La Lucha por La Comida

por Khamilah Muhammad

What is so incredibly surprising to me about racial inequality within the food system are the “benefits” given to those in need. SNAP (Supplemental Nutrition Assistance Program) grants individuals a grand total of $200 a month per person. To those who don’t steadily rely on government assistance to acquire food, $200 a month could seem great! It’s $200 less a person has to pay out of pocket to go grocery shopping with. But to me, the true horror is the reality in which we live, where $200 does not go very far in grocery stores today. Even more so for individuals who live in food deserts. The quick access to fresh foods proves to be another monster of its own, once you calculate the cost of transportation needed to get to a fresh foods supermarket. Ron Finley mentioned in his Ted Talk, it would take “45 minutes round trip to get an apple that wasn’t impregnated by pesticides.” This is the horrifying reality of individuals that live under a 5 mile radius of our neatly polished USC Village Community.   

24th Street Elementary Garden

   Beyond the 2.5 miles radius DPS patrols, the South Los Angeles community is one of the largest food deserts in the nation. Ron Finley mentioned that the City of Los Angeles owns 26 sq miles of vacant land within this community alone. South Los Angeles is riddled with just about everything but fresh food markets. The LA Times also reported that, “En Estados Unidos, el 80 por ciento de la población vive en áreas urbanas y millones no tienen acceso a los alimentos nutritivos como son las verduras y frutas.” There is an exuberant amount of liquor and fast food stores in comparison to markets. And one can find a reliable market, prices are not that affordable, especially on a $200 per person budget for the month. Just as a side note, my family of 3 spends well over the government allotted amount on a month on groceries. It quite frankly is unsustainable for the average person living in the confines of a food desert. 

    “The food system is not broken; it’s working exactly the way it’s supposed to: as a caste system based on demographics, economics, and race.” (Karen Washington) This unfortunately is the terrifying reality many in food deserts have had to face. Knowing that people in cities such as Beverly Hills, which is under 8 miles from South Los Angeles, live an extremely different lifestyle as far as food acquisition goes. They also have to come to terms with the notion that the government, though providing some relief by means of SNAP benefits, does little else to help foster any other sustainable means of accessing fresh foods for members of food deserts. To me, this is truly where communities show their strength and resilience. By disregarding the government’s disregard for their food security, they come together and form community gardens or programs where fresh foods are made equally and conveniently available. Community programs such as L.A. Green Grounds and 24th Street Community Garden are prime examples of showing this resilience and strength. They not only feed a community, but also bring people together. They serve as a means to teach young children the importance and power that lies within growing one’s own food. It employs self sufficiency and independence, skills that can never be stripped from a person. Ron Finely says it best, “growing your own food is like printing your own money.” Before this, this was something that I never really had to ponder. To me having a small garden in my backyard meant having access to various herbs and vegetables on hand. That I didn’t have to make the 2 minute journey to my local grocery store to procure whatever crop I needed. It showed me the other side of the coin, the side in which food acquisition is truly based on demographics, economics and race. I think, personally, this blog in particular truly shifted my worldview in the context of what is going on just a few miles away from me and in our USC community. What we can do to change and petition our government to allow these individuals access to these vacant lots to better serve their communities.

Us at 24th St Community Garden
  1. https://www.ted.com/talks/ron_finley_a_guerrilla_gardener_in_south_central_la?language=en
  2. https://civileats.com/2020/07/10/op-ed-how-urban-agriculture-can-fight-racism-in-the-food-system/
  3. La agricultura urbana un brote de esperanza entre cinturones de asfalto – Los Angeles Times

El Heladero de South Gate

por Khamilah Muhammad

Un mapa de South Gate Park

Desde que soy de Los Ángeles, ya sabía que todos las comidas sabrosas se cocinan en las calles. Algunos de mis lugares favoritos estaban en las calles de Paramount y Firestone de Downey, cerca de las casas de mis primos. Recuerdo haber caminado hacia los fruteros o eloteros en los parques durante un día caluroso de verano. O una de mis tías comprándome un helado del heladero después de jugar en el gimnasio de la jungla cuando era pequeño. Los vendedores ambulantes tienen un profundo papel en mi vida al crecer en Los Ángeles. Siempre en el fondo, listo para proveer a los niños del parque con una deliciosa golosina o bocadillo. Nunca pensé que fueran objeto de discriminación y de políticas injustas por parte de la comunidad exterior y de la ley. 

Los Angeles Vendedor Callejero Protesta

  Para este blog, voy a un parque que yo visitaba con mis tías y abuelita. Fuí a South Gate Park con mi prima, es un lugar muy especial para mi y ella también. Me recuerda a mi niñez, y oyendo la campana del carrito del heladero. Cuando la visité la semana pasada, mucho ha cambiado de mi niñez. El parque ha sido objeto de una gran reconstrucción, sigue teniendo el encanto que recuerdo, sólo que ampliado y con instalaciones más nuevas. Hablo con un heladero, sobre una paleta de limón. El no quiso que yo puse su foto en la red, pero me dejó hablar con él y hacerle preguntas. Voy a llamar él Carlos, por su anonimidad. Me dijo que él estuvo trabajando como un heladero por 4 años, desde que llegó a los EEUU. Este trabajo fue una manera fácil (pero difícil en realidad) para apoyar a su familia en México. Porque él no tenía papeles en regla, encontrar trabajo era a veces difícil. Me dijo que cada día tenía miedo de que alguien lo denunciara a las autoridades. Dijo que él no tiene la plata para comprar un otro carrito para poder vender otros artículos en el parque. “El helado sólo se vende en los días más cálidos. La mayor parte del dinero lo ganó en vacaciones o durante el verano, cuando los niños no van a la escuela.” Y porque las leyes estrictas de Los Ángeles, es super difícil para los vendedores ambulantes para adherirse a las leyes establecidas. En el artículo de L.A. Taco dice, “The lack of an affordable, code-compliant vending cart is threatening to derail the city’s historic effort to legalize the sale of street food. Even if vendors can afford the expensive permits they need to sell legally, they still cannot get their carts approved by the Department of Public Health (DPH) because the county’s health code was written for brick-and-mortar restaurants.” (Villafana and Ross) El me dijo que en los primeros meses de la pandemia, tenía miedo porque nadie podía visitar los parques. Él no tenía un ingreso. Trabajo como un vendedor ambulante fue difícil, y se enfrentó a la discriminación porque nadie querían a comprar comida de alguien que no tiene un licencia o tantos cosas para ser “covid safe”. Para gente como Carlo, es casi imposible avanzar su trabajo con leyes como estas en sitio. 

Un Vendador Ambulante en McArthur Park

Con la pandemia, la idea de la comida y las compras al aire libre tienen cada vez más acogida entre el público. Merced, una vendedora ambulante, visitó nosotros a USC, ella hizo tacos y tortillas frescas, y habló con nosotros sobre su propia historia, sus luchas y su determinación de seguir adelante como vendedora ambulante. “Primero, puede calmar algo del daño económico por la pandemia. En segundo lugar, puede configurarse de modo a que aliente la distancia social de manera más fácil que los espacios interiores de centros comerciales llenos de gente. Tercero, muchas ciudades ya se están reimaginado y reconfigurando con medidas tales como ampliar las banquetas y crear calles libres de tráfico. Esas acciones crean más oportunidades para el comercio callejero.” (Short) Es importante para mí, especialmente después de tenía un conversación con Carlo y escuchaba de la historia de Merced, aprendí dos cosas. 1) La gente Latinx, son algunas de las personas más trabajadoras del planeta. Encuentran la forma de hacer sus propios trabajos sin importar la situación. Muchas veces liderando el pacto, especialmente con covid al establecer la tradición de la venta ambulante. 2) La venta ambulante es un gran factor de la cultura de Los Ángeles. Desde la fruta hasta el helado, pasando por el elote, los tacos, hot dogs e incluso el equipamiento del hogar. L.A. vendedores habían vendido cosas por las calles por años. Se pueden ver en cualquier esquina de la calle o en cualquier salida de la autopista. Desde la calle Alvarado en frente de MacArthur Park, a los taqueros afuera de un estadio después de un partido. Ellos son tan parte de la escena gastronómica de Los Ángeles como cualquier otro restaurante. Se merecen un precio de permiso igual y justo que cualquier otro establecimiento en el función de los ingresos que generan. 

Fuentes

Bautista, Nidia. “Los Angeles Street Vendors Already Had It Tough. Then the Pandemic Hit.” 

Portnoy, Sarah. “She Used to Dodge Police. Now She Can Make Puebla-Style Food and Run a 

Food & Wine, 24 July 2020, https://www.foodandwine.com/news/la-street-vendors-on-the-toll-of-the-pandemic.

Short, John Rennie. “La Venta Callejera Hace Más Vivas, Seguras y Justas Las Ciudades, Por 

La Fusión de Culturas: Cocina Asiática en un Paisaje Latino

por Khamilah Muhammad

Cuando pienso sobre este tema, inmediatamente pienso en mi propia cultura. Perú tiene una mezcla de culturas y gentes diferentes. Hay los indios, los Incas, mestizos, los europeos, los asiáticos, afro-peruanos, la lista continúa. Mi punto es todos las personas en Perú, llegar allí desde otra parte del mundo, pero participan en la cultura peruana y comen la comida también. ¿Es apropiación cultural cuando una china abre un restaurante peruana? ¿Puede haber apropiación cultural sin la presencia del colonialismo? Eso es algo de lo que quería saber más. Entonces fui a Chifa en Eagle Rock, un restaurante de fusión de comida china y peruana. Para mi, es importante saber a donde está la línea de apropiación culinaria, ¿a quién se limita? Quiero entender cuáles factores se juntan para hacer la apropiación culinaria. 

     Para hacer eso, empecé con la historia de immigración de chinos al Perú. Me acordé de un restaurante peruana yo iba con mi familia cuando era una niña y los dueños eran chinos. Recuerdo haber pensado, “Qué raro e interesante, aquí están personas que parecen obvio chino pero hablan español más mejor que yo.” Fue algo que yo estaba orgulloso porque mi cultura tiene mucha diversidad. No fue hasta que crecí que aprendí más sobre la variedad de orígenes étnicos sólo en el Perú. A principios del siglo 20, los chinos emigraron a Lima, Perú. Trajeron consigo ingredientes y productos limitados para seguir elaborando su auténtica cocina, como jengibre, cebolla verde, y salsa de soja. Sin un gran suministro de ingredientes importados, se vieron obligados a utilizar lo que estaba disponible en los mercados peruanos. Aquí vemos los principios de adquisición cultural. Cómo otras culturas, se unen para tener su propia influencia en la cocina peruana basada en lo que tradicionalmente están acostumbrados. 

     Chifa es un ejemplo de eso. Tradicionalmente, Chifa, en Perú significa un restaurante chino y sirve comida china, particularmente comida en el estilo Catón, una región de China. Chifa hace lo mismo, sirviendo comida china y también peruana. Un restaurante pequeño, con un menú pequeño también, los chifas de todo el mundo plantean la cuestión de ¿quién puede hacer la comida peruana? ¿Y es una apropiación cultural porque técnicamente se les considera extraños a la cocina peruana? Pienso que no es apropiación cultural, pero hay una pequeña línea que lo separa de ser una apropiación cultural. 

     Por definición, y según el artículo de Devyn Springer, apropiación cultural es, “​​members of one culture (outsiders) take for their own, or for their own use, items produced by a member or members of another culture (insiders).” En esta instancia, los chinos son “outsiders” y los peruanos los “insiders”. Springer continua con un idea nueva, en lugar de la expresión “apropiación cultural”, “cultural misappropriation” es mejor porque “cultural misappropriation distinguishes itself from the neutrality of cultural appropriation”. Pienso que las intenciones de los dueños de restaurantes afueras de su propias culturas es el factor que define si algo es una apropiación cultural. En respecto al Chifa, no es apropiación cultural ni culinaria porque ellos tienen una gran apreciación por ambos estilos de cocinar. Bayless, un chef blanco es un experto de comida Mexicana, dijó su devoción a la comida Mexicana, “doesn’t come from a shallow understanding; it comes from a deep understanding. I’ve done everything I can to make it my own.” Eso es importante porque como un “outsider” conocer los detalles y razones detrás las significas por usando algunos ingredientes. Por ejemplo, el significado histórico y el simbolismo del maíz para los mexicanos o la papa para los peruanos. También la idea de “making it one’s own”. 

El Tiradito y Dan dan mian

     Hacerla suya fue exactamente lo que hizo Chifa. Cuando estaba en Chifa, ordené lomo saltado (por supuesto), tiradito, dan dan mian, alfajores, y dos bebidas, una ChaCha Chicha y un Chilcano. El tiradito tiene trazos de pescado en una salsa de jugo de naranja y limón, aji amarillo y viene con papas dulces y maíz peruano. Tiradito es similar al ceviche pero tiene influencia de Asia, porque viene en el estilo como sushi, más particular de sashimi. Así podemos ver ejemplos de la fusión entre los dos países. Dan dan mian es un plato de tallarines en un salsa picante hecho de sésamo. Los alfajores son galletas tradicionales de Perú, dos galletas, una encima del otro, con dulce de leche entre los dos y azúcar en polvo espolvoreado por arriba. Las bebidas que yo ordené son cócteles. La primera ChaCha Chicha es la versión adulta de mi bebida favorita. Chicha es una bebida hecha de maíz morado elaborado con piña e incluye ron o tequila (lo que quieras). El otro, Chilcano, fue jugo de limón, cerveza de jengibre y pisco, un alcohol exclusivo de Perú. Los platos fueron excepcionales. Ya estoy enamorada de la comida peruana pero esta fusión fue súper riquísima. Pude probar tantos sabores ya estaba familiarizado con, pero fue algo un poco diferente. En particular el uso de jengibre en la comida. 

Alfajores hecho con amor

     Al final del día, yo dije todo esto porque en este ejemplo, apropiación cultural no existe. Esto no significa que no se produzca, porque sabemos que hay muchos casos en los que personas en posiciones de poder (típicamente los asociados al colonialismo) roban de otra cultura para “dumb down” recetas “to cater to white people’s palette”.  Pienso que, para la mayoría, apropiación cultural y culinaria no puede existir sin colonialismo. Es uno de los factores principales de la definición. Lo maravilloso de Perú es que todo la gente, no importa a donde llegan, todo estan orgulloso de la cultura peruana. Una cultura que crece con el tiempo. En el caso de los chinos, sería un crimen decir que ellos no tienen nada más que amor por el país. No es apropiación cultural sino apreciación cultural. Pienso que es hermoso que la gente asiática pueda crear su propio estilo de los sabores de la comida y como el país abraza los cambios que han aportado a la cocina. 

Singer, Devyn “Resources on what cultural appropriation is and isn’t,” Medium.com, Sept. 11, 2018, https://medium.com/@DevynSpringer/resources-on-what-cultural-appropriation-is-and-isn-t-7c0af483a837

“When Chefs Become Famous Cooking Other Cultures’ Food,” NPR. http://www.npr.org/sections/thesalt/2016/03/22/471309991/when-chefs-become-famous-cooking-other-cultures-food

Melissa Mora Hidalgo, “Did Alison Roman dress up as a chola? The difference between cultural appropriation and cultural appreciation,” La Taco, June 15, 2020, https://www.lataco.com/cultural-appropriation-vs-appreciation/

Neetha K, “Alison Roman and Columbising: Food cultural appropriation isn’t new, Jamie Oliver, Gordon Ramsay and even you do it,” https://meaww.com/alison-roman-jamie-oliver-gordon-ramsay-food-cultural-appropriation-dalgona-coffee-columbising

Un plato de Lomo Saltado yo cociné

Hola, me llamo Khamilah María Muhammad. Tengo un nombre diferente. Khamilah y Muhammad provienen de la lengua árabe, y María es un nombre típico en latinoamérica. Mi mamá es de Lima, Perú y padre es de Egipto. Mi nombre es un reflejo de mi familia multicultural. Al lado de mi mamá, tengo ancestros de Italia, Incan, China, España y Japón. Cuando mi mamá tenía 13 años, ella y toda su familia vinieron por los EEUU. Crecí en Downey, una ciudad al sur de Los Ángeles. Y según el sitio web de la ciudad de Downey, que tiene una gran población latina, que constituye el 75% de la comunidad. (City of Downey, City Profile and History) Crecí en un hogar español, llenó con todo el amor, pasión, actitud, las supersticiones, religion Catolico, y comida que viene con el. Todos las cosas tienen un gran impacto en la manera en que nos percibimos y preparamos nuestras comidas. 

Somos peruanos y estamos orgullosos de nuestra cultura y, en particular, de nuestra comida. Según a la World Travel Awards, Perú recibió el premio, por el decimotercero años, “Best Culinary Destination in the World”. (World Travel Award, 2021) Similarmente en el contexto de «Qué Vivan Tamales” , de Jeffrey Pilcher, él habló sobre las influencias de la colonización española en México y su alimentación. En forma similar es lo mismo para Perú. Una historia de colonización y influencias afuera con la cultura de las indígenas creyeron un nuevo cultura de su propia. “The process of unifying regional cooking styles into a national cuisine illustrates the new spatial conceptions implicits in the formation of national identities.” (Pilcher, 4) En cierto modo, esto es lo que hace la colonización, toman grandes extensiones de tierra llenas de varias personas de diferentes culturas y prácticas y forman una nueva cultura que es un subproducto de las dos. 

Un plato súper popular en Perú es el lomo saltado. Una mezcla de sabores indígenas Incan, de España, y de China. Consiste de arroz, bistec, cebolla, tomate, ajo, cebolla china, salsa de soya, aji amarillo, y papas fritas. El sabor es irresistible, permaneciendo en la lengua bien después de cada bocado. Este plato representa la gente de Perú porque la mezcla de sabores pretende mostrar sus diversas influencias. La combinación de estas culturas e ingredientes se unen para crear este fantástico plato. Y si puedes encontrar esta mezcla en Perú. Aquí es donde se establece el orgullo nacional. El lomo saltado está hecho para ser compartido entre los que quieres, o los que esperas que se enamoren de ti. Es realmente así de cautivador. Como muchas comidas, es una acto de amor, un momento tú puedes sentarte y compartir una comida. 

“…se enfatiza el valor de la gastronomía en la formación de la identidad personal, familiar y nacional. En particular, se presenta el ceviche como plato emblemático de la cocina y la identidad peruana.” (Gomez-Bravo, 113) Es el mismo por lomo saltado, pienso que aún más, porque tantos países tienen sus propias formas de cocinarlo. La creación original del lomo saltado solo pudo haber salido de Perú porque tenía todas las influencias para crearlo. Puede ser recreado por otros países, pero no se podría afirmar que es originario de dicho país porque las raíces históricas ligadas al plato no existían en el momento de su creación.

Para este blog, visité Pablitos Tacos en Burbank. Es una fusión de tacos al estilo de Tijuana con comidas de Peruanas. Fuí con mi novio y nos pedimos por tacos de asada, pollo a la brasa, y lomo saltado. Fue interesante, por no decir otra cosa. Nunca pensé que este tipo de fusión podría existir. El concepto no es loco, pero la idea de lomo saltado sobre una tortilla es un poco raro para mí. Según Albala, este es un ejemplo de innovación. No soy una gran fanática de los tacos en el primer lugar. Me gusta más platos que vienen con arroz, varios tipos de carnes, pescado frescas. Aunque crecí en Los Ángeles, nunca adquirí un gran deseo por la comida mexicana y centroamericana. Definitivamente tengo un paladar que se inclina más hacia las comidas sudamericanas y caribeñas. Entonces, los mismos sabores del lomo saltado yo crecí me sabía un poco fuera de lugar. El restaurante, es simple pero de moda también, sus muebles son básicos, mesas y sillas, paredes rojas. Hay una pared que tiene un mural de gente latino. No se si este lugar y la comida representa Tijuana, pero no duda que tiene influencias de Perú. La incorporación de lomo saltado a dentro un taco, y pollo a la brasa ayudan a crear esta fusión, pero no es mi favorito. Prefiero tacos y burritos con bastante sabor. Hay un lugar en Downey, Tacos y Mariscos de Raul, donde hice su comida al estilo de Jalisco. Todos las comidas tienen jugo adentro y debajo de cualquier orden. Al final del día, pienso que no voy a revolver este lugar. 

https://www.downeyca.org/our-city/city-profile

Albala, Ken. “Key Terms.” (1-2), “Food Culture, Food Ideology, Authenticity, Theory of 

Cuisine,”

Gomez-Bravo, Ana M., «Comida y cultura en el mundo hispánico» p. 113-114

Pilcher, Jeffrey, Qué vivan los tamales, “Introducción,”

Ropa Vieja y El Camino Hacia La Autenticidad

Para este blog, fui a un restaurante Cubano cerca de mi casa, “El Cubano”. Nunca he visitado este restaurante, pero visité Cuba en los años pasado. Vivía con cubanos y ayudaba a preparar las cenas. Aprendí mucho. Así me siento cómoda con los sabores e ingredientes que utilizan. Durante mis viajes he podido visitar todo el país, hacer amigos en el camino y me familiaricé con la cultura e historia del país. Tengo un gran amor por la isla y su gente. Pedí ropa vieja, un plato que significa el tema y resistencia del pueblo Cubano, y también es el plato nacional del país. Además del plato principal, pedí flan y un refresco tradicional cubano de yerba mate, llamado “Materva”. 

El Cubano Restaurante

Es importante considerar que el clima político de la isla ha jugado un papel importante en la forma en que los cubanos pueden preparar sus alimentos. La incapacidad de acceder a algunos alimentos e ingredientes cambia el paisaje y el sabor de su comida. Entonces la idea de “autenticidad” no es fácil de definir, porque es uno que está en constante evolución. Lisa Heldke dice, “Authenticity comes to be a property of the work of cuisine, which is itself a transaction between dish and eater (where the dish is understood to be a product of a particular cook operating out of an identifiable cultural context…” (Heldke, 390) Este es el caso con los Cubanos, la autenticidad de los alimentos la crea el ambiente (y, o la falta de ingredientes) que el individuo tiene a su disposición. 

Como tantos países latinos, la historia de este plato empezó en España. La traducción literal de «ropa vieja» significa «old clothes» en inglés, y la historia dice que un hombre sin dinero decidió triturar su propia ropa y cocinarla para alimentar a su familia. El rezó a Dios sobre la ropa para que se produjera un milagro. Y la ropa transformada en un rico guiso de carne. 500 años después el plato llegó al Caribe, los Cubanos han transformado en el famoso plato que hoy conocemos. Esta leyenda habla del espíritu del pueblo cubano; es fuerte. Han sobrevivido a la guerra civil, al gobierno del dictador, y están aislados política y socialmente de la ayuda de otros países vecinos. Su comida es un exacto reflejo de estas cosas que pasaron. La autenticidad en el sentido cubano, es flexible debido a su inestable disponibilidad de alimentos. Y cuando la gente viene aquí a los EEUU, tienen más acceso a los ingredientes que no hay en la isla. Entonces, la comida Cubano tiene variedades de “autenticidad”, la comida ellos pueden producir con que lo tiene, y la comida ellos pueden cocinar en los EEUU. Ambos son “auténticos” pero en sus propios contextos.

Dentro del restuarante

Cuando visité el restaurante, me sentí lleno de recuerdos de mis viajes. Se parecía a cualquier otro restaurante de la isla. Las decoraciones no son super elegantes o exageradas, casi haciéndote dejar de lado tu timidez y permitir que la comida hable por sí misma. Es un restaurante humilde que uno podría dejar pasar si no está familiarizado con la cocina cubana. La clientela se dirige principalmente a los blancos, pero muchos latinos de diferentes orígenes viajan para comer aquí. Cuando entras en el restaurante te saludan los reconfortantes olores de ajo, especias y carnes que cocinan lentamente desde la cocina. 

En mi propia experiencia, mi plato cubano favorito es el pollo de ajo, un plato de pollo marinado durante la noche en una combinación de jugo de limón , jugo de naranja, cebollas blancas picadas y suficiente ajo para asustar a un vampiro. Como muchos otros platos cubanos, el pollo viene acompañado de «moros y cristianos» (la jerga cubana para el arroz blanco y los frijoles negros, que se reloncia con su historia de colonización) y, por supuesto, platanos fritos (plátanos demasiado maduro que se fríen para crear un equilibrio dulce a todo el picante del pollo). Pero quise probar algo que sé que es famoso en toda la isla, y este plato es ropa vieja. El plato consiste de los principales de cualquier plato de Cuba, moros y cristianos y plátanos fritos. La carne de este plato es de res, marinado (preferiblemente toda la noche) y cocinado a fuego lento hasta que la carne esté tierna. Pimientos, cebollas, tomates, comino, ajo y pimentón se mezclan en este maravilloso brebaje. Puedes empezar a notar que los dos platos que he mencionado requieren un proceso de cocción lento. Esto es típico de la mayoría de los platos cubanos porque es una forma de conservar los alimentos durante más tiempo, cuando los ingredientes de los comestibles pueden ser escasos. 

Pedí por flan y una bebida también. Me encanta el mate, y tengo recuerdos de tomar mate caliente con mis abuelos con pan y mantequilla o queso fresco. Pero en Cuba toman sus mate como un refresco y sabe como un chicle súper dulce. Es una bebida súper auténtica de Cuba, fundada en la ciudad de Matanzas en 1920. Describió a Raquel Roque como, “a staple in every Cuban kitchen” (Roque, 6). Pero no es el mismo por flan, no es exclusivo de Cuba. Los orígenes del flan empezó en Europa, y fue traído por los españoles. Muchos países latinos tienen su propia versión de este popular postre, añadiendo frutas y frutos secos para hacerlo único. Pero durante mis viajes, los dulces que ellos tienen en la isla no eran difíciles. En muchos restaurantes para los postres, tienen cosas como helado, galletas, y tortas básicas sin glaseado. 

Esto me lleva al punto de la autenticidad en la cocina de una cultura. Ropa vieja es auténtica porque representa la gente de Cuba, desde la leyenda del hombre pobre, hasta el proceso de cocción lenta para conservar comida en una ambiente de inseguridad alimentaria. Pero si quieres ser real, ajo, tomate, y cebolla no se originan en latinoamérica, y mucho menos en Cuba. Entonces con esta manera de pensar, el plato no es auténtico. Hay otra manera en que los cubanos ven su comida para la autenticidad. En una etnografía de Hanna Garth, Alimentary Dignitiy, ella estudió la comida Cubanos comieron. Muchos pensaron que no comen comidas “reales” o “auténticas”, solo comen comidas que están disponibles. Cuando decía con un participante, ella escribió, “The foods he mentioned are commonly viewed as “authentic” Cuban foods, which, when consumed together, compromised a decent meal and  dignified cuisine…These views established a romanticized ideal of “real” Cuban food, which is enveloped in remembered traditions, local understandings and histories of place.” (Garth, 11) El concepto de autenticidad es flexible depende del ambiente del cocinero. Y si alguien de la cultura cocina comida, es autentica por el. En el artículo de Sarah Portney de las palabras a Sonoko Sakai, “If I find an ingredient that is not something that exists in Japan, that’s ok because I live here [Los Angeles].” (Portnoy) 

Garth, Hanna. «Alimentary Dignity: Defining a Decent Meal in Post-Soviet Cuban Household Cooking.» The Journal of Latin American and Caribbean Anthropology, 2019, pp. 11.

Heldke, Lisa. “But Is It Authentic: Culinary Travel and the Search for the ‘Genuine Article.’” The Taste Culture Reader, edited by C Korsmeyer, Berg, 2005, pp. 385–94.

Portnoy, S. (2017). “Good Food and the Problematic Search for Authenticity.” Accessed on 15 February 2022. Retrieved from https://www.kcet.org/shows/the-migrant-kitchen/good-food-and-the-problematic-search-for-authenticity