En Momentos Como Este…

Por Victoria Friend

En su entrevista para 60 Minutes, el cocinero José Andrés dice que “in moments like this, inequalities manifest themselves exponentially”. Según él, hay un montón de problemas que ha manifestado durante este tiempo de pandemia, pero uno de lo mas importante es la falta de recursos y comida por la gente marginalizada o la gente viviendo en pobreza. El sistema de suministro de alimentos funciona como una línea de domino – si hay un problema en parte de la línea, este crea un problema por toda la línea. Sin la función de los restaurantes, no hay demanda por los granjeros y agricultores. Sin la función de los granjeros y agricultores, hay problemas de suministro por los supermercados. En todos casos hay problemas por la gente marginalizado porque no tiene el privilegio o recursos suficiente (que Anderson Cooper describe como un “social safety net”) para sobrevivir sin trabajo o buen suministro de alimentos. Esta idea de desigualdad se repite en el enlace “El Racismo en el Sistema Alimentario” – dice que el sistema capitalista funciona con el propósito de “concentr[ar] el poder en manos de una minoría privilegiada y distrib[uir] desproporcionadamente las ‘externalidades’ sociales y ambientales a grupos raciales estigmatizados.” ¡Aun más verdad en este tiempo de pandemia! Para bien o para mal, esta pandemia está revelando los problemas con nuestro sistema. Para mal porque hay millones de personas que está sufriendo, especialmente por gente de color, y especialmente con la pierda de trabajos en la industria de los restaurantes. Regresando al enlace del racismo en el sistema alimentario, dice que “la pobreza provoca altos niveles de inseguridad alimentaria en la gente de color” y también que el trabajo en restaurantes es “dominada por la gente de color [que] sufren el doble de inseguridad alimentaria comparad con el promedio nacional”.  Para bien, porque hay gente como José Andrés que está lista para ayudar en cualquier manera posible.

JOSE

Su programa de World Central Kitchen está trabajando para proporcionar comida por miles de personas, con la capacidad de expandir si es necesario. Él dice que “restaurants… are the DNA of a functioning America”, y su plan de revitalizar la industria de restaurantes y provenir mas comida por la gente hambre es algo muy inspiradora. Como dice, “You don’t have to reinvent the wheel, you only have to change the way you think” y realmente estoy de acuerdo. Su idea de usar el apoyo de gobierno y la infraestructura de los restaurantes para crear trabajo y producir comida bueno me parece como genio. Pero por supuesto, es más fácil decir algo que hacerlo de verdad. También, es muy importante hace trabajo en las situaciones locales y aquí en Seattle hay muchos programas que ha apoyado a la gente vulnerable. The Seattle Times tiene un pagina web con una lista de enlaces con diferentes programas y organizaciones benéficas donde la gente puede donar su tiempo o su dinero. Me interesa mucho el programa de FareStart, que es similar al programa de World Central Kitchen. FareStart cocina y distribuye case 50,000 comidas cada día para gente vulnerable. En tiempos normales, funciona con un restaurante y escuela culinaria, pero en este tiempo se mueve sus trabajadores del restaurante a la producción de comidas de emergencia.

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Para hablar un poquitito de nuestro semestre – por supuesto, desearía que hubiera sido diferente. Extraño a la universidad y la ciudad de LA y su comida tan fantástica. Pero hay que recordar las memorias buenas que pasó. Para mí, el proyecto de explorar todas las panaderías posibles con Carolyn y Danielle fue mi parte favorita de esta clase. Fue como una aventura, o más una búsqueda del tesoro. Todavía recuerdo a los dulces fantásticos de La Flor de Yucatán. En realidad, sus dulces cambiaron mi vida y mi idea de pasteles. Cuando regresa a Los Ángeles (espero que en el futuro cercano), voy a explorar más – quiero visitar a todos los restaurantes y mercados que he echados durante este tiempo de cuarentena.

cute!

 

Fuentes:

60 Minutes: https://www.cbsnews.com/news/jose-andres-chef-feeding-coronavirus-impact-60-minutes-2020-04-19/

“El racism en el sistema alimentario (al final del mensaje)

The Seattle Times: https://www.seattletimes.com/seattle-news/want-to-donate-to-coronavirus-causes-in-seattle-heres-how-to-help/#food

FareStart: https://www.farestart.org/responding-covid-19

Pan de Vida

Carolyn Scott

Mientras preparamos la cena, hablé con mi mamá sobre la situación de comida en los supermercados. Ella dije que al principio, la gente compro en pánico todos los alimentos más básicos: no vio ninguna caja de pasta, ni un rollo de papel higiénico, ni una bolsa de verduras congeladas. Pensaba, en esta semana primera, que la cadena de suministro se recuperaría rápidamente, en una semana o dos. 

Sin embargo, han pasado ses semanas, y todavía hay escasez. ¿Por qué? Segun el articulo de LA Times, la gente estadounidense gasta la mitad de su budget de comida en restaurantes. Con el cerramiento de muchas restaurantes, personas que en el pasado no compraba tanto de los supermercados de repente están comprando allí. 

"Los restaurantes, una industria donde los estadounidenses gastan más de la mitad de su presupuesto anual en alimentos, están fuera de servicio." -LA Times

Para resumir, todavía hay escasez en los mercados debido a la demanda más alta para ingredientes causada por el cerramiento de restaurantes. Nuestra cadena de suministro estadounidense está calibrada para los hábitos normales de la gente, y en este pandémico, la definición de normal ha cambiado drásticamente. 

Compradores, buscando alternativos de productos desaparecidos, causan escasez de otros productos. Un ejemplo de esta semana: levadura. Una escasez de pan en los mercados ha provocado una ola de panaderos en casa buscando los ingredientes para pan. Hoy en los estantes, es casi imposible encontrar levadura, harina, azúcar, y más. Para extender más los recursos mínimos, muchos, incluso mi mamá, han empezado un “sourdough starter” para crecer su propio levadura de pan. 

Mi familia, aunque hemos cambiado nuestros hábitos de consumación, por lo general no tienen interrupción de nuestra suministro de comida. Podemos reír al escasez ridículo de pasta (con la excepción de tallarines de lasaña). Tenemos el privilegio de trabajar en casa con internet adecuado y espacios privados. Aunque mi trabajo de verano ha sido cancelado, mis padres tienen trabajo estable y no hay riesgo de escasez de comida en nuestra casa.  

Pero para muchos, los espacios en la cadena de suministro tienen efectos más graves. ¿Quién sufre? La respuesta depende mucho en el racismo en el sistema alimentario. Cuando pienso de los efectos de racismo en nuestro sistema alimentario durante el coronavirus, pienso primero de los trabajadores agriculturales, predominantemente Latinos, que reciben pago mínimo, no tienen un plan de salud, y tienen que continuar trabajando sin protección adecuado durante el virus. El pandémico ha llamado atención a la realidad que el trabajo agricultural es la fundación de la vida en nuestra país (y en todos los países). Sin embargo, nuestra sociedad trata estos trabajadores críticos como no importan. Eso es el racismo furtivo, que torce nuestras actitudes sobre quiénes importan en la sociedad. La mitología estadounidense del “American Dream” dice que cualquier persona, por su trabajo, puede lograr una vida espléndida, y que alguien que tiene una vida difícil se merezca eso porque no ha trabajado bastante fuerte. Es una mentira. El trabajo fuerte no sirve para elevar la gente empobrecida, sirve para ganar dinero para los dueños de compañías grandes. Nadie merece sufrir.

El problema de racismo en nuestro sistema alimentario es complicada, y no hay solución fácil. Envuelve la comida, la industria, la actitud social, el gobierno, la inmigracion, y más. ¿Como puedo yo, una persona sola, contribuir a resolver la problema de racismo sistémico? Parece imposible. Pero este modo de pensar no es útil. Eso no es un problema que se puede resolver individuales. Es un problema que demanda acción comunitaria. Este semestre, he visto unos ejemplos de la comunidad trabajando juntos para luchar contra el sistema. Más fuerte en mi mente son los visitas de Merced Sánchez y Javier Cabral. Cabral, un escritor y fundador de LA Taco, trabaja con restauranteros y vendedores en Los Ángeles para establecer apoyo comunal de la gente. Sanchez, una vendedora ambulante y activista, ha luchado para los permisos oficiales para vendedores en la ciudad. Estoy muy agradecido de su generosidad de pasar tiempo con nuestra clase y nos enseña un poco de sus historias y valores. Otras momentos que me impactaron incluyen las visitas a Xtiosu Kitchen y Mariscos Jalisco.  La experiencia de comer juntos con toda la clase es algo que me falta mucho durante este tiempo de cuarentena y separación. Ojala que estos restaurantes especiales sobreviven la crisis de coronavirus. 

Citas:

https://www.latimes.com/espanol/internacional/articulo/2020-04-12/del-caviar-al-jugo-de-manzana-el-coronavirus-esta-cambiando-la-forma-en-que-el-mundo-se-alimenta

https://foodfirst.org/desmantelando-el-racismo-del-sistema-alimentario/

Comida, Corona y Clase de Español por Brian

Los tiempos son difíciles en este momento debido al virus, y una de las industrias que más se ha visto afectada es la industria alimentaria. Esto no solo significa restaurantes, ya que toda la cadena de suministro se ha visto afectada. Desde agricultores hasta distribuidores y restaurantes, todos han sentido las presiones de la pandemia. Aunque este es un momento difícil, no es un tiempo inútil. La pandemia ha expuesto problemas importantes en la industria alimentaria de Estados Unidos, así como también ha prestado atención a organizaciones y personas que están haciendo un trabajo excepcional para ayudar a alimentar a las personas.

Primero, la industria alimentaria en Estados Unidos necesita cambiar. Las personas de color son víctimas del ciclo viscoso a tasas mucho más altas que las personas blancas. El sistema capitalista parece estar un poco roto, ya que está dominado por personas blancas en la parte superior y personas de color en la parte inferior. Este sistema es particularmente horrible porque muchas de las personas de color que trabajan en los campos, conducen los camiones y se aseguran de que la comida llegue a los estadounidenses son trabajadores indocumentados. Como trabajadores indocumentados, no tienen las mismas protecciones que los trabajadores documentados, ya que no reciben ayuda del gobierno y no pueden solicitar beneficios de desempleo. Muchas veces, están a merced de su empleador, ya que sin derechos, a menudo trabajan largas horas por menos del salario mínimo. Según Food First, “mientras que el ingreso promedio de los trabajadores de alimentos blancos es de $25,024 al año, los trabajadores de color ganan $19,349 al año. Los trabajadores blancos ocupan casi el 75% de los puestos directivos en el sistema alimentario. Los latinos ocupan el 13% y los trabajadores negros y asiáticos el 6.5%” (Food First). Hay claramente desequilibrios en la industria alimentaria que son extremadamente dañinos e incluso peligrosos en momentos como este. Estados Unidos necesita repensar fundamentalmente su industria alimentaria, ya que trata a sus trabajadores en primera línea con muy poco respeto y dignidad.

Aunque la pandemia ha ilustrado lo mala que podría ser la industria alimentaria, todavía hay algunas personas que hacen un muy buen trabajo con los alimentos. José Andrés, un famoso chef español y fundador de World Central Kitchen, es una de estas personas increíbles. World Central Kitchen es una entidad sin fines de lucro que se enfoca en alimentar a las personas necesitadas. Lo interesante de World Central Kitchen es que José Andrés lo ha construido para que sea un modelo, no solo para ayudar con algunos desastres. Según él, el mundo necesita estar preparado para tiempos difíciles, y eso significa crear y mantener organizaciones como la suya. Su organización puede alimentar rápidamente a miles porque tienen la infraestructura, el equipo y las personas adecuadas. También tienen la actitud correcta. Saben que las cosas serán difíciles, pero de todos modos intentan alimentar a las personas. World Central Kitchen sabe que las personas dependen de él para comer, por lo que deben estar preparados para luchar contra cualquier situación mala que el mundo tenga que enfrentar. José Andrés se da cuenta de que su organización es adecuada para ayudar a las personas, y quiere que el gobierno vea su modelo como un ejemplo de la mejor manera de responder a situaciones difíciles. Su éxito también le ha dado una plataforma para hablar en contra de la injusticia en la industria alimentaria. Andrés se da cuenta de que los trabajadores agrícolas debían ser tratados mejor, especialmente los trabajadores indocumentados que no tienen acceso a la atención médica durante la pandemia. Ha pedido a las personas que se den cuenta de lo duro que trabajan los trabajadores agrícolas, y espera que después de que termine la pandemia, las personas recompensen sus esfuerzos al tratarlos con más respeto. José Andrés es mucho más que un propietario sin fines de lucro, quiere causar un cambio real.

Aunque este semestre se acortó, todavía me divertí mucho en esta clase. Realmente disfruté la interacción que tuvimos con el mundo exterior ya que las clases a veces pueden volverse demasiado teóricas, especialmente en la universidad. Al usar métodos prácticos y en persona, sentí que podía aprender más de lo que un libro me podía enseñar por sí mismo. Realmente me gustó cuando la gente de LA Taco entró y nos habló, ya que nos dieron una imagen muy real de lo que está sucediendo en el mundo. También disfruté el viaje a Mariscos Jalisco, ya que pude probar el mejor taco que he probado. El proyecto grupal también fue muy divertido, ya que aprender sobre Cuba y su comida con Luis, Talia y Rachel fue una gran experiencia. La sensación relajada de esta clase lo hizo realmente agradable, ya que siempre supe que el énfasis estaba en aprender el material, no ser un hispanohablante perfecto que nunca comete errores. Extrañaré esta clase y todas sus grandes experiencias, pero continuaré aprendiendo sobre la comida y la justicia alimentaria en mi vida personal.

No, el coronavirus no afecta todas las personas al mismo (por Jenna Mazza)

Es desafortunado, pero el coronavirus no ha sido el “great equalizer” como ha descrito la gente porque lo afecta a todos. En realidad, estar en casa se convierte en un lujo durante el brote. Refleja el clasismo de los Estados Unidos—las personas ricas pueden proteger a sí mismos, pero trabajadores industriales, trabajadores de agrícola, y empleados de tienda que no pueden trabajar de casa típicamente están en la clase baja. Incluso si pudieran dejar de trabajar y la exposición para quedarse en casa, perderían el dinero necesario y podrían percibir la exposición como el menor de dos males.

El efecto más grande del coronavirus es posiblemente la inseguridad alimentaria que se enfrentan muchos debido a la pérdida del cheque de pago (CNN). Con millones de despidos en los EE. UU., muchas personas van a los bancos de alimentos por la primera vez (El Diario). Según El Diario, “el incremento de las peticiones de ayuda alimentaria se ha multiplicado al menos por ocho en algunas zonas del país.” Pero con el aumento de la demanda, ¿de donde recibe el suministro de alimentos cuando los estantes están vacíos? La pandemia ha enfatizado la generosidad de muchas personas, pero bancos de alimentos dicen que “la filantropía y las ONG no podrán satisfacer la demanda de alimentos” (El Diario). Se supone que el gobierno apoya a su gente, y los alimentos son una necesidad básica que el gobierno puede apoyar fácilmente.

Nuestro sistema alimentario se ha empeorado durante la pandemia, y las consecuencias están en gran medida relacionadas con la raza y el estatus socioeconómico. El racismo de la pandemia es evidente— es las personas que viven por debajo de la línea de pobreza que deben mantener sus puestos de trabajo o recurrir a los bancos de alimentos. Los trabajadores del campo y de alimentos “son abrumadoramente personas de color,” pero la industria de alimentos es el menos capaz de seguir las reglas de distanciamiento social (Food First, 60 Minutes). Como dice 60 Minutes con respecta a la industria agricultura, “it finally took a pandemic to make people realize that without foreign-born workers our economy wouldn’t work.”

Anderson Cooper discute la ironía de que los inmigrantes indocumentados ahora están considerados indispensables. Sin embargo, aún no tienen las protecciones que tienen otros trabajadores debido a su estatus legal, así no informan si están enfermos o se ausentan para recuperarse/ponerse en cuarentena (60 Minutes). La falta de cuidado ahora para trabajadores necesarios y el hecho que los trabajadores de alimentos están siendo abrumadoramente expuestas en comparación con otras poblaciones se relaciona con el racismo estructural. Los americanos todavía no quieren hacer todo lo posible para ayudar a los trabajadores minoritarios e indocumentados, incluso cuando su trabajo es lo que permite que la mayoría de los americanos se queden en casa.

Cuando oí del trabajo de Chef José Andrés en Nueva York, pensé de las personas sin hogar y las personas que están por debajo de la línea de pobreza en el contado de Monterey. Ahora, casi 40% de residentes de contado necesitan ayuda del banco de alimentos (KSBW). La estación de televisión local tuvo el “Day of Help and Hope virtual telethon,” que recaudó más de $528,000 para los bancos de alimentos en el contado de Monterey (KSBW). Distribuyó el dinero a tres bancos de alimentos, y Community Food Bank of San Benito dijo que es más donaciones que típicamente reciben en un año (KSBW). Mientras es un buen comienzo, me pregunto quién va a comprar la comida para los bancos. ¿Serán las mismas personas que ya están en primera línea como la gente de entrega porque necesitan un cheque de pago?

Me encanta los temas de esta clase por razones varias. Nunca he tomado una clase que se concentra en Los Ángeles, y aumentó mi conocimiento de la desigualdad, diversidad, y relaciones raciales en la ciudad. Disfruté la historia de camiones de comida y la expansión de camiones con otros tipos de comida y fusión. Nunca he conocido la diferencia entre apropiación y fusión, pero ahora siento que puedo hablar de esto con más conciencia. Obviamente, me gustaba las excursiones, y mis favoritas eran Mariscos Jaliscos, Milpe Grille, y X’Tiousu Kitchen. También me gustaba sus recomendaciones de restaurantes para visitar por nuestros blogs—estaba disfrutando probar lugares que de otra manera nunca habría visitado y alimentos que nunca había oído hablar. Me encantó el cambio a cómo el virus afecta los vendedores ambulantes y el sistema alimentario porque ha sido superinteresante y me ha ayudado a entender mejor la pandemia como está sucediendo. Finalmente, aprecié que esta clase requería escritura y habla consistentes porque ha sido la clase más practica que he tenido a lo largo de mis estudias en términos de avanzar mi fluidez.

¡Los taquitos de papa, el taco de camarón, y los tacos de falafel eran mis platos favoritos del semestre!

Fuentes:

“Monterey County Rotary Club donates $125,000 to food banks,” https://www.ksbw.com/article/monterey-county-rotary-club-donates-dollar125000-to-food-banks/32073499

“Project CommUNITY: Over $500,000 raised for local food banks,” https://www.ksbw.com/article/project-community-over-dollar500000-raised-for-local-food-banks/32229796

Talia Aranda – Covid 19: Una pandemia que está dejando a gente tan enferma como con hambre


La seguridad alimentaria, es decir, la disponibilidad de alimentos nutricionalmente adecuados y seguros o la capacidad de adquirirlos, es limitada para muchos hogares en Los Ángeles. Sin embargo, la inseguridad alimentaria no siempre significa que no haya nada de lo que alimentarse en un hogar. En una manera más resumida, es la lucha por proporcionar alimentos nutricionales para la familia y/o para uno mismo. Las personas que sufren de inseguridad alimentaria no siempre viven por debajo del umbral de pobreza. Estos hogares con inseguridad alimentaria no necesariamente tienen inseguridad alimentaria todo el tiempo. También, la inseguridad alimentaria puede reflejar las decisiones difíciles que un hogar necesita hacer entre pagar los recibos o comprar alimentos nutricionalmente adecuados. Sin embargo, los que se encuentran por debajo del umbral de pobreza son los más afectados por la inseguridad alimentaria, obligados a tomar una decisión imposible entre alimentar a sus hijos y pagar el recibo del gas.

Desafortunadamente, COVID 19 ha hecho las decisiones más complicados para las personas, y ha puesto a las familias, que antes tenían seguridad alimentaria, en serio riesgo de perder esta comodidad. Según Nina Lakhani, en El Diario, “durante este último mes, aproximadamente una de cada tres personas que se ha acercado hasta el local de una organización sin ánimo de lucro en busca de comida lo hizo por primera vez en su vida” (Lakhani, 2020). El impulso central y sustentador detrás de la cultura alimentaria durante Covid 19 es el miedo: miedo de no poder alimentar a la familia, de perder el acceso a los alimentos tradicionales y de que los productos libres de toxinas no sean accesibles para todos.

David Pierson dice que “el virus, como lo ha hecho en las vidas y los barrios por los que se ha extendido, forzó a muchos a recalcular el día al día”, lo que significa que la mayor parte del mundo necesitará comida una vez y tendrá miedo a pensar en su consumo de alimentos (Pierson 2020). Si esta frase tiene sentido, no reconoce que las personas de color y las personas en pobreza han sentido los peligros de la inseguridad alimentaria durante décadas, y Covid 19 simplemente ha enfatizado el hambre.

Ana Galvis, en su artículo, explica que “el sistema alimentario es injusto e insostenible, pero no está roto, funciona exactamente como el sistema alimentario capitalista siempre ha funcionado; concentrando el poder en manos de una minoría privilegiada y distribuyendo desproporcionadamente las “externalidades” sociales y ambientales a grupos raciales estigmatizados” (Galvis, 2016). Creo que ella dice que vivimos en una sociedad donde las desigualdades estructurales afectan directamente a quién tiene acceso a alimentos frescos y saludables y a quién tiene voz dentro de nuestro sistema alimentario. Cada uno de nosotros tiene un papel en el sistema alimentario y nuestras acciones y compras tienen un impacto más grande que las que podemos ver directamente. Es crucial que comprendamos nuestro papel dentro del sistema alimentario, cómo nuestras compras afectan a los demás y cómo podemos trabajar para crear un sistema alimentario más equitativo, sostenible y justo, donde todos estén igualmente representados y tengan el mismo acceso a alimentos frescos y saludables, y comida asequible. Covid 19 ha cambiado la forma en que funciona este sistema, pero todavía es claro que el acceso a alimentos saludables y a la justicia dentro del sistema alimentario debería ser un derecho, no algo dictado por las desigualdades sociales.


Parte 2:

Me apena que nosotros no podamos experimentar la clase completa, con todas las excursiones y comida sabrosa disponibles, ya que era una clase que disfruté mucho. Como profesor, su énfasis en el aprendizaje experimental lo convierte en una clase que los estudiantes recuerdan y por ello continuamente luchan por un lugar en la clase. Además, disfruté el tema de la fusión, porque es algo en lo que nunca había pensado mucho. Los Ángeles es un “melting pot” de personas, lo que significa que seguramente seguirá la fusión, pero me di cuenta de que solo estaba probando comida para ver si me gustaba o no. Hay mucha validez en si la comida simplemente sabe bien o no, pero esta clase me enseñó a mirar con un ojo más crítico.

Mi otra parte favorita de la clase fue el proyecto grupal. Me dio la oportunidad de probar restaurantes en los que siempre había querido comer, con nuevas personas. Con cada restaurante, había una sensación nueva de camaradería, muchas risas y comida interesante. Por esta clase, la comida no es solo un gusto para mí; es una historia, una comunidad y una obra de arte. La comida une a las personas, porque cada plato comparte la experiencia de una persona, al mismo tiempo que crea una experiencia completamente nueva para otra persona.

Work Cited

 Galvis, A. (2016, March 18). Desmantelando el Racismo del Sistema Alimentario. Retrieved April 26, 2020, from https://foodfirst.org/desmantelando-el-racismo-del-sistema-alimentario/

Lakhani, N. (2020, April 6). Los despidos masivos y la falta de ayudas públicas empujan a millones de personas en EEUU hacia los bancos de alimentos. Retrieved April 26, 2020, from https://www.eldiario.es/theguardian/tormenta-perfecta-Unidos-advierten-nillones_0_1013849314.html

Pierson, D. (2020, April 12). Del caviar al jugo de manzana, el coronavirus está cambiando la forma en que el mundo se alimenta. Retrieved April 26, 2020, from https://www.latimes.com/espanol/internacional/articulo/2020-04-12/del-caviar-al-jugo-de-manzana-el-coronavirus-esta-cambiando-la-forma-en-que-el-mundo-se-alimenta

COVID-19: el racismo y la inseguridad alimentaria (Por Claudia C.)

En este momento, hay mucha incertidumbre en el mundo. En el video de CNN Español, analiza las plantas de procesamiento de alimentos y los riesgos que enfrentan durante COVID-19. Una de las plantas de procesamiento de cerdos más grandes del país ha detenido la producción en el futuro previsible porque, “una operación de Smithfield, representan aproximadamente la mitad de los casos de coronavirus en Dakota del Sur,” (Cohen). Esto a su vez afectará el suministro de carne del país. El video discute que Estados Unidos no se quedará sin carne (porque todavía tenemos mucha), sin embargo, los problemas con el suministro de alimentos ahora son “hay lagunas en la forma en que la procesamos y la llevamos a los consumidores,” (Cohen). Creo que la situación del suministro de alimentos en este momento es grave porque, como menciona el artículo, “Otro problema es encontrar formas de llevar comida a los consumidores,” porque muchos lugares donde la gente comía y se tomaba la comida ahora están cerrados (Cohen). Es muy molesto la cantidad de alimentos que los agricultores tienen que tirar en este momento a pesar de las necesidades de tanta gente.

El video también analiza a los trabajadores agrícolas y la posición en la que se encuentran ahora. “Los trabajadores agrícolas tienen miedo,” (Cohen). El ambiente de trabajo es aterrador para muchas personas en este momento, especialmente para aquellos que temen la deportación con frecuencia también.

La cadena de suministro de alimentos es internacional. Y con COVID-19 y las restricciones de envío y aviación, la producción de bienes detenida está poniendo en riesgo a muchos países que dependen en gran medida de alimentos importados. Por ejemplo, Estados Unidos depende de otros países para ciertos alimentos para ayudar a nuestro suministro de alimentos, al igual que otros países dependen de los Estados Unidos. Pensé en el artículo la sección titulada “Incertidumbre alimentaria versus inseguridad alimentaria,” fue muy interesante. Este es un tema que aprendí en otras clases mientras estaba en la USC y creo que es algo de lo que no se habla lo suficiente: inseguridad alimentaria. Se alienta a los estadounidenses a quedarse en casa y no ir a lugares públicos. Sin embargo, los comestibles son una necesidad e incluso algunas personas no saben si pueden poner comida en su mesa todas las noches. Los servicios de entrega de comestibles están experimentando una demanda tan alta en este momento que puede tomar hasta una semana recibir su pedido. Cohen dice, “Y eso nos lleva a la incómoda verdad de que el coronavirus ha revelado más claramente que nunca: que las dificultades se sienten desproporcionadamente en este país. Lo que describí anteriormente es la incertidumbre alimentaria, y es una experiencia nueva para muchos.” Lo que muchos estadounidenses enfrentan en este momento es la inseguridad alimentaria. Todavía hay millones de familias que necesitan subsidios alimentarios y con la alta tasa de desempleo en este momento, cada vez más experimentan inseguridad alimentaria.

Creo que la situación de la cadena de suministro de alimentos es más grave de lo que algunos funcionarios creen que es, sin embargo, también creo que los líderes de la industria alimentaria y minorista tomaron grandes precauciones antes de que la situación empeorara. Por ejemplo, limitar el número de artículos como carne de res y pollo por cliente. Leí otro artículo de CNBC que decía, “The country has a food waste problem rather than a shortage. According to the USDA, 30% to 40% of food in America is wasted annually. But while the supply chain adjusts, there are some real concerns,” (Hadavi). Esto me pareció interesante porque, aunque por el momento Estados Unidos podría estar bien, a nivel mundial existen algunas preocupaciones y consecuencias. Lamentablemente, en todo el mundo hay “44 countries that rely heavily on external food assistance and 113 million people experiencing acute hunger, many of whose public health systems may face capacity constraints,” (The U.N. Food and Agriculture Organization).

No se puede negar que algunos grupos raciales son más vulnerables que otros en este momento. Los miembros de las minorías raciales y étnicas viven en vecindarios más alejados de supermercados e instalaciones médicas y viven en desiertos alimentarios. Un desierto alimentario es un área que tiene acceso limitado a alimentos asequibles y nutritivos.

En el artículo Food First, leí acerca de cómo desafortunadamente el racismo existe en el sistema alimentario y las formas en que las personas, las comunidades, las organizaciones y los movimientos sociales están desmantelando las actitudes, instituciones y estructuras que mantienen el racismo en su lugar. El artículo menciona, “A pesar de su omnipresencia, el racismo casi nunca es mencionado en los programas internacionales de ayuda alimentaria y desarrollo agrícola,” (Galvis). Esto es increíblemente molesto porque el racismo rara vez se identifica como la base de un gran número de personas de color que padecen hambre e inseguridad alimentaria. Durante COVID-19, estos problemas aumentan debido a la incertidumbre en todos en este momento.

Los bancos de alimentos y otras organizaciones alimentarias están ayudando a muchas familias de bajos ingresos durante el coronavirus con la ayuda de muchos en todo el mundo. Feeding America es una de las organizaciones nacionales de alivio del hambre más grandes del mundo con bancos de alimentos en todo el país. A mediados de marzo, establecieron su Fondo de Respuesta COVID-19 de $ 2.65 millones para “enable food banks to secure the resources they need to serve the most vulnerable members of the community during this difficult time,” (Feeding America).

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Soy de Austin, Texas, y el Banco Central de Alimentos de Texas ha dado grandes pasos y saltos para ayudar a los necesitados durante COVID-19. El Banco Central de Alimentos de Texas proporciona alimentos a 46,000 personas cada semana en 21 condados y está trabajando con grandes cadenas de supermercados como H-E-B para donar alimentos. TCFB tiene cientos de voluntarios que trabajan todos los días para llevar los alimentos a los autos de las familias en lugar de hacer que las personas caminen hacia la despensa para maximizar el distanciamiento social. He tenido la suerte de trabajar con TCFB en el pasado y sé lo grandiosa de una organización y comunidad que han construido.

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(Merced)

Esta es mi segunda clase para tomar con el profesor Portnoy mientras estaba en la USC y no había una clase que no disfrutara. Al vivir en una parte tan única de Los Ángeles, puedo agradecer a Sarah por presentarme la mejor comida de Los Ángeles. De hecho, puedo decir que he hecho amigos en esta clase y tuvimos una clase tan divertida y única que esperaba con ansias todos los martes. Creo que mi clase favorita fue cuando tuvimos con Merced. No solo su comida era increíble, sino que me encantó su historia. Me sentí muy personalmente conectada con ella mientras nos contaba su historia debido a la emoción que transmitía. Me di cuenta de lo apasionada que es por su herencia y de dónde viene, y fue realmente inspirador. Una cosa que me encanta de esta clase es que podemos probar diferentes cocinas y recetas, pero es más especial poder escuchar la historia y conocer a la gente de primera mano. Lo que me encantó de nuestra clase fue lo interesante e interesante que fue cada uno de nosotros (y lo que es) y por eso pudimos hacer grandes preguntas y realmente pudimos entender su vida. Estoy muy triste porque no todos podremos volver a estar juntos en un salón de clases y hacer excursiones por Los Ángeles. Pero estoy muy contento por todas las experiencias que tuvimos.

Referencias:

Cohen, Zach. “Es hora de hablar más seriamente sobre el suministro de alimentos en medio de la crisis de COVID-19”. CNN.

Galvis, Ana. “Desmantelando el Racismo de Sistema Alimentario”. Food First.

Hadavi, Tala. “Why Coronavirus Probably Won’t Force American Grocers to Run out of Food.” CNBC, CNBC, 31 Mar. 2020, http://www.cnbc.com/2020/03/31/can-coronavirus-hurt-the-american-food-supply-chain.html.

 

COVID-19: Una síntoma y consecuencia de desigualdad + Reflexión (por Tasfia)

Los Estados Unidos es la sociedad más rica de la historia humana. Pero, también es un país de desigualdad profunda. Nuestra sociedad capitalista está diseñada para explotar mucha de la gente para beneficiar un pequeño porcentaje de la población. Solo tres multimillonarios tienen más dinero que 160 millones de estadounidenses más pobres combinados. La pandemia de COVID-19 revela mucho sobre estas desigualdades en EEUU.

Por ejemplo, COVID-19 es una amenaza mayor para nuestros “trabajadores invisibles” que tienen una papel importante en nuestra suministro de alimentos. Ellos cosechan, procesan, transportan, y almacenan (“stock”) los alimentos que son necesarios para una sociedad que está funcionando. Estos trabajadores son explotados y mal pagados. En muchos lugares, no existen procedimientos adecuados para proteger a estos trabajadores – de producción, de almacén, de transporte, y de tiendas. Por lo tanto, son extremadamente vulnerables a contraer y propagar el virus.

Un artículo por Zach Cohen de CNN nos da los detalles de estos problemas:

Es probable que sean personas que ya trabajan por temor a la deportación. Ahora están trabajando por miedo a la infección. Shoichet escribe que menos personas se presentan a trabajar, temiendo por su seguridad.

– Zach Cohen: “Es hora de hablar más sobre el suministro de alimentos en medio de la crisis de COVID-19”

Probablemente has visto recientemente el titular de que una de las plantas de procesamiento de cerdos más grandes del país había dejado de producir en el futuro previsible. ¿La razón? Los empleados de la planta, una operación de Smithfield, representan aproximadamente la mitad de los casos de coronavirus en Dakota del Sur.

– Zach Cohen: “Es hora de hablar más sobre el suministro de alimentos en medio de la crisis de COVID-19”

La falta de protecciones básicas de los trabajadores en la industria del suministro de alimentos nos pone en mayor riesgo de propagar el virus, especialmente a las poblaciones más vulnerables.

Un “meme” popular de Facebook

Además, COVID-19 no solo subraya cómo el capitalismo crea un la guerra de clases en este país, pero también la discriminación racial. Durante tiempos de crisis como esto, es importante reconocer que las poblaciones de clase trabajadora más vulnerables son las comunidades de color. Según Ana Galvis en su articulo de Food First:

El sistema alimentario es injusto e insostenible, pero no está roto—funciona precisamente como el sistema alimentario capitalista siempre ha funcionado; concentrando el poder en manos de una minoría privilegiada y distribuyendo desproporcionadamente las “externalidades” sociales y ambientales a grupos raciales estigmatizados.

– Galvis, Ana: Desmantelando el Racismo de Sistema Alimentario

Galvis hace un punto importante: mientras los granjeros blancos son los operadores y propietaros de la granja, los trabajadores agrícolas y de alimentos son desproporcionadamente minorías raciales y étnicas que están mal pagadas, sufren inseguridad alimentaria, y experimentan más “wage theft” que trabajadores blancos:

“Mientras que el ingreso promedio de los trabajadores blancos de alimentos es de $25,024 al año, los trabajadores de color ganan anualmente $19,349. Los trabajadores blancos ocupan casi el 75% de los puestos de dirección en el sistema alimentario. Los latinos ocupan el 13% y los trabajadores negros y asiáticos el 6,5%.”

– Galvis, Ana: Desmantelando el Racismo de Sistema Alimentario

Es importante reconocer todos de esos niveles de desigualdad en nuestra sistema de capitalismo en general, y en nuestra sistema alimentaria específicamente.

También, es importante considerar la interrupción al suministro de alimento del lado de consumidores. El artículo de CNN dice que cuando estos trabajadores no pueden trabajar porque están enfermados, los consumidores no pueden llevar comida a sus familias – especialmente los consumidores que no pueden obtener una gran cantidad de alimentos tempranos porque no tienen suficientes ingresos.

Además, el artículo de CNN habla sobre consumidores que tienen un acceso limitado a los alimentos ahora que muchos lugares están cerrados:

Otro problema es encontrar formas de llevar comida a los consumidores, ahora que los restaurantes, los comedores de las oficinas, las cafeterías escolares y tantos otros lugares donde la gente solía ir a comer están cerrados.

– Zach Cohen: “Es hora de hablar más sobre el suministro de alimentos en medio de la crisis de COVID-19”

Otra idea que este artículo de CNN y un articulo de LA Times por David Pierson discuten es cómo el cierre de las fronteras nacionales en todo del mundo está afectando el comercio. Los Estados Unidos dependen de otros países para la alimentación, y otros países dependen de los Estado Unidos. Esta es un otra manera que la interrupción del suministro de alimentos impactará comunidades más vulnerables.

Además, las personas que han perdido su empleo también sufren inseguridad alimentaria. Según un artículo por Nina Lakhani en Eldiario.es, muchos estadounidenses ahora dependen de los bancos de alimentos durante este período de inseguridad. Para muchos, esta es la primera vez que tienen que depender de programas como los bancos de alimentos:

Durante este último mes, aproximadamente una de cada tres personas que se ha acercado hasta el local de una organización sin ánimo de lucro en busca de comida lo ha hecho por primera vez en su vida, según las entrevistas realizadas con una docena de establecimientos por todo el país.

– Nina Lakhani: “Los despidos masivos y la falta de ayudas públicas empujan a millones de personas en EEUU hacia los bancos de alimentos”

Como resultado de esta crisis, muchas más personas experimentarán las realidades de millones de estadounidenses que siempre han vivido en pobreza o la escasez. Según un voluntario en St. Mary’s, el banco de alimentos más antiguo de EEUU, ubicado en Phoenix, Arizona:

“Primero vimos gente que vive mes con mes que fue despedida y no sabía como iba a conseguir el próximo plato de comida, después los que tenían un par de semanas de ahorros. Ahora, la gente que sabía de nuestra existencia porque han donado comida o han sido voluntarios en alguna ocasión.”

– cita por Jerry Brown; Nina Lakhani: “Los despidos masivos y la falta de ayudas públicas empujan a millones de personas en EEUU hacia los bancos de alimentos”

Como se describe en los artículos de CNN y Eldiario, los problemas de suministro de alimentos de esta crisis son un nuevo concepto y experiencia para algunos estadounidenses, pero siempre ha sido la realidad para muchos otros. Por eso, esta pandemia es una llamada de atención de como las personas que sufren de desigualdad sobreviven en EEUU.

Cuándo prestamos atención a estos problemas, podemos resolverlos con esfuerzos como el trabajo de los organizaciones sin fines de lucro por José Andrés y World Central Kitchen, como Anderson Cooper de CBS News cubre en este video. Hay muchas esfuerzos como esto que se describe en un articulo por Alicia Lee también. Este artículo resume cómo las diferentes comunidades locales de chefs en los Estados Unidos están trabajando para combatir la inseguridad alimentaria durante COVID-19. Es muy interesante saber cómo los chefs enfatizan uno de estos factores: el acceso a los alimentos. En la social media, también vi que muchos restaurantes en mi ciudad de Fayetteville, Arkansas, están ofreciendo comida gratis sin hacer preguntas durante esta crisis.

En un artículo reciente en mi revista favorita, Jacobin, Dr. Colin Gordon le dio al coronavirus el término, “the inequality virus.” El acceso a la comida es una gran razón para esto. Es importante considerar la falta del acceso a los alimentos, especialmente durante una pandemia como esta, porque la falta de nutrición debilita nuestro sistema inmunitario, y, como resulto, las personas pueden ser más vulnerables a contraer el virus y propagarlo (spreading it). Por lo tanto, esta falta de recursos pone a las comunidades de bajos (o no) ingresos, especialmente en comunidades de color, en un alto riesgo. 

Pero esfuerzos como organizaciones sin fines de lucro como los artículos describen nos muestra la importancia de las iniciativas de base cuando nuestros gobiernos locales y nacionales no están haciendo suficiente trabajo. Aunque puede ser difícil ser sostenible, pueden ser muy durante su duración porque están trabajando fuera de los pasillos de poder, sin presión burocrática, a un nivel local. Este me da mucha esperanza porque, aunque las noticias siempre hablan de nuestras pérdidas en esta pandemia, también hay mucha movilización a nivel comunitario.

Reflexión:

Además de estos problemas relacionados con la justicia alimentaria durante COVID-19, aprendí mucho este semestre en esta clase. Disfruté especialmente nuestras excursiones, porque cada viaje nos enseñó sobre el contexto histórico, antropológico, y sociológico de la comida. También, tener multiples presentaciones durante todo del semestre fue una manera muy efectiva para aprender, aunque me lamenta que no pudimos explorar los restaurantes para nuestra restaurante. Esta es mi tercera clase con Profesora Portnoy, y siempre he disfrutado como cada clase es muy “hands-on”. Ella siempre nos muestra cómo algo que parece muy sencillo – la comida y el acto de comer – puede tener muchas implicaciones y lecciones si prestamos bastante atención.

Los 5 momentos que más disfruté y que recordaré más de esta clase incluyen:
– Cómo escribir sobre comida en una manera descriptiva, lo que mejoró mis habilidades de escribir o comunicar en español (¡y usar lenguaje descriptivo en inglés también!)
– Explorar las ideas de gentrificación y “white-washing” en las comunidades latinoamericanas en Los Ángeles a través de la comida y las historias de Olvera Street y la visita al Mercadito en Boyle Heights.
– Aprender sobre las diferencias regionales en la comida mexicana y probando Mariscos Jaliscos por primera vez, ¡los tacos de camarones eran fenomenales!
– Reconsiderar los conceptos de autenticidad, “whitewashing”, apropiación cultural, en nuestro mundo globalizado, especialmente en lugares como Los Ángeles.
– Aprender sobre de la fusión de comida y intercambio cultural por nuestras excursiones a X’Tiosu Kitchen y Grand Central Market, y también por mis presentaciones sobre “luxe-loncheras” (en que hablé sobre Kogi) y comida colombiana (en que hablé sobre Escala).

Como una estudiante que aspira a ser un psicólogo y estudiar los papeles de la cultura, la identidad, y el entorno social en el comportamiento humano, los temas de esta clase fueron muy interesante para mí.

Referencias:

Cohen, Zach. “Es hora de hablar más seriamente sobre el suministro de alimentos en medio de la crisis de COVID-19”. CNN.

Cooper, Anderson. “Addressing the strain the coronavirus has put on America’s food supply chain with Jose Andrés.” CBS News.

Galvis, Ana. “Desmantelando el Racismo de Sistema Alimentario”. Food First.

Lakhani, Nina. “Los despidos masivos y la falta de ayudas públicas empujan a millones de personas en EEUU hacia los bancos de alimentos”. Eldiario.es.

Lee, Alicia. “Chefs en EE.UU. transforman sus restaurantes en centros de ayuda para los trabajadores despedidos.” CNN.

Pierson, David. “Del caviar al jugo de manzana, el coronavirus está cambiando la forma en que el mundo se alimenta”. Los Angeles Times.

Apropiación y Motiva- Leah Ely

La primera vez que oí la palabra “apropiación” era mi primer año en USC en una clase sobre “el baile en la cultura pop.” Era definitivamente un concepto nuevo para mi y inicialmente no lo entendía.  Ahora, es algo que veo en muchas partes de nuestra cultura, no solo en el baile. Por ejemplo, Adrián Triglia habla de Katy Perry y Miley Cyrus y su apropiación de la cultura japonesa. Aunque esta es tal vez una forma más obvia, hay otras maneras (como con comida) en que personas apropian una cultura. 

Katy Perry

            La pregunta grande es, “¿Quién tiene el derecho de representar la comida de una cultura o país?” ¿Puede chefs de raza blanca cocinar comida mexicana? ¿O chefs negros y comida asiática? Es muy controversial, y algunas personas lo consideran como “columbusing.” Columbusing es “the act of reckless and thoughtless appropriation (typically by rich white people) of a thing that has been around for years or decades (a thing that usually belongs to non-white people)” (Portnoy). 

En la situación de Peterson y Chef Bayless, no pienso que sea columbusing. Si los hombres tienen respeto, reverencia, y apreciación de una cultura, ¿Por que no pueden compartir su amor con el mundo? Para mi, lo más importante es que la razón para cocinar comidas de cultura diferente es pura y no con el motivo de ganar dinero. Estoy de acuerdo con el entrevistado en el articulo sobre Kooks cuando dice, “No sería justo decir que solo por ser blancos no puedan retomar la cocina de otras etnicidades. Yo soy negro y cocino con sabores asiáticos, desde hace 17 años. ¿Soy culpable o mi historia es diferente por mi raza? Todo se trata del enfoque” (Japhe). 

Sin embargo, yo entiendo la perspectiva de ellos que creen que Chef Bayless está participando en alguna forma de apropiación, especialmente en los casos donde no se saben la historia mixta de un plato. Por ejemplo, Bayless habla de su “traducción” de ciertos platos en un esfuerzo para hacerlos más atractivos. Para mole, su menú dice “oaxacan red mole from the coast,” y por eso, más personas lo quieren probarlo. Si, yo entiendo la perspectiva que “all translations are some kind of loss,” pero ¿tal vez vale la pena si hace que más personas aprecien el plato (Bayless)? 

Además, aunque es área gris, creo que todos tipos de hacer suposiciones basado en la raza de una persona es racismo. Si, muchas veces personas blancas tienen más oportunidades que minorías, y es muy triste, pero todavía no creo que esta situación justifica atacar a las personas que tienen los recursos compartir la comida de una cultura que respetan y aman. Para mi, me importa que la comida yo como es preparado por expertos- personas que muy bien saben la gastronomía de la cultura. Esta es la razón que estoy de acuerdo con los estudiantes de Oberlin College.

Los estudiantes de Oberlin sienten que hay un “gross manipulation of traditional recipes” en la cafetería de Oberlin. Para los estudiantes, “When you’re cooking a country’s dish for other people, including ones who have never tried the original dish before, you’re also representing the meaning of the dish as well as its culture…So if people not from that heritage take food, modify it and serve it as ‘authentic,’ it is appropriative” (Friedersdorf). Esta perspectiva es basada en la tendencia de la universidad modificar las recetas de ciertos platos culturales sin respeto a las gastronomías de las culturas. 

Cafetería de Oberlin College

Tal vez no tienen acceso a pescado o ciertos ingredientes muy fresca, pero cambiar la receta de un plato y mantener el nombre original es algo completamente diferente. ¿Por qué se llama los platos los mismos nombres cuando, en realidad, no es cerca del original? Pienso que, en este caso, la escuela está usando los nombres de los platos culturales para parecer muy cultural y atraer estudiantes prospectivas. Las motivas no son puras, así pienso que es apropiación. 

Para mi, creo que hay una distinción importante entre comida fusión y apropiación. Nuestra comida tiene influencias de varios lugares en el mundo, historias que muchas personas no saben, así entiendo fusión de dos gastronomías culturales. En el caso de  

X’Tousu Kitchen, los cocineros tienen conocimiento sobre las dos culturas y pagan respecto a ambos. ¿A Oberlin College? No. Si está cocinando la carne de vaca en un plato hindú durante una fiesta hindú, no se sabe la cultura y no se tiene respeto para la cultura. Esto es obvio. 

Taco Bell, por otro lado, es un poco complicado en mi mente. No sé la historia de Taco Bell, pero sé que el restaurante dice que es mexicano. A un punto de tiempo, crearon el taco americano que sabemos hoy con una tortilla dura, queso rallado, y carne molida y lo vendieron como comida mexicana. Pienso que este acto es apropiación, pero ahora esta “clase” de comida mexicana es establecida en los Estados Unidos y es su propia forma de comida mexicana-americana. Ahora tenemos la pelea sobre la autenticidad de la comida de Taco Bell, pero no voy a ir allá. 

            En conclusión, apropiación es un acto muy grave. Es muy importante respetar todas culturas. Aunque creo que todas personas pueden cocinar platos de cualquier cultura, lo mas importante es una motiva pura y respeta total.

Referencias

https://psicologiaymente.com/social/apropiacion-cultural

https://www.vice.com/es/article/59mxvn/portland-chefs-discuss-cultural-appropriation-amid-burrito-stand-closure

Portnoy

http://www.sporkful.com/other-peoples-food-part-1-rick-bayless-white-chef-mexican-food/

https://www.theatlantic.com/politics/archive/2015/12/the-food-fight-at-oberlin-college/421401/

Rice A Roni: Apropiación Cultural?

Carolyn Scott

La semana pasada, entré en la cocina para comer la cena y descubrí que mi mamá había preparado una cena de enchiladas de pollo, frijoles, y… Rice A Roni. 

Si no estás familiar con el producto fabuloso que es Rice A Roni, permíteme a describirlo. Imaginate arroz, pero si arroz fue kraft mac n cheese. Viene del supermercado en una pequeña caja roja con un paquete de sabor. 

Facil? Claro. Lo pones en una olla con agua y el paquete. 

Rapido? Si! Está listo en quince minutos. 

Apropiativo? Oh. ¿Por qué estamos hablando de apropiación? Solo quería comer mi cena… 

Pero, aquí comiendo con mi familia, hablábamos sobre el contenido de mis clases. Estaba preparando mi presentación para discutir el tema de apropiación cultural, y la caja roja de “Rice-A-Roni! Mexican Style!” gritaba, “Hola! Soy un ejemplo de este tema!” 

Antes de empezar, tengo que definir el término “apropiación.” Según el artículo de Medium, apropiación ocurre cuando “members of one culture (outsiders) take for their own, or for their own use, items produced by a member or members of another culture (insiders).” Esto no tiene un connotación inherentemente malo.  Entonces, el artículo introduce un nuevo término: misapropiación. Misapropiación se diferencia de apropiación con los elementos de comodificación y comercialización. Hay un dinamico de poder muy importante, cuando miembros de la cultura dominante (en nuestro caso, estadounidenses anglos), comercializan elementos de una cultura oprimida y marginalizada, y ganan dinero o estatus de su uso. Regresaré a estos definiciones más tarde. 

Para continuar, explico un poco más la marca Rice-A-Roni. Su historia es una de capitalismo estadounidense. La compañía que inventó Rice A Roni, Golden Grain Co., empezó como un fabricante de macaroni, establecido por un inmigrante italiano en 1912. Creó su producto famoso en los 1950s, y la marca, por lo general, ha tenido gran éxito.  Hoy hay muchas variedades de Rice-A-Roni. Considera “Arroz con Sabor de Pollo.” Comida perfecta para una cena basica de pollo y arroz, tal vez con coliflor o asparagus. Es una manera rápida y fácil para cocinar arroz con caldo, un plato tan común que no es posible identificar una cultura de que viene. 

Sin embargo, hay otras variedades de Rice-A-Roni que no pueden escapar mi crítica: El ya mencionado “Mexican Style,” otra caja de “Spanish Rice” que, después de un semestre en españa, no se parece a nada que comí allí. Es un plato inequívocamente estadounidense en sus orígenes. Pienso de El Cholo Spanish Cafe, que se presenta con la descriptor “Spanish” para apetecer a los anglos, a despecho de los origenes mexicanos y estadounidenses de su comida. Y, en el rincón más oscuro de nuestra alacena, una caja de “Fried Rice” que se describe como “Delicious mix of rice, vermicelli and Asian seasonings.” 

Claro que esta caja de “Fried Rice” no asemejarse de ningún plato de fried rice que yo he comido. No podía articular exactamente la razón para mi incomodidad con este producto, pero cuando leí el artículo del Atlantic, “A Food Fight at Oberlin College,” empecé a comprender. 

Los estudiantes de Oberlin College, en 2015, llamaron la atención de la prensa a un problema similar: La comida en sus comedores, aunque trató a estar comida etnico, no alcanza la calidad necesario para considerarse una adaptación respetuosa. Una estudiante japonesa de Oberlin, Tomoyo Joshi, dice que “the undercooked rice and lack of fresh fish is disrespectful. . . in Japan, sushi is regarded so highly that people sometimes take years of apprenticeship before learning how to appropriately serve it.” En mi opinion, esta queja es valida. Servir un plato de baja calidad no muestra justamente la cocina exuberante de Japón o Vietnam. 

Al otro lado, puedo empatizar con el argumento contrario: “The dining hall is serving cheap imitations of East Asian dishes because all college campuses serve cheap imitations of all dishes––they’re trying to feed students as cheaply as possible, and authentic bánh mis, never mind sushi, would cost much more.”  A mi parecer, esto es también la defensa más fuerte para Rice A Roni. Alta calidad, autenticidad – estas características no definan la atracción de Rice A Roni. Su atracción es su facilidad y precio barato, su simplicidad para preparar. Mi mamá, una mujer angla, explica que usa el “Mexican Style” Rice A Roni porque a ella le gusta preparar comida mundial, como enchiladas, pero no quiere gastar mucho tiempo en preparar un plato adicional para complementar el plato principal. 

Argumentos persuasivos, pero no pertenecen a mi pregunta central: está Rice A Roni un ejemplo de misapropiación? Creo que sí, porque su compañía, con dueños mayormente anglos, gana dinero de la comercialización de comida mexicana y china. Sin embargo, no tengo una respuesta buena para la pregunta, “es bueno o malo, lo que hace la compañía de Rice A Roni?” No es obvio quien es el víctima de esta misapropiación, pero es fácil ver quién beneficia del producto. Aparte de los ejecutivos de la compañía, el producto es útil para familias, especialmente los con padres trabajadores y hijos pequeños. Puede traer sabores variados a una dieta templada. 

Al final, no tengo un conclusión firme. No es fácil separarnos de la compleja industria de comida en la sociedad de hoy, pero te sugiero pensar críticamente sobre los productos que compras, y cuando es posible, suponer a negocios locales, especialmente los con dueños inmigrantes. En este tiempo de disrupción, es crítica que cuidamos por nuestros vecinos en cualquier manera que podemos.

Sources Used

https://medium.com/@DevynSpringer/resources-on-what-cultural-appropriation-is-and-isn-t-7c0af483a837

http://www.ricearoni.com/heritage

https://www.theatlantic.com/politics/archive/2015/12/the-food-fight-at-oberlin-college/421401/

La complejidad de la apropiación cultural en un mundo globalizado (Nikki Saeedi)

Cuando escucho las palabras “apropiación cultural”, típicamente pienso en la moda, el arte y la música. Específicamente recuerdo mucha controversia sobre los trajes de Katy Perry en muchos de sus videoclips y actuaciones en el pasado. Ella ha recibido muchas críticas por llevar la ropa de otras culturas, como su traje de una geisha durante su actuación en los American Music Awards en 2013. Había mucha confusión sobre lo que constituye apropiación cultural en esa época, pero estoy de acuerdo con Devyn Springer cuando dice que “Cultural appropriation is when ‘members of one culture (outsiders) take for their own, or for their own use, items produced by a member or members of another culture (insiders)’”. Hoy en día, es fácil reconocer cuando una figura famosa se apropria de una cultura en el arte visual, pero ¿qué pasa con la comida? 

Un ejemplo de la apropiación cultural en la cultura pop

Rick Bayless es un chef y restaurador estadounidense que se especializa en la comida mexicana tradicional, y él no es ajeno a las críticas de apropiación cultural en su comida. En el podcast de Sporkful, él describe su historia personal y su primera experiencia con la comida mexicana cuando visitó a la Ciudad de México y probó su primera enchilada. Desarrolló una fascinación por la cultura mexicana y vivió en México por algunos años, y al regresar a los Estados Unidos estableció dos restaurantes exitosos en Chicago. Bayless habla de cómo “traduce” la comida mexicana en los menús para atraer a los blancos. Por ejemplo, mole tiene una reputación de ser una salsa muy rara para sus clientes, entonces lo escribe como “un mole rojo de Oaxaca, chile dulce asado con ajo y cebolla caramelizada” y de repente ellos piensan que suena diferente y delicioso. 

Rick Bayless | Roasted Tomatillo Enchiladas
Roasted Tomatillo Enchilada en el restaurante de Rick Bayless, inspirado por las enchiladas que comió en la Ciudad de México.

Después de escuchar al podcast, yo creo que no es justo decir que Rick Bayless ha apropiado la comida mexicana aquí en los Estados Unidos solamente porque no es mexicano. De hecho, ha elevado la comida mexicana en el mundo culinario de los Estados Unidos más allá de la comida rápida, los “combo plates” y los burritos (Portnoy). Todavía la prepara tradicionalmente y con mucha admiración y atención a la cultura mexicana. 

Rick Bayless' Frontera Grill & Topolobampo Face Off - Eater
El exterior del restaurante de Rick Bayless: un favorito de los Obamas en Chicago.

La apropiación cultural es un problema cuando una persona toma una cosa por su cuenta y no le da el crédito apropiado a la cultura original, pero Bayless no actúa como si inventara su cocina, reconoce de donde saca sus recetas. Sobre todo, estoy de acuerdo con la idea que cada traducción no es un acto de colonización, el movimiento de la comida es un proceso natural y las traducciones existen para facilitar su difusión a las comunidades nuevas. 

Teniendo esto en cuenta, me decepcionó un poco cuando Bayless no podía pensar por su cuenta en algunos privilegios que tiene como un chef que no es latino ni inmigrante. La verdad es que “an American-born chef is more likely than an immigrant to have the connections and means to grab investors or news media attention — even more so if the chef came up through a prestigious restaurant or culinary school or is quick with a witty quote” (Lam, NPR). Esto se basa en el privilegio blanco, la idea que ciertas dificultades no existen para los blancos debido a su raza. Sí, Bayless ha trabajado mucho con la comunidad culinaria de México y me gusta que sea bilingüe y vivió en México, pero si lo sabe o no todavía tiene ciertas ventajas que sus colegas mexicanas no tienen. 

Apropiación en “food-writing”

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Lucas Peterson, el centro de la controversia de “elotegate” con un elote preparado por Timoteo en Lincoln Heights.

De la misma manera que un no-latino puede cocinar la comida latina, también pienso que un no-latino puede escribir y criticar la comida latina también. Cuando Lucas Peterson escribió de un elotero en Lincoln Heights, reveló su ubicación y le dio una crítica fantástica. Muchos hablaron del “columbusing” de Peterson, que es “the act of reckless and thoughtless appropriation (typically by rich white people) of a thing that has been around for years or decades (a thing that usually belongs to non-white people)” (Portnoy). Mientras estoy de acuerdo que “columbusing” existe, en este caso el acto de escribir del elote no era imprudente ni desconsiderado. La intención es importante. Sí, es posible escribir de la comida de una cultura diferente con el cocinero y sus deseos en mente. Lo que se puede considerar “columbusing” es la modificación del taco tipo de Taco Bell. Allí, el taco con su tortilla frita, lechuga rallada, y sour cream no parece al taco mexicano porque el propietario del restaurante exitoso quería traducir su comida para la gente blanca. 

¿Apropiación o comodidad? 

Empatizo con los estudiantes de Oberlin College que no tienen comida buena en sus cafeterías. Me imagino que sería difícil estudiar y mantener un estilo de vida sano sin comida buena, pero no pienso que sus bánh mìs y sushi son ejemplos de apropiación porque las cafeterías no marcan su comida como auténtica ni tradicional. Estoy de acuerdo Tomoyo Joshi, un estudiante que dice “if people not from [a] heritage take food, modify it and serve it as ‘authentic,’ it is appropriative,” pero la frase clave aquí es “serve it as authentic”. En la cafetería del USC Village he visto muchas comidas de culturas diferentes en formas nuevas, como las hamburguesas de falafel o los tacos de bulgogi, y a veces no me gustó los sabores, pero la verdad es que no me lo sirven como una representación auténtica de la comida coreana ni de medio oriente. Son modificaciones con los recursos que tienen para satisfacer una gran demanda.

En fin, traducir la comida no es necesariamente una cosa mala. Vivimos en un mundo globalizado y el movimiento de la comida viene con modificaciones, ingredientes nuevos y cambios al paladar de una comunidad. La distinción entre apropiación cultural y admiración es la intención. Bayless, por ejemplo, comparte su pasión para la comida mexicana y lo hace de una manera tradicional–¡quizás demasiada tradicional para los mexicanos hoy en día, él menciona en el Podcast! Para mí, lo más importante es que la gente esté abierta a esas conversaciones difíciles y dispuesto a escuchar a las opiniones de comunidades diferentes. Si la comida se difunde en una manera considerado y sensible, podemos estar más conectados y llenos que antes. 

Referencias

Portnoy, S. (2017). Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles. Rowman & Littlefield.

Springer, D. (2018). Resources On What ‘Cultural Appropriation’ Is and Isn’t. Medium

Friedersdorf, Conor. (2015). “A Food Fight at Oberlin College.” The Atlantichttps://www.theatlantic.com/politics/archive/2015/12/the-food-fight-at-oberlin-college/421401/.

Saini, A. (2016). “Other People’s Food Pt. 1: White Chef, Mexican Food.” Sporkful.

Godoy, M. (2016). When Chefs Become Famous Cooking Other Cultures’ Food. NPR.