helada.

La enslada jugosa

Dado el región aislado de Yucatán, la cocina Yucatán fue influido por los europeos y tiene raíces profundas de la cultura Maya. De los europeos, la cocina Yucatán adopta sabores cítricos. Este puede ser visto a Chichen Itzá en su ensalada de jícama y naranja: lechuga mojada cubierto con una colina de jícama, naranjas sensuales que dejan jugo goteo abajo tu mentón, y un sutil aderezo de lima que trae el plato junto. Como si ese fuera poco, hay pimienta de cayena espolvorean sobre la ensalada, dando el cliente la cantidad perfecta de especia para felicitar a los naranjas dulces.

Autenticidad es una palabra complicada y delicada. Como dice Ken Albala, el autor de Three World Cuisines, “To claim a single “correct” form of any dish is to suggest stopping evolution; it is to destroy the very process that brought the dish into being in the first place”. De esta manera, mientras Chichen Itzá dice que sirve la cocina de México autentico, cocinero y dueño Gilberto Cetina usa un toque de su propio singularidad con recetas tradicionales para producir una experiencia que los clientes no puedan encontrar en otro lugar. Además, Chichen Itzá ofrece servicio amable y respetuoso. Después de pidiendo a la caja registradora, saqué mi número y elegí mi propia mesa. Fue sorprendido cuando una camarera me trajo servilletas y cubertería. Como agradecía a ella, me sentía que estaba en la casa de una amiga.

Chichen Itzá significa la boca del pozo en la lengua de Maya. En la península del este de México, Chichen Itzá es un monumento religioso que representa la cultura y los logros de los Maya. Había ríos debajo el monumento que lo mas probable producen un fuente de agua para la ciudad. Como resultado, el sitio de Chichen Itzá era una manera para los Maya se congregaban. El restaurante de Chichen Itzá tiene un papel similar. En Los Ángeles, donde 4.9 millones latinos viven y 78 por ciento son de México, es importante que los individuos mantengan una conexión con sus raíces (Portnoy, 3). Chichen Itzá permite Latinos viviendo en Los Ángeles a dar una muestra del hogar.

Estómagos satisfechos!

No puedo esperar para encontrar otras gemas escondidas en Los Ángeles que esperan pacientemente sus descubrimiento!

Chichen Itzá: El mundo de habanero

Por Evan Marsh

Para mi primera visita a un restaurante para el blog, quería visitar a Chichen Itzá, un lugar que muchos estudiantes de USC visitan para comer comida mexicana “real” (más real como Chano’s o La Taquiza al menos).  Había comido allí una vez antes, pero no había pensado sobre la experiencia mucho así que quería regresar y probarlo otra vez.  Cuando entré, me di cuenta de que hay muchos restaurantes en el mercado la paloma, pero Chichen Itzá es el más ocupado de todos.  Siempre había una fila allí mientras los otros restaurantes no sirvieron muchos clientes.  Yo fui el fin de semana y la gente allí por lo general consistía familias latinas.  Oí casi todo español y era muy ruidoso, llena de gente.

%maArKrCTMiPd7PmtOHVQw.jpg

Quería pedir muchas cosas para probar varios platos, pero sus porciones son bastante grandes así que solo pedí un antojito y un plato principal.  La trabajadora allí me recomendó el Vaporcito y la Cochinita Pibil como platos muy típicos en el estado de Yucatán.  También me recomendó un agua fresca, pero pedí un café maya.  Yo tomo mucho café y siempre quiero probar estilos diferentes, y esto fue muy diferente.  El café estaba lleno de especias como canela y sabía muy bien.  Me dieron leche y añadí un poco para suavizarlo un poco.

El “Vaporcito” es un tamal muy típico de Yucatán.  En vez de hojas de maíz, está envuelto en hojas de plátano.  La salsa naranja me hacía preparar para algo muy picante lleno de habanero, el pimiento tan común en comida yucateca que Chichen Itzá tiene su propia salsa de habanero.  Realmente, el tamal no fue muy picante.  Sus colores atractivos de rojos y naranjas mezclaron para crear un sabor muy suave.  El tomate jugoso encima del tamal añadió a este sentido, y la mezcla de la salsa encima y el pollo adentro fue muy sabroso.

Siguiente, comí la cochinita pibil, un plato muy “autentico” de Yucatán.  El puerco está cocinado por muchas horas con especias, agrios como naranja, y hojas de plátano.  Encima de la carne queda cebolla roja y un habanero entero.  Este plato fue más picante y más sabroso que el tamal.  Me gustan mucho platos con muchos sabores picantes, y esto fue bien sazonado.  La carne fue servida con arroz, frijoles, y tortillas de maíz muy frescas y calientes.  Las especias de la carne mezclado con la salsa de habanero crearon una experiencia culinaria muy fuerte entre los labios, y el café picante para tomar no me dejó descansar.

jlibxgdyttulwprrmbdiig

Pensando en la autenticidad, creo que no tengo ni la experiencia ni el conocimiento para juzgar este restaurante con respeto a su autenticidad.  Siempre he pensado que la comida mexicana fue el mismo en todo el país, pero ahora estoy aprendiendo que no es el caso y necesito aprender y comer más.  Chichen Itzá es un restaurante representativo de comida yucateca, y confío en ellos que es una representación precisa y autentica.  Siempre quiero tener una experiencia tan cerca que es posible al real, pero realmente no es importante la autenticidad.  La única manera de comer comida yucateca “real” es ir al estado de Yucatán y comer allí.  Al fin, la única cosa que es importante es si la comida sabe bien, y en Chichen Itzá sabe riquísimo.

Chichen Itzá: Descubriendo La Comida Yucatán

Por Anouska Choraria

Chichen Itzá es un restaurante yucateco situado muy cerca de USC, en el Mercado de la Paloma en el sur de Los Ángeles. El restaurante es de propiedad familiar y ha estado en el negocio durante 18 años.

Chichen Itzá, restaurante yucateco situado en el Mercado de La Paloma.

La comida yucateca se origina de Yucatán, el sudeste de México. Yucatán es el hogar de los mayas, una de las culturas indígenas más avanzadas de las antiguas Américas. Los mayas construyeron muchas ciudades, y uno de lo más increíbles es Chichen Itzá. Recientemente, Chichen Itzá fue nombrada una de las Siete Maravillas del mundo. Entonces, el restaurante da homenaje a esta ciudad y su cultura antigua y rica a través de su cocina.

La comida yucateca es muy diferente a la comida mexicana. Ya que Yucatán está situado en la península, muchos europeos trajeron productos comerciales así que la comida ha tenido una influencia global. También, muchos libaneses migraron a Yucatán, por eso la fusión entre la comida árabe y mexicana ha influido mucho en la cocina yucateca. Unos de los ingredientes más tradicionales de la comida yucateca son la naranja agria, el annatto y el habanero. Estos ingredientes yucatecos desempeñan un papel especial. La naranja agria añade un sabor amargo; el annatto tiene un calor de rojo intenso y ha referido al azafrán de Yucatán, y el habanero es esencial para traer el calor. 

Fui a Chichen Itzá por la noche, así que el ambiente fue muy tranquilo. En el exterior del Mercado de la Paloma, no hubo nadie en la calle, y la calle también fue abandonada.  Cuando entré, Chichen Itzá fue lo único restaurante y negocio ya abierto en el mercado. El Mercado de la Paloma es un lugar para la comunidad local donde se puede ir de compras o ir a comer, entonces el restaurante atrae la comunidad local. Chichen Itzá es un restaurante donde se pide a la caja registradora y después se siente en las mesas coloridas. No hubo mucha gente a dentro del mercado, pero hubo una familia latina, algunos policías locales y dos estudiantes comiendo en Chichen Itzá. Así que el restaurante más probable sirve los que viven cerca y saben sobre el restaurante. ¿Sin embargo, el menú fue en inglés y Chichen Itzá tuve una tienda de regalos así que este me hizo pensar si es un restaurante turístico? Si fuera a comer durante el día pienso que descubriría quienes son que vienen a comer aquí y el ambiente a dentro probable sería más vibrante y lleno.

He visitado la península Yucatán el ano pasado cuando fui a Tulum, sin embargo, los platos en el menú me parecieron completamente nuevos. Hablé con la mesera y me ayudó a pedir. El menú consistió en muchos platos típicos de Yucatán como el plato nacional Cochinita Pibil, que es el cerdo marinado en naranja agria y annatto; Kibi que es un plato inspirado a libanés, y Sopa de Lima que es una sopa de pavo con una variedad de cítrico yucateco. Sin embargo, ya que soy vegetariana tomé otras opciones tradicionales sin carne y pescado. 

Ensalada de Jícama y Naranja.

Primero,comí Ensalada de Jícama y Naranja.Esta ensalada consistió en naranja, mandarina y jícama cortado en dados, mezclado con cilantro, zumo de lima, y pimienta de cayena triturado sobre ensalada mixta. La ensalada fue muy refrescante y tuvo una variedad de texturas. El sabor agrio de las naranjas preparó el paladar para los platos siguientes, y la combinación de la jícama añadió un crujido a la textura jugosa. También, el aderezo cítrico y picante sacó todos los aromas de las frutas y unió a todos los ingredientes. Normalmente, hace la ensalada con naranja agria, sin embargo, este tipo de naranja es difícil a encontrar en los Estados Unidos, entonces el zumo de lima substituye el sabor ácido. Pues, algunos pueden decir que esta ensalada no es ‘auténtica’ ya que no usa la naranja agria, sin embargo, en mi opinión ya es auténtico, pero tiene una adaptación. Ya que un restaurante hace adaptaciones no significa que ‘no es auténtico’ y pienso que es un punto muy importante a subrayar.

Panuchos.

Después de comer la ensalada refrescante, mi paladar fue preparado para un mundo de sabores para venir. Empecé con Panuchos.Panuchos son los antojitos más populares de Yucatán que consisten en tortillas de maíz frito llenado con frijoles, cubierto con lechuga, cebolleta en vinagre, tomate y aguacate. Los panuchos llegaron directamente de la cocina y el primer olorcillo me hizo la boca agua. Me encanta comida picante, por eso inundé mis panuchos con el habanero famoso de Chichen Itzá que vende en su tienda de regalos. El primero bocado fue muy, muy rico. Los frijoles incrustados en la tortilla frita fueron muy intensos y pesados, y el habanero les hizo aún más intenso. Mi boca estaba en llamas y cada bocado próximo se volvió más fuerte. Las verduras ayudaron a neutralizar los sabores vivos. El crujido de la lechuga triturada añadió una textura más ligera y ayudó a reducir los sabores dominantes de los frijoles negros, el habanero y la tortilla frita. 

Salbutes.

Siguiente, tuvimos Salbutes.Salbutes son un plato muy similar a Panuchos. Sin embargo, no hay frijoles y la tortilla de maíz frito es más esponjosa porque se infla un poco al freírse. Las coberturas también son lechuga, cebolleta en vinagre, tomate y aguacate. Este antojito yucateco también está reconocido como tipo de comida rápida y sirve perfectamente para una botana rica y sustanciosa. Los salbutes tuvieron muchos sabores, pero no fueron sofocantes. Me gustó la textura gomosa de la tortilla y con la combinación de las verduras frescas y el habanero ofrecieron una botana deliciosa. De hecho, encontré la base, la tortilla frita, muy similar a un plato indio que se llama ‘poori’, que es pan frito.

Plátano con crema – deliciosa!

Para de postre, me di un banquete de Plátano con crema. Plátano con crema es una dulce delicia yucateca. Los plátanos fritos fueron calientes y suaves y cuando se sumerge en crema, se vuelven un postre delicado. Tuvieron la combinación perfecta de una profunda caramelización y un interior de natillas. 

Las bebidas en el menú también fueron muy únicas para mi. Probé Jamaica que es una bebida hecho de la flor hibisco. Jamaica aparece roja en color y tuve un sabor muy, muy refrescante con una combinación de dulce y agrio. También probé Guanábana que es una fruta tropical y dulce con pulpa blanca. La bebida Guanábana aparece lechosa pero la textura fue más intensa y viscosa. La mesera me dijo a mezclar las dos bebidas y el resulto fue una bebida rosa que fue abundante y refrescante con sabores dulces y toques de agrio. Las bebidas ayudaron a sacar todos los sabores ricos de los panuchos y los salbutes y me ayudaron a aliviar el caliente del habanero.  

Fue genial a probar estos platos yucatecos en un lugar escondido. Todo que comí fue rica y lleno de sabor. Las bebidas también fueron únicas y me encantó a descubrir sobre las tradiciones de la cocina yucateca y su historia. Yo definitivamente regresaré a comer en Chichen Itzá, y le recomiendo a alguien aventurero buscando para sabores, colores y olores nuevos. Si eres bastante atrevido, se asegura que toma el habanero famoso de Chichen Itzá. 

Chichén Itzá: La comida yucateca (por Natalie Sampson)

img_6455
Chichén Itzá

 

La semana pasada estaba leyendo el “tacopedia” por Bill Esparza y hice una lista de restaurantes que probar este semestre. Quería probar casi todos y hice una lista larga, pero cuando vi la foto de panuchos de Chichén Itzá no añadí nada más en la lista. La tortilla de panuchos es única porque es frita y llena de frijoles. Me abrió el apetito y decidí inmediatamente que necesitaba ir a Chichen Itzá para probar estos panuchos. A causa de esto empecé mi investigación de comida yucateca.

yucatan_in_mexico_location_map_scheme-svgYucatán está en el sureste de México en la península yucateca. La comida de Yucatán es diferente de otra comida de México porque está un poco aislado del resto de México. La comida yucateca es única porque utiliza ingredientes mayas, europeos, españoles, holandeses, mexicanos, caribeños y de medio oriente. Al otro lado, comida yucateca incorpora muchos ingredientes principales compartidos con otras cocinas latinoamericanas. Por ejemplo, según Jeffrey Pilcher, los “tres hermanas” de comida de indios nativos son maíz, frijoles y calabaza. Comida yucateca incorpora el maíz y los frijoles en muchos platos tradicionales. Y la cocina de otras regiones y países utilizan estos mismos ingredientes pero en maneras diferentes.

En “Food, Health, and Culture in Latino Los Ángeles.” Sarah Portnoy menciona panuchos y pescado tikin-xic que son comidas mayas de Yucatán. La comida yucateca es una mezcla de recetas mayas, españolas y libaneses. Portnoy también habla sobre la cochinita pibil, un plato yucateco de Border Grill. La cochinita pibil incluye jugo cítrico, semillas de achiote que añade el color rojo anaranjado. El achiote es un ingrediente central de la comida maya. La cochinita y el adobo de pibil son asados en la hoja de plátano. “Pibil” significa enterado o asado subterráneo. Esto es porque tradicionalmente el pollo o la cochinita pibil es asada en un horno que es como un agujero en la tierra. Los Maya de la península yucateca usaba este método porque el pibil ayuda a preservar la carne.

Tikin xic es un plato de mero adobado con semillas de achiote y el jugo de naranja agria, como en la cochinita pibil. Es de Isla Mujeres. El nombre “tikin xic” es de la lengua de los maya. Significa “pescado seco” en español. Es típico de la comida de esta región porque utiliza el achiote y la naranja agria. Cuando investigue mas la comida yucateca, me hacía más y más emocionada para comer todos estos platos en Chichén Itzá.

Estaba lloviendo muy fuerte cuando fuimos a Chichén Itzá. Estábamos fríos y mojados cuando entramos al Mercado de La Paloma. Pero cuando finalmente probé la sopa de lima, mi cuerpo se calentó. Fui con Maddy y Erik y por eso pudimos probar mas platos del menú porque compartimos todo. Pedimos sopa de lima, panuchos, tikin xic, pollo pibil y mi favorito, tacos de cochinita pibil. Posiblemente pedimos demasiada comida pero no lamento nada.

img_6456
Sopa de Lima

Primero probamos la sopa de lima, con caldo de pavo, lima, pavo y tiras de tortilla. Era aromático y tan caliente que sentí como la sopa calentaba todo mi cuerpo. Estaba sorprendida que la sopa no tiene el sabor de una lima normal. Pero me di cuenta de que esto es porque sopa de lima incluye una lima especifica de la región de Yucatán. Esto es único de Yucatán y por eso es otra diferencia entre la comida del resto de México.

img_6464
Tacos de Cochinita Pibil

Estaba lo mas emocionada por los tacos de cochinita pibil y no fui decepcionada. La tortilla de maíz era suave pero tan fuerte para contener todo el taco. Estaba sorprendida porque el pibil no tenía el sabor tan opulento y picado como yo esperaba. Pero la cochinita todavía era divina. Era muy tierna y tan jugosa que al morderla la salsa de pibil goteó por mi mentón. Las cebollas rojas en vinagre añadieron una textura crujiente que contraste la tortilla y cochinita suaves y un sabor agridulce que complementó al pibil. Aunque toda la comida era increíble, este plato fue mi favorito porque nunca he comido cochinita tan jugosa y tierna.

img_6466
Panuchos

Los panuchos consisten de una tortilla frita y llena de frijoles con aguacate, cebollas rojas en vinagre, pavo y lechuga. La tortilla era muy deliciosa pero el pavo me pareció un poquito seco después de la cochinita tan jugosa. Pero me gustó este plato porque tuve una combinación interesante de la tortilla crujiente caliente con aguacate blando y fresco. El restaurante tenía un video que demuestra la preparación de los panuchos. Este elemento visual contribuyó al sabor porque me mostró que este plato es muy fresco y hecho a mano.

img_6463
Tikin Xic

El tikin xic tuvo una textura y un sabor suave. Incluye pescado condimentado con jugo de lima y achiote sobre arroz. Este plato tuvo muchísima salsa y era comestible. El pescado no tuvo un sabor fuerte y por eso la mayoría del sabor de este plato es de la salsa. No me gustaba el pescado mucho pero me encantaba la salsa tanto que al final del platillo, moje una tortilla en la salsa.

img_6465
Pollo Pibil

Finalmente, probé el pollo pibil que tenía la misma salsa que la cochinita pibil. Por eso me gustó el pollo pibil casi tanto que me encantó la cochinita. Pero este plato incluyó frijoles negros, arroz, tortillas calientes y plátanos fritos. El sabor dulce de los plátanos era muy exuberante porque ningún otro plato incorpora un ingrediente dulce como este.

No puedo creer que nunca he probado Chichén Itzá y está tan cerca de USC. Voy a recomendar este restaurante a todos mis amigos. Soy de Texas y estos tacos son mucho mejor que los tacos de “tex-mex” que son muy “whitewashed.”