La noche buena (Semana 2)

En el libro Whitewashed Adobe: The Rise of Los Angeles and the Remaking of Its Mexican Past, encontramos varias ejemplos que describen los actitudes de los habitantes del Sur de California en años pasados. Damos cuenta, gracias al movimiento Chicano y varias clases de historia, además que la visita al museo la semana pasada, de la marca de gente Mexicano en el desarrollo y crecimiento de Los Ángeles como una ciudad. Pero esta historia, en el siglo veinte, fue escondido, blanqueado – “white-washed”. Después que los Mexicanos-Americanos habían ayudado a crear y instalarse en la ciudad, los blancos lentamente comenzaron a tomar control de los puestos importantes, dejando los Mexicanos-Americanos en una posición continuamente menor y devaluado en la sociedad. Vemos que los blancos no solo escondieron el valor de los habitantes originales de Los Ángeles, incluyendo su arte (América Tropical) y historia, pero creando su propia “nueva” historia que no era real. Un ejemplo sería La Fiesta, que era una celebración de los orígenes Mexicano de Los Ángeles. Quando celebraron los orígenes, realmente de las batallas en el sur de California, blanquearon eso y se convirtieron en un pasado idílico, bonita y pacífico. La afirmación singular a la autenticidad fue en los ejemplos de los “Mexicanos” – los ciudadanos blancos querían personas auténticas de raza Mexicano en el desfile de La Fiesta – muy irónico porque la historia no era auténtico, sino una versión “white-washed”.

Pero gracias al movimiento Chicano en las décadas recientemente pasados, y todavía continuando hoy en día, estamos aprendiendo la historia auténtico de los habitantes Latinos que han sido un importante parte de la historia del Sur de California, particularmente Los Angeles. Puedes ver restaurantes, museos, arte, historia, y más describiendo el impacto de gente Mexicano en nuestra parte del país. Un ejemplo en Los Ángeles sería La Calle Olvera, donde puedes descubrir historia y arte Mexicana, además que atracciones turísticas latinas y muchos restaurantes sirviendo comida auténtica y deliciosa.

Mi y algunas otras estudiantes comieron en un restaurante auténtico llamado “La Noche Buena”. Fue típico de otros restaurantes informales Mexicanos, con paredes y pisos de cerámica, y comida típica y barata como combinaciones de tamales, tacos, o taquitos con arroz y frijoles. Yo pedí dos tamales con arroz y frijoles, y horchata para una bebida. Fue una decisión afortunada – los tamales eran de carne de cerdo, y eran muy deliciosas, picante pero no aplastante. Los frijoles tenían una cobertura de queso que contribuia al sabor rica, y el arroz fue mullido y buen especiado. Desafortunadamente, la horchata fue un poco aguado. Fue un buen restaurante, y voy a volver con amigas cuando exploramos la Calle Olvera más en el futuro. Ya que la autenticidad de los orígenes latinos de Los Ángeles son descubiertos, deben ser explorados en todas sus formas – como museos, arte, restaurantes, ferias en las calles, y más.

 

 

 

 

 

Entrada #2: El Aburguesamiento de Calle Olvera

En el sitio de web de Calle Olvera dice que es un área conocida como el lugar de nacimiento de Los Angeles y es descrita como un mercado Mexicano. Calle Olvera se representa como un mercado mexicano pero en realidad es de una manera blanqueada y un mercado aburguesado. Cuando yo andaba alrededor de la Calle Olvera vi camisas con refranes españoles tontos en ellos y máscaras de lucha libre mexicanas. Estos tipos de productos representan el hecho que la cultura mexicana está siendo tratada como una mercancía. Calle Olvera es un ejemplo de enmascaramiento y adaptación a una identidad cultural especifica. Cuando yo estaba en la Calle Olvera, vi una mezcla de personas. Pienso que Calle Olvera atrae gente diversa debido a su historia larga en Los Angeles y sus tentativas de atraer a toda la gente de Los Angeles. Comí en el restaurante Cielito Lindo y pedí un tamal y un chile relleno porque no como la carne. Fui con tres amigas y ellas pidieron taquitos y dijeron que eran deliciosos. Mientras yo pedía yo escuché un padre y su hija a pedir la crema agria. Este situación representa el blanqueado de la cocina Mexicano autentica  en Los Angeles. IMG_9779

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El concepto de autenticidad es difícil de entender. Estoy de acuerdo con lo que Sylvia Ferrero dice en su artículo. Ella menciona que las áreas diferentes exponen alianzas social diferentes y percepciones de identidad y clase, especialmente en Los Angeles. Además pienso que Ferrero tiene razón cuando dice que hay una distinción en la comida para comensales mexicanos contra comensales mexicanos. Pienso que Cielito Lindo es un ejemplo de un restaurante que ajusta sus practicas culinarias y su imagen a fin de atraer a comensales no Mexicanos o mexicanos americanizados. Me di cuenta que la Calle Olvera es más una representación de la cultura mexicana que la cultura mexicana autentica.

Cielito Lindo representa la estandarización y commodificacion de la comida mexicana. Esto puede ser visto por el hecho que todo que pedimos fue cubierto del queso cheddar, que no es autentico a la comida mexicana. También pienso que Cielito Lindo es un ejemplo de lo que Ferrero describe como los chefs que adoptan platos mexicanos “tradicionales” a los ingredientes disponibles y deseados en los Estados Unidos. Los platos grandes de comida, que Cielito Lindo ofrece, no son auténticos tampoco.

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Taquitos y un tama
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Tamal y Chile Relleno

 

Pienso que la colocación del mural de David Siqueiros, “Tropical América” es muy interesante porque fue literalmente blanqueado y está ahora en un área que está siendo blanqueada. Estoy de acuerdo con la declaración de William Deverell que Los Angeles en general se hace culturalmente blanqueada. Es interesante que haya un exhibición que expone el imperialismo americano en la Calle Olvera pero al mismo tiempo la Calle Olvera representa un cambio cultural para atraer a las masas y debido a esto pierde su autenticad y raíces tradicionales.

#2 La Calle Olvera: Un comentario sobre “whitewashing”

Muchas veces, cuando leo los artículos o blogs sobre comida, los escritores les gusta usar el adjetivo “auténtico” para describir la comida de un restaurante étnico. Pero hay un problema porque la palabra tiene muchas facetas y connotaciones en la esfera culinaria. Por ejemplo, los ingredientes pueden ser auténticos o un cocinero puede preparar un plato en una manera auténtica. Sin embargo, muchas personas usan el término “auténtico” para etiquetar  una comida como “buena” y la otra como “whitewashed” (un eufemismo de comida mala). En “Authenticity of Cuisines”, Sarah Portnoy escribe que no hay una “comida auténtica” porque  la expresión es una construcción social. Es muy difícil para determinar la autenticidad de una comida porque no existen criterios establecidos. La expresión es muy subjetiva pero por otro lado, whitewashing ocurre porque en esta sociedad, los blancos tienen mucho poder e influencia a las culturas de los inmigrantes. Por consiguiente, la autenticidad de una comida está determinada según el punto de visto de los blancos.

Por ese motivo, nuestra clase visitamos la Calle Olvera para aprender más sobre la conexión entre “auténtico” y “whitewashed” porque la Calle Olvera ha cambiado a lo largo de muchas décadas. Actualmente, la Calle Olvera es un símbolo del fenómeno de whitewashing. Las tiendas en la calle venden una mezcla de adornos “mexicanos”(los adornos están hechos en China) y cosas como un retrato de Marilyn Monroe. Fue divertido para ver, pero un poco triste porque ahora la historia rica del lugar ha sido una farsa del pasado; un “tourist trap”. Sin embargo, Calle Olvera ha mantenido aspectos de su historia a través de un centro histórico que preservar el mural de David Alfaro Siqueiros y La Plaza de Cultura y Artes que enseña las generaciones futuras.

Después de nuestra exploración de la Calle Olvera, fui a Cielito Lindo para probar los taquitos con salsa de aguacate. Cielito Lindo es un restaurante que ha existido desde 1934 y ha servido muchos taquitos a las turistas y los ciudadanos de Los Ángeles. Desafortunadamente, no me gustaron los taquitos. Para mí, los taquitos fueron demasiado salados y duros. No obstante, los taquitos fueron adecuados como una merienda. A pesar de ser un poco whitewashed, en la página web del Cielito Lindo, hay una descripción que dice que sus taquitos son, “muy auténticos”. Esta declaración es interesante porque según un artículo de NPR, los taquitos de Cielito Lindo están hechos en una fábrica a cerca de Lincoln Heights (un barrio sobre 3 millas del restaurante). Así, la preparación de los taquitos no es auténtica porque no están hechos de mano. Pero por otro lado, los trabajadores en esta fábrica usan la receta original de 1934. En todo caso, aunque un plato no necesita ser muy autentica  para tener un buen sabor, debemos tratar de entender la historia de la comida para desarrollar un gran aprecio por una cultura diferente.

Abajo es una lista para resumir mis observaciones sobre Cielito Lindo:

  • El ambiente: Rápido y hay un espacio pequeño para sentar (mesas del aire libre)
  • El precio: Bastante barato (pagué $3.50 por dos taquitos con salsa de aguacate)
  • El servicio: El cajero era amable y atento
  • Otras notas: Debe usar la sombra del árbol enfrente del Cielito Lindo para relajarse y comer sus taquitos. Luego, para concluir la comida con un postre, va a Mr. Churro (una tienda cerca de Cielito Lindo) para comer un churro relleno. Por el relleno, hay opciones como chocolate o lechera. Este churro especial cuesta $3.50.

#2 – Definir la Autenticad como la Honestidad

Cuando era niña, iba a la Calle Olvera muchas veces con mi familia y mis clases para unas excursiones. Pienso que ya he visitado todos los museos del área y nunca me pregunté si la calle era realmente auténtica. Me fui a la Calle Olvera la semana pasada con duda sobre una definición verdadera de la autenticidad. Empezamos nuestra excursión con el mural de David Alfaro Siqueiros que no tiene que ver mucho con la comida, pero me causó a pensar en la autenticidad más profundamente.

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El mural restaurado de David Alfaro Siqueiros

Siqueiros creó esta mural con un mensaje poderoso sobre el imperialismo. Quería criticar el poder de los Estados Unidos y el sufrimiento de la población indígena. Era un mensaje muy controversial entre los anglo-americanos, y encubrieron su mural rápidamente. Ahora, se restauró, pero el proceso de encubrir el mural antes expresa que hay una fantasía de la Calle Olvera–una historia de los mexicanos en Los Ángeles que excluye el trauma de las comunidades mexicana e indígena.

Ambos textos de Ferrero y Profesora Portnoy mencionan “staged authenticity” como los esfuerzos de un restaurante para atraer una clientela que quiere comer algo extranjero. Estos establecimientos mexicanos no sirven comida de México sino una versión más influenciada por las preferencias anglo-americanas. Presentan a sí mismos como la comida tradicional mexicana, pero de hecho es más afectada por los gustos de un anglo-americano. La Calle Olvera inicialmente me parece tener comida así. Es casi una caricatura de una calle mexicana; satisface toda mi imaginación de un mercado mexicano en la calle con colores brillantes y estatuas de burros por todos lados. Cuando mi amigo vino a Los Ángeles de Singapur de vacaciones, me dijo que la Calle Olvera era tan turística.

En el pasado, claramente la Calle Olvera era “whitewashed”—literalmente con el ejemplo de la mural de Siqueiros. Ahora, hay museos que educan al público sobre esta historia. Aunque la Calle Olvera es un lugar definitivamente turístico y no es una representación perfecta de la cultura mexicana, también es históricamente significativa, y tiene comida buena si se elige un restaurante prudentemente.

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Por la consultación de Yelp, unas de mis compañeros de la clase y yo elegimos La Noche Buena para cenar. Este restaurante es muy pequeño con espacio limitado. La cocina es abierta, y todos los olores de la comida impregnan la zona de estar. Los precios me parecían increíbles—solo $5 por un plato con arroz y frijoles. En el texto de Portnoy, menciona que esta combinación no es mexicana; no se puede encontrar esta en ninguna parte de México. Entonces, ¿la comida que disfruté no era auténtica? Pienso que quizás no representa una comida mexicana, sino representa una comida distinta de la Calle Olvera—una versión turística mexicana-americana.

Luego, fuimos a Mr. Churro, y ordené un churro relleno con leche condensada azucarada (la opción más saludable por supuesto). Un miembro de nuestro grupo, Jessica, nos dijo que recordaba los churros rellenos de Brasil más baratos que los de Mr. Churro; antes de que ella mencionó esto, pensaba que los churros rellenos eran solo una creación de Mr. Churro en la Calle Olvera. Quizás los rellenos ofrecidos en Mr. Churro son únicos; no sé, pero todavía considero sus churros una representación auténtica de la Calle Olvera. Se puede encontrar churros por todo México, y también se adaptaron como un dulce turístico en algunos lugares americanos; se puede comerlos en Disneylandia también. Creo que la calidad de los de Mr. Churro es el mejor, y aunque no sé si sus precios son realistas por su producto, ordené los churros con entusiasmo porque disfruté la experiencia de comerlos en la Calle Olvera.

Cuando busco la “autenticidad” en un tesauro, encuentro resultados como “original” y “puro,” pero también veo unas palabras como “confiable” y “honesto.” Pienso que una pregunta sobre la autenticidad de la comida es la pregunta equivocada. Todas comidas representan algo verdaderamente. Tengo respeto por todos los restaurantes que advierten sus comidas como su forma real; identifican su inspiración pero aceptan que tiene otras influencias también. La mejora cuestión sobre la comida es ¿cuáles momentos en tiempo o personas representan? Y siempre, ¿sabe delicioso?

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“Whitewashing,” Calle Olvera, y Cielito Lindo

Lo admito, cuando era niña, siempre me encantaba comer en las cantinas mexicanas de mi bario en Washington, D.C. Sus decoraciones coloridas, platos gigantescos, chips de tortilla adictivos, y mariachis, me hacían muy feliz. Mis padres sin embargo, nunca estaban tan entusiasmados de visitarlas. Ahora como adulta, entiendo porque…

Como americanos, todos hemos participado en la idea de “whitewashing.” Es “americanizar” una cultura a caber con nuestras expectativas y exagerar sus características para hacer que la cultura sea más interesante, divertida, exótica…(lo que sea). En hacer esto, solemos crear una cultura completamente distinta y quitar la autenticidad de la cultura real.

Como menciona Sylvia Ferrero en “Comida Sin Par – Consumption of Mexican Food in Los Angeles: ‘Foodscapes’ in a Transnational Consumer Society,” lo desgraciado es que ambos americanos de nacimiento e inmigrantes, participamos en esta farsa de cultura. ¿Y porque participan los inmigrantes en la mala representación de su propia cultura? Porque es lo que se vende, lo que genera ingresos, lo cual esta preferido por los consumidores. Como destaca Ferrero, para muchos inmigrantes, esta farsas de culturas les ofrecen oportunidades empresariales y de empleo. Lo que yo espero es el día en lo cual como consumidores, elegimos celebrar la cultura autentica – para que en eso, se transpiran las oportunidades económicos.

En Los Angeles, La Calle Olvera nos sirve como un buen ejemplo del “whitewashing” y de la participación de los Mexicanos. La Calle Olvera es una atracción turística popular del area downtown. En parte, puedes sostener que rinde homenaje a la cultura Mexicana y que celebra su presencia en Los Angeles. Pero al pasar un rato por la calle, es obvio que más que todo, provee las falsas representaciones de las costumbres mexicanas.

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Los puestos venden souvenirs turísticos como muñecas, esqueletos, camisetas, huaraches, etc. y aunque Mexicanos también visitan la calle, cada vez que la visito yo, no me parece ni para nada autentica. Además, el mural “America Tropical” de David Alfaro Siquieros – ubicada dentro de unos pocos kilómetros de la Calle Olvera – revela mas fisicamente la historia que Los Angeles lleva con “whitewashing” la cultura mexicana.

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Cuando visité la Calle Olvera la semana pasada, decidí comer en el restaurante Cielito Lindo. Cielito Lindo es una taqueria ubicada en la esquina de la Calle Olvera y la Calle Alameda. Este “pocho” (como lo describiría Bill Esparza) es modesto de tamaño pero supuestamente famoso por su comida. No diría yo que parece tanto un establecimiento falso como los de la cadena “El Cholo,” pero si diría que contribuye a la misma tergiversación. Su facade es tanto colorido como el de El Cholo, y aun más, fantasea con el mismo romanticismo de la cultura. La taqueria se estableció en 1934, durante cual año hubo mucho choque cultural entre los americanos con los inmigrantes mexicanos. Por eso, para poder existir, Cielito Lindo tenía que asimilarse en parte a la cultura expectativa. Su menu simple y comida no muy picante, nos revela sus conformes a las normas americanas.

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Comí su especialidad – dos taquitos con salsa de aguacate por $3.50. Los taquitos sabían bien – estupendos no, pero me lo gustaban. Mis única quejas fueron 1) que los taquitos no picaban y 2) que la salsa sabía más como salsa verde que salsa de aguacate. En fin, la comida fue buena para su precio. Seguro que no volveré pronto, pero te lo recomiendo si estas en el vecindario y si tienes hambre.

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Esta semana tengo ganas de explorar un restaurante más autentico. Iré al lado este de Los Angeles en busca de una experiencia menos falsificado y como Ferrero describe, “un experiencia mexicana para los mexicanos.”

La Calle Olvera: ¿Autentica o White Washed?

 

Nuestro paso a la Calle Olvera me gustó mucho. Yo ya había ido a la Calle Olvera muchas veces. Mi primera vez fue cuando tenía 7 años. Mi mama me inscribió a bailar folclórico en mi escuela y tuvimos un evento en la plaza y bailamos. En ese momento yo pensé que todo estaba decorado mexicano por el evento que tuvimos.

Regresar a la Calle Olvera me trajo muchos recuerdos por eso me gustó tanto visitar los museos. Yo nunca sabía que había museos allí. Entrando a los museos no sabía que esperar pero me imaginaba que iba a aprender mucho de la cultura Hispana. Y tenía razón.

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Me dio mucha tristeza cuando aprendimos de las redadas que hubo para tratar de “White wash” Los Ángeles. Me dio tristeza porque también mandaron a todos los mexicanos que eran ciudadanos de los estados unidos, tal como yo. Como dice William Deverell en su libro White Washed Adobe,

“Certainly by the late 1920s, Americans had “leveled” Los Angeles, manipulating the Mexican past and the Mexican population in countless ways.”

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Hoy en día si se puede ver todo el cambio que hay por todas las manipulaciones que hubo. Pero también se puede ver todos los esfuerzos de los hispanos para que Los Ángeles siga siendo un hogar para los hispanos. Y con estos dos esfuerzos de los dos lados, es inevitable que va a ocurrir conflictos. Y como dice Deverell, la historia se siguiera repitiendo,

“The story of how whites and ethnic Mexicans interact looks terribly familiar through the lens of such wartime events as the Sleepy Lagoon murder trials and the Zoot Suit riots, almost as if the clock had been turned back one hundred years to the era of the Mexican War.”

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Yo creo que la Calle Olvera esta en medio de ser autentica y “White Washed” porque si venden cosas que son auténticas de México por ejemplo los dulces, la comida y las carteras y fajos de piel. Pero también es uno poco exagerado. Se pude ver que están decorando para que los turistas puedan tomar fotos y sentirse que están en otro país y cultura.

La comida suele tener el mismo problema. Es autentica, pero modificada para que pueda ser un poco más “White washed” Mi grupo y yo decidimos comer en el restaurante El Paso. La primera cosa que nos sirvieron fue chips con salsa. La salsa no estaba muy buena y sabia a puro tomate y no tenía nada de chile. Si fuera una salsa autentica tentaría chiles, estuviera más gruesa y añadiría mucho más sabor a la comida.

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Yo ordene sopes de carnitas. Esta fue la primera vez que yo comí sopes que no fueran hechos por mi mama. Pero ya tenía mucho tiempo que mi mama no hacía y se me antojaron. A la primera vista se miraban muy ricos. Lo único que no me gusto de cómo se miraba era el queso. A mí me encanta el queso fresco y siempre le pongo muchísimo a mis sopes. Pero estos sopes casi ni tenían queso. Pero en fin, eso es mi gusto personal. Con la primera mordida seguía esperando el sabor familiar que yo conozco. Cuando nunca llego, tome otra mordida. Como tenía tanta hambre, se me hizo muy rico todo pero ya que empecé a comer más me di cuente que no estaba tan rico. Le faltaba algo, no sé si le faltaba sal o si la carne estaba seca pero no fueron los mejores sopes de mi vida.

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Es más, nada más me comí uno y le traje el otro a mi mama.  No le dije nada, nada más le dije que le había traído un sope. Dos horas más tarde, fui a la cocina y estaba la mitad de sope que no se comió.

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Para concluir, la comida no me encanto pero me gusto que hicimos el viaje a estos museos porque como dijo Deverell, “The hope is not in going back in time, but in going into the future with a greater understanding of the past and our profound connections to it.”

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Cielito Lindo en Calle Olvera – Taquitos “Auténticos”

Esta semana fui a Calle Olvera para probar “el taquito original,” en el restaurante Cielito Lindo. Situado en una tienda modesta al final menos atractivo de la calle, Cielito Lindo ha servido la gente de Los Ángeles desde 1934, y está acreditado con llevar el taquito a las masas.

La tienda de Cielito Lindo en la Calle Olvera ha estado  operando desde 1934
La tienda de Cielito Lindo en la Calle Olvera, establecida en 1934

Mientras hay muchas opciones en el menú, hay que pedir el número uno – tres taquitos en salsa de aguacate con arroz y frijoles. Aunque la presentación es un poco tosco, esta comida no me decepcionó. Los taquitos estuvieron servido en un lago de salsa verde, que les hizo más difícil comer, pero también más delicioso. Inicialmente crujiente, los taquitos absorbieron la salsa como esponjas, añadiendo una especia suave a la tortilla grasienta enrollada. La carne tenía un sabor como era de esperar, consistió del mismo carne desmechada que encuentras en taquitos en cualquier restaurante mexicano (pero porque Cielito Lindo es el originador, podemos asumir que el resto de estos restaurantes lo copiaron.) El arroz y los frijoles refritos, dos alimentos básicos de la dieta mexicana, acompañaron bien con la salsa y completaron la comida. Mi única queja era que la salsa no era bastante picante, y habría podido más fuerte.

Combinación número uno, con salsa de aguacate, arroz, y frijoles refritos
Combinación número uno, con salsa de aguacate, arroz, y frijoles refritos

Mientras la comida fue delicioso, Calle Olvera representa el “whitewashing” de la cultura mexicana aquí en Los Ángeles. Los restaurantes institucionales en esta calle, cómo Cielito Lindo (o La Golondrina o El Paseo) han resistido el paso de tiempo, pero son recreaciones de la cultura original mexicana detrás de los ojos de los americanos que construyeron Los Ángeles. Esta calle ha sido sometido a un “whitewashing” en dos formas. El primer forma es en la manera en que la ciudad ha eliminado edificios y obras de arte del barrio a través de los años. El segundo forma es en la manera en que gente blanca (como yo) ha continuado visitar los restaurantes y tiendas a gastar dinero, perpetuando la artificialidad que rodea la calle. Mientras la ciudad esta lleno de gente mexicana, Calle Olvera representa las intereses de la gente no mexicana que se apropió la cultura en el siglo XIX para servir sus propios intereses. Es un ejemplo de “voyeurismo cultural” en que usa los estereotipos más conocidos para corresponder con el imagen que mantiene las turistas de la cultura mexicana.

Las tiendas de Calle Olvera
Las tiendas de Calle Olvera

Una visita a la calle hoy te presentará con muchas cosas estereotípicos y turísticos que han existido desde el principio: música de mariachi, margaritas aguadas, panchos y sombreros. Pero en lugares como Cielito Lindo, puedes encontrar los pedazos pequeños de comida autentica que todavía existen.

La entrada a Calle Olvera, que no ha cambiado desde el siglo XIX
La entrada a Calle Olvera, que no ha cambiado desde el siglo XIX