Chichen Itza: Un hogar lejos de casa

Por: Bridget Holle

Esta semana, fui al restaurante se llama Chichen Itza en el Mercado la Paloma cerca de USC. Nunca he visitado este mercado, menos aún Chichen Itza. Fueron muchos restaurantes que me parecieron buenísimos. Pero, decidí ir al famoso restaurante Chichen Itza . Pedí tacos de pollo asado y plátanos fritos. Primero, me senté en la mesa grande y el mesero me trajo la cubertería y curiosamente la salsa picante. Lo que me interesaba era el significado de la salsa sin una tapa. Me di cuenta de que los otros clientes no tienen tampoco tapas en sus salsas. No sé porque, pero me hizo pensar que es una metáfora para el intercambio de comedor y cocinero. El capitulo de Lisa Heldke, “But is it Authentic?” Ella explica cómo un análisis de la comida y la autenticidad tiene que incluir el intercambio entre el cocinero y el comedor. “The presence of eaters, of tasters (even ignorant ones) is necessary to the very work of cuisine” (Heldke 390).  Pero no estoy diciendo que la salsa de habanero y el picante hacen al restaurante auténtico. (No obstante, el habanero es el producto agriculturo mas cultivado en la peninsula Yucatan). Por instante, Heldke avisa que necesitamos tener cuidado mientras examinamos la autenticidad de la comida dentro del sabor; “There is no guarantee whatsoever that the eater will be equipped to experience it as authentic” (Heldke 388). 

Por otro lado, el restaurante tiene un ambiente. No alcanzará las diferentes personalidades y gente que colega en el mercado más aún en Chichen Itza . La historia del restaurante es así. El Chef Gilberto Cetina estableció el Chichen Itza en 2001. Como decía el Chef principal ahora, el Chef Gilberto Cetina Jr, “Mercado de la Paloma started in 2001 and we have been here since 2001, so we are one of the last standing original vendors” (L.A. Taco 1:39). Los padres de Cetina vivían en el Cuyo, que es una ciudad entre Merida y Yucatan. Ese pueblo fue, “built to house the workers of an American wood mill company. The eldest Cetina’s mother ran a fonda, a small economical restaurant, and was known as the cook of the town ” (Portnoy, Food Health + Culture in Latina LA 42).

Entonces, hay un paralelo entre el vecino de Chichen Itza hoy y la historia de la familia Cetina en Yucatán. Ubicada en “Downtown Los Angeles, Near USC”, como Cetina dice orgullosamente en su entrevista (marissa 0:10). Así, tiene la referencia a USC y busca las interacciones de la gente allí. Lo que hace es, tratar de incorporar su historia en un mercado que lo celebra. Yo especulo que la gente que viene al mercado tiene influencia en el mantenimiento de la calidad, integridad y “autenticidad” de la comida. Por ejemplo, el espacio abierto y vendedores diferentes parecen no acomodar sus recetas a los deseos especulativos de los americanos. En contraste, los trabajadores de construcción, oficiales de policía, profesores, y estudiantes (por nombrar algunos) , vienen para ser participantes y espectadores de las comidas allí. Como explicar Heldke, “While culinary travelers may ‘contaminate’ a cuisine (by treating it as infinitely malleable, for example, and making endless demands upon it to change) they/we do not do so by definition, by our very presence” (Heldke 390).  Específicamente en Chichen Itza , no vemos ejemplos de contaminación como dice en Authenticity of Cuisines. La comida mexicana que ha adaptada a los deseos americanos y estilos de comer, por ejemplo, “combination plate featuring rice, beans, and enchiladas or tacos smothered in cheddar cheese, food items you would not typically find together on one plate in Mexico” (Portnoy 6). 

Sobre todo, Chichen Itza representa un nivel muy alto de comida Yucatán ignorable (Portnoy, Food Health + Culture in Latina LA 42). Entonces, ¿cuál es el secreto de la comida fabulosa que aún ha recibido la aceptación del famoso crítico Jonathan Gold? Pienso que lo he encontrado. Cetina dice durante la entrevista hace 10 años sobre su comida “Traditional Yucatan Style Restaurant…We make everything in house and fresh. Hang the chorizo over the mezquite grill and churn it. It is attention to detail […] All of our meats have a nice smoky unique flavor (over a mezquite grille)” (marissa 1:00). Yo la podría probar en el taco. 

Los tacos de pollo asado continente pollo asado en la parilla y marinado en achiote, un puré de frijoles negros, lechuga, aguacate, cebollas asadas en la parilla, y una salsa de tomates asados de fuego en una torta de maíz. Aunque he comido tacos de maíz antes, me parecían deliciosos. Aprecio el espesor de la torta porque mantiene la comida. Es muy duradera. El pollo era muy tierno, pero no picante. Sentí las cebollas contrastadas al pollo asado en la mezquita, pero suave. Honestamente, no fue un olor dominante, pero de pronto tiene que ver con el hecho de que es un mercado grande con muchas tiendas, entonces los sabores y olores se mezclan en el aire abierto. Pero huele del asado cuando como, y escucho el pegajoso en la cocina. Después de un bocado, necesite añadir el habanero. Me he acostumbrado al picante. Y finalmente, me encantaron los plátanos fritos. Han caramelizado como un paquete perfecto creando un contraste entre dulce y salado. El ultimo indulgencia.

Fuentes:

“Chichen Itza Restaurant Los Angeles CA” Youtube, uploaded by marissa25 Los Angeles May 18, 2012, https://www.youtube.com/watch?v=RyCxL0swP2I

Dewitt, Dave. “The Habaneros of Yucatán.” Fiery Foods & Barbecue Central, 1 June 2008, https://www.fieryfoodscentral.com/2008/06/01/the-habaneros-of-yucatan/.

“Holbox & Chichén Itzá | Hanging with Taqueros” YouTube, uploaded by L.A. TACO  Los Angeles, May 27, 2021, https://www.youtube.com/watch?v=CRlp_J2b9yA

Lisa Heldke. “But is it authentic: Culinary travel and the search for the ‘genuine article’”

Korsmeyer, Carolyn. The Taste Culture Reader: Experiencing Food and Drink. , 2017. Print.

Portnoy, Sarah. “The Sage Encyclopedia of Food Issues.” SAGE Knowledge, SAGE Publications, Inc, 3 July 2015, https://dx.doi.org/10.4135/9781483346304. 

 Portnoy, Sarah J. Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles / Sarah Portnoy. Rowman & Littlefield, 2017.

Chichen Itzá: un paseo hacia el pasado y el futuro

Por Carlota Baird


Las raíces

Chichen Itzá es un restaurante fundado en 2001 por Gilberto Cetina Sr. pero hoy en día su hijo Gilberto Jr. es el chef porque Gilberto Sr. regresó a México hace varios años. La comida de su restaurante tiene raíces tradicionales del Yucatán en México donde la familia Cetina tiene conexiones familiares. Tradicionalmente, la comida de Yucatán tiene muchas influencias desde Europa, México, y el Caribe. Aunque hay mucha carne en los platos tradicionales como pavo y el puerco que los españoles trajeron a México con la Colonización, la comida de Yucatán también consiste en muchos mariscos como ceviche, ya que la región está situada entre el Golfo de México y el mar Caribe. Los condimentos que imparten un perfil de sabor distintivo son achiote, una salsa roja dulce, ligeramente picante, y naranja agria, que también los españoles trajeron a México. Platos tradicionales de la región incluyen ceviche, huevos motulenos, pibil, queso relleno, y sopes para nombrar algunos.

“traditional cooking remains the backbone of their operations”

– Food Critic Bill Esparza from Eater LA

El viaje de cinco minutos

Un viernes por la tarde, tuve tiempo para ir al Mercado La Paloma para recoger algo de almuerzo de Chichen Itzá. Cuando llegué después de los cinco minutos en coche desde mi apartamento por USC, me quedé sorprendida. Un mercado pequeño con muchos puestos que sirven cocinas diferentes desde comida mexicana hasta hamburguesas y comida tailandesa estaba literalmente al otro lado de la autopista. Caminé al puesto de Chichen Itzá y vi una mujer de la edad mediana con ojos amables que recibe ordenes. Practicando mi español, pedí los salbutes, el ceviche de pescado, y la ensalada Yucatán para traer de vuelta a mi casa. Esperé unos tres minutos hasta que mi pedido estaba listo. ¡Lo prepararon tan rápido! Cuando regresé a mi casa y probé mis platos, no tenía palabras. El ceviche era muy ácido con la lima, un poco dulce por los tomates, y en general tan refrescante en la tarde calurosa del viernes.  La ensalada de Yucatán era una ensalada tradicional con jícama, lechuga, y naranjas con la especie de achiote tradicional que daba un poco calor picante. Con mi “food voice” de una verdadera aventurera gastronómica, probé la ensalada de Yucatán con una mente abierto, aunque tenía el achiote que es una especie muy picante. Finalmente, mi plato favorito era los salbutes. La torta de maíz frito dio un crujido agradable con el pavo triturado perfectamente condimentado, lechuga triturada, aguacate, y cebollas rojas encurtidas dulces. ¡Era deliciosa y voy a regresar pronto!


¿Auténtico o no?

Chichen Itzá es una representación verdadera y auténtica de la comida de Yucatán. Usa ingredientes tradicionales como el achiote, naranjas y pavo y también tiene platos tradicionales como huevos motulenos y pibil. Como se ve en la inmigración de la familia Cetina a Los Ángeles y el establecimiento do su propio restaurante, ellos crearon un menú diverso para atraer a todo tipo de personas en Los Ángeles (desde otros inmigrantes mexicanos hasta turistas) a la misma vez que mantienen sus raíces tradicionales de Yucatán con ingredientes y platos tradicionales. En una lectura de Portnoy, ella proclama que “authenticity is not a quality inherent to food: it is one that is socially and personally constructed. It varies depending on available ingredients, changes in technology, social class and the influences of trade and travel” (Portnoy). Estoy de acuerdo con ella así que no creo que haya un único y verdadero tipo de cocina auténtica, sino que una versión fluida de la autenticidad que refleja una evolución del la cultura y las interacciones sociales. Con este caso de Chichen Itzá particularmente en el centro de Los Ángeles, hay un grupo diverso de clientes, y como tal, deben atender a todos sus clientes mientras mantienen la autenticidad. Hacen este con éxito a través de su uso de achiote pero en cantidades pequeñas porque la comida picante, a veces, puede disuadir gentes sensibles a la especie (como yo).

https://www.chichenitzarestaurant.com

Como dice Heldke, “rather than identifying dishes prepared ‘just the way’ they would be prepared in their native context as representing the ‘gold standard’ of authenticity, we might valorize the gesture of a cook who recognizes the limited familiarity of her (non-native diners, and cooks ‘to’ them in a way that enables an interaction to develop” (Heldke). Esta evolución de la comida auténtica representa el “other” que Heldke describe en su lectura. El “other” consiste en los alimentos nuevos y evolucionados que atraen ambos nativos y turistas; para ser humanos evolucionados y refinados, esta comida del “other” “transforms our identities” como una persona multicultural quien está viviendo en un país que está transformando constantemente debido a las interacciones de tantas culturas y orígenes (Heldke). Desde las combinaciones de ingredientes nuevos y tradicionales a la representación vibrante del restaurante en Instagram, la autenticidad de Chichen Itzá puede ser diferente para alguien de la cultura o para alguien que no pertenece a la cultura yucateca.

https://goo.gl/maps/HSiNAMeWXkyaSmg79

Works Cited

Esparza, Bill. “38 Essential Tacos to Try in Los Angeles.” Eater LA, 5 June 2017, https://la.eater.com/maps/best-tacos-los-angeles-taquerias-mexican. 

Korsmeyer, Carolyn, and Lisa Heldke. The Taste Culture Reader: Experiencing Food and Drink. Bloomsbury Academic, an Imprint of Bloomsbury Publishing, 2017. 

Portnoy, Sarah. “Good Food and the Problematic Search for Authenticity.” KCET, 6 Nov. 2017, https://www.kcet.org/shows/the-migrant-kitchen/good-food-and-the-problematic-search-for-authenticity. 

Portnoy, Sarah. “Authenticity in Food Studies.” Sage Encyclopedia of Food Issues, SAGE Publications, 2015. 

Mi viaje a Chichen Itza: Auténtica Comida Yucateca en Los Ángeles

Por Claire Katnik

Yucatán, México es conocido por su cultura, deliciosa comida, vistas increíbles y ruinas históricas. Yucatán es un estado de México y se encuentra en la península de Yucatán. Hay muchas comidas que son de los nativos de Yucatán. Sopa de lima, panuchos, queso relleno, tamal colado y mucho más. La comida yucateca ha cambiado mucho. Antes de la invasión colonial, la comida yucateca estuvo dominada por la cultura maya. Hay muchos ingredientes hoy que no estaban presentes en la dieta típica maya. Unos ejemplos son las naranjas Seville y el cerdo. Después de la colonización española, hubo tantas influencias culturales diferentes que impactaron la comida de Yucatán. Albala discute la idea de que la comida cambia. Albala dice que “cuisines evolve…[they] are in a constant state of change, always in the process of adapting and becoming” (Albala 11). La comida yucateca está en constante evolución y no siempre será la misma.

Fui a Chichen Itza, que es un restaurante de Yucatán cerca de la Universidad de Southern California. Chichen Itza fue un ciudad precolumbiano en Yucatán y ahora es un sitio arqueológico. La comida representa las tradiciones de la familia propietaria del restaurante. La familia Cetina dice que “our goal has been to represent the food of our native state of Yucatan as authentically as possible” (Chichen Itza website). La familia quería traer auténtica comida yucateca a Los Ángeles. 

En el episodio seis de Ugly Delicious llamado “Fried Chicken”, el tema central es sobre la idea que “fried chicken” es un plato tradicional para la cultura africano americano. Aunque Chichén Itzá es un restaurante propiedad de nativos de Yucatán, la idea de que las personas que no son de Yucatán puedan intentar crear su propia versión de la comida yucateca puede ser problemática. Como se ve en Ugly Delicious, muchas culturas diferentes han recreado el «fried chicken». Creo que la parte más importante de recrear una comida que no pertenece originalmente a tu cultura es respetar a los auténticos creadores. Ugly Delicious habla de la idea de rendir «homage» a las personas que han allanado el camino para que tú cocines su comida (Ugly Delicious Ep. 6). Es importante conocer la historia de la comida de la cultura que está cocinando. Si bien me encanta disfrutar de las recreaciones de la comida (como el pollo frito coreano), creo que también es importante probar la versión auténtica y tradicional. Puedes aprender mucho sobre una cultura a través de la comida que cocinan y cómo la preparan.

 El restaurante está en el Mercado de la Paloma. El vecindario está a lado de la autopista y parecía muy tranquilo. Hay otros restaurantes en el mercado y tiene un gran espacio para que la gente coma. Las personas que están comiendo en Chichen Itza son en su mayoría hispánico. Hay muchas personas en su descanso para almorzar. Yo vi policías, trabajadores de construcción, algunos estudiantes de USC, y algunas familias. 

«Chichen Itza» en Los Ángeles

Me encantan los tamales, así que decidí pedir el colado de tamal. La masa necesita ser colada para este tamal. El tamal se cuece al vapor y se envuelve en una hoja de plátano. Nunca había comido un tamal como el de Chichen Itza. La masa era muy suave y se sentía como mantequilla. Se derritió en mi boca. Para mí, la hoja de plátano tenía un olor interesante. Olía a tierra y me hacía sentir como si estuviera en una jungla. Había pollo con achiote al interior y salsa de tomate. El pollo estaba húmedo y sabroso, especialmente con la salsa de tomate. Había un lado de una salsa de chile picante, pero no podía soportar el calor. 

También conseguí un lado de arroz y frijoles con mi tamal. El arroz se veía muy soso, ya que era solo arroz blanco. El menú decía que tenía cebollas y ajo, pero no probé mucho de eso. Los frijoles estaban calientes y tenían muchas especias en ellos. Cuando comí frijoles y arroz juntos, los sabores y texturas estaban muy deliciosos.  

Frijoles y arroz

En general, disfruté la comida en Chichén Itzá. El tamal que pedí no fue el mejor tamal que he probado, pero aun así estaba delicioso. Me encantaría probar otros restaurantes de Yucatán para poder comparar la comida.

Works Cited:

“About: Chichen Itza Restaurant in Los Angeles, CA.” Chichen Itza Restaurant | Mexican Eatery in Los Angeles, CA, http://www.chichenitzarestaurant.com/about/.

Albala, Ken. “Key Terms.” (1-2), “Food Culture, Food Ideology, Authenticity, Theory of Cuisine,” “Good Food” (7-14, 23-26)

Netflix. (2018) “Fried Chicken.” Ugly Delicious, Season 1, Episode 6.

Los tamalitos de chipilín y una aventura en el Yucatán

Por Angie Orellana Hernandez

Yo nací en Tiquisate, Guatemala, cerca del mar pacífico y en la municipalidad donde crecen muchos plátanos, pero yo crecí en Escuintla, Nueva Concepción donde vive toda mi familia. Mi familia se considera mestiza — de origen indígena y española — y crecimos abajo de la fed de cristianismo, así que tuvimos la típica experiencia de cocinar tamales para la navidad (pero con hoja de plátano.) Aunque me identifico como Latina, yo siempre quiero especificar que soy de Centroamérica y que soy de Guatemala, así que aunque crecí en los Estados Unidos desde que tuve cinco años, no me considero Americana o Guatemalteca Americana. 

Aunque los tamales si son importantes en mi cultura, yo quiero especificar más y hablar de los tamalitos de chipilín que hace mi abuela. Estos tamales son pequeños y hechos con hojas de chipilín, que son hierbas nativas de Guatemala. Mi familia las comen con salsa de tomate.

Yo solo he comido estos tamales con mi familia, y de verdad no he visto los tamalitos cocinados en otros lugares o restaurantes. Nosotros comemos los tamales cuando podemos obtener chipilín, que no crece en Sacramento así que tenemos que ir a San Francisco o comprar chipilín congelado, y esto no trae el mismo sabor. 

Lo importante de estos tamalitos es que solo he visto mujeres cocinarlos, y esto me recuerda de lo que Jeffrey Pilcher escribe en “Que Vivan Los Tamales,” sobre “Más bien era las mismas mujeres campesinas las que convertían lo que cocinaban en “un arte sofisticado.” En mi cultura, yo he visto muchas mujeres cocinar más que hombres — incluyendo la carne y otras especies. Cuando pienso en los tamalitos de chipilín, yo pienso mucho de como esta receta ha sida pasada para todas las mujeres en mi familia y cómo sus esfuerzos a veces no son reconocidos por todos. 

El sabor de la tierra y de la naturaleza que atrae los tamalitos de chipilín, especialmente cuando están conectados con la salsa de tomate, me enseña mucho de cómo las mujeres en mi familia han usado diferentes aspectos de nuestro mundo para crear platos que son familiares y especiales para nosotros. El sabor del chipilín es importante para mi porque me recuerda de Guatemala, y porque solo casi se como en Centroamérica, esto es más especial para mí. 

Para explorar más del Yucatán, fui a Chichen Itza en el Mercado La Paloma cerca de USC. Yo pude conocer mucha de la comida de Chichen Itza por las conexiones que trae a la península de Yucatán y a Centroamérica. La península de Yucatán sigue a tres países — México, Belice y Guatemala. Cuando estaba ordenando, la cita de “La idea es que el plato, como la bandera, son representativos del país, quizá compartiendo de alguna forma los colores de la bandera u otra característica” llegó a mi cabeza.

Sentada el Mercado La Paloma, donde habían colores brillantes y familias juntas en mesas, yo escogí un espacio con una mesa y silla de madera. Yo ordené dos tacos de pollo asado, que tenían salsa de tomate, un pedazo de aguacate y algo que se parecía a frijoles. El taco se parecía casi como la bandera de México, con la tortilla de maíz representando el blanco, el aguacate lo verde y la salsa y carne lo rojo. Nunca había pensando mucho de como un plato puede representar la bandera e identidad de un país.

El taco era caliente y todos los sabores estaban muy deliciosos juntos. Me gusto mucho como el sabor del aguacate balanceaba las especias de la salsa, y como la carne era picante pero sabrosa. Esto, combinado, con la horchata que compre, fue una experiencia inolvidable.

Works Cited

“Comida de película: Identidades culturales,” Comida y cultura en el mundo hispánico.

Pilcher, Jeffrey M. ¡Qué Vivan Los Tamales!: La Comida y La construcción de la Identidad Mexicana, Consejo Nacional Para La Cultura y Las Artes, México, 2001, pp. 13–20. 

Maíz y masa: el placer de los alimentos envueltos

por Jared Zhao

Parte 1:

¡Hola! Me llamo Jared y soy de San Antonio, Texas. Como resultado, crecí comiendo mucha comida de “Tex-Mex” como es descrito en Comida y cultura en el mundo hispánico por Ana Gómez-Bravo: platos combinados de fajitas, arroz y frijoles, chili con carne, tacos de desayuno (como frijoles y queso) y por supuesto nachos. También comía mucha comida de mis padres, que son de China. La provincia de origen de mis padres, Hunan, es conocida por su comida picante. Por eso, a mi familia le gusta la comida mexicana, pero el favorito de mis padres siempre es la comida china. Me llevó mucho tiempo para acostumbrarme a comer las comidas picantes. De niño, rechacé la comida picante de mis padres a favor de barbacoa y comida rápida como McDonald’s. Solamente cuando era mayor, crecí a amar la comida picante de mi familia.

Creo que el dumpling (jiaozi), una mezcla de carne y verduras picadas envuelta en un trozo de masa, se parece al tamal mexicano que Pilcher describe en Qué vivan los tamales. También los dumplings son “iconos de la nación” (p. 13). Todos los tipos de dumpling son tan diversos como las regiones de China. Se comen los dumplings en todo hogar chino. El proceso de crear dumplings también representa un aspecto de la cultura China. Toma mucho tiempo para preparar dumplings. Los pasos de hacer la masa, picar la carne y las verduras y moldear los dumplings necesita mucho tiempo y atención a los detalles. El moldear especialmente es una forma de arte que lleva muchas horas a dominar. Este video describe los pasos muy bien.

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A menudo se hacen dumplings en grupos. Es común que hacer y comer dumplings durante todo el día como una familia. De hecho, mi familia y la familia del esposo de mi hermana se unimos rápidamente mientras haciendo dumplings. Ambas parejas de padres fueron de orígenes completamente diferentes, pero el acto de moldear los dumplings juntos derribó las barreras entre ellos. Sin embargo, mis padres comieron sus dumplings con aceite de chile y el vinagre mientras ellos comieron sus dumplings simplemente con la salsa de soya.

Parte II:

Comí tacos en Chichén Itzá, el restaurante yucateco en el Mercado la Paloma cerca del sur de USC. Los jefes de la cocina, el dúo Gilberto Cetina padre e hijo, están al centro de Chichén Itzá, Holbox y también todo el Mercado la Paloma. En una entrevista con Sarah Portnoy, Gilberto Cetina, hijo, describe el Mercado perfectamente como un lugar donde “you can find a little hole in the wall with high-quality ingredients in an unpretentious setting” (p. 40). Sin embargo, “a little hole in the wall” no representa el Mercado para nada. Las paredes exteriores están llenas de color y murales. El espacio en el interior es grande y limpio, con muchos asientos. Como resultado de la pandemia, sim embargo, el Mercado se parecía muy vacío.

Los tacos que yo comí fue los tacos de pescado. Las porciones fueron muy generosas. Un pedazo de pescado frito fue cubierto con verduras coloridos: tomates rojos, repollo y limón verde y también cebolla morada. El pescado fue crujiente y las verduras frescas. La cremosidad de la salsa tártara mezcló bien con el sabor ácido del tomate y limón. La estrella verdadera fue el pollo pibil, sim embargo (lo siento, hice trampa un poco). El pollo fue perfectamente tierno y los frijoles fueron sabrosos. Todavía comí todo en las tortillas de maíz que acompañaron el plato, pero los “tacos” que yo ensamblé no fueron tan bonito que los tacos de pescado. También todo fue servido con la salsa de habanero especialmente hecho en la cocina de Chichén Itzá. La salsa tenía un color de naranja brillante y añadió un sabor fuerte y delicioso a la comida.

Con la combinación de precios razonables, platos auténticos y deliciosos y la proximidad del restaurante a USC, volveré a este lugar muchas veces más con mis amigos.

Fuentes:

Gómez-Bravo, Ana M. Comida y Cultura En El Mundo Hispánico: Food and Culture in the Hispanic World. Equinox Publishing, 2017. 

Pilcher, Jeffrey M. ¡Qué Vivan Los Tamales!: La Comida y La construcción de la Identidad Mexicana, Consejo Nacional Para La Cultura y Las Artes, México, 2001, pp. 13–20. 

Portnoy, Sarah J. “From Border Grill to Broken Spanish: The Evolution of Latino Cuisine in Los Angeles.” Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles, Rowman & Littlefield, Lanham, MD, 2017, pp. 55–117.

Mi dieta mexicana: de la cocina de mi abuela hasta Chichén Itza

Por: Hannah Franco

Soy miembro de una gran familia mexicana. Mis padres ambos son de familias mexicanas y la comunidad con la que crecí en los Estados Unidos era mayoría mexicana también. Entonces mi infancia la pasé escuchando a Vicente Fernández en el carro de camino a la escuela, viendo La Rosa de Guadalupe con mi abuela, y jugando lotería con mis primos y hermanitos.

Uno de mis partes favoritos de mi cultura mexicana es la comida. Mi abuela, en mi opinión, es la mejor cocinera del mundo y tengo suerte de comer sus platos auténticos. Entonces, crecí con platos como el mole, la sopa de albóndigas, variedades de tacos, y por supuesto, los tamales. Cada navidad, mi familia va a la casa de mi abuela y formamos una cadena de montaje para preparar los tamales. Después de preparar los ingredientes, el proceso consista de cinco estaciones: lavar y secar las hojas de maíz, untar la masa, poner pedazos de queso y pollo, poner la salsa, y finalmente doblarlos. Unas horas y varias docenas de tamales mas tarde, esperamos que cocinan y luego cenamos juntos en la sala alrededor del árbol de navidad, disfrutando los sabores salados y picantes.

Tamales de pollo en salsa verde

Estas experiencias amables crearon mi identidad mexicana y formé una imagen bonita en mi mente sobre la gente y la cultura mexicana. No fue hasta que me mude a un vecindario y escuela predominantemente blanca que me di cuente de que otras personas no consideran la mexicanidad en la misma alta estima. Como identifica en el libro de la Profesora Portnoy, “Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles”, la población Anglo consideró la gente mexicana como una gente inferior y entonces no respetaban sus tradiciones culinarias. Incluso cuando comenzaron a gustar a la comida mexicana, “they referred to it as Spanish cuisine as a way to distance themselves from the negative stereotypes associated with their neighbor to the South” (Portnoy, 17). Esta realidad me entristece y enoja porque ahora tenemos restaurantes inauténticos como El Cholo ‘Spanish’ Cafe que anuncia que tienen la mejor comida ‘mexicana’ en Los Ángeles.

Además, la influencia Anglo también injustamente devalúa la comida mexicana. La cocina mexicana, en comparación con la comida franqueza, por ejemplo, es visto como una gastronomía inferior. Peter Meehan, de Ugly Delicious, expresa mi misma frustración sobre este tópico, diciendo, “It’s ridiculous to restrict tacos to being a cheap food that you eat quickly, which they are and they are amazing at, but why can’t that still be a vehicle for the best cooking in the world, for the best restaurants in the world?” (“Tacos”). La comida mexicana es riquísima, creativo, y accesible para el disfrute de todos; es simplemente ingenioso. La comida mexicana es algo que siempre me enorgullece de mi cultura e identidad.

Parte 2 – Chichén Itza

Como quiero explorar los mejores tacos cerca de mi casa en USC, visite Chichén Itza en el Mercado de Paloma que es un cinco minuto viaje en carro. El Mercado es un lindo centro de restaurantes autenticas y me gustó el ambiente animado y enérgico. Chichén Itza vende comida inspirado de la región de Yucatán, México. Yucatán es mas reconocido por su achiote y también su uso de frijoles y tomates (“Yucatecan Cuisine”). Entonces escogí los Tacos de Pollo Asado que tiene pollo marinado en achiote, puré de frijoles negros, y una salsa de tomate. ¡Que taco tan rico! Todos los ingredientes complementaron uno al otro. A mi me gusta cuando mi comida es muy picante, especialmente cuando la comida es tan básica como el pollo y frijoles, pero esta comida estaba tan bien sazonada que no me atreví a añadir salsa caliente con miedo a arruinar el sabor hermoso. También pedí los plátanos con crema y una horchata para crear una cena completa. Estoy feliz de que probé este lugar y voy a regresar para probar el resto del menú.

Referencias

Portnoy, Sarah. Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles, Rowman & Littlefield Publishers, 2016, pp. 17. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/socal/detail.action?docID=4756736.

“Tacos.” Ugly Delicious, season 1, episode 2, 2020. Netflix, https://www.netflix.com/watch/80191117.

“Yucatecan Cuisine.” Yucatan Today, 2020. https://yucatantoday.com/yucatecan-cuisine/?lang=en.

De Mar a Taco: Una Exploración de Los Tacos de Holbox y Mi Identidad

Por Aime Y. Alarcón

PARTE I: Mi identidad como mexicana-americana

La comida es lo que une a las familias. Los platos específicos pueden recordarte de tu hogar, a una persona específica o pueden traerte recuerdos en los que pensaste que nunca volverían a aparecerse. Toma la escena en la película animada de Disney Ratatouille donde Anton Ego, el crítico gastronómico, toma un bocado de ratatouille y recuerda el momento en que su madre hizo el plato para consolarlo. Al igual que Ego, esta es la experiencia que tengo cuando como comida mexicana. 

Aunque nací y crecí en Porterville, California (un pequeño pueblo agrícola en el Valle de San Joaquín), mi familia es originaria de Michoacán, México. Mi madre, su madre (mi abue) y cuatro de sus cinco hermanos llegaron a Porterville ya que muchos de los inmigrantes ocupantes habían encontrado trabajo trabajando en los campos o en las fábricas. Después de que todos pudieron obtener su residencia, especialmente después de establecer sus familias, mis primos y yo fuimos presentados a otro lado de nuestra identidad cultural. Después de que nací, mi madre y yo volamos al rancho (El Salitre, un pequeño pueblo cerca de Morelia) donde ella creció y allí vivimos durante un año y medio. Con el tiempo, solo pudimos visitar nuestra familia en los veranos y una vez que ingresé a la escuela secundaria, confiábamos en WhatsApp para comunicarnos con nuestros seres queridos. Me entristeció que estuviera empezando a perder el contacto con mis raíces, pero al mismo tiempo, tenía sentimientos mixtos. Siendo mexicana-americana, de bajos ingresos y de primera generación, siempre he sentido que no era lo suficientemente «blanca/americana» en los Estados Unidos; sin embargo, cuando estoy en México, no soy lo suficientemente «mexicana». Mi familia allí me mira con tristeza y decepción cuando no puedo pronunciar ciertas palabras en español, y siento una desconexión con ciertas tradiciones y prácticas. Mi familia siempre ha cuidado del ganado. Un tío comercia con toros y cerdos, otro tío comercia con caballos y otro tío comercia con aves de corral. Todo el mundo no tiene miedo de ensuciarse las manos y trabajar duro, pero como no estoy acostumbrada con el ganado y trabajar en el campo, se interpone en mi camino para poder identificarme plenamente con ese lado de la crianza de mi madre.

Mi abue está en la esquina y ella hizo a mi hermana, primos y a mí frijoles de la olla, tortillas y huevos con chorizo. Por cada medio, siempre hay una olla de frijoles en caso de una emergencia.

¡En fin, de vuelta a la comida que nos une! Esa es una cosa que me recuerda quién soy, especialmente cuando se trata de lo básico: ¡frijoles, arroz y tortillas! Crecí con mis tíos y mi mamá despertando temprano en la mañana para ir a trabajar, y mi abuela (ya que todos vivíamos en la misma casa) ya tenía tacos o burritos de frijoles refritos listos para un desayuno rápido. Cada vez que visito a mi abue, ella siempre me pregunta si quiero un taco de frijoles refritos, ¡ya que sabe que soy la única que no se queja de ellos! Ahora que estoy en el colegio, desearía haber prestado más atención a cómo preparaba los frijoles, el arroz y la salsa. No preste mucha atención todas las veces que ella me decía qué hacer, y ahora confío en los paquetes congelados que hizo para que los trajera conmigo para que pueda comenzar a cocinar más por mi cuenta. Por un lado, no me quejo porque si hay una cosa que recuerdo es que ella dijo, «No confíes en medir lo que pones en tu comida. Mide con el corazón… o lo que creas que sabrá mejor! Te doy la receta, no porque quiera que lo hagas exactamente como yo, sino para que descubras lo que funciona para ti».

¡Descongelé los frijoles refritos y el arroz de mi abue, calenté dos tortillas y compuse mis tacos! Agregué queso fresco, aguacate, salsa verde y puse crema en mi arroz.

¡Cualquiera que sea, de vuelta a la comida que nos une! Esa es una cosa que me recuerda quién soy, especialmente cuando se trata de lo básico: ¡frijoles, arroz y tortillas! Crecí con mis tíos y mi mamá despertando temprano en la mañana para ir a trabajar, y mi abuela (ya que todos vivíamos en la misma casa) ya tenía tacos o burritos de frijoles refritos listos para un desayuno rápido. Cada vez que visito a mi abue, ella siempre me pregunta si quiero un taco de frijoles refritos, ¡ya que sabe que soy la única que no se queja de ellos! Ahora que estoy en el colegio, desearía haber prestado más atención a cómo preparaba los frijoles, el arroz y la salsa. No preste mucha atención todas las veces que ella me decía qué hacer, y ahora confío en los paquetes congelados que hizo para que los trajera conmigo para que pueda comenzar a cocinar más por mi cuenta. Por un lado, no me quejo porque si hay una cosa que recuerdo es que ella dijo, «No confíes en medir lo que pones en tu comida. Mide con el corazón… o lo que creas que sabrá mejor! Te doy la receta, no porque quiera que lo hagas exactamente como yo, sino para que descubras lo que funciona para ti».

PARTE II: Mi Experiencia en Holbox – Mercado La Paloma

Desde que llegué a Los Ángeles el domingo pasado, ¡tenía prisa por salir y taquear! Recuerdo que el Mercado La Paloma, un establecimiento tipo almacén con múltiples restaurantes en su interior, fue recomendado. Ese parecía el lugar perfecto para ir un lunes por la noche, especialmente porque está dentro de la zona de Fryft. Eran las 7 de la tarde, y las calles estaban oscuras y vacías, pero una vez que entré, fui recibida por un ejército de aromas frescos, la risa de las familias disfrutando de una comida y la vieja música pop española que me recordó a mi adolescencia. No estaba segura de a dónde ir, pero me intrigó cuando vi Holbox, un restaurante a base de mariscos, donde los chefs preparan algunas de sus comidas frente a ti. Poco sabía, pero Holbox es fundada por Gilberto Cetina Jr., el cofundador del restaurante hermano de Holbox, Chichén Itzá. Holbox (su nombre proviene de una isla en Yucatán), en su conjunto, atrae los sabores tradicionales de la Península de Yucatán y, como su nombre lo representa, se enfoca en brindar a los clientes hambrientos los mejores mariscos con ingredientes frescos y audaces preparados frente a tus ojos.

Pedí los tacos de camarones de Baja California, recibí un lado de cortesía de tostadas y salsa, y dos limones. Las tostadas estaban recién fritas (y se puede decir por su calor, el olor a aceite de maíz y su crujido instantáneo), no eran demasiado aceitosas y estaban ligeramente saladas. Pensé que la salsa iba a ser más picante por la forma en que la pimienta negra se destacaba, pero en cambio, era más ácida y se combinaba bien con las tostadas. Después que exprimí los limones en cada taco y tomé mi primer bocado, me llevo de vuelta al tiempo en donde pasé una semana con mi papá en su restaurante de mariscos en San Diego. Mis cenas eran comiendo tacos de pescado y camarones y bebiendo agua de horchata con mi papá, mientras escuchaba a Belinda y Gloria Trevi en la radio, y este momento fue exactamente ese. ¡Las únicas diferencias eran que estaba sola en mi cita y mi bebida era de Chichén Itzá! El taco en sí era divino. La tortilla de maíz amarillo fresco era suave al tacto, y fue calentada por el camarón azul mexicano rebozado. Los jitomatitos cortados en mitad, las cebollas rojas y el cilantro era su “pico de gallo”, y el taco estaba glaseado con crema, mayonesa y una salsa roja sorprendentemente picante. Con la adición de los limones, mis papilas gustativas fueron parte de una fiesta picante, cremosa y sabrosa. Como alguien que ha comido una gran cantidad de tacos, dejé mi tenedor a un lado, lo que resultó en que todos los jugos del taco corrieran por los lados de mis manos.

Pensando en mi experiencia con Holbox, comencé a pensar en el comentario de Gilberto Cetina Jr. sobre por qué los clientes tienen interés en la cocina regional mexicana, especialmente porque muchas de las familias que vi eran blancas o no hispanas. En el libro de la Dra. Sarah Portnoy, Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles, Cetina Jr. dijo, «[visitors] are no longer looking for a high-end dining experience… Now you can find a little hole in the wall with high-quality ingredients in an unpretentious setting» (pp. 44-45). Estoy de acuerdo. Los tacos eran razonables (seis dólares cada uno), los ingredientes eran frescos y los chefs proporcionaron una presentación moderna y simple. Otro ejemplo similar de esto es en el segundo episodio de la serie de Netflix Ugly Delicious. Avanzando rápidamente a la marca de tiempo 45:20, Peter Meehan dice que Enrique Olvera, el chef propietario de Pujol, desafía la concepción de la gente de lo que puede ser un taco. Olvera luego comparte que hay algunas cosas que podemos llamar mexicanas, y por lo tanto, como mexicanos, es nuestro trabajo mantener una mente abierta. Los tacos que se muestran en este segmento eran muy similares a los de Holbox, y muestra que mientras los clientes mantengan una mente abierta a una versión moderna de la cocina tradicional, estos restaurantes pueden continuar cocinando alimentos que los conecten con sus raíces. ¡También permite que las personas hambrientas como yo tengan la oportunidad de tomar otro taco para llevar al día siguiente!

Bibliografía

“Tacos,” Ugly Delicious, temporada 1, episodio 2, Tremolo Productions, 23 Feb. 2018. Netflix, https://www.netflix.com/watch/80191117?trackId=255824129.

Portnoy, Sarah J. “From Border Grill to Broken Spanish: The Evolution of Latino Cuisine in Los Angeles.” Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles, Rowman & Littlefield, Lanham, MD, 2017, pp. 31–73.

Las enseñanzas fuera de la clase: Mi viaje a Escuela Taqueria

Por Carlota Baird

Un poco sobre mí

Soy una chica nacida y criada en el gran estado de Tejas en la ciudad multicultural de Houston.  Mis padres ambos son de Houston, Tejas, y por eso les encanta comer todas tipas de cocinas desde italiano, japonés, barbacoa, y nuestro favorito, Tex-Mex. Como dicho en la lectura “Comida de película: Identidades culturales,” el autor proclama que “las zonas fronterizas producen nuevas cocinas que siguen las fluctuaciones de las demarcaciones nacionales y que reflejan la formación de identidades propias” (Gómez-Bravo 114). Estas nuevas cocinas resultando por la frontera entre Tejas y México han creado una cultura única y especial para el mundo que conocemos como Tex-Mex. Cuando estaba una niña, mis padres siempre enfatizaban la importancia de los alimentos nuevos y exóticos y decían a mi hermana, Berkeley, y yo probar todos y cada uno de un tipo de comida, especialmente porque vivimos en la escena gastronómica culturalmente más diversa de los Estados Unidos. Si no nos gustaba, podíamos escupirlo, pero siempre teníamos que probar lo que nos ponían delante porque la mayoría del tiempo, Berkeley y yo descubríamos que nos gustaría. Cuando éramos jóvenes comimos todo tipo de platos extraños desde ancas de rana hasta picaduras de caimán. En corto, soy una persona de mente muy abierta con una identidad culinaria diversa quien le encanta probar comidas nuevas e interesantes.

¡Yo no tengo preferencias alimenticias, me gusta comer de todo!

El obsesión con el café

https://www.nespresso.com/coffee-blog/origen-del-cafe

Ante todo, el café es una bebida sagrada para mi familia. Desde que era joven, siempre he visto a mis padres beber una taza todas las mañanas, y en mi tercer año de escuela secundaria, me uní a su amor por el café. Hoy, religiosamente hago mi famosa “charlatte” todas las mañanas. Me despierto entre las siete y las ocho y hago mi café de especialidad con mi máquina de Nespresso. Pongo el colágeno en polvo, canela, stevia y crema de caramelo salado espumado. El café es una bebida muy central para muchas familias en los Estados Unidos. Originalmente con raíces africanas y latinoamericanas, el grano de café se ha convertido en un alimento central para el americano promedio. Muchos americanos que trabajan necesitan al menos una taza de café para comenzar su día, proporcionándoles un aumento sustancial de la cafeína para su día de trabajo largo por delante. Con mi preferencia para sabores dulces y salados, mi “charlatte” es una reflexión de mi cultura americana y mi crianza con alimentos dulces y salados. 

Mira este TikTok para ver como hago «the charlatte».

https://vm.tiktok.com/TTPdh6QDUD/


El viaje a Escuela Taqueria

Una noche de martes, el dieciocho de enero, mi buen amigo de Houston, Matthew, quien también asiste a USC, y yo condujimos a Beverly Grove para probar su lugar favorito de tacos en todo de Los Ángeles, Escuela Taqueria. Había oído cosas buenas sobre este restaurante mexicano local, fue emocionada probarlo, pero era un poco escéptica. Soy de Tejas y tengo expectativas muy altas de lo que un taco bueno y sabroso debería probar. Sin embargo, estaba lista para devorar algo de comida mexicana. El exterior del edificio era un hermoso rosa claro con una pintura decorativa de “escuela contra nadie” escrita en rojo y azul claro sobre la entrada. Había un par de mesas ocupadas en el patio exterior y sólo dos mesas ocupadas cuando Mateo y yo fuimos a siéntese.

Cuando nos sentamos, Matthew y yo pedimos un montón de platos para dividir, ya que me encanta comer en un estilo de tapas para que todos podamos probar muchos tipos de platos juntos. Pedimos guacamole y salsa para empezar, y luego tuvimos un taco de carne asada, jamón y queso, poblanos, carnitas, y costilla de cerdo todo con una tortilla de maíz con un lado de elote y frijoles refritos. El guacamole fue muy simple pero tradicional y la salsa tenía una patada picante. Para los tacos, ellos eran maravillosos. Mi favorita era el taco de costilla de cerdo, porque tenía un sabor dulce mezclado con la tortilla de maíz. Pero también, me encantaba el taco de carne asada, originario de las partes del norte de México, que tenía un sabor crujiente con las cebollas y un sabor ácido agudo con la lima. Podía oler las especias de la carne y me hizo la boca agua. El elote continuó la explosión de sabor mientras mezclaba los granos de maíz dulces con la textura suave y salada de los frijoles refritos. Matthew le gustaba el taco del jamón y queso porque tenía una increíble combinación de sabor con el queso derretido afilado, jamón crujiente y salado y con el equilibrio del aguacate. ¡Se comió tres! 🙂

https://www.instagram.com/escuelataqueria/

https://www.instagram.com/charlottafood/

Como dicho en un episodio de Netflix “Ugly Declicious”, “With a taco, there is more deliciousness per square inch” (Ugly Delicious). Con mi experiencia en Escuela Taqueria, estoy de acuerdo de que un taco es una comida sabrosa que puede dar una experiencia transformadora. Enfatizado en la lectura de Gómez-Bravo, platos que combinan alimentos básicos son representativos de un país, pero con las influencias de culturas diferentes en Los Ángeles, la evolución del taco es único para cada restaurante y cocinero y representa la intersección entre tradición y innovación (Gómez-Bravo 116). En resumen, recomiendo Escuela Taqueria a cualquier persona – el menú es muy extenso y por eso todas personas pueden encontrar algo que les gustaría y salir satisfechas de su experiencia increíble de taquear. 



Fuentes

Gómez-Bravo, Ana M. Comida y Cultura En El Mundo Hispánico = Food and Culture in the Hispanic World. Equinox Publishing, 2017. 

“Ugly Delicious ‘Tacos.’” Netflix, https://www.netflix.com/watch/80191117. Accessed 25 Jan. 2022. 

Mi identidad culinaria & una visita a Chichén Itzá

Samantha Zhang

Parte I: Mi identidad culinaria

La comida siempre ha sido un componente fundamental en mi conocimiento de mi propia identidad. Mis padres emigraron a este país hace 30 años – mi padre vino de Henan, una provincia del centro de China, y mi madre vino de Guangzhou en el sur. Cuando hacíamos viajes de verano para visitar a la familia de mi padre, veía a mi abuela preparar hui mian, un tipo de fideos anchos con caldo, y compraba baozi gordos en puestos callejeros. Cuando visitábamos la familia de mi madre, me sentaba durante horas a comer dim sum; las albóndigas de gambas fritas eran mis favoritas. Estos sabores forman una parte grande de las memorias de mi niñez.

La comida china también la comíamos en casa. Fui criado en un pueblo más o menos homogéneo en Virginia. Aunque éramos una de las pocas familias chinas, mis padres utilizaban la comida para enseñarme la idea de la identidad cultural. Como escribe Jeffrey Pilcher: “la cocina y otros aspectos aparentemente mundanos de la vida cotidiana representan parte importante de las culturas que vinculan a la gente…” (p. 14). Los domingos, mi madre y yo siempre íbamos al supermercado koreano en un pueblo vecino, porque era el lugar más cercano para comprar alimentos asiáticos. Como muchos inmigrantes estadounidenses, mi madre tenía que improvisar cuando no podía encontrar los ingredientes chinos – usaba espagueti italiana para hacer fideos salteados, o mantequilla de maní en vez de pasta de sésamo.

Mi madre no sabía cocinar cuando emigró a los Estados Unidos, pero a través de los años, ha desarrollado su propia forma de cocina que incorpora la comida tradicional de su propia familia, la familia de mi padre, y las influencias estadounidenses. Su manera de hacer el arroz frito es un ejemplo del “intercambio culinario global” (p. 14) que describe Pilcher. Utiliza ingredientes tradicionales, como la salchicha, la cebolleta, y la salsa de soya, pero también usa ingredientes que no conoció hasta que llegó a los Estados Unidos, como piña. A diferencia de los tamales que describe Pilcher, el arroz frito no es para celebraciones o festivales; es una comida humilde que se come cuando no tienes bastante tiempo para hacer algo más elaborado. Sin embargo, es una de mis comidas favoritas y siempre me acuerda a casa. 

Parte II: Una visita a Chichén Itzá

Tomando en cuenta el consejo de Gustavo Arellano de ir a los lugares donde no conoces palabras en el menú, escogí Chichén Itzá en el Mercado la Paloma para taquear. Como escribe Sarah Portnoy, “Chef Cetina is not afraid to sprinkle his menu with Maya words such as tikin-xic (fish fillets marinated in achiote and lime juice), and cochinita pibil (a traditional, slow-roasted pork dish of Maya origin)” (p. 73). Fui al restaurante con dos amigas para cenar el domingo – era mi primer vez regresar al Mercado la Paloma después de la pandemia, y me sorprendió que con la excepción de Chichén Itzá, Holbox, del mismo chef, y Thai Corner, que se especializa en cocina tailandesa, todos los puestos estaban cerrados. El medioambiente tranquilo del mercado sirve de recordatorio de la importancia de apoyar a los restaurantes locales durante COVID-19. 

Juntas, ordenamos una abundancia de comida: huevos motuleños, panuchos, queso napolitano, plátano con crema, y tacos de poc chuc, cochinita pibil, y pescado (¡teníamos mucha hambre!). Chichén Itzá se especializa en la comida yucateca – ordené los panuchos y los tacos de cochinita pibil para probar las especialidades regionales. Los tacos de cochinita pibil eran muy simples – sólo constaban de la tortilla, la carne y un poco de cebolla encurtida. Para hacer la cochinita pibil, cocinan la carne de cerdo durante más de 10 horas, lo que da como resultado una textura extremadamente tierna y un suave sabor a naranja. Las diferentes texturas de la carne y la tortilla crujiente eran perfectas, y mientras comía, la grasa de la carne goteaba en mis manos, lo que completó la experiencia. Una gota de salsa de habanero (no añadas demasiado, ¡es muy picante!) que se hace en el restaurante completa el bocado perfecto.

Bibliografía: 

Pilcher, Jeffrey M. “Introducción.” ¡Vivan Los Tamales!: La Comida y La construcción de la Identidad Mexicana, Consejo Nacional Para La Cultura y Las Artes, México, 2001, pp. 13–20. 

Portnoy, Sarah J. “From Border Grill to Broken Spanish: The Evolution of Latino Cuisine in Los Angeles.” Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles, Rowman & Littlefield, Lanham, MD, 2017, pp. 55–117.

«Si eres lo que comes, quiero ser un bagel … o un taco» – Una exploración de identidad y comida

Por Erin Sweeney

¡Hola mis compañeros y lectores! Me llamo Erin Sweeney y estoy tan emocionada por esta clase. Mi especialidad es teatro, pero este curso es el final de mi minor de español. No puedo esperar para aprender más sobre las comidas y culturas diferentes de mis compañeros de clase.

Parte I

Nací y crecí en Arlington, Virginia – cinco minutos de Washington, DC. Aunque Virginia es considerado un estado del sur de los Estados Unidos, nunca me he sentido conectada con la comida tradicional del sur. Mis padres son de Nueva York y por eso no tengo muchas raíces del sur. Para mi familia, una comida que es importante es el bagel. En una mañana de domingo, me encanta disfrutar un bagel (tostado a perfección) que es cubierto con queso crema. ¡No hay nada mejor!

En mi condado, hay una panadería muy popular que se llama “Chesapeake Bagel Bakery.” ¡Es muy común visitar con amigos antes de escuela o trabajo para desayunar y beber su café! 

Para mi, un bagel es un símbolo de mi familia. Es una comida casera que siempre me recuerda de mi niñez. Como dice Lisa Heldke, “No doubt the symbolic power of flavor to demarcate cultures derives in part from the strong connections linking taste and smell, on the one hand, and memory and nostalgia, on the other.” (Heldke, 387) Cuando huelo el tostado del pan o siento la rica cremosidad del queso, se me hace agua la boca. El impacto de la comida en nuestra visión del mundo es increíble. Y es una parte crucial de la creación de una comunidad. 

Otra cosa que me fascina es el lenguaje de comida y cómo podemos usarla para cruzar las fronteras. Por ejemplo, en el programa Ugly Delicious, vemos que la popularidad del pollo frito no es exclusivo a los Americas. Es una comida querida en muchas partes de Asia. David Chang explique, “The reason that KFC crushes it in China is that they need to have a hamburger explained to them. When they see a bucket of fried chicken… That’s Chinese food. It’s communal.” (David Chang, Ugly Delicious) Aunque una comida no es tradicional de un país o región, puede ser una herramienta para conectar culturas diferentes.

Parte II

Esta semana, elegí probar el restaurante se llama Chichen Itza, una propiedad familiar que ha servido comida típica de la región Yucatán a la comunidad de Los Ángeles durante los últimos veinte años. Muy cerca del campus de la Universidad del Sur de California, es un establecimiento favorito de muchas estudiantes y familias del barrio. Por alguna razón, nunca he visitado el restaurante en mis cuatros años de vivir aquí. Pero, después de esta experiencia, ¡estoy confiada que voy a volver!

El menú ofrece una variedad buena de comidas tradicionales de Yucatán: tortas, tamales, tacos, etcétera. Decidí pedir dos platos: la tostada de ceviche y dos tacos de cochinita pibil. Para el ceviche, la tostada crujiente marida perfectamente con pollo blanco, cebolla fresca, tomate jugoso, y aguacate maduro. ¡Es el mejor ceviche que he probado desde que fui a Perú!

Y los tacos… ¿que puedo decir sobre los tacos? Cochinita pibil es un tipo de taco de la región de Yucatán. Incluye cerdo asado lento con cebolleta en vinagre. En Chichen Itza, se envuelven en una tortilla de hojas de plátano. Los ingredientes son simples, pero juntos crean una melodía de sabores que es indiscutible.

Bueno, ¿es la comida auténtica ? A decir verdad, yo no se. Principalmente, no soy de Yucatán. Es más, el concepto de autenticidad es impreciso. Para determinar la autenticidad de la comida, se necesita contestar la pregunta: ¿Qué significa autenticidad? Depende completamente de su persepctiva. Puede ser influido por su ninez, educacion, o clase social.

Como dice Sarah Portnoy en su articulo Good Food and the Problematic Search for Authenticity, “Authenticity is not a quality inherent to food: it is one that is socially and personally constructed. It varies depending on available ingredients, changes in technology, social class and the influences of trade and travel.” (Portnoy) Para mi, considero Chichen Itza un restaurante auténtico. Representa no solo la comida tradicional de Yucatán, sino también el estatus de su cultura en Los Ángeles. Las culturas (y, por eso, la comida) pueden cambiar por el tiempo o contactos con culturas diferentes. En ninguna parte eso es más cierto que en esta ciudad. Y estoy agradecida por la oportunidad de compartir eso con esta clase y más allá.

Works Cited

Chang, David. “Ugly Delicious.” Season 1, episode 6, Netflix, 2018.

Heldke, Lisa. “But Is It Authentic: Culinary Travel and the Search for the ‘Genuine Article.” The Taste Culture Reader, 2005, pp. 385–394.

Portnoy, Sarah. “Good Food and the Problematic Search for Authenticity.” KCET, 19 Jan. 2021, http://www.kcet.org/shows/the-migrant-kitchen/good-food-and-the-problematic-search-for-authenticity.