Blog #2: Taquitos y Tamales a la Calle Olvera

Antes de nuestra visita a la Calle Olvera, había visitado una vez con mi clase de SPAN 261, pero no supe mucho sobre la historia de este sitio historical. Después de leer el primer capítulo de Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles, supe que necesite visitar el Cielito Lindo. Mi experiencia con taquitos auténticos es menor… típicamente, los taquitos que yo como son de Trader Joe’s y son congelados. Por eso, tuve interesa en el Cielito Lindo y nuestra visita a la Calle Olvera era el tiempo perfecto para probar taquitos “auténticos”.

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Leí en el sitio web de Cielito Lindo sobre el proceso de cocinar los taquitos y también sobre la historia del restaurante. El sitio dice que el Cielito Lindo aún cocina los taquitos con los ingredientes mismos y con la receta misma. Pero, después de probarla, estoy de acuerda con Sarah Portnoy que, “…[the taquitos] taste as if they have been quickly cooked ahead of time and quickly reheated,” porque los taquitos no me parecieron frescas (más comentario sobre mi comida después). Cielito Lindo ha vendido taquitos desde 1934 y originalmente la comida fue cocinado a su casa y trajo a la Calle Olvera cada día por carrito.

En su ensayo, Ferrero describe la dualidad de comida mexicana. Ella escribe que la comida para los comensales que no son mexicanos que, “They adopt different attitudes toward their Mexicanness, play with the images imposed by the American society on their culture, and perform specific cultural traits to satisfy their customers’ expectations.” Pienso que es posible que la Calle Olvera se ha convertido en esta definición, con los vendedores de recuerdos de cosas que son estereotipias de México. La Calle Olvera tiene un ejemplo literal de “whitewashing” con el mural “América Tropical” que fue casi removido.

Había probado los taquitos y tamales, pero siempre he tenido favorito para los tamales porque mi madre, mi hermana y yo han cocinado tamales cuando estamos juntos para las vacaciones como Navidad. Cuando mi hermana era en la escuela primera, asistió una escuela de cocina, y allí, ella aprendió cómo cocinar tamales o adicionales comidas de culturas diferentes. Más o menos dos años en el pasado, un día en el verano, mi madre y mi hermana me invitaron a cocinar los tamales con ellos. Pienso que este es como la lectura de Ferrero, con su definición de comida étnica como un “symbolic marker of identity” donde las fronteras de la identidad étnica y el regionalismo trascienden a formas nuevas de socialidad. Cuando cocino tamales con mi madre y mi hermana, escuchamos a la música de américa-latina tengo el reconocimiento de la historia y los tamales ayudan a acercarnos. Después de leer la lectura de Deverell, entiendo que no es el “whitewashing” que él describe o la insensibilidad de Rick Bayless que el libro de Sarah Portnoy describe también. Por eso, pienso sobre los tamales en el contexto de los primeros tamaleros cerca de la Calle Olvera y mi experiencia.


Pedí el número 2 combo plato de Cielito Lindo, con dos de sus taquitos famosos y una tamale. Mi primera idea fue había mucha salsa aguacates – quizás demasiado salsa. Los taquitos y el tamale eran saturados con la salsa y mi plato también era reposante y yo derramé la salsa a mis zapatos. Yo sé que la salsa es distintiva de Cielito Lindo, pero para mí prefiero menos salsa para disfrutar los sabores de los taquitos y el tamale. Los taquitos eran crujientes y la carne era tierna en contraste. Me gustó el tamale mucho porque me recordó de mi familia pero también el maíz era húmedo. La carne tierna con el maíz suave fueron complementados perfectamente con la salsa. En mi opinión, el sabor era picante, pero la cantidad perfecta antes de causarme incomodidad.

La autenticidad de Calle Olvera

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Cuando llegué a Calle Olvera, primero vi el restaurante Cielito Lindo. Tenía un letrero pintado que es bonito e indica que fue fundado en 1934.

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Cuando miré más allá del restaurante, vi una línea de tienditas con muchos colores vibrantes. Mientras esperábamos por el resto de la clase, caminamos por la calle peatonal para explorar las tiendas. Hay mucha ropa, juguetes, marionetas, y otras cosas en cada tienda. Algunas cosas parecen hecho de mano pero otros obviamente son bienes producidos en masa. Después, subimos las escaleras para ver el mural “La América Tropical” de David Alfaro Siqueiros.img_6485

Primero vi que el mural es muy descolorido. Esto es porque había cubierto por muchos años a causa del “whitewashing.” Es muy triste porque podía ver partes de color rosado pálido e imagino que originalmente eran de color rojo vibrante. Esta descoloración del mural es análogo al “whitewashing” de los sabores de comida mexicana en Los Ángeles. Me fijé un hombre crucificado en el centro. El representa la opresión de los mexicanos en Los Ángeles.

Es difícil para definir la Calle Olvera como auténtica porque es una mezcla de  aspectos mexicanos auténticos pero también aspectos turísticos. Sirve a dos audiencias: los mexicanos americanos y los turistas americanos. Según Portnoy, los puestos de Calle Olvera vende dulces mexicanos, guitarras baratas, máscaras de lucha libre y otras cosas que se venden en mercados en México. Por eso, por un lado, es una representación de México auténtico. El mural es otro ejemplo de la autenticidad de Calle Olvera y del conflicto entre los mexicanos y los anglos. Representa la opresión de los mexicanos debajo del imperialismo americano. Por eso, al otro lado Calle Olvera es un símbolo del “whitewashing” de la influencia Mexicana en Los Angeles. De manera interesante, según Portnoy, al principio Calle Olvera fue diseñado por una mujer Anglo. Anglos ricos quisieron preservar la Ávila Adobe para preservar la historia de Los Ángeles. Al principio fue un lugar para los visitantes americanos pero hoy día también es un lugar para celebrar días festivos mexicanos. Pienso que no podemos decir que Calle Olvera es simplemente auténtica mexicana o no. Creo que hay aspectos auténticos mexicanos pero por lo general es auténtica de la cultura mexicana americana y representa la unión y también el conflicto entre las dos culturas.

Según Sarah Portnoy, platillos que tienen una combinación de diferentes comidas son una adaptación americana de comida mexicana. Por ejemplo, muchos restaurantes mexicanos en los EEUU sirven un platillo con arroz, frijoles, y enchiladas o tacos con mucho queso arriba. Gustavo Arellano discute que toda la comida mexicana, aún la comida mexicana americana, es mexicana y auténtica si una parte de esta cocina se originó en México. Pero creo que la comida mexicana americana no captura el espíritu de los mexicanos. Es una mezcla de los dos paladares y los espíritus de las dos culturas. Por ejemplo, comí un platillo que tiene una combinación de un tamal, dos taquitos, frijoles, salsa de aguacate, y mucho queso de Cielito Lindo.

img_6492La adición de queso arriba representa la influencia del paladar americano en la comida mexicana americana. Pedí una horchata también. Por lo general esta comida viene de la comida mexicana pero es modificada para satisfacer los visitantes americanos también.  Por eso, creo que los platillos de combinación de Cielito Lindo son una representación auténtica de la cocina mexicana americana pero no de la comida mexicana.

 

Blog 2: Cielito Lindo y la calle Olvera

En clase la semana pasada fuimos a la calle Olvera, parte de El Pueblo en el centro de Los Ángeles. Organizada por Christine Sterling en los años treinta, la calle Olvera es un centro de museos, tiendas, restaurantes y tenderetes latinos donde la gente puede reunirse para celebrar y preservar el patrimonio latino de Los Ángeles. Andar por la calle Olvera, pude ver muchos colores brillantes, banderas de papel y otras decoraciones latinas, murales y estatuas de importancia histórica y, por supuesto, muchas palabras en español.

Un mural en particular que vemos fue “La América Tropical” por David Alfaro Siqueiros. Pintado en 1932, “La América Tropical” muestra una representación artística de la opresión por el imperialismo de los E.e.u.u. Por su contenido polémico, el mural fue cubierto por el “white washing” menos de un año después de que fue terminado y no fue restaurado hasta años recientes. La cubierta del mural de Siqueiros demuestra una forma literal de “white washing,” pero el termino “white washing” también puede representar la dilución de culturas no estadounidenses en el E.e.u.u. Por ejemplo, aunque la calle Olvera claramente conserva y ofrece un centro de rica cultura latina en Los Ángeles, también es un centro del turismo entonces inevitablemente en este lugar hay una contradicción entre lo que es latino y lo que es estadounidense. Aún así, en mayor parte, la calle Olvera aparece muy autentica.

Al final de nuestro viaje, comimos en un tenderete se llama Cielito Lindo, que es famoso por sus taquitos (tacos pequeños, rodados y fritas). Este colorido tienda situado al final de la calle Olvera abrió sus puertas en 1934 y es un ejemplo perfecto de comida auténtica latinoamericana. La “autenticidad” en relación a la comida es difícil definir. La palabra significa “hecho de la misma manera que el original,” pero en el mundo de comida es muy complicada definir que es “lo original.” Ingredientes, influencias culturales, tecnologías de cocina, etcétera, están constantemente avanzando y adaptándose. Así es natural que los platos “auténticos” cambiar con el tiempo. Por lo tanto, creo que la autenticidad viene más directamente de la preservación de una identidad cultural y personal. Cielito Lindo demuestra esta forma de la autenticidad porque preserva las recetas, sabores y la identidad de la tienda creada por la fundadora mexicana, Aurora Guerrero, de su propia experiencia con la cocina mexicana.

En Cielito Lindo pedí el número dos, un plato de dos taquitos y un tamal con arroz, frijoles y una salsa de aguacate. Los taquitos y el tamal probado bien, pero mi parte favorita del plato era la salsa. ¡Me encanta los aguacates! Era muy cremosa y un poco dulce con un pizca de especia. Esta salsa hizo todo en el plato muy, muy delicioso. Sin duda, volvería a comer otra vez en Cielito Lindo y recomendaría toda la experiencia de la calle Olvera a mis amigos.

2 El Cholo Café Español: Celebrando 93 Años en el Sur de California y Sólo les Costó su Autenticidad

El Cholo Café Español que fundado en 1923 por una joven pareja, Alejandro y Rosa Borquez, y el restaurante es todavía rico con historia. Los muros del restaurante son cubierto con fotos de Los Borquezes, sus amigos, y su primero restaurante que se llamó Sonora Café. De las decoraciones en la pared, es claro que la historia de El Cholo es muy importante al establecimiento. ¿Entonces por qué no la comida del restaurante refleja la misma?

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^Las fotos en el pared de Los Borquezes y el original El Cholo.

En el menú, encontrará algunas comidas auténticas como tostadas, tamales, y chile relleno. Sin embargo, encontrará platos combinaciones, “caesar salad,” y fajitas. El primer menú en 1923 ofrecido tres cosas: un chili con carne, una enchilada, o un tamal. Ahora, el menú se ha ampliada para incluir muchas cosas no auténtico a comida mexicana como “appetizers.”

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^El menú en El Cholo con algunas comidas auténticas y algunas no auténticas.

Ordené el flan porque pensé que sería auténtico. Mientras el flan fue muy rico y bien hecho, la autenticidad fue perdido cuando el flan llegó con un montón de crema batida en la parte superior. El flan es un postre muy simple y es la simplicidad de flan que lo hace auténtico. Compare esta foto del flan de El Cholo (izquierda) con una foto de flan de un sitio web de cocina española (derecha).

^El flan a El Cholo servido con crema batida y fruta (izquierda) y el flan de un sitio web de cocina española (derecha).

Una cosa que Bill Esparza dicho es un signo de autenticidad es si el restaurante expone o es orgulloso de la parte específica de México que su familia es de. En el menú, El Cholo tiene la historia del restaurante, pero no dice donde Los Borquezes son de. La historia empiece con Alejandro y Rosa viviendo en California.

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^La historia de El Cholo en el dorso del menú no menciona donde Los Borquezes son de. En general, la historia del restaurante parece fantaseado para hacer el restaurante parece más auténtico.

Parece que algunas partes de El Cholo son auténticas, pero algunas no son. El restaurante aún es propiedad de la familia original, pero parece que el restaurante es parte de que Sylvia Ferrero se llama un “doble vida.” Ferrero dice que hay dos tipos de restaurantes en Latino Los Ángeles. Primero, hay esos restaurantes que son por los mexicanos viviendo en barrios latinos (como Boyle Heights). Otros son esos restaurantes que han cambiado platos mexicanos por americanos que viven en barrios clase media (como El Cholo).

Todos los El Cholo restaurantes son en barrios clase media como Santa Monica, Anaheim, y el centro de la ciudad Los Ángeles. Fui a El Cholo en el centro de la ciudad Los Ángeles, cuál no es en un barrio latino. A cerca de este restaurante son Staples Center, LA Live, USC, y hoteles caros.

En mi opinión, El Cholo es un restaurante pretendiendo todavía ser auténtico para apelar a turistas en Los Ángeles. Este no es una crítica de El Cholo, pero es que el restaurante es. La comida es bastante bueno y el restaurante es a cerca de USC. ¡También, El Cholo es todavía un lugar bueno para obtener una margarita gigante (o dos) con sus amigos!

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^¡Al escribir una revisión exhaustiva del restaurante, es importante probar todas las margaritas!

Blog 1: Guelaguetza (por Amanda)

Para el primer blog fui a Guelaguetza en Koreatown con Olivia. Guelaguetza es un restaurante de comida tradicional de Oaxaca, un región del sur de México, rodeado de Guerrero, Puebla, Veracruz y Chiapas. Según el sitio web de Guelaguetza, el restaurante fue fundada en 1994 por Fernado Lopez y su esposa, Maria Monterrubio, ambos inmigrantes de Oaxaca. Fernando y Maria querían compartir los mejores recetas de su familia con ingredientes oaxaqueños auténticos. Ahora, más que dos décadas después, Guelaguetza ha encontrado mucho éxito como un “embajabor de cocina oaxaqueña en Los Ángeles.”

En clase la semana pasada, hablamos con Bill Esparza, un escritor de comida mexicana, de Street Gourmet LA. Él habló un poco acerca de apropiación cultural de comida mexicana y la importancia de autenticidad, que nos leemos sobre también en la sección de “Food Culture, Food Ideology, Authenticity, Theory of Cuisine” de Three World Cuisines por Ken Albala. Esparza dice que una de las principales formas en que un cliente puede saber si la comida de un restaurante es auténtica es el detalle de los elementos del menú (como la especificación de platos regionales) y el conocimiento o entusiasmo de los trabajadores sobre la comida. Autenticidad de esta manera no significa que se prepara la comida de una manera exacta o histórica, sino que se crea con una comprensión fuerte de los ingredientes y las tradiciones culturales de su origen.

En Guelaguetza, el menú claramente muestra que su comida se hace con conocimiento y consideración de la cultura y historia de los alimentos ricos de Oaxaca. Tiene muchas opciones tradicionales detalladas a Oaxaca como tlayudas (un tipo de pan plano, como una pizza, con carnes, verduras y/o queso tradicional de Oaxaca), Moles, Chilles Rellenos, Enchiladas, y mucho más. También, Guelaguetza tiene muchos elementos además de la comida, como fotos de bailarines oaxaqueños en las paredes, una tienda por la entrada de cositas, ropa y condimentos de Oaxaca y decoración en general de Oaxaca, que muestra su clara representación auténtica de Oaxaca.

Para nuestra cena, Olivia y yo nos sentamos en el centro del restaurante. Primero, nos trajimos totopos con mole coloradito, una sala picante y poca granulada creado con ancho chile y guajillo chile, y ordenamos bebidos, una margarita de frambuesas para mí, y un aperitivo de “Chalupas.” Las chalupas, tortillas fritas con verduras y guacamole, eran tan deliciosos. La textura crujiente de la tortilla acompañada muy bien con las verduras terrosas y guacamole cremoso. Para mi entrada ordenó las “Enchiladas Campesinas,” que se describen en el menú como “enchiladas de mole rojo rellenas de pollo y preparadas con tortillas hechas a mano.” ¡El mole rojo fue increíble! Esperaba que sería picante pero era dulce, rico y lleno de sabor. Para el postre (porque teníamos que pedir un postre por supuesto) probamos un plato de variedad que incluía flan, plátanos fritos, fresas con crema y nicuatole – un postre hecho de maíz y azúcar que es tradicional en Oaxaca. Comimos este plato delicioso con una bebida se llama “Champurrado,” hecho de atole blanco y chocolate oaxaqueño que me recordó de una versión más gruesa, menos dulce de “hot chocolate” en los E.e.u.u.

En total, me encantó la comida y la experiencia de Guelaguetza y sin duda recomendaría este restaurante.

Gracias!

Fui introducido a SPAN 385: La cultura de la comida en el Hispano Los Ángeles cuando por primera vez visité USC antes de mi primer año. Me sorprendió la oportunidad que ofrece esta clase. La clase permitió a los estudiantes salir de la escuela y aprender más sobre la historia, la cultura, y la comida de la ciudad en la que estaría viviendo en por lo menos cuatro años. Traté de registrarse para la clase cada semestre y cada año yo no era capaz de hacerlo. Finalmente, el último semestre de mi último año tuve la oportunidad de entrar en la clase. Estaba un poco triste que sólo sería capaz de utilizar lo que he aprendido y la experiencia de la ciudad desde una nueva perspectiva cultural por sólo unos pocos meses, pero todavía estaba excitado. Afortunadamente he decidido terminar mi Master en la USC, así que voy a permanecer un año más!

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Chichen Itza: Tacos de Poc Chuc

Cuando era joven, mis padres siempre me dijeron que probar todo antes de tomar decisiones o hacer opiniones al respecto. Decidí que debería utilizar la misma mentalidad para esta clase. De una manera, creo que esta mentalidad es más importante y abarca todas las otras frases típicas: “Siempre da lo mejor”, “No juzgar un libro por su cubierta”, “Sea siempre humilde y amable”, y muchos más. No estoy diciendo que usted debe decir “sí” a cada cosa que se le presente, muchos de ellos puede ser peligroso y totalmente ilegales, pero cuando se trata de comida y la cultura simplemente no existen desventajas a tratar. Lo peor que puede pasar es que va a sumergirse en una cultura y aprender sobre otros gustos, disgustos, y las tradiciones.

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La comida es una carretera increíble para participar en este aprendizaje de la cultura. A diferencia de cualquier otra cosa en este mundo, la comida es al mismo tiempo idéntico y extremadamente diferente en todo el mundo. Todos usan ingredientes similares, patatas, maíz, trigo, y crean obras de arte extraordinarias que cuentan una historia acerca de su cultura o el pasado de la familia. A través de los alimentos que tenemos acceso a toda la historia de un pueblo, de dónde venían, qué dificultades enfrentan, que influyó en ellos, y lo que hizo felices. La comida es realmente una herramienta increíble para los historiadores para aprender cosas nuevas cuando los libros no están disponibles.

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El Huarache Azteca: Tacos al Pastor

Otro aspecto extraordinario de la comida en mi opinión, son las conversaciones que se producen durante la fabricación y el consumo de alimentos. Mi familia tenía y tiene cena juntos todas las noches. Nos sentamos durante una hora o más y discutimos nuestros días, nos reímos y aprendemos más sobre cada uno. A veces hablamos del pasado, a veces del futuro, y muchas veces del presente. Los alimentos nos da la oportunidad de conectar de una manera muy especial. Incluso para esta clase, a pesar de que mi familia se encuentra en el norte de California, mi novia y / o amigos se unieron para las cenas que he utilizado para mis blogs. Más de un delicioso taco o tamales hemos sido capaces de olvidarse de la escuela por sólo un poco y disfrutar de la felicidad pura que trajo la comida.

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Olamendi’s: Tostada con Pollo

Me doy cuenta de que no he hablado mucho acerca de los detalles que me gustó de esta clase, pero para ser sincero, creo que cada experiencia fue única, interesante y útil en su propia manera. Creo que esta clase podría ser renombrado a “Aprende a apreciar nuevas culturas a través de los alimentos”. Nos centramos en Los Ángeles específica y, como hemos aprendido, LA es una ensalada increíble; llena de identidades mixtas, cada uno trayendo su propio sabor a la ensalada. Esta clase me ha permitido diseccionar las diferentes partes de la ensalada, y aprender acerca de cada cultura, y luego también me permitió combinar ellos y aprender la forma en que interactúan.

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Yxta Cocina: Margaritas

Me gustó todas las actividades, sin embargo, creo que mi favorito era la presentación por Caridad Vásquez. Ella es un vendedor ambulante que está luchando por la legalización de su trabajo. Ella vino a los Estados Unidos y se casó con otro vendedor ambulante. En 2007 empezó a vender cosas en Boyle Heights pero la policía dijo que no podía vender comida más. Cuando la economía cayó un montón de vendedores fue, pero ella todavía tenía que vender para ganar poco de dinero. Ella dice que la mayoría de la gente no entiende la dificultad es ser un vendedor ambulante, a veces ella no puede vender nada hace semanas. Ahora sólo se vende por dos días para que la policía no toma sus cosas. Dice que no sabe hacer otra cosa y esto es lo que es bueno y es por eso que ella lo hace. La pasión y el entusiasmo ella tuvo era simplemente increíble y creo que simplemente actúa como otra demostración de la importancia de la alimentación de todas las personas diferentes. Creo que, sobre todo en la USC estamos atrapados en una burbuja rodeada de personas que son de un nivel de educación y antecedentes similares por lo que no se llega a experimentar o aprender de las personas que son significativamente diferentes a nosotros. Aprendemos cosas muy similares e incluso cuando formulamos nuestras propias ideas que en realidad no salen tan diferentes. Escuchando a esta señora oímos acerca de las luchas de los vendedores y dificultades que enfrentan. También creo que es muy importante aprender acerca de una situación, tanto desde una perspectiva exterior y desde la perspectiva de alguien que está en el medio de la situación. Esta clase me dio todas estas increíbles oportunidades para aprender y crecer.

Entrada #8: Una reflexión de este semestre

Este clase es una de las clases mas interesantes que yo he tomado durante mis cuatro años en la universidad. Los Angeles es una ciudad con una historia tan rica y interesante. Los Angeles esta llena de representaciones y ejemplos de las intersecciones de muchas diferentes culturas. Estas representaciones son principalmente aparentes en muchas de las restaurantes, mercados, food trucks etc. Esta clase permitió que nosotros como estudiantes entendiéramos realmente las culturas de las personas que tienen una influencia enorme en Los Angeles por oyendo sus historias personales y aprendiendo sobre su historia y la importancia de su cultura y herencia.

Aprecié tener la oportunidad de escuchar a Caridad y aprender sobre la lucha que los vendedores ambulantes enfrenten. Me siento apartado de su lucha. El hecho que Caridad hablarnos francamente sobre su historia y la venta ambulante es su sustento y la habilidad principal que la enseñaron hacer realmente abierto mis ojos. Al mismo tiempo pensé que estaba triste que ella siguió repitiendo que la venta ambulante es su única habilidad y ella no tiene muchas habilidades. Pienso que tal vez este comentario refleja la dificultad de movilidad en los Estados Unidos para minorías que han emigrado. Es desafortunado ella parece confinada a este habilidad. Quizás hay un sentido de orgullos también en la comida que ella viendo porque son una receta de la familia y comida natal de su origen en México.

Me encante este clase porque casi cada semana nosotros encontráramos restaurantes de estilos diferentes y de culturas diferentes y se esperó que nosotros aprendiéramos sobre ellos y pensáramos en ellos por un lense critico. Era capaz de ir a restaurantes de fusión de coreano y Mexicana, restaurantes oaxaqueños tradicionales y restaurantes mexicanos con una influencia moderna y americana. Comiendo a estos restaurantes realmente me hizo pensar en el significado de autenticidad y tradición. Aprendí que la autenticidad y la tradición significan cosas diferentes y el concepto de autenticidad varía según su cultura y historia. Creo que la autenticidad evoluciona. No podemos restringir la influencia de culturas diferentes el uno en el otro y debido a estos cambios de autenticidad con el tiempo. B.S. Taquería era una experiencia interesante porque reconocen que es un restaurante con comida “inauthentically authentic.” Tienen recetas que son inspirados por una herencia mexicana pero son influidos por una crianza Americana en Los Angeles. The Bun Shop es un restaurante que es también un ejemplo de una mixtura de culturas. Es un restaurante de fusión entre comida Mexicana y Coreana. Ambos restaurantes representan la evolución de autenticidad y tradición de la gente diferente y las culturas mas prominentes en su vida. Esta influencia cultural era un tema de nuestra clase y me gusté aprender sobre ello y las raíces de culturas especificas si esto iba a LACMA, andando alrededor de la calle Olvera y aprendiendo sobre la historia o aprendiendo sobre la mural de Judith Barca en USC.

Por ultimo muchas gracias profesora Portnoy por todas las experiencias valiosas!

 

#4 Kikiz: La Lucha de Loncheras

Las campanas de la iglesia de Santa Inés tañeron la hora mientras yo pedí un burrito de carnitas de una lonchera al otro lado de la calle. Yo esperé para mi comida y miré a la primera gente que estaba llegando a la iglesia para la misa en español a las seis. Detrás de mi fue el aparcamiento de Ralph’s con todo su ruido y gente preocupada con su quehaceres. Pero entre los dos, unos pies del tráfico ocupado de Vermont, fue una burbuja de paz, una lonchera que se llama Kikiz. A las cinco de la tarde solo yo y otro hombre estuvimos allí. Yo había visto esta lonchera muchos tiempos pero nunca pensaba en lo por mucho tiempo. Esto es indicativo del problema que muchos loncheras tienen en muchas partes de Los Ángeles. Particularmente en un lugar como USC, el encanto de las loncheras está superado por las “luxe loncheras.” Pero la vida difícil por las loncheras no es algo nuevo.

Según a Portnoy, la lucha de loncheras y vendedores del calle ha sido ocurriendo por más de cien años. Hoy en día, las leyes restringen la ubicación de loncheras en unos ciudades, como Beverly Hills, pero por lo general loncheras tienen mucha libertad para hacer negocios en cualquier parte de cuidad que quieren. No fue el caso hace ocho o nueve años. Actualmente, la lucha de todas loncheras y Kikiz en particular tiene un enfoque en dos cosas. Primero, la lucha entre loncheras y restaurantes y después entre loncheras y luxe loncheras.

Por lo general, la lonchera atrae gente que quiere un experiencia diferente de un restaurante. Como Portnoy mencionó, gente que quiere comer en un restaurante quiere un lugar para descansar y camareros para traen comida a la mesa y cosas como así. La lonchera no tiene ninguna de estas cosas. Mariscos Jaliscos tiene una sala pequeña con mesas y sillas para comer, pero no es una cosa muy común para loncheras. Lugares como Mariscos Jaliscos son un poco de una amenaza a restaurantes de “fast casual” como Chipotle porque sus modelo de negocios es parecido, pero porque hay relativamente pocas loncheras con lugares para descansar, no hay razón para una lucha grande entre restaurantes y loncheras. A pesar de este hecho, uños restaurantes quieren más reglas por loncheras.

La segunda lucha entre loncheras y “luxe loncheras”, un término creado por Arellano, es más serio. Particularmente en un lugar muy cerca de USC, es muy interesante para examinar la diferencia entre la popularidad de Kikiz y una luxe lonchera más popular como Kogi BBQ, Amazebowls, o Nature’s Brew. La primera cosa que me di cuenta fue diferente fue el exterior de las loncheras. Kikiz fue blanca con solo el nombre de la lonchera en el capó. Natures Brew tiene un exterior completamente de madera y Amazebowls tiene un exterior completamente morado con un diseño muy complejo. Kikiz tiene un letrero electrónico, pero parece muy barato como los letreros electrónicos en tiendas de Broadway en el centro que dice “Compramos oro”. Los exteriores de las luxe loncheras cuestan más y por eso gente asocian el exterior con la calidad de la comida. Los precios más altos también son una “garantía” en los mentes de gente que más dinero significa más calidad. Gente que trata lugares que son más modestos saben que no es siempre el caso.

La ubicación de Kikiz es otra razón que no tiene la misma popularidad que las luxe loncheras. Kikiz, y muchas loncheras, están en lugares donde por lo general solamente gente que sabe sobre la lonchera va a visitarlo. Mucha de las loncheras no tienen Twitter o otros métodos de comunicación con el mundo para anuncian sus negocios. También, Kikiz está muy cerca de Ralph’s y muy lejos de campus. Mucha de la gente que va a Ralph’s usa un coche y compra comida. ¿Porque necesita comprar un burrito o tacos cuando maneja a Ralph’s para comida? No tiene sentido. La sola gente que va a comprar comida es gente a pie y hay muy poca gente en este parte de Vermont que caminar. Amazebowls, Kogi BBQ, y Natures Brew está muy cerca de campus y está en Hoover, Jefferson, y University donde mucha gente camina y anda sus bicicletas. También University es la calle más usado por la gente de fraternidades y sororidades. Miembros de estos grupos viven en casas que tiene un programa de comida que tiene la misma comida muchas días y solo por ciertas horas. Como resultado, ellos tienen hambre con frecuencia. También esta gente tiene dinero disponible porque una fraternidad o sororidad cuesta más de mil dólares por semestre. El resultado es una tormenta perfecta por las loncheras que están allí.

La ubicación de Kikiz y otras loncheras, combina con una historia larga de opresión y sospecha sin justificación para crear un ambiente muy difícil para una parte esencial de la cultura y historia de nuestra ciudad. Ojala que más gente puede dejar a un lado su miedo y proba la comida deliciosa y económica que las loncheras ofrecen.

Yo soy tamal MEXcLAda

Envuelta en bandera de verde blanco y colorado y a la misma vez bandera de azul, rojo, y blanco, yo soy tamal MEXcLAda. Con padres de México y origen en Tijuana, he crecido entre las loncheras de tacos y mariscos, las canchas de fútbol, y las cocinas oliendo a frijoles recién de la olla en las casas de mis abuelas en el Este de Los Ángeles. Es decir que mi situación me ha formado como la comida se forma de lo que está disponible.

En la lectura de Anderson, Everyone Eats, habla de la categorización de la comida. Nos introduce con la idea que la comida puede que sea fluida porque se puede categorizar por los sabores y lo que se utiliza como ingredientes, en vez de dar definiciones rígidas.

Pilcher al hablar sobre la autenticidad de la comida habla sobre cómo la comida es un reflejo de lo que es accesible y es arte en esa forma que no se puede comparar con esos mismos sabores. Personalmente, yo creo que lo que consideramos hoy en día auténtico es como Alicia Gironella De’Angeli dice, es una reinterpretación de comida tradicional. Pilcher él mismo admite que entre la competición por autenticidad se puede perder fácilmente la singularidad  o ‘unique cuisine’ y lo diferente de cada cocina.

Como el tamal que describe Piltcher que es una mezcla entre el trigo de los españoles y el maíz de los indígenas, los tamales aparecen en mi mesa durante la navidad y por meses después en mi hogar. El hecho de hacer los tamales fácilmente se convierte en un proyecto familiar para todas las mujeres de mi familia. Llenando la olla de tamales de queso con salsa verde amarga y enchilosa a la vez, tamales dulces con coco y pasas, y tamales con salsa roja de mole y pollo, los ricos regalos envueltos en masa y su propia cobija de hoja del maíz se gozan en el recalentado hasta los fines de enero.  Igual que los tamales, yo soy una identidad mezclada por los el lugar donde crecí y las tradiciones que mis padres y mis abuelos me han inculcado.

Aunque nací en la colonia Libertad en Tijuana México que como frontera es un centro de entremezcla e igual la capital de los tacos que también son forma de comida inventada, he vivido casi toda mi vida en los Estados Unidos, de este lado de la frontera. Aunque mi familia y yo hemos dejado mucha de nuestra vida y raíces en Tijuana, aún cargamos las tradiciones del otro lado que han ido cambiando entre generaciones. Es decir que aunque cruce la línea, todavía me balanceo entre las costumbres de México y la comida de haya mientras mantengo mi identidad como ciudadana de los Estados Unidos.

Aunque existen los tamales “tradicionales” de la receta de mi abuela desde Michoacán México, cada navidad en mi familia y durante las fiestas de La Virgen de Guadalupe, también se encuentra la pizza, ensaladas de pasta de mis tías, y es decir comida no ‘tradicionalmente’ Mexicana. Es decir que ha evolucionado el sabor en mi hogar, especialmente por los nuevos familiares que han introducido nuevos sabores y platillos. Por ejemplo, los sopes y las tostadas de frijoles son platillos comunes que hace mi mama seguido. Con una embarrada de frijoles guisados en el sabor de chile y manteca, sea la tostada o el sope de maíz sirve para detener los vegetales y el queso que les amontona mi mama. Pero, ha cambiado la receta original de mi madre porque ahora en vez de usar frijoles pintos, usa frijoles negros. Desde una vez que mi tío de Nicaragua trajo una hoya grande de frijoles negros y nos familiarizo con el sabor mas amargo que tienen, la embarrada de los sopes y las tostadas de mi madre ahora tienen diferente color. Desde ese entonces, los frijoles negros se han hecho lo mas común en mi casa, y aunque no fue lo “original o autentico” de mi madre, ahora es un platillo que contiene una historia de mezclar dos sabores diferentes.

Esta semana tuve la oportunidad de visitar la troca de Kogi que se define como una mezcla entre comida coreano y tacos. Aunque es muy popular y conocida entre los estudiantes de USC, yo nunca había visitado la troca porque se me hacia extraño la idea de tacos coreanos.

En el 2008, Kogi empezó a vender tacos como “taco peddler” en las calles de Los Ángeles y entre tres meses ahorraron suficiente dinero para empezar un negocio de troca.  Llena de pegatinas, de afuera, la troca parece muy al día y de moda con su estilo revisionista que se echa de ver no solamente en la comida, pero también en la apariencia de la troca.

Como Pilcher dice referente al tamal, la comida tiene la capacidad de unir a la gente, y la troca Kogi casa los sazones Coreanos en las salsas y en el modo de cocinar la carne y a la misma vez la tortilla de maíz recién hechas.

Anderson en su lectura explica la gran diferencia en accesibilidad a los ingredientes y nos dice que se forman “cores” y “peripheries” dependiente en el nivel socioeconómico. Aun se nota como en la troca de Kogi que se ha vuelto en una troca de gama alta por su popularidad y los precios que han subido extremamente desde que empezaron a vender sus tacos ha 2$, también se nota porque la troca se estaciona en lugares mucho mas económicamente estimados en comparación a otras trocas de tacos que se ven estacionadas en los vecindarios de Los Ángeles más bien asociados con “peripheris.”

Por ejemplo, cuando yo visite la troca de Kogi, estaba estacionado en un festival de Broadway que tuvo la ciudad de Los Ángeles para revivir el arte entre las calles del centro de la cuidad. Antes de ordenar mi quesadilla, vi la pagina en la red de Kogi para compara los precios y note que habían alzados los precios temporalmente porque estaban sirviendo un evento publico. En hacer esto, la troca se convirtió mas en “cores” porque fue mucho menos asequible para la gente común.

Aunque me dolió pagar mas por mi quesadilla sabiendo que usualmente no cobran tanto, me goce el casamiento entre los sabores Coreanos y Latinos, aunque me recuerdo que la “autenticidad” de cada sabor es cuestionable. Es decir que aunque la comida de Kogi mantenga sus raíces en las culturas y tradiciones recientes de el taco y el sazón Coreano, trae también nuevos sabores pioneros que siempre serán igual de MEXcLAdos como yo, cambiando constantemente lo que se define como “autenticidad.”

 

 

Mi Flor Blanca: Salvadoreño y Auténtico

Es difícil especificar mi identidad porque soy una combinación de las culturas. La cultura de mi familia es tanto vietnamita y chino. Mi madre es de Vietnam, y mi padre es de China. Pero, yo nací y crecí en Kansas City, Kansas así que mi cultura es muy “americanizado”. Un plato muy común en Vietnam es pho. Pho es una sopa de fideos de arroz y carne con guarnición de verduras frescas, como brotes de soja, menta, albahaca y cebolla blanca. Se tarda unas horas para las especias a hervir y hacer el sabroso caldo en sabor. Los vietnamitas utilizan palillos y una cuchara para consumir esta comida. Por otro espectro, un plato chino común que se hace y mi abuela hace que todo el tiempo es bolas de masa hervida. Bolas de masa hervida son generalmente carne picada y verduras envueltas en una masa y se hierve en agua hasta que esté completamente cocidos. Para el Año Nuevo chino, cual es hoy, mi abuela siempre hace que muchos platos de bolas de masa con carne y cebollino para mi familia para comer, así como otros platos tradicionales chinos comunes. Al igual que pho, esto se come con palillos y se sumerge en una salsa de soja y vinagre.

La semana pasada, monté una bicicleta a Mi Flor Blanca, ubicado cerca de la sección transversal de Hoover y Unión. Mi Flor Blanca es un restaurante salvadoreño que al instante me convenció de su autenticidad rápidamente. Había dos mujeres mayores que se sientan en una de las mesas cuando entré. El propietario, así como la camarera y el servidor me dijeron que sentarse en cualquier mesa que quería. Parecía muy decoradas de forma sencilla y humilde. La propietaria no hablaba Inglés, así que tuve la posibilidad de practicar mis habilidades de habla hispana. Para un aperitivo, la mujer recomienda probar las pupusas y dijo que las pupusas revueltas eran su favorito.

La camarera sirvió la pupusa revuelta con un pequeño tubo de plástico de curtido, que es un condimento de la col hecha de cebolla, col, zanahorias, y el jugo de limón con una pizca de sal. La capa exterior de la pupusa era una consistencia perfecta de crujiente, pero no grasienta. El interiors se llenó de chicharrón y queso. La cantidad de chicharrón al queso estaba bien hecho con el fin de no sobrecargar el otro sabor. El chicharrón y queso con la harina de patata a la inglesa era apetitoso, especialmente cuando se añadió el curtido.. En el artículo de Pilcher, menciona la autenticidad en el contexto de “the same food we serve at home”, citado por Alicia Gironell D’Angeli. Aunque esto es con respecto a la comida mexicana, Pilcher dice “we did not have the lard and grease that most people think of Mexican in our roots”. La pupusa era crujiente y lleno de sabor, pero no tienen ninguna grasa en absoluto.

Para un plato principal, pedí la carne asada, un pedazo de carne de vacuno a la parrilla con un lado de arroz, frijoles y verduras frescas. La carne estaba preparado la cantidad perfecta de tiempo y era muy muy jugoso. Los frijoles que pedí con él eran los mejores frijoles que he tenido. Lo describiría los frijoles como sazonados y celestiales. Me gustó mucho mi comida y quiero volver pronto para probar otros platos en el menú. Creo que este lugar se encuentra entre “periphery” de Anderson y “core”. “Core” se describe de ser más sofisticado y elaborado, que no creo para describir Mi Flor Blanca. Es muy simple en ingredientes y platos. “Periphery” se supone que es “menos dramático, pero todavía causa del pensamiento”, que describe más de lo que Mi Flor Blanca es como. El menú hace que los platos son sencillos, pero en realidad es un misterio de cómo este tipo de platos sencillos llevan mucho sabor.

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El plato de Carne Asada

Pensé que Mi Flor Blanca era auténtica para un restaurante salvadoreño con referencia a las lecturas. Me gusta mucho la opinión de Pilcher en el tópico de autenticidad, que era “Authenticity is an ongoing contest… The process succeeds only if no side finally wins, thereby causing récipes to be lost.” Mi Flor Blanca tiene una gran cantidad de deliciosos sabores e ingredientes de su comida y recomendaría para visitar. Está cerca, barato y delicioso.