Cultura que transciende fronteras: Reflexiones de Olvera Street y Boyle Heights (por Tasfia)

Los Ángeles tiene una historia rica y culturalmente diversa. Exploramos una parte de esta historia en clase, a través de nuestra excursión a la calle Olvera.  Olvera Street es considerada el mercado mexicano más popular de la ciudad.

Este mercado mexicano recrea un romántico “Viejo Los Angeles” con su calle larga y estrecha, sombreada con arboles. Mientras caminábamos por el camino de Olvera, vimos muchos vendedores, tiendas, cafeterías, y restaurantes. Las tiendas y los puestos vendían arte tradicional mexicano, cerámicas coloridas, instrumentos musicales, disfraces, artículos de cuero, sombreros y baratijas. Era una calle llena de color.

También hay múltiples opciones para comer. Cuando visité la calle Olvera por primera vez, comí en la Casa la Golondrina Café. En este restaurante, mi pedido de mole de pollo se combinó con entretenimiento de Mariachi. Con mi clase, fui a un pequeño lugar se llama El Cielito Lindo hace unas semanas. Ellos especializan en taquitos fritos de carne desmenuzada con salsa de aguacate – son consideradas una “must-try”. El menú de El Cielito Lindo también incluye burritos y chile rellenos. Aunque la comida era deliciosa, no era la mejor comida mexicana que yo había probado. Los taquitos fritos estaban crujientes, pero aún tenían un poco de suavidad por dentro. La carne estaba un poco seca, pero la salsa de aguacate era cremosa y agregaba humedad a cada bocado. Sin la salsa, los taquitos se habría sentido incompleta, y demasiado secos para comer. La Dra. Portnoy también afirma esto en su libro, Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles:

I always find that they taste as if they have been cooked ahead of time and quickly reheated, a suspicion substantied by an NPR interview in which current co-owner Diana Guerrero Robertson says that the taquitos “start at our warehouse in Lincoln Heights, where we make our tortillas fresh.

Cielito Lindo en Olvera Street

Durante mis viajes a Olvera Street, se hizo evidente que este camino era un lugar comercializado para turistas. Según Dra. Portnoy, la calle Olvera fue desarrollada principalmente para visitantes Anglos. Actualmente, estoy tomando una otra clase sobre la historia mexicoamericana, donde habíamos leído mucho sobre Olvera Street. Según un artículo de Phoebe Kropp en Radical History Review, los anglos describieron Olvera Street como, “A Mexican Street of Yesterday in a City of Today.” Kropp argumenta que “a street of yesterday” se refería a la comunidad mexicana en un sentido histórico, mientras que “a city of today” se refería a una ciudad que era la propiedad de anglos. Una mujer rica y anglo que se llamó Christine Sterling desarolló esta calle “auténtica” para reflejar una sensación de nostalgia y una fantasía romántica española que existió en el pasado. Para mí, parece que los anglos intentaban implicar que el único lugar para la cultura mexicana en la ciudad moderna de Los Ángeles era en este espacio limitado, y en el pasado. Pero, según Dra. Portnoy, la calle Olvera se transformó en el epicentro de la cultura mexicana en la ciudad. Los mexicanos y los mexicanoamericanos usan la calle Olvera, y no solo como empleados en disfraces. De hecho, utilizaron la memoria Anglo y el espacio para empezar negocios. El Día de los Muertos y el Día de la Independencia de México se celebran en Olvera Street todos los años. En otros días, la música mexicana da vida a la plaza y mantiene la “autenticidad” de la calle.

¿Pero podemos llamar a la calle Olvera auténtica? Aunque la calle Olvera representa hoy las adaptaciones culturales de la comunidad mexicoamericana, también refleja una historia de “white washing”. La calle es una colorida fantasía española construida originalmente para los anglos, por los anglos. Según el historiador Deverrell:

“Even in its expressions of institutional and infrastructural growth, [Los Angeles] adhered to patterns of racial privilege and ethnocentrism.”

Sin embargo, mis observaciones de la calle Olvera recientemente también me demostrado que ambos las comunidades de anglos y mexicanas utilizan este romántico fantasía española para sus propios objetivos.

La calle Olvera todavía tiene un papel en la vida de muchas comunidades hoy en día, y también cuenta una historia importante de la marginación de una comunidad que no debemos olvidar. Por lo tanto, es difícil describir el lugar como “no auténtico”. La fusión y convergencia de culturas entre el colonizador y el colonizado (llamada transculturación en las lecturas) representa una parte importante de la historia mexicana que transcienda las fronteras de hoy. Refleja la idea de un “Gran México”, como se discute en el artículo de Dra. Portnoy, “Good Food and the Problematic Search for Authenticity.”

‘Greater Mexico’: the idea that Mexico and its culture doesn’t stop at the border.

Según Dra Portnoy, la idea de autenticidad se construye socialmente y personalmente. Además, creo que descartar este “auténtico” representación de “white washing” en Olvera Street nos hará descartar la historia de la comunidad mexicana que esta calle impactó.

Olvera Street

Otros lugares que visité, como Mercadito y Mariscos Jalisco, pueden parecer más “auténticos” en las primeras impresiones. Eso es porque estos lugares parecen ser mexicanos en su esencia. El Mercadito es similar a los mercados comunitarios que visité en Oaxaca. El barrio donde reside este mercado ha sido principalmente latino. Algunas partes de Boyle Heights están gentrificadas, pero los precios y la estética del Mercadito reflejan que la “influencia de hípsters” que caracteriza una gran parte de Los Ángeles no había llegado al mercadito. El mercado es animado y ruidoso, y sus sonidos y olores provocan una sensación familiar de México. Disfruté caminando e ir a las tiendas muy diversas que venden ropa, artículos de cocina, bocadillos y limones de coco rellenos. Parece que podría satisfacer todas de las necesidades de las familias.

En Boyle Heights, también probé los mejores tacos que he comido en mi vida. Los tacos de camarones es una sabrosa mezcla de camarones en una tortilla de maíz blanco, bajo una salsa de tomate y repollo, con aguacate en rodajas. Son una excelente yuxtaposición: el crujido de la tortilla complementa la suavidad del relleno de puré de papa. La riqueza de todo taco el taco contrasta con el ácido de la salsa. El umami de los camarones funciona bien con la frescura de las verduras de salsa. También comí unos bocados del aguachile, que consistía en camarones limpios en un sabroso líquido parecido al ceviche, en una tortilla crujiente. La salsa del aguachile es muy picante – ¡es importante tener cuidado! Disfruté especialmente el sabor picante de la salsa porque me recordó el sabor picante y cítrico del marisco bengalí de mi país natal. Aunque no estoy familiarizado con los mariscos mexicanos, era evidente que esta lonchera trae la frescura del mar a las calles de Boyle Heights. Es difícil reclamar Mariscos Jaliscos como “no auténtico” porque es icónico en sí mismo.

Parece que Mariscos Jalisco recibe algunos de los beneficios económicos de la gentrificación de Boyle Heights. La atracción e el respeto que ha obtenido a través de su reconocimiento y premios, debido a los críticos, y los “influencers” y “hípsters” de Los Ángeles, ayudaron Mariscos Jalisco a expandir su audiencia y obtener ganancias. Sin embargo, no podemos hacer este reclamo para todo del gente y empresas locales en Boyle Heights. Cuándo más y más personas ocupan un área, es importante recordar las comunidades que definen este espacio. La gentrificación y la genteficación pueden ser similares al “white-washing” si desplazan a las comunidades y borra la cultura que prosperó en estas áreas.  Por lo tanto, aprendí que Olvera Street, Mercadito, y Mariscos Jalisco son auténticos a sus propios maneras – todos representan diferentes piezas de la cultura e historia latinoamericano.  

¿Genuino o performativo? Autenticidad en comida, restaurantes, y comunidades

Por Danielle Collins

A mi no me gusta la palabra “auténtica.” Es demasiado vago y personas la usan en maneras problemáticas, de lo que hablaré. Entonces, voy a usar palabras que tienen más sentido para mi. Pienso que podemos decidir si una cosa— una comida, restaurante, etc.— es “performativa” o “genuina.” Cuando digo “performativo,” estoy hablando del concepto de “staged authenticity” de Sylvia Ferrero en que organizaciones crean una fachada de que son algo que en realidad no lo son. Cuando digo “genuino” no significa puro— significa que es una experiencia real porque no está fingiendo de ser algo que no lo es. Solo es lo que es, así es genuino.

Un ejemplo perfecto de un restaurante performativo es El Cholo. Es una cadena “mexicana” y si tiene comida mexicana-americana. El problema con El Cholo no es la comida; de verdad, pienso que la conversación sobre “autenticidad” de la comida no es tan importante que la conversación sobre otros aspectos de una experiencia culinaria. Todas las decoraciones de El Cholo son para crear un sentimiento auténtico mexicana, pero porque esa es el propósito resulta en el opuesto: todo siente muy falso y fingido. 

Se puede ver una representación de los aspectos performativos de El Cholo en los menús. Todos los títulos están en español pero los descripciones de la comida y los ingredientes están en inglés (mirar el foto debajo). Con los títulos en español, quieren crear el sentimiento de algo genuino, pero en realidad saben que los clientes no hablan español. Para mi, esto no significa que El Cholo no es “auténtico,” porque comida mexicana-americana es muy popular para personas que sí hablan español y que no hablan español. Pero, significa que El Cholo no es genuino. He ido a restaurantes que tienen menús en inglés y español para clientes que hablan cualquier lengua. Pero, cuando hay una sección llamada “Sopas and Ensaladas” y ellos no pueden traducir la palabra “and” a “y,” eso es algo performativo.

La lonchera Mariscos Jalisco es un ejemplo de algo más genuino. La descripción de la lonchera en Google dice que es “no-frills” y es la verdad porque MJ no tiene aspectos performativos. No necesita decoraciones para parecer genuino porque es genuino. Las solas decoraciones son los premios en la pared que no son performativos porque son parte de la identidad real de la lonchera. MJ sí tiene mercancía con su logo, pero pienso que eso tampoco es performativo porque es parte de su marca para ganar más clientes y crecer su negocio, no para crear un imagen falso. Con respeto a la comida, la receta original de MJ es de un amigo, pero todavía alguien puede decir que no es “auténtico” porque el dueño ha cambiado la receta un poquito para sus propios gustos. Pero nadie puede decir que no es genuino. 

El Mercadito tiene muchas tiendas, pero voy a enfocar en el piso con la comida. A diferencia de El Cholo, todos los menús y anuncios están en español. También, todos los vendedores nos hablaban en español, mientras que los camareros de El Cholo nos hablaban en inglés. La lengua no es necesariamente un marcador de algo genuino, pero es otra indicación de que los vendedores en El Mercadito no están fingiendo nada. Además, la comida de El Mercadito viene de México y Latinoamérica e incluye cosas que posiblemente no son reconocibles a personas no latinas. Es otro marcador de que El Mercadito es genuino: no quitan cosas que pueden parecer “raras” o cambian su identidad para clientes sin conocimiento de cultura latina.

Milpa Grille es un restaurante e idea única, y es genuino porque mantiene fiel a su identidad culinaria. Se importa la autenticidad histórica y solo usa ingredientes precolombinos. Se puede decir que es lo más “auténtico” por esa razón, pero eso significaría que todos los restaurantes que usan ingredientes colombianos son inauténticos, que no es verdad. La herencia culinaria de Milpa Grille forma parte de su identidad genuina. Tiene decoraciones para la estética que son representativos de los valores e inspiraciones para el restaurante.

La historia y herencia son importantes para conversaciones sobre autenticidad. En el artículo de LA Weekly sobre gentrificación en Boyle Heights, Carlos Montes dice “There’s a lot of history here” como parte de la identidad de la comunidad, y hay mucho historia latina en Boyle Heights. Pero la vista de historia también es importante, y alguien puede decir que originalmente Boyle Heights tenía una población judea y era, “home to large numbers of Japanese, Russian and Serbian residents” (LA Weekly). Entonces la historia solo es un parte de la autenticidad, y la autenticidad tiene que cambiar con la historia moderna— no puede ser algo fijo. Como la profesora dice en su artículo de KCET, “affixing the label of authenticity to a cuisine is problematic because it suggests that cultural purity is the norm.” Nada de la cultura es completamente puro, así la autenticidad no puede ser puro tampoco. 

Come he dicho, no me gusta la palabra “autenticidad” en respeto a la comida. Además, en mi opinión es muy problemático llamar una comunidad o barrio “auténtico” porque ellos no están tratando de ser “auténticos”— sólo están viviendo sus vidas, y probablemente son personas blancas usando la palabra “auténtico” como una forma de turismo cultural. Pero, es importante que las personas en un barrio tienen una comunidad que es de ellos, y siente como casa para ellos. No tiene que ver con “autenticidad” porque comunidades siempre están cambiando. El cambio es natural, pero la gentrificación no es solo un cambio: es una manera de romper una comunidad. He hablado sobre restaurantes genuinos, y son genuinos porque tienen identidades fuertes. Un aspecto grande de la identidad es tu comunidad, y si tu comunidad se rompe es difícil mantener su identidad genuino.

Blog #2: ¿Qué es la autenticidad?

Por: Camille Stafford

Yo fui a El Cholo la semana pasada con unos amigos para probar el restaurante famoso.  El restaurante fue un edificio con una techa Española.  El rótulo dijo “El Cholo Spanish Café.”  El restaurante sirvió comida mexicana pero su nombre hizo una referencia a tres diferentes lugares.  “El Cholo” es un nombre para mexicanos que trabajan en los campesinos.  “Spanish” y “Café” trabaja como una manera de elevar el estado del restaurante a algo Europeo y sofisticado.  Es una manera de disociar con los origines mexicanos.

Después de leer el libro por Profesor Portnoy, aprendí sobre la connotación negativo de la comida mexicana.  Es como un tipo de comida menos de cocina de Europa.  Tenía el estigma de comida barato y poco saludable.  Refleja el concepto de William Deverell que se llama “whitewashing.”  Es el proceso de cubrir lugares, personas, y historias que fueron un perturbador al costumbres de las personas en poder– los anglos.  Es una manera de creer distancia entre los anglos y los mexicanos.  Él escribió sobre “Los Angeles, once a part of Mexico, appropriated, absorbed, and obliterated the region’s connection to Mexican places and people.” Es una definición agresivo para El Cholo, pero la idea principal es lo mismo.  El Cholo creyó un restaurante mexicano en los parámetros de un restaurante anglo.  En cualquier caso yo estaba emocionada para probar la comida. 

Cuando entré el restaurante, había decoraciones para el día de san Valentín.  En una caja expositora tenía la expresión, “Love You More” en rojo con tres corazones.  Fue impresionado con el tamaño de el restaurante.  Había tres diferentes comedores.  Nuestra camarera mostró la mesa y yo miré alrededor el restaurante.  Tenía fotografías de diferentes personas famosas, patrones normales, y jugadores de fútbol americano de USC.  Una mezcla interesantes pero la mayoría fue asociada con costumbres americanos.  Creyó más distancia de la historia Mexicana.  

No había muchas personas en la restaurante, pero todos fueron anglo.  La mesera fue vestido en ropa tradicional.  El restaurante se abrió en 1923 y es el segundo más viejo restaurante mexicano en los Estados Unidos.  El menú incluyo las fechas cuando creyeron los platos.  Por ejemplo, el menú ofreció “Carmen’s Nachos” que promovió como un plato que Carmen Rocha hizo en su ciudad natal de San Antonio.  El menú promocionó que los nachos hubo creído por Rocha en 1959 pero, “según a Plicher, nachos fueron inventado en la frontera de México y los Estados Unidos en los 1940s” (Portnoy, 2017).     

“Carmen’s Nachos”

Después de leer el parte sobre El Cholo en el libro de Profe, yo supe que necesitara probar los nachos.  Cuando llegó los nachos, inmediatamente piensa en una de las lecturas por clase de escritora Sylvia Ferrero.  En su lectura,  yo leí sobre su concepto de “staged authenticity” como la idea de presentar algo que parecía real para una audiencia.  Los nachos fueron papas fritas con queso del estilo mexicano.  Yo pensé que fue de una bolsa con el queso de cheddar, queso de colby, y queso de pepperjack.  Fui positiva que uso queso de cheddar, yo reconocí el sabor. 

Yo pienso que El Cholo fue una representación autentica de las expectativas americanos sobre la comida mexicana.  Los americanos tienen unas ideas sobre la comida mexicana y El Cholo perfeccionado ese concepto.  Los dueños de El Cholo miraron a un nicho y explotaron para tener éxito excelente.  No es algo malo, solo refleja la comercialización de los Estados Unidos. 

Para yo, la autenticidad es más sobre la experiencia que la comida.  Cuando visité El Cholo, solo interactué con la mesera algunos veces y no supe quien es el dueño o cocinero.  La experiencia fue muy impersonal. Al otro lado, cuando visité Mariscos Jalisco, encontré el dueño, Raúl Ortega.  Él habló sobre su comida y yo estaba conmovida por su manera cortés.  Es un hombre muy famoso y le agradeció a nosotros para probar su comida. 

También, en El Mercado Mariachi yo hablé con una vendedora sobre la importancia de las cosas caseras.  Tuve una conversación para casi cinco minutos totalmente en español sobre su hogar.  Yo sentía inmersa en su comunidad.  Yo miré la vista de gratitud cuando hablé en español y tomé un interés en sus productos y historia. En El Cholo yo sentía como una extranjera.  El mercado tenía un elemento personal y yo interactué con los diferentes vendedores.  Fue algo bella para compartir algo genuino con ellos.

La tienda de la vendedora

La tercera lugar que he visitado en Boyle Heights fue La Milpa Grille que enfoque en la comida de Mesoamérica.  La dueña habla sobre las inspiraciones para el restaurante y las dificultades con el aburguesamiento de el área.  Es un tópico muy relevante a todo de Los Angeles, pero especialmente en Boyle Heights.  Predominantemente un lugar mexicana, nuevos negocios que satisfacer personas de una clase socioeconómico más alta.  Cuando ocurrió, es difícil para permitirse las costas creciente.  El aburguesamiento es un forma de “whitewashing,” para expulsar a los residentes y sus sustentos para personas generalmente, anglo.  La dueña habló sobre su restaurante como un lugar tratando a preservar la cultura y comunidad de Cesar Chávez Blvd., mientras sobrevivo el proceso de aburguesamiento. 

Para yo, el significado de la autenticidad enfoque en la idea de la comercialización frente la comunidad.  El Cholo está más preocupado con la cantidad de la calidad de sus productos.  El restaurante funciona como una línea de montaje, cada parte y personas podría ser reemplazado.  Pero, sin Raúl Ortega no hay un Mariscos Jalisco y sin las mujeres entregando un poco de la comida de su puesto no hay el Mercado Mariachi.  También, La Milpa Grille y las hermanas que creyeron la idea representa algo de su propio misma a través de la comida.  Las personas y costumbres del Boyle Heights son partes indispensable de la comunidad y experiencia – algo autentico. 

La Autenticidad — La Calle Olvera v. Mariscos Jalisco y el Mercado de Boyle Heights

Natalie Redington

La excursión que hicimos a Calle Olvera fue muy interesante, y un poco necesario, considerando que nunca había ido en mi vida, aunque soy nativo de Los Ángeles, y también vivo tan cerca del sitio, como estudiante de USC. Con las lecturas que leí como tarea antes de la clase, fui sorprendida a descubrir que la Calle Olvera que conocemos hoy, aunque tiene mucha historia como el raíz de Los Ángeles, fue recreado por una mujer, Christine Sterling, en los años 1920s/30s. Este hecho cambió un poco la manera en que la Calle Olvera me parecía. Antes de la renovación de Christine Sterling, fue una región pobre y un poco abandonada, con inmigrantes de clase trabajadora. La ciudad fue en una “dilapidated condition.”

Pero ahora la Calle Olvera tiene vitalidad – con puestos de barajitas como calaveras pintadas, ropa estereotípica mexicana, y restaurantes. No había muchas personas alrededor porque fuimos en un martes por la tarde, pero en los restaurantes pude ver muchas personas comiendo y terminando sus almuerzos. La Calle Olvera, en mi opinión, se representa por esta idea de “staged authenticity.”

La idea de que toda la Calle Olvera fue creado por Christine Sterling me previene de aceptar totalmente su “autenticidad.” Aunque se dejaba a la población mexicana un lugar a expresarse y totalmente dedicada a ellos (donde se ocurren eventos como Día de los Muertos, etc.), me parece que es demasiado similar a esta idea de “staged authenticity.” Profesora Portnoy en su libro, “Food, Health and Culture in Latino Los Angeles” explica esta idea en una descripción del restaurante El Cholo, diciendo que “The El Cholo restaurants are designed with an haute hacienda look…[with] stucco and adobe that remind diners of the Spanish Fantasy Past, which the image of Mexico presented s one that is highly stylized and theatrical…[another example of this is] the waitresses wearing stereotypical flowered Mexican dresses” (19). Profesora Portnoy viene a la idea que todas estas decoraciones y visuales dan un “idealized version of rural Mexico,” que es lo que se puede ver también en la Calle Olvera. (19).

Creo que la necesidad de añadir toda esta banalidad (fluff) en realidad desmerece de la experiencia; las decoraciones y todos los souvenirs dan la sensación de que no es auténtica y que tratan a vender una experiencia excesiva que no refleja la realidad. No siempre llevan en México los vestidos ornamentados que se venden en la Calle Olvera. Y como dijo la amiga de Ferrero en su artículo, no siempre comen en México la comida que ofrece en la carta. Ella dijo “The food that you generally find at Mexican restaurants in many areas of Los Angeles, as a matter of fact, is not the food that we usually eat at home. That one is too rich and fat and we usually only eat it during our festivities. If we ate all that kind of food everyday we would be absolutely fat by now!” (202). Para mí, me pregunté por qué muchos restaurantes sienten la necesidad de vender este tipo de comida y por qué quisieron promocionarlos de esta manera, y Ferrero tenía mi respuesta: “customers are considered tourist diners…Mexican food becomes a device to transform Anglos’ experiences of going to Mexican restaurants into a ‘foreign’ experience…[they] go through the same sense of estrangement that in general any tourists experience when they are in a foreign land” (202). Los restaurantes como El Cholo, o otros en La Calle Olvera atienden a los clientes que quieren una experiencia que los llevan afuera del normal/de la rutina aburrido de su comida (o además, sus vidas) cotidiana; pero quieren una experiencia todavía “confortable” y no demasiado extranjero, y es lo que se encuentran en estos sitios de “staged authenticity” como El Cholo.

Con la comida de La Calle Olvera, no fui muy impresionada. Primera, comí los taquitos sin la salsa de aguacate (porque soy alérgico a los aguacates) y saboreaban como taquitos normales – y si me atrevo a decirlo – como taquitos congelados/aptos para microondas. Pero probé un taquito con un poco de la salsa y pude comprender el bombo publicitario. Pero estoy de acuerdo con la opinión de Profesora Portnoy que dice que, “I always find that [Cielito Lindo’s taquitos] taste as if they have been cooked ahead of time and quickly reheated” (20).

Mientras que La Calle Olvera se excede en las decoraciones y presentación pero falta en la comida, por el contrario en Boyle Heights, se toma esta idea hasta el opuesto extremo, donde no decoraban ni enfocaban en la presentación del espacio, pero la comida compensa para eso.

Primero, en Mariscos Jalisco, todavía se venden tacos en su lonchera, aunque ahora tienen un espacio al dentro. La falta de decoración fue evidente a Mariscos Jaliscos (que se puede ver en mi foto de la lonchera y la acera alrededor) pero no fue un problema porque la comida fue excepcional. En el cuarto grande al dentro, había sillas de plástica y mesas simples. No había mucha decoración por las muras, con la excepción de muchos premios/elogios de la comida que fueron colgados. Pero no importa la decoración cuando tiene comida tan sabrosa. Comí un taco de camarones y fue el mejor taco que he tenido en mi vida entera (y como nativo de Los Ángeles, he comido muchos tacos). La salsa, la aguacate, los pequeños trozos de lechuga, las camarones y el crujido de la tortilla frita combinaron para hacer un taco increíble. Las personas que frecuentaban Mariscos Jalisco eran del barrio o eran como nosotros, que han entendido del lugar por su fama y han hecho la caminata para probarlo.

También en El Mercado de Boyle Heights,se podía sentir esta falta de exceso, o falsificación. Sí, había decoraciones por todo, pero todavía faltaba este tipo de presentación falsa que existe en restaurantes como El Cholo. Por ejemplo, al dentro del Mercado, se venden las salsas de mole en baldes, que es muy poco apetecible para los clientes. No fui inclinado a comprarlo. También se vendían chapulines, que demuestra la autenticidad del lugar — ¡jamás ofrecería chapulines en un restaurante como El Cholo! No tenía el valor de probarlo — este realmente va afuera de mi elemento, ¡aunque normalmente soy aventurera cuando se trata de probando nuevas comidas!

Sentía más auténtica porque las personas en el Mercado solo hablaban español y se alinea con la idea original de autenticidad que se trata de comida o cultura más cerca del versión o lugar original. Pude probar (y he comprado) mango deshidratado con chile, que fue delicioso. También probé elote y churros que me gustaban.

Creo en esta idea de la autenticidad, que se defina, según Profesora Portnoy y otras opiniones, como construido por la sociedad y tiene significancia diferente a personas diferentes. Pero creo que hay una diferencia entre a) vendiendo una representación falsa de una cultura para ganar dinero/para que las turistas puedan sentir un sentido falsificado del “exotismo” sin alejándose tan lejos de sus propios elemento y b) de tomar una idea o una receta renombrada de la familia y cambiándola o adaptándola a los ingredientes locales o mejorándola basado en la innovación personal. Y entre estos dos puntos diferentes es lo que radica entre la idea de “staged authenticity” (lugares como El Cholo o la Calle Olvera) y la autenticidad adaptada que caracteriza lugares asombrosos como Mariscos Jalisco y El Mercado.

Armando’s: Comida Mexicana-Americano

El pasado martes, tuve el lujo de visitar una “lonchera” en Boyle Heights en el Este de Los Ángeles. Una “lonchera” es un a camión de comida estacionaria que sirve para proporcionar opciones de comidas rápidas, fáciles, y económicas para los barrios principalmente hispanos. Por lo general, se piensa que estas loncheras están “deeply rooted in their communities, most of the mom-and-pop operations belong to longtime Mexican immigrants who live and work within the same small geographic area…serve a locale clientele that demands easy-to-access affordable rapid food service” (Hermosillo, 11). Además de proporcionar alimentos accesibles es una presencia dominante en la economía de la comunidad. Loncheras “dwell at the top of a food chain that supports an array of other small businesses, including meat and produce wholesalers, tortillerías, and bakeries” (Hermosillo, 12).

Los dos loncheras que visitamos el martes fueron Mariscos Jaliscos y Cemitas Tepeaca. Los dos estaban cerca de las residencias en Boyle Heights, integrarse en la comunidad de las casas, así como los trabajadores de la zona. El taco de camarón a Mariscos Jaliscos fue crujiente, apetitoso y un poco picante. El, crujientes camarones fritos hinchada estaba en una cáscara crujiente taco cubierto con una exquisita salsa picante con rebanadas de aguacate en la parte superior. Fue una combinación perfecta de sabores y texturas. Después de comer esto muy rápidamente, verifiqué los precios de esto, ya que eran demasiado buenas y les espera a costar mucho. Pero, sorprendentemente, apenas llegan a $1.75, que me impactó. Después de comer esto muy rápidamente, he comprobado que los precios de estos, ya que eran demasiado buenas y les espera a costar mucho. Pero, sorprendentemente, apenas llegan a $ 1.75, que me impactó. Cemitas Tepeaca, también está muy cerca de las residencias y sirvió cemitas deleitables y sabrosas que eran rápida y fresca en los ingredientes.

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Taco de camarón a Mariscos Jaliscos

Hubo problemas con loncheras en el pasado debido a la discriminación contra las personas hispanas, que sigue siendo un problema en la actualidad. Es muy cierto que estas acusaciones y problemas “often stem from discrimination and anti-immigrant sentiment towards Mexicans and, in turn, fears that the food they peddle is unsanitary and unsightly ” (Portnoy, 4). Loncheras en el Este de Los Ángeles son un parte integral de la ” neighborhood identity, local economies, and public space ” que se supone que es la crítica de los conflictos más grandes, pero son realmente valiosas cualidades de loncheras. Además, loncheras cumplen una función especial en su comunidad y son muy diferentes en comparación con los últimos “camiones de comida de fusión”. Los anti-vendedores, en el pasado y aún actualmente, argumentan ” food trucks congest streets and sidewalks, with public areas subject to selling, consumer eating, and littering”. Creo que esto era más un problema en el pasado porque los restaurantes reales tenían miedo que estaban en competencia con estos camiones de comida. Pero, loncheras parecen encajar perfectamente dentro de sus comunidades y convertirse en una parte vital de la región.

La aparición de “camiones de Twitter” o mejor conocido como el enfoque “camiones de comida de fusión” en la fusión o artículos especializados. Ellos tienden a fusionarse con otra comida mexicana cocina. Estos camiones son también conocidos por ” operate in areas in front of nightclubs or bars, close to universities, or in trendy young adult neighborhoods such as Silver Lake, Hollywood, Venice Beach, Santa Monica, or mid-Wilshire, mostly west of the traditionally Latino and immigrant East L.A.”(Hernández-López, 9). La semana pasada, me acerqué al camión de almuerzo de Armando’s, que está detrás de la USC Facultad de Odontología. Su lema escrito en el lado del camión es “USC’s best kept secret”. Es una mezcla de comida mexicana y americana, pero se inclina más hacia la comida americana. En el menú que tienen dos o tres platos relacionados mexicanos, como tacos, burritos, y tortas, pero el resto del menú es platos mexicanos americanizados o completamente estadounidense. Por ejemplo, tienen burritos de desayuno y “California burritos”, que son burritos con las patatas fritas en estos. Otros artículos en el menú incluyen sándwiches y ensaladas. La fusión de la Mexicana y Americana de Armando sirve a la población de la USC que quieran la opción de comida mexicana pero inclinarse hacia comida americanizado. Armando’s tiene sólo los platos mexicanos muy estereotipadas como el burrito estándar, tacos, etc. También tienen la opción de pedir su comida a través de texto, si se envía un mensaje de 15 minutos de antelación para recogerlo. El camión de comida funciona muy bien en la ubicación de la USC, ya que es una opción de comida más barata en comparación con estos en el campus.

Cuando estaba allí, decidí pedir un burrito de carne que era muy barato. Esperé al menos 30 minutos para mi burrito. El empleado miró y me dijo que “aquí está su burrito.” Me pidieron que asegurarse de que era el burrito de carne asada con lo que respondió con seguridad que era. Conduje en bicicleta a casa y abrí mi burrito, me tomó un bocado y tristemente di cuenta de que el empleado me había dado un burrito de desayuno con bacon en vez de mi burrito con carne asada. A pesar de que no era lo que estaba esperando, aún así disfruté el burrito de desayuno. Con esta experiencia, puedo decir que el interés y la popularidad de Armando podrían añadir a este error. Estoy seguro de que esta no es la primera vez que Armando’s dio la orden equivocado a alguien.

Está lejos de ser el significado de una lonchera, pero sí se introduce en la población USC y es muy popular entre los estudiantes y la facultad. No puedo hablar mucho sobre la comida a debido no he tenidolo que pedí, sino como un camión de comida fusión se alimenta en los estereotipos de la comida mexicana, pero también tiene opciones americanas para aquellos que quieren eso. Yo recomendaría sólo va a Armando si quieres comida mexicana no auténtico o tienes el tiempo suficiente para esperar a su pedido.

 

Blog 1: Mariscos Jalisco Ceviche y Taco Dorado

Maneje a Los Ángeles a comer los tacos dorados de la lonchera Mariscos Jalisco. Pero cuando llegue había como tres personas haciendo cola para ordenar y me dio tiempo de ver la selección de comida que tienen. Cuando vi la foto de la tostada de ceviche de camarón supe que la tenía que ordenar.

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Escogí este lugar porque ambos de mis padres son de Jalisco así que toda la comida que yo crecí comiendo son comidas típicas de Jalisco. Unos de mis platos favoritos es el ceviche. Me encante el ceviche de mi madre y fue unos de los primeros platillos que aprendí a cocinar. Por eso aunque fui por los tacos dorados que recomendó Bill Esparza no me pude ir sin comprar ceviche también.
Cuando llegue el ambiente era muy apresurado. Había mucha gente desde mexicanos a güeros a afro americano. Cuando era mi turno de ordenar la mujer que tomo mi orden estaba hablando rápido y yo sentí que tenía que hablar rápido también para reflexionar el ambiente. Mientras esperaba el olor que abrazaba la lonchera era maravilloso me recordaba del olor de una plaza que visite en Guadalajara que vendía Mariscos.

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Lamentablemente no pude comer allí y tuve que pedir para llevar e ir a clase. Esto fue un error porque el olor estaba capturando mi coche y me torturaba no poder comérmelo porque estaba manejando. Primero me comí el ceviche. Estaba crujiente por la tostada y suavecito por el camarón y tomates. El ceviche viene con una salsa roja que parece ser bastantemente enchilosa pero en verdad no estuvo tan picante y tenía un sabor que complementaba el ceviche perfectamente.

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Luego me comí por lo que fui, el taco dorado de camarón. Primero se me hizo raro porque cuando mi mama hace tacos dorados siempre son de carne, pollo, papas o frijoles pero nunca de camarones. El taco dorado viene con una salsa roja de tomate que viene con muchas cosas como col y cebolla. Luego tiene aguacate y la misma salsa roja que me encanto del ceviche. Con mi primer mordida, me enamore. Todos los sabores se mezclan bellamente y puedes probar el camarón y papas y el aguacate y la salsa todos bailando juntos para excitar tus cinco sentidos. Definitivamente regresare con mi familia y espero que todos también vayan a probar Mariscos Jalisco.

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