Desierto Alimentario en South LA (por Rachel Rowzee)

Los problemas con el racismo estructural son relacionados A los problemas de un desierto alimentario. Personas que viven en comunidades desatendidas, la mayoridad de grupos étnicos marginalizados, no tienen mucho acceso físicamente o económicamente a la comida saludable. Sin embargo, tienen acceso a comida de tiendas de esquina o fast food. En el video documental una familia necesita decidir entre la comida saludable o las pastillas de diabetes para el padre. Esta historia no es algo extraño, sino una realidad para muchas familias, especialmente en South Los Ángeles. Los residentes de South Los Ángeles son de gran parte latinos y africano-americanos, grupos que sufran. Del racismo estructural en los contextos sociales, económicos y políticos y del acceso a la comida saludable.  Acceso a la comida saludable extiendo a USC también donde hay grupos de estudiantes que no tienen dinero para la comida que ofrecen en la universidad o en la village. Precios de ensaladas en Seeds, un mercado en el centro de campus, cuesta $9 – $11 dólares. Los platos de Panda Express son uno de los más bajos en el centro de campus donde cuesta $6.80 para dos platos principales y un acompañamiento.  Las diferencias de la calidad de los ingredientes son evidentes, y la nutrición de los platos son incomparable. Hay estudiantes en USC que no tienen los recursos para comprar comida de estos precios cada día. En los últimos años una despensa de comida abrió donde estudiantes tienen acceso a comida gratis, que incluyen pasta, pan, mantequilla de maní, cereal y leche de soya o almendras. Por lo menos las opciones son limitados. Parece irrazonable e insensible que todos los estudiantes pueden comprar comida de estos precios altos cada día.  Ahora hay un programa de recursos, de USG, para educar a estudiantes sobre el programa Cal Fresh. Es un buen paso, que viene de esfuerzos de USG, pero no van a ayudar a todos los estudiantes que necesitan la seguridad alimentaria.

Yo crecí en 7323 Dalton Ave en South LA. Ahora soy estudiante de USC. Estoy en casa este fin de semana para President’s Day. Por eso mis padres necesitan mi ayudo con mis hermanos. Mi casa no está tan lejos de la escuela donde mis hermanos estudian. Camino con ellos quince minutos a Horace Mann Middle School.

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Unos de las cosas malas de vivir en South LA es que hay opciones limitados para la comida. Después de dejar a mis hermanitos, yo cruzo tres o cuatro cuadras a Lupita’s Panderia y Taqueria donde se puede compra dos tacos por tres dólares. O yo puedo ir a Jack In the Box, en la misma calle donde se puede comprar dos hamburguesas para $3.50. No tengo mucha hambre pues decido a comer en Lupita’s. Más tarde en el día mi madre y yo vamos al supermercado. Hay un Ralph’s 1.6 millas de distancia en Manchester y Western. Caminado es 25 a 30 minutos, en autobús es 16 minutos. No es fácil para mi madre camina sola con todos los comestibles, pero el autobús cuesta como dos dólares en cada dirección. Por eso ella camina al supermercado usualmente y de vez en cuando uso el autobús. Mi madre prefiero compra comida en Costco porque tiene precios más bajos y grandes cantidades.  Toda la familia necesita ir a Costco para comprar las cosas. En autobús usualmente es 36-50 minutos, de vez en cuando tenemos acceso a un coche yes más rápido y fácil en coche. Cerca de mi casa no hay restaurantes saludables como hay en el campus de USC. Cerca de mi casa hay Florence Liquor, C & C Market y E & K Mini Mart pero están lleno de comida grasosa como lunchables, cheetos y pasteles de hostess. Ahora hay un mercado de agricultores en Baldwin Hills Mall pero es como 40 minutos en autobús. Me gusta que haya un mercado de agricultores en el área de South L.A. pero me gustaría tener uno más cerca de mi casa. Me di cuenta de que un mercado de agricultores tiene muchas verduras y frutas con precios más razonables de un supermercado. Cuando tengo la oportunidad en los miércoles compro comestibles para la semana en el mercado de los agricultores en USC. De mucho tiempo mis padres y hermanos necesitan comer la comida de taquerías o cadenas como Jack in the Box, Big H’s BBQ o Woody’s Bar-B-Q. Y cuando crecí no sabía que estos tipos de comida son pocos saludables. Ahora es difícil porque yo sé más de la comida saludable, pero no puedo ayudar a mi familia a comer comida buena. Me siento malo que mis hermanitos no tienen acceso a los vegetales o frutas y que mis padres tienen dificultad de comprar buena comida para sus hijos. Estoy agradecido que mi familia to tiene problemas de salud ahora, pero tengo miedo de la salud de mi padre. Su familia tiene una historia de la diabetes, y el medicamento es tan caro.

 

 

 

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Translation or Appropriation? Rick Bayless and Mexican Cuisine (Rachel Rowzee)

It is arguable that now, more than ever in recent history we see race tensions front and center in American life. Issues of race in food culture are not new, and are especially present in Los Angeles. A particularly famous case of cultural appropriation was Rick Bayless’ opening of Red O in Los Angeles. I agree with Arellano that Bayless’ privileged attitude makes him a bad candidate for a representative of Mexican food. His comments about bringing authentic food to Los Angeles were preposterous. Further, many people in the food community who are Mexican have acknowledged his expertise in the food and appreciation for his efforts. However, in Rick Bayless’ case, his conception of successful food restaurants and supreme confidence in his capabilities as a Mexican food chef have morphed the real issues of expertise into one of race. Bayless should have approached the opening of Red O in Los Angeles as an opportunity that allowed him to experience the various roots of Mexican cooking in geographically compact zones as a unique learning opportunity. Instead, his past success in Chicago as a Mexican food chef may have closed him off to what the Los Angeles Mexican food scene had to offer. In response to bad reviews of the food from Mexican chefs and critics, Bayless argued that their attacks were raced-based, a tactic only made possible by his privileged white status. Completely dismissing reviews on these “racist” grounds shows Bayless’ insecurity in his own position in the Mexican foodscape. By elevating Mexican food to a high-dining experience on Melrose, Bayless has effectively made Mexican food for a white clientele, but he has also exposed them to foods that were once only viewed as burritos, combo platters and $1 tacos. Overcoming that cultural boundary I think is one that should be applauded, but the manner in which it is undertaken is fundamental to the spirit of the establishment. More concretely, I believe that if Bayless would have utilized the thriving Mexican community in Los Angeles, taking into consideration the needs and interests of the community, Red O would have looked and felt less like appropriation and more like a celebration of Mexican food culture. Bayless and other white chefs receive more opportunity and support in their cooking ventures.  As a white man, Bayless has more opportunities to receive loans to open up a restaurant, an extremely expensive and risky business undertaking. Further, he is not met with the same barrier to entry and obstacles that Latinos and especially immigrants would face. These barriers include informational barriers, resource barriers, financial and even language barriers. Who prepares food in the kitchen is a slippery issue. It doesn’t seem as problematic if a Mexican-American prepares a burger, spaghetti or smoothies, however a white person preparing tacos or soul food feels like appropriation. It does not bother me if the ethnicity of the person cooking my food does not match the cuisine, but it does contribute to the feeling of authenticity.

While I do think Bayless has the right to cook Mexican food, but he must understand that some will view his expertise in Mexican cuisine as appropriation. I prefer to see that the appreciation, fusion and adoption of Mexican cuisine as a form of translation. Much like painting, I think Bayless’s work (if done in a less pretentious way) has learned from its origins techniques, flavors and concepts.  The standard of authenticity and the cultural lines of cuisine are unique features of food culture. In the history of art, learning traditional skills, techniques and concepts has always been required, but individual discovery and invention has also been essential. Sharing of these techniques and ideas has been a cross-cultural phenomenon that has spanned time and space rather than creating divisions between groups of people. In this sense, Bayless has translated his lessons into his own interpretation.  Food fusions like Guerilla’s tacos are more akin to the process of artistry than traditional foodways.

Objections to Rick Bayless, despite his supposed expertise he naively underestimates the complex food identity and culture in Los Angeles. Bayless’ restaurant Red O, and his reaction to criticism of the food and ambiance have made him a recognizable symbol of cultural food appropriation in the Latino community. As Esparza’s review “Tinga tu Madre and Guarcaviche”, cleverly written and at times brutally honest makes excellent points.  Esparza does not deny Bayless’ expertise of Mexican food, “[Rick] has done a lot to educate Americans about authentic Mexican cuisine.” Bill Esparza’s view is stronger that Mexican food truly belongs to the Mexican people, “I really see chef Rick Bayless as an enthusiastic American ambassador of Mexican cuisine, and a food anthropologist…These [John Sedlar, and Rocio Camacho etc] talented Mexican chefs, cooks, and specialists are the true spokespeople for Mexican cuisine here in town.” (Esparza) This take does seem to make stronger distinctions between who should and should not play a role in representing the food. While Esparza is thankful for Bayless and Kennedy’s work to bringing awareness and Mexican food, he envisions a central role for Mexicans in shaping how their food culture will continue to grow.

Is Mexican fine dining the gentefication of Mexican food?  Perhaps a provocative question, but an interesting one nonetheless. Where changes in Mexican foodscapes have and continue to grow, is it preferable to have a Mexican create haute Mexican cuisine? The thought being, that if the gentrification is going to occur, it is preferable to come from someone understands and appreciates and comes from the culture. Perceiving it in this light seems to help underscore the moment where Rick Bayless become problematic. He is a food gentrifier, who (to his credit) has studied and appreciates Mexican food. But because Bayless does not come from the Mexican culture it feels more intrusive, than if a fellow Mexican did so.

La comida fusión y Los Ángeles (por Rachel Rowzee)

La comida fusión es el intercambio cultural de comida, no solo el uso de ingredientes de una tradición de comida. La globalización de Los Angeles crea una oportunidad donde comida sirve como, “a powerful metaphor for identity, particularly in moments of cultural encounter” (Portnoy, Pilcher). Este intercambio de cultura, información y tradición es inevitable y esencial para la comida fusión. La crisis financiera de 2008 y la popularidad de social media como twitter dio la oportunidad para un nuevo tipo de comida exótico. El luxe-lonchera y comida de fusión crecieron en Los Ángeles como un fenómeno cultural y cambió comida en los Estados Unidos.

Guerrillas Tacos y Kogi son parte de una generación de loncheras que usan influencia de sus herencias culturales e inmigración para crear una comida específica de sus experiencias. El rol de inmigración es central para Guerrilla Tacos y Kogi, porque la mezcla de razas y comidas influyeron a Wes Ávila y Roy Choi. Estas experiencias creyeron comida de fusión, que usan influencia de su barrio, cultura de origen, experiencia de inmigración y comidas nativas de Los Ángeles. Wes Ávila y Roy Choi son hijos de inmigrantes, uno de padres mexicanos y otro de padres coreanos. Sus experiencias creciendo en Los Ángeles influyeron sus identidades como un mexicano-americano y un coreano-americano. Para Kogi el concepto de tacos con influencia asiática representa la mezcla de cultura y identidad. Para Guerrillas, el estilo de tacos con ingredientes no tradicionales, como foie gras, corn nuts, y pollo al curry representa la mezcla de culturas y inspiraciones. Pero Wes Ávila y Roy Choi tienen diferencias en relación a Los Ángeles. La cmida de Kogi es posible porque

“Choi’s taste buds were informed by these years of walking the streets of Los Angeles, where Mexican food blends seamlessly with American fare through cross-cultural marketing and intermarriage… [Choi] could have easily understood Mexican food as part of the mosaic that makes up American food.” (Portnoy, Pilcher).

La comida de fusión es algo que define a Los Ángeles. Los Ángeles es una ciudad donde muchos diferentes grupos étnicos (e usualmente inmigrantes) viven en la misma área creando un intercambio de cultura – principalmente el lenguaje, la música y la comida. Los hijos que crecen en este ambiente tienen esta mezcla como su experiencia cultural. De esta manera no es una locura que un taco puedo tener barbacoa coreana. En mi experiencia la comida de fusión es algo muy nuevo en el Bay Area. Por ejemplo, recientemente un restaurante, Curry Up Now, una mezcla de comida hindú y mexicana abrió en Palo Alto y San Francisco. Curry Up Now usa comida de india tradicional como tikka masala en un estilo de “burrito” o “bowl” con una tortilla o con arroz cúrcuma. No pienso que Curry Up Now es un restaurante de comida fusión verdadero porque la mezcla de las culturas de comida parece como un intento de ser “trendy”.

Cené en Tacos Revolucionario, un restaurante de fusión norteafricano y mexicano. El dueño y cocino, Señor Zadi, crea comida sin fronteras para revolucionar cómo pensar en comida. Antes de visitar Tacos Revolucionario nunca había probado comida norteafricana antes, pero las carnes guisadas y salchicha con papas fritas se complementaron con las tortillas de maíz azul. Probé dos tipos de tacos: “cordero ahumado” y “merguez y papas fritos”. El taco de cordero fue tierno y jugoso. Fue similar a un taco con carne guisado. La calidad de la carne fue increíble y fácil para comparar a un taco de carnitas. De esta manera el éxito del taco viene de los ingredientes, sabores y métodos de cocinar y no el origen de la comida. El taco de “merguez y papas fritos” parecía un poco extraño, pero sabía deliciosa y como un taco de desayuno. La salchicha hecha en caso tuvo un sabor a tierra, especias y picante, al mismo tiempo los papas fritos y la tortilla de maíz cortan el calor. Tacos Revolucionarios es buen ejemplo de fusión porque combina dos culturas de comida en armonía, con respeto para los sabores y tradición de dos culturas. Tacos Revolucionarios es únic porque, “[it’s] not just a mixture of cultures; it also reflected the cross-class encounters of Los Angeles streets” (Portnoy, Pilcher). El restaurante cerca de USC, pero en un barrio tradicionalmente pobre, tiene mucho éxito con estudiantes y inmigrantes.

La comida y la identidad (por Rachel Rowzee)

La familia de mi madre tiene su origen de diferentes partes de Italia y la familia de mi padre de Alemania. Pero yo me identifico como una italiana-americana. Yo soy la tercera generación nacida en Los Estados Unidos, pero tengo fuertes lazos a la identidad italiana. La cultura de mi familia incluye preservación de tradiciones de comida, religión y un poco de idioma. Recetas de la familia son heredados de las mujeres y tradiciones de cocinar juntas para las celebraciones religiosas de Navidad y Pascua son importantes. La religión funciona como forma de conectarse a la cultura. Por ejemplo, cuando era niña mi familia fue parte de la federación católica italiana que tiene grandes celebraciones de la comunidad italiana. Mi familia usa algunas expresiones italianas, pero nadie habla italiano. Por eso me identifico con dos culturas, la cultura de los Estados Unidos e Italia.

En mi cultura italiano-americana hay una galleta siciliana que se llama cuccidati. Cuccidati significa, “¿a quien se los da?” Es un postre para Navidad para compartir con vecinos, amigos y familia. La galleta cuccidati es central para la identidad italiana como el tamal es central A la identidad mexicana. La cuccidati es una fusión de la cultura indígena de la isla de Sicilia y la influencia de los árabes que gobernaron la isla durante más de dos siglos. Ingredientes distintos árabes como dátiles, higos, nueces y naranjas son esenciales para las galletas de cuccidati. El tamal y la cuccidati usan los mismos) tradiciones para perpetuar la cultura. Los dos usan la manera de distribución en conexión con una celebración religiosa para conectarse culturalmente. Pilcher dice,

“One such moment of respect for Mexican cuisine comes each year in the ritual preparation of Christmas tamales. In houses rich and poor, throughout the republic and among immigrants in to the United States, women prepare tens or even hundreds of dozens of tamales to feed their networks of extended family and friends. And in doing so they commune with the spirits of Tlateolcos market women.”

Esta cita resonó conmigo porque cada año cuando las mujeres de mi familia hornean las galletas de cuccidati me siento más cerca de mis antepasados. Y la tradición de compartir cuccidati es una manera de conectarse con otros de su cultura.

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Yo pruebo la comida central del área de la Yucatán, en el restaurante Chichen Itza del Mercado la Paloma. Chichen Itza y uno de los platos principales, cochinita pibil, representa la comida de la Yucatán, una región del sureste de México. La Yucatán hasta hoy en día ha conservado su herencia de la cultura Maya con otras influencias culturales.  Yo probé cochinita pibil, una comida central que incluye ingredientes como achiote, naranjas de Sevilla y hojas de plátanos. La comida de Yucatán también tiene fuerte influencia de la cultura del Norte de África, Europa y el Caribe.  Achiote es un ingrediente nativo de la región que es una pasta de las semillas de annatto. Adicionalmente el método de asar carne en un pozo es parte de la tradición de la cultura Maya. El uso de fruta y hojas de plátano muestra influencia de la Caribe. Muchas de las especias usados en la comida como comino, cilantro y azafrán viene de la región de Oriente Medio. Influencia de Europa viene con el uso del jugo de naranjas y cerdo. Todas de estas influencias crean platos como cochinita pibil, una mezcla y fusión de la lucha e intercambio cultural.

La comida de Chicen Itza sigue un principio de sabor, algunas características de la comida que crear un sabor distinto. Todos los platos usan similares métodos de cocinar, y variedades de ingredientes que creó un sabor distinto. Sin embargo, diferentes platos principales siguen el mismo perfil de sabor. Anderson habla sobre el “core” y el “periphery” de la cocina. Comida de la Yucatán es parte de la periphery porque como Anderson describe el área es dependiente o débil políticamente. Porque la Yucatán fue conquistado por su ubicación geográfica el área no tuvo autonomía por muchos siglos, hasta la unificación de México. Anderson describe que usualmente, la comida del “core” tiene los foodways más sofisticados y prestigioso por otra parte la comida del “periphery” tiene menos elaboración. Es posible que la comida de Yucatán es una excepción porque es elaborado y al mismo tiempo reflejo la gloria de la civilización de Maya. Me parece que Chichen Itza es auténtico porque los clientes, los trabajadores y comida son de la región. La comida “auténtica” es para personas de la Yucatán y para clientes anglos, como estudiantes de USC. Pero Chichen Itza no están adaptando sus recetas para los clientes anglos. Por eso la comida de Chichen Itza sirva comida “auténtica” de una región muy turística, pero ha mantenido su originalidad en la comida. El Mercado la Paloma es auténtico también porque es una cooperativa de la comunidad latina. El Mercado la Paloma tiene popularidad con personas de la comunidad porque apoyan comida del “periphery” y de comunidades usualmente marginalizadas.

 

Autenticidad y Whitewashing en Los Angeles por Rachel Rowzee

Idealización de la cultura

La exhibición de California’s Spanish Fantasy Past en LACMA explica la historia complicada entre México, Los Estados Unidos, España, y la cultura indígena. La exhibición es una exploración de la mezcla de estas influencias durante diferentes épocas y climas sociales y políticos para entender la historia del fenómeno Spanish Fantasy Past. Un ejemplo de esta mezcla es el estilo de arquitectura, “colonial Californio” de 1930 en Mexico que copia el estilo español de los 20s en Los Ángeles. Este cambio de diseño es como un, “hall of mirrors…its not American culture. It is not Mexican culture. It goes back and forth. People are influenced by each other’s culture. People build on each other’s culture. People appropriate each other’s culture all the time.” (Carolina Miranda LA Times Escritora de Artes) La obsesión americana con una idealización romántico de mexico inspiro un estilo hacienda para las casas de las estrellas de Hollywood. Elementos del estilo incluye adobe blanco, techo de azulejos rojos, azulejos de colores vivos y piscinas. La popularidad de las estrellas de Hollywood en cambio influir el estilo “colonial Californio” en la ciudad de México. Es buen ejemplo de este progreso de influencia, cambio y apropiación entre Los Estados Unidos y México. Otro ejemplo de Spanish Fantasy Past es el video de una dramatización de la novela Ramona. Escrito por una mujer Anglo, la cuenta idealiza el amor entre una mujer mulata y un hombre indígena. La cuenta gana popularidad y en los años siguientes hay muchas adaptaciones para el teatro y el cine. Ramona es problemática porque celebra la cultura y las personas mexicanos, pero la narración es de una perspectiva Anglo y separado.

La Calle Olvera representa parte de la idealización Anglo de la cultura mexicana y la Spanish Fantasy Past. Creado por una mujer Anglo para revitaliza un edificio de adobe original. Este edificio es parte del tiempo de los mexicanos antes de las misiones, pero Calle Olvera uso un estilo española para crear una concepción idealizada de la herencia mexicana. La Calle Olvera es blanqueado porque su incepción fortalece el estigma de la cultura mexicana, indígena y pre misionero. El racismo y discriminación son partes del fenómeno blanqueado y reinvención, a pesar de los buenos intentos y entusiasmo para una cultura diferente. Creo que la autora de Ramona, Helen Hunt Jackson no tiene intenciones malas, pero su obra hace daño al trato de mulatos e indígenas en comparación de mestizos. De esta manera las pinturas castas son muy similares porque muestra la elevación de grupos étnicos en particular. Las restricciones de vestida identifican diferentes castas de raíz. Las pinturas castas y Ramona relatan un tema exótico del “other” que es parte del encaprichamiento americano de nuevo mundo.

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El Cholo y La Calle Olvera

Institutos como El Cholo y la Calle Olvera representan un blanqueado de la cultura mexicana tradicional para la comunidad Anglo. El Cholo y la Calle Olvera son ejemplos de la idea romantizado de la historia de los mexicanos que inhabita Los Ángeles en el tiempo de los Californios. La Calle Olvera hoy en día no representa el centro de la comunidad mexicana (excepto los días de celebración como día de las muertes o el día de independencia) sino una destinación para turistas donde se puede explorar una cultura nueva y diferente en una manera familiar. El uso de objetos y sujetos conocidos, como las vestidas tradicionales, sombreros grandes, máscaras de Nacho Libre, y pequeños guitarras crear una atmosfera “real” para una audiencia Anglo, pero parecen forzadas en comparación de otros restaurantes para clientes mexicanos.

El Cholo trata de transportar los clientes al mundo mexicano en el pasado. El restaurante usa una historia de los Californios para establecer su autenticidad. Fotos antigüedades en blanco y negro narra la historia de la familia de Alejandro Borquez. El Cholo se usa la historia de su familia en Los Ángeles en el periodo de transición de una sociedad mexicano a una sociedad Anglo para dar autenticidad a su restaurante, comida y herencia. El énfasis de esta historia es obvia especialmente en el menú de El Cholo, que tiene una fecha de creación para cada plato. Para clientes Anglos y turistas la larga historia de comida sirve como evidencia de la autenticad, no los ingredientes o tipas de comida.

Muchas de los clientes de El Cholo son estudiantes de USC y turistas de Los Ángeles. Por ejemplo, mi grupo de baile tiene una tradición de comer una cena en El Cholo cada semestre, una tradición de ocho años. El Cholo me parece inauténtico porque las decoraciones, el menú y los ingredientes son familiares e idealizado como exótico. Opciones del menú como quesadilla, nachos, “fiesta platters” y guacamole reflejo el blanqueado de la comida para una audiencia Anglo. También El Cholo tiene jarros de margaritas para grupos grandes, y a veces bandas de mariachi en los fines de semana. Los dos son actos performativas que Ferrero menciona en su artículo sobre la “dual life” de restaurantes mexicanos.  Yo pido La Enchilada de Sonora creado en 1923 (según el menú), la cosa más tradicional que ofrece. La enchilada tiene capas de tortilla de maíz y pollo, dos salsas (un de tomate y cebolla, y un de cilantro) y un huevo frito. Encima de todo tiene queso rallado, y crema agria. Las salsas tienen bueno sabor, pero no son muy complicados o picantes. El grupo pidieron un jarro de fresa margarita congelada que fue dulce pero refrescante.

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La Autenticidad

La idea de autenticidad es complicada. Comida latina, especialmente comida mexicana, tienen diferentes representaciones para audiencias diferentes. Por ejemplo, “diners from outside the culture often seek an experience with the “Culinary Other”…these voyeuristic experiences serve as a form of escape for those unfamiliar with the people and the food they are encountering”(Portnoy, Good Food and the Problematic Search for Authenticity).  El Cholo es buen ejemplo de un restaurante que ofrece una oportunidad de voyerismo. Para estudiantes de USC o turistas que son unifamiliares una presentación que es exótico y atractivo. Con un poco de exploración y educación hay una clase de personas que busca comida “auténtica” mexicana. En la búsqueda de la comida “autentica” clientes Anglos acto en contra de las estereotipos negativos y discriminación y explora barrios principalmente latinos. Este búsqueda también, “fosters awareness that Mexican resaurants in affulent, safe áreas are mainly “staged” places where non-Mexican diners are obviously treated as “foreigners”. (Ferrero, 203 Food Nations: Taste in Consummer Societies) El reconocimiento de staged authenticity es importante porque ayuda una comprensión de este fenómeno, pero no aclara el problema de autenticidad totalmente. Sí aún la perspectiva de Johnathan Gold, la comida de El Cholo es auténtica, pero es auténtica para su clase de comida específica, “authentic represenation of what Mexican food has evolved into over the centuries of Mexican presence in Southern California” (Portnoy). La secuencia de fechas de nuevas comidas del menú en El Cholo crear una línea de tiempo de la evolución de comida mexicana en California. Los platos de combo y las grandes margaritas son nuevas partes de la comida mexicana en los Estados Unidos. Parece que la definición de auténtica está en expansión y ahora es difícil para tener una definición completa.

Guisados: In Tacos Extraordinarios We Trust (por Rachel Rowzee)

Para el primer blog de nuestra clase quiero tener nueva experiencia cerca de USC. Pero con tantas posibilidades y una lista tan larga de restaurantes para visitar tiene una decisión imposible. El capítulo de “From Border Grill to Broken Spanish: The Evolution of Latino Cuisine in Los Angels” del libro Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles por Sarah Portnoy resumen muchos lugares interesantes, pero me gusta la cuenta de la creación de Guisados. Crecido de una pasión para la comida de la cocina de su madre Armando cambio un deseo a una realidad y ahora amplía a Los Ángeles y generaciones. La cuestión de autenticad de la comida mexicana es más complicada y problemático, pero pienso que restaurantes como Guisados trata de ser autentica a los ingredientes y al estilo de cocinar.

Las cadenas de luces reflejan en las grandes ventanas que revela el interior simple de Guisados. El blanco techo alto y expuestas columnas de concreto da a una atmósfera que le permite a concentrar en la comida. La ubicación en el centro de Los Ángeles es uno, en la serie de propiedad de la familia de Armando de la Torre. Guisados ofrece comida mexicana en una forma tradicional, pero no especializar de un región específicamente. El estilo interior es atractivo a nuestros hípsters y “foodies” pero también ofrece agradecimiento para la cultura mexicana en Los Ángeles. Esta ubicación de Guisados da el homenaje a su pariente en Boyle Heights discretamente con la cita de Cesar Chavez, escrito arriba del puerto representando la filosofía de la comida. También hay, “En Tacos We Trust” escrito en azulejos en el suelo. Esta frase no solo es un renacimiento de las picutas de la ubicación de Boyle Heights, es una demonstración de la combinación y reinterpretación de la cultura “americana” y la identidad mexicana para crea una broma distinto chicano accesible a las personas anglos y mexicanas al mismo tiempo. Este es buena metáfora para el trabajo que Guisados hice en la nueva exploración de la cultura mexicana. La pared con artistas más destacados también pone el sentido de nueva era de identidad mexicana, uno que no cumple con una idealización romántica de la cultura. Fotos y pinturas que usan una mezcla de símbolos de mexicanidad en nueva perspectiva.

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Guisados poner énfasis en los frescos tortillas de maíz. Y sus tortillas no fallaron mis expectaciones. Forma una cola en frente de la cubierta donde se puede ver un cocinero con pequeños redondos de masa. El hombre amasaba la masa hasta que lanzó a la parrilla. El repitió hasta que hay seis o siete tortillas girando en la plata parilla en un ritmo casi hipnótico. Al fin de la cola me pedí un “sampler plate” porque estoy indeciso y me gusta tener opciones. Después de pagar, me senté en una mesa cerca de la puerta y observa a la gente que viene. En algunos minutos un plato de seis tacos aparece y la camarera explicó las diferentes tipas. Empiezo con la tinga.

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¡El momento anticipado, el primer bocado de comida! Denso aún suave y ligera las tortillas son perfectos utensilios para transporta la carne jugosa a su entusiasta boca. Primero los distintos sabores de adobo y chipotle envuelven su paladar. Estoy obsesionado por primer taco. Mientras los jugos naranjas gotean de mi mano al papel blanco estoy lista para más tacos. Taco de falda de res en mano no puedo anticipar las sabores y salsa encima de esta nube de masa. La carne tan tierna y la boca lleno de cálidos sabores de los pimientos crea un sabor inmensamente rico y complicado.  Frijoles negros debajo de la carne ofrece un alimento cremoso que acto en harmonía con la carne y la tortilla. Pienso que este es uno de los mejores tacos en Los Ángeles. Continua como así cuatro veces, cada vez sorprendido de la calidad de taco. Decidí a comer el taco de mole negro ultimo porque no había probado antes. El pollo era completamente incorporado de la salsa de mole con un poco de queso fresco. ¡Fue increíble! Las notas de cacao y el toque de la acidez complemento la tortilla. Esta primera experiencia con mole me inspiró a tratar más tipos de mole. Guisados fue una experiencia culinaria extraordinaria. Sabores impactantes a precios razonables, Guisados va a ser un regular en me rotación de restaurantes en el centro de Los Ángeles

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