Los efectos del racismo estructural en la época del Coronavirus (Nikki Saeedi)

El mes pasado se ha sentido como una película para mí. Siento como una actriz y que no estoy viviendo mi propia vida, pero es la vida real y cada día aprendemos más sobre el alcance del virus, el impacto en nuestra economía, y nuestras carencias en la industria del cuidado de la salud. En mi vida diaria antes de la época del Coronavirus no he pensado mucho sobre el sistema alimentario y las diferencias al acceso en el país, pero ahora veo una disparidad obvia.

No todo el mundo puede abastecerse de comestibles de los supermercados como lo que vemos en la televisión ahora que el desempleo está en un nivel alto y muchas familias no tienen los mismos recursos como antes. De hecho, en el último mes “aproximadamente una de cada tres personas que se ha acercado hasta el local de una organización sin ánimo de lucro en busca de comida lo ha hecho por primera vez en su vida” (Lakhani). Claro, los bancos de alimento han existido mucho antes del coronavirus en nuestro país donde uno de cada ocho ciudadanos no tenía garantizado el acceso a toda la comida necesaria para una vida sana. El problema sólo empeora ahora que muchas más estadounidenses no saben donde van a recibir su próximo plato de comida durante este cierre económico. 

Vinculado a esta inestabilidad alimentaria es, simplemente, el racismo. Hay un número desproporcionado de las personas de color que viven en regiones sin acceso a alimentos saludables y asequibles y no por su culpa sino por la culpa del racismo sistémico, como la redlinación, por ejemplo. Por supuesto, la pobreza también causa altos niveles de inseguridad alimentaria en la gente de color. El artículo de FoodFirst lo explica perfectamente cuando dice que demasiadas personas de color “sufren hambre, inseguridad alimentaria, envenenamiento por pesticidas y enfermedades relacionadas con la dieta.” Es fácil vivir sin conocimiento de estas disparidades en la América Blanca, pero ahora vemos los efectos de los determinantes sociales de salud de primera mano en las víctimas del coronavirus. El coronavirus ha golpeado a los afroamericanos con una fuerza terrible. 

Una mapa de la redlinación en L.A. County desde nuestra excursión a la LA Plaza de Cultura y Artes

Para empezar, los afroamericanos son más propensos a trabajar en empleos del sector de servicios, menos probabilidades de tener un coche, y menos probabilidades de poseer sus hogares. Entonces, es más probable que estén en más contacto con otras personas con los tipos de trabajos que tienen y las condiciones en las que viven (Bouie). Aparte de propagación del virus en las comunidades afroamericanos, los afroamericanos experimentan los síntomas más graves del coronavirus como resultado de condiciones de salud como diabetes o presión alta, y ésteres crónico que desgasta el cuerpo debido a la liberación de las hormonas del estrés–cortisol y glucocorticoides–desde una edad temprana.

La raza, la pobreza y la inseguridad alimentaria se correlacionan estrechamente con la obesidad y las enfermedades relacionadas con la dieta

Ana Galvis

El coronavirus ha arrojado luz sobre los determinantes sociales de la salud de una manera nueva y grave ya que las personas de color son afectadas desproporcionadamente por esta enfermedad. Durante una de las sesiones informativas de prensa de la Casa Blanca, el cirujano general Jerome Adams habló de enfermedades crónicas como el asma y la presión alta que afligen a las comunidades minoritarias, mostrando su propio inhalador y compartiendo sus propios miedos de tener un ataque de asma fatal. Este reconocimiento por parte de la administración Trump, aunque pequeño, ha comenzado una conversación en algunos hogares americanos como la mía. 

Jerome Adams reflects on his first year as U.S. surgeon general - STAT
Jerome Adams habló de su experiencia como un hombre afroamericano en los EEUU y el impacto del Coronavirus en su comunidad

Más allá del reconocimiento, la solución para estos problemas estructurales no es algo simple. De verdad, pienso que es la responsabilidad del gobierno para hacer cambios en los fideicomisos de tierra, los mercados de agricultores y la agricultura con apoyo comunitario así que son más accesibles por la gente de color, y con eso un compromiso con la justicia social (FoodFirst). 

Afortunadamente, he visto esfuerzos para ayudar con la distribución de la comida en mi comunidad. La Fundación Poder de Uno es una organización sin fines de lucro que ha establecido bancos alimentarios “drive-thru” para luchar contra el hambre para las familias de bajos recursos en Orange County. Second Harvest Food Bank of Orange County también tiene su propio banco “drive-thru” y sirvió a 2234 coches en Santa Ana College el fin de semana pasado.

Reflexion del semestre

Esta clase me ha conectado mucho con la belleza de la ciudad de Los Ángeles. Sabía que era una ciudad diversa, pero a través de esta clase tengo más experiencia con la complejidad de esta ciudad. Visité a lugares que había querido probar antes, como la calle Olvera y el Mercado de Paloma, pero también descubrir nuevos lugares que nunca habría encontrado por mi cuenta, como Mariscos Jalisco, La Flor Blanca cerca de USC y el Mercadito vibrante. De verdad, no tengo paciencia para los mismos restaurantes favoritos de mis amigos ahora que sé más sobre todo lo que tiene que ofrecer esta ciudad. 

Lo que más me impactó de esta clase fue nuestra conversación con Merced Sanchez. Aprendí del acoso y el mal trato contra los vendedores ambulantes, un grupo del que francamente no había pensado mucho antes. Ha tenido tantas obstrucciones en su vida pero todavía es trabajadora, amable y optimista. Su historia me movió con su perseverancia y determinación para mejorar las vidas de los vendedores ambulantes. Gracias a esta clase, he tenido la oportunidad de escuchar a las historias de Merced y otros Angelenos Latinos fuera del mundo de USC, y voy a llevar estas historias conmigo mientras sigo explorando la cultura de Los Ángeles.

Referencias

Lakhani, Nina. “Los despidos masivos y la falta de ayudas públicas empujan a millones de personas en EEUU hacia los bancos de alimentos”. Eldiario.es.

Galvis, Ana. “Desmantelando el Racismo de Sistema Alimentario”. Food First.

Sanchez, Ray. “Coronavirus in black America: Living in the eye of a ‘perfect storm”. CNN. https://www.cnn.com/2020/04/11/us/coronavirus-black-americans-deaths/index.html

Mays, Vickie M. “Race, Race-Based Discrimination, and Health Outcomes Among African Americans”. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4181672/

Bouie, J. “Why Coronavirus Is Killing African-Americans More Than Others”. New York Times. 14 April 2020.

La complejidad de la apropiación cultural en un mundo globalizado (Nikki Saeedi)

Cuando escucho las palabras “apropiación cultural”, típicamente pienso en la moda, el arte y la música. Específicamente recuerdo mucha controversia sobre los trajes de Katy Perry en muchos de sus videoclips y actuaciones en el pasado. Ella ha recibido muchas críticas por llevar la ropa de otras culturas, como su traje de una geisha durante su actuación en los American Music Awards en 2013. Había mucha confusión sobre lo que constituye apropiación cultural en esa época, pero estoy de acuerdo con Devyn Springer cuando dice que “Cultural appropriation is when ‘members of one culture (outsiders) take for their own, or for their own use, items produced by a member or members of another culture (insiders)’”. Hoy en día, es fácil reconocer cuando una figura famosa se apropria de una cultura en el arte visual, pero ¿qué pasa con la comida? 

Un ejemplo de la apropiación cultural en la cultura pop

Rick Bayless es un chef y restaurador estadounidense que se especializa en la comida mexicana tradicional, y él no es ajeno a las críticas de apropiación cultural en su comida. En el podcast de Sporkful, él describe su historia personal y su primera experiencia con la comida mexicana cuando visitó a la Ciudad de México y probó su primera enchilada. Desarrolló una fascinación por la cultura mexicana y vivió en México por algunos años, y al regresar a los Estados Unidos estableció dos restaurantes exitosos en Chicago. Bayless habla de cómo “traduce” la comida mexicana en los menús para atraer a los blancos. Por ejemplo, mole tiene una reputación de ser una salsa muy rara para sus clientes, entonces lo escribe como “un mole rojo de Oaxaca, chile dulce asado con ajo y cebolla caramelizada” y de repente ellos piensan que suena diferente y delicioso. 

Rick Bayless | Roasted Tomatillo Enchiladas
Roasted Tomatillo Enchilada en el restaurante de Rick Bayless, inspirado por las enchiladas que comió en la Ciudad de México.

Después de escuchar al podcast, yo creo que no es justo decir que Rick Bayless ha apropiado la comida mexicana aquí en los Estados Unidos solamente porque no es mexicano. De hecho, ha elevado la comida mexicana en el mundo culinario de los Estados Unidos más allá de la comida rápida, los “combo plates” y los burritos (Portnoy). Todavía la prepara tradicionalmente y con mucha admiración y atención a la cultura mexicana. 

Rick Bayless' Frontera Grill & Topolobampo Face Off - Eater
El exterior del restaurante de Rick Bayless: un favorito de los Obamas en Chicago.

La apropiación cultural es un problema cuando una persona toma una cosa por su cuenta y no le da el crédito apropiado a la cultura original, pero Bayless no actúa como si inventara su cocina, reconoce de donde saca sus recetas. Sobre todo, estoy de acuerdo con la idea que cada traducción no es un acto de colonización, el movimiento de la comida es un proceso natural y las traducciones existen para facilitar su difusión a las comunidades nuevas. 

Teniendo esto en cuenta, me decepcionó un poco cuando Bayless no podía pensar por su cuenta en algunos privilegios que tiene como un chef que no es latino ni inmigrante. La verdad es que “an American-born chef is more likely than an immigrant to have the connections and means to grab investors or news media attention — even more so if the chef came up through a prestigious restaurant or culinary school or is quick with a witty quote” (Lam, NPR). Esto se basa en el privilegio blanco, la idea que ciertas dificultades no existen para los blancos debido a su raza. Sí, Bayless ha trabajado mucho con la comunidad culinaria de México y me gusta que sea bilingüe y vivió en México, pero si lo sabe o no todavía tiene ciertas ventajas que sus colegas mexicanas no tienen. 

Apropiación en “food-writing”

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Lucas Peterson, el centro de la controversia de “elotegate” con un elote preparado por Timoteo en Lincoln Heights.

De la misma manera que un no-latino puede cocinar la comida latina, también pienso que un no-latino puede escribir y criticar la comida latina también. Cuando Lucas Peterson escribió de un elotero en Lincoln Heights, reveló su ubicación y le dio una crítica fantástica. Muchos hablaron del “columbusing” de Peterson, que es “the act of reckless and thoughtless appropriation (typically by rich white people) of a thing that has been around for years or decades (a thing that usually belongs to non-white people)” (Portnoy). Mientras estoy de acuerdo que “columbusing” existe, en este caso el acto de escribir del elote no era imprudente ni desconsiderado. La intención es importante. Sí, es posible escribir de la comida de una cultura diferente con el cocinero y sus deseos en mente. Lo que se puede considerar “columbusing” es la modificación del taco tipo de Taco Bell. Allí, el taco con su tortilla frita, lechuga rallada, y sour cream no parece al taco mexicano porque el propietario del restaurante exitoso quería traducir su comida para la gente blanca. 

¿Apropiación o comodidad? 

Empatizo con los estudiantes de Oberlin College que no tienen comida buena en sus cafeterías. Me imagino que sería difícil estudiar y mantener un estilo de vida sano sin comida buena, pero no pienso que sus bánh mìs y sushi son ejemplos de apropiación porque las cafeterías no marcan su comida como auténtica ni tradicional. Estoy de acuerdo Tomoyo Joshi, un estudiante que dice “if people not from [a] heritage take food, modify it and serve it as ‘authentic,’ it is appropriative,” pero la frase clave aquí es “serve it as authentic”. En la cafetería del USC Village he visto muchas comidas de culturas diferentes en formas nuevas, como las hamburguesas de falafel o los tacos de bulgogi, y a veces no me gustó los sabores, pero la verdad es que no me lo sirven como una representación auténtica de la comida coreana ni de medio oriente. Son modificaciones con los recursos que tienen para satisfacer una gran demanda.

En fin, traducir la comida no es necesariamente una cosa mala. Vivimos en un mundo globalizado y el movimiento de la comida viene con modificaciones, ingredientes nuevos y cambios al paladar de una comunidad. La distinción entre apropiación cultural y admiración es la intención. Bayless, por ejemplo, comparte su pasión para la comida mexicana y lo hace de una manera tradicional–¡quizás demasiada tradicional para los mexicanos hoy en día, él menciona en el Podcast! Para mí, lo más importante es que la gente esté abierta a esas conversaciones difíciles y dispuesto a escuchar a las opiniones de comunidades diferentes. Si la comida se difunde en una manera considerado y sensible, podemos estar más conectados y llenos que antes. 

Referencias

Portnoy, S. (2017). Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles. Rowman & Littlefield.

Springer, D. (2018). Resources On What ‘Cultural Appropriation’ Is and Isn’t. Medium

Friedersdorf, Conor. (2015). “A Food Fight at Oberlin College.” The Atlantichttps://www.theatlantic.com/politics/archive/2015/12/the-food-fight-at-oberlin-college/421401/.

Saini, A. (2016). “Other People’s Food Pt. 1: White Chef, Mexican Food.” Sporkful.

Godoy, M. (2016). When Chefs Become Famous Cooking Other Cultures’ Food. NPR.

La función de la comida fusión en un mundo globalizado – Nikki Saeedi

Para mí, siempre he pensado que la comida es una representación física de la identidad. Pero si la comida es una manera de distinguirse entre culturas y personas, como menciona James en “Identity and the Global Stew” , la comida fusión va a presentar algunas complicaciones a esta definición. El semestre pasado, visité a “L.A. Birria”, un restaurante de fusión asiática y mexicana muy cerca del campus en Figueroa Street. La mayoría del menú del restaurante consiste en tacos muy únicos, como el “spider taco” que tiene una ‘red’ de queso. También hay algunos platos de fusión como “Birriamen”, una birria de res con fideos de ramen, cebollas y huevos.

Photo of L.A. Birria - Los Angeles, CA, United States. Birriamen (Birria Ramen)
El “Birriamen” de L.A. Birria, una sopa de fusión que no es obvio a primera vista.

En “Identity and the Global Stew”, Allison James nos introduce al concepto que los actos del consumo consolidan nuestras ideas de lo que significa nuestra cultura y la cultura de los extranjeros. Ella dice “cultural differences of identity are mapped out: we eat horse meat, they don’t; they eat grasshoppers, we don’t” y que “Shared patterns of consumption thus mark our differences from others”. Si viviéramos en un mundo sin movimiento ni intercambio cultural, sí podemos decir que cada cultura tiene sus propios modelos de consumo. 

Claro, sabemos que esto no es cierto: históricamente y especialmente hoy en día con la globalización rápida, muchas culturas adoptan nuevas comidas en sus cocinas con los brazos abiertos y se convierten a alimentos básicos. Por ejemplo, consideramos la salsa de tomate una comida italiana, pero el uso del tomate en la cocina italiana se hizo frecuente solo en el siglo XIX, gracias a la influencia de los españoles (Anderson). Este proceso de “constant influence and borrowing” que describe Anderson es natural para cualquiera civilización humana que interactúa con otras, entonces las diferencias entre las culturas siempre son inconstantes y sujetas a cambios. James reconoce la tendencia de la comida y las identidades a cambiar cuando dice que “food provides a flexible symbolic vehicle for self identity”. No se puede decir que actos de consumo crean una distinción entre la cocina de las culturas porque estos actos del consumo siempre cambian con la movilización.


“Paradoxically, therefore, food provides a flexible symbolic vehicle for Self identity, precisely through the invocation of ‘inflexible’ cultural stereotypes which link particular foodstuffs to particular localized identities”

~Allison James


Con la movilización grande la comida, tenemos una cocina global. Pienso que la comida local y tradicional se une con otras formas de comida tradicional para crear la comida global, como lo que vemos aquí en Los Ángeles. En el video “Globalization Impacts Cuisine”, Bill Esparza describe que Los Ángeles tiene su propio “global cuisine” que gracias a la inmigración ha producido generaciones de chefs de todo el mundo. La mezcla de los ingredientes locales de California, por ejemplo, con las recetas locales y tradicionales de México es un ejemplo pequeño de la globalización. Un ejemplo más obvio es la fusión de culturas que vemos en L.A. Birria o en X’Tiosu Kitchen, la fusión entre dos comidas locales para crear algo global. 

¿Estos cambios indican una pérdida de autenticidad? 

Para mí, no. Una mezcla de cocinas no refleja una pérdida de autenticidad, sino una pérdida de la singularidad de cómo cocinamos en el pasado. 

Ejemplos Ricos de la Globalización en Los Ángeles

La comida global se centra en las ciudades con muchos grupos diversos como Los Ángeles. Sin embargo, durante nuestra visita a Grand Central Market me di cuenta de que algunos lugares han sido adoptados a una demografía más cosmopolita. Con la gentrificación de Los Ángeles y el movimiento de la gente en los edificios históricos de Downtown Los Angeles, ese lugar ha transformado desde un mercado para productos como carne, verduras, mole, y café, a un destino para comer alimentos artesanales y únicos, como los sandwiches enormes de Eggslut o el helado de sabores extraños de “McConnell’s Fine Ice Cream”. 

Algo muy común en Grand Central Market hoy en día–¡un foto estético antes de comer!
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El exterior de Grand Central Market. Los edificios históricos cambiaron mucho con la gentrificación de DTLA en los años 2000s

A diferencia de Grand Central Market, X’Tiosu Kitchen refleja la globalización de la comida en Los Ángeles sin ser llamativo para atraer una demografía cosmopolita. X’Tiosu Kitchen tiene sus raíces en la mezcla de culturas debido a la inmigración de los libaneses a México. El restaurante ofrece la comida del Medio oriente en la forma de México, con los shawarma tacos o el hummus de frijol negro. 

Los shawarma tacos de X’Tiosu Kitchen — un plato delicioso y vibrante

La comida de X’Tiosu Kitchen es el resultado del movimiento de la gente con el paso de tiempo porque combina dos culturas que están en coexistencia en Oaxaca, México. Por otro lado, Kogi y L.A. Birria, restaurantes de fusión asiática y mexicana, reflejan las influencias de globalización moderna porque no vienen de una comunidad ya mezclada afuera de Los Ángeles. Sin embargo, los tres son “fusión” porque combinan dos “flavor principles” diferentes (de Asia o del Medio Oriente y de México)

Con la frecuencia de los restaurantes de fusión en Los Ángeles, estoy de acuerdo con Roy Choi cuando dice que cocina fusión “is what Los Angeles tastes like” (Pilcher & Portnoy). En mi experiencia, los habitantes de Los Ángeles son orgullosos de su ciudad por su herencia compartida y diversa. La cocina global existe aquí porque se puede — somos una población de latinos, asiáticos, judios, árabes y más, lista para compartir y aprender más de nuestros vecinos. Hoy en día, la comida fusión no es una mezcla arbitraria sino una representación de las culturas que ya viven lado a lado.

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Una mapa de la distribución de poblaciones diversas en Los Ángeles. Hay grupos pero todavía mucha interacción.

En fin, la comida todavía es una representación de la identidad para mí, pero hay que modificar lo que significa “identidad”. La identidad no es fija y siempre evoluciona, entonces no se puede decir que modelos de comer crean nuestras identidades y facilitan la distinción entre personas. La identidad es más compleja y es el resultado de muchas interacciones entre personas y comunidades — la comida simplemente refleja este proceso.

Referencias

James, Allison. Artifice and Authenticity. Identity and the Global Stew. 

Anderson, E. (2014). Everyone Eats: Understanding Food and Culture, Second Edition. New York University Press.

Portnoy, S., & Pilcher, J. Roy Choi, Ricardo Zárate, and Pacific Fusion Cuisine in Los Angeles.

Esparza, Bill. The Migrant Kitchen: Globalization impacts cuisine. https://www.kcet.org/shows/the-migrant-kitchen/bill-esparza-globalization-impacts-cuisine

Portnoy, Sarah. Food Health and Culture in Latino Los Angeles. 2016. p. 49-51.

Tamales y Kabob: Comidas de Identidad (Nikki)

Aunque he crecido en California, mi familia nunca ha renunciado a sus raíces persas. Además, puedo decir con confianza que mi herencia persa es una parte integral de mi identidad. Nací en Teherán, la capital de Irán, y viví allí hasta que tuviera 2 años, entonces Farsi era mi primer idioma. Cuando mi familia dejó del país, mis padres se aseguraron de que sus hijos pudieran hablar su lengua materna y no olvidaron de donde venían. Durante mi niñez, solo comí la comida persa preparada por mi madre en casa. Esto, junto con el deseo de mis padres que sus hijos hablan Farsi en casa, ha contribuido mucho a mi insistencia que soy tan persa como americana.

El horizonte de Teherán, Iran
Zereshk polo: arroz de agracejos con pollo

En general, la comida persa consiste en arroz, pollo o carne, y nueces con muchas hierbas. Mi plato favorito, por ejemplo, es “zereshk polo” que se traduce en “arroz del agracejo (barberry). Consiste en arroz mezclado con agracejos, pollo sazonado con azafrán y pistachos picados. La comida persa toma mucho tiempo de preparación — el pollo de “zereshk polo” requiere casi tres horas de marinado en especias y azafrán. Para las reuniones, es muy común que las mujeres pasen muchas horas preparando los platos en la cocina porque las recetas para la comida persa son muy precisas y no hay mucha variación en los platos tradicionales.

El “Flavor Principle”

En “Everyone Eats”, E.N. Anderson nos introduce al concepto de “flavor principle”, la idea que “the great cuisines of the world are characterized by quite characteristic and distinctive assemblages of flavorings–herbs, spices, fermented preparations, and condiments in general.” Estoy de acuerdo con esta manera de definir una cocina porque aunque podría ser mucha diversidad y tipos de platos en una región, todavía hay un sentido de unidad y sabores característicos, lo que Elisabeth llama “signatures”. En Irán, usamos mucho del cardamomo y el agua de rosas en la pastelería. Para los platos principales, también hay mucha interacción entre las frutas y la carne, especialmente las granadas, agracejos, y el albaricoque en los guisados de carne.

La comida que representa mejor la cultura persa es Kabob. Si alguien quiere probar la comida persa, “koobideh kabob” es lo que cualquier iraní recomendaría.  Koobideh kabob es un kabob de carne molida preparado en una parrilla de carbón. Lo comemos con arroz de azafrán, tomates y pimientos a la parrilla, hojas de menta, y a veces con un pan muy fino en vez del arroz. 

Se puede comer Koobideh Kabob en cualquier evento persa, pero es muy común en los eventos al aire libre. Cada verano mi familia organiza un evento de barbacoa, y mi madre prepara el arroz, las verduras, y la carne cruda, mientras mi padre asa a la parrilla lo que mi madre ha preparado. A veces, ayudo a mi madre a preparar la carne, pero todavía no he aprendido a hacerlo por mi cuenta.

Tamales y Taquería Vista Hermosa

Por otro lado, en mi búsqueda de un restaurante que sirve una comida central a la identidad nacional de un país latino, encontré “Taquería Vista Hermosa” dentro del Mercado La Paloma. De verdad, solo he probado la comida de Chichén Itzá en el Mercado porque su puesto es más central y nunca he tenido el tiempo para explorar los otros puestos. Taquería Vista Hermosa está a la derecha de Chichén Itzá y tiene paredes anaranjadas brillantes. El menú ofrece tacos, burritos, tortas, quesadillas, flautas y por supuesto tamales. 

El menú del restaurante. Parece a un menú de Taco Bell, ¡pero sabe mucho mejor!

Se puede decir que el tamal es central a la identidad culinaria de México. Es preparado a base de masa de maíz rellena de carne, queso, vegetales, chiles y otros ingredientes. Hacer tamales es un proceso que lleva mucho tiempo pero ha sido un ritual de la vida mexicana por mucho tiempo, desde la civilización azteca. Hoy en día, se hacen tamales para los festivales, las fiestas, las quinceañeras y la Navidad.

Los tamales representan la identidad culinaria de México porque son un plato para las reuniones familiares. En una “tamalada”, cada miembro de la familia hace algo para preparar los tamales y las generaciones más viejas comparten su tradición con la generación más joven. El tamal no es solo un plato, sino parte de una tradición. Esto me recuerda mucho a la preparación de kabob en mi casa con mis padres y mis abuelos también. Entonces, México e Irán son países muy diferentes, pero ciertas tradiciones son universales. 

Mi crítica de la comida

Mi tamal de pollo. Era bien pero no era muy fresco.

En el restaurante, tenía un tamal de pollo con dos tacos al pastor. El tamal era muy dulce y estaba lleno de mucho pollo rallado. Para decir la verdad, no me pareció fresco, pero también sé que los tamales tardan mucho tiempo en hervir, entonces es posible que se haya calentado rápidamente para mí después de cocinarlo antes en la mañana. Inicialmente, pensé que Taquería Vista Hermosa no era muy “auténtico” porque su menú parecía que atendía a anglos con las opciones de burritos y fajitas, alimentos que tienen un origen Tex-Mex y no de México originalmente.

Después de comer los tacos al pastor y el tamal de pollo, decidí que la presencia de los burritos y fajitas en el menú no significa que toda la comida de Taquería Vista Hermosa no es auténtica. Me queda claro que los chefs usan ingredientes frescos y técnicas tradicionales. Además, si adoptamos la definición de Gustavo Arellano que “all representations of Mexican food are Mexican and authentic if they can trace some part of their heritage to cuisine that originated in México”, los burritos y las fajitas tienen algunas raíces de México en general y son auténticos. 

La globalización de la comida

Si pensamos más de la interacción entre Texas y México históricamente, podemos decir que los Estados Unidos es un país “core” porque tiene un “rich cluster of polities that dominate trade” según Anderson y México es un “periphery” o “semi-periphery” según Geoffrey Migiro porque tiene tierra extensa y es industrializada, pero todavía es dependiente en los países “core”. 

Un mapa del mundo basado en la teoría de “World Systems”

Me interesa mucho la idea que Los Ángeles toma la comida de los países “periphery” y la hace elaborada y bien conocida. Hemos visto este proceso mucho en la clase con nuestras excursiones a Boyle Heights y Grand Central Market; Los Ángeles es un centro para la comida del resto de mundo. Además, Los Ángeles representa el proceso de “transculturación” con referencia al intercambio culinario. Según Fernando Ortiz, se puede decir que la transculturación empezó en gran parte con el aumento de colonialismo, por hoy en día vemos la transculturación por todo el mundo gracias a la globalización rápida. Los Angeles encarna la transculturación como un centro de inmigración y muchas comunidades diversas. 

Referencias

Anderson, E.N. “Foods and Borders: Ethnicities, Cuisines, and Boundary Crossings.” Everyone Eats: Understanding Food and Culture. New York: New York University Press, 2005.

Migiro, Geoffrey. “What Are Semi-Periphery Countries?” WorldAtlas, WorldAtlas, 18 May 2018, http://www.worldatlas.com/articles/what-are-semi-periphery.html

Pilcher, Jeremy; Portnoy, Sarah. “Roy Choi, Ricardo Zárate, and Pacific Fusion Cuisine in Los Angeles”.

Auténtico o no auténtico: esa es la pregunta (Nikki Saeedi)

Nikki Saeedi

Después de nuestra excursión a la Calle Olvera, mi compañera de apartamento me preguntó “¿Cómo fue? He oído cosas buenas de la Calle, es auténtica ¿no?” De verdad, gruñí al oír su pregunta porque esta clase ha desafiado mi concepto de la palabra “auténtico”. No tenía ninguna idea de cómo describir la autenticidad de la Calle Olvera a ella porque yo tampoco no sabía si era auténtica o no. 

Mi reacción cuando mi amiga me preguntó de la autenticidad

Si tuviera que describir la Calle Olvera en una palabra, sería: vibrante. En mi opinión, La Calle Olvera ofrece una perspectiva única de la evolución y la permanencia de la cultura latina en Los Ángeles. Todos los productos que bordeaban la Calle me llamaron la atención, desde los ponchos tejidos a los ukeleles brillantes hechos de plástico. El papel picado se meció en la brisa y durante toda la experiencia me sentí como estuviera en una película.

Un ejemplo de los colores vibrantes de la Calle Olvera

Por eso, vacilé un poco cuando mi compañera me pidió si la Calle era auténtica. Sí, la calle tiene sus raíces históricas y muy significativas, como la Ávila Adobe, la casa más antigua de Los Ángeles. Deverell dice que en la historia de Los Ángeles, “Los Angeles matured, at least in part, by covering up places, people, and histories that those in power found unsettling…by whitewashing an adobe past, even an adobe present and adobe future”. Entonces con la descripción de Deverell, ya que la Calle Olvera reconoce abiertamente la influencia de México en el crecimiento de la ciudad de Los Ángeles y no cubre el pasado, podemos decir que la Calle Olvera no es “whitewashed” en esos términos. Además, creo que hay un orgullo mexicano y genuino allí, con un entusiasmo y energía que resembla a Disneyland.  

Los Angeles matured, at least in part, by covering up places, people, and histories that those in power found unsettling…by whitewashing an adobe past, even an adobe present and adobe future”

William Deverell

Pero también quiero decir que la Calle Olvera tiene cierto encanto turístico. Por ejemplo, a la entrada de la calle, hay la oportunidad de tomar fotos en el atuendo tradicional de México al lado de una mula plástica, y eso me indica que la Calle Olvera últimamente ha evolucionado un poco a un lugar para los turistas. 

Una foto con la mula: ¿auténtica o turística?

Cielito Lindo, por caso, es un restaurante en la calle que tiene taquitos muy deliciosos, pero me sorprendió cuando se prepararon tan rápidamente para nuestra clase. Profesora Portnoy también dice algo similar en su libro “Food, Health and Culture in Latino Los Angeles” que “Today, Cielito Lindo still makes the taquitos the same way, but I always find that they taste as if they have been cooked ahead of time and quickly reheated”. Quizás la rapidez sea necesaria para atraer los turistas anglos y mantener la imagen de Cielito Lindo como un restaurante “Old-School”. 


¿Deliciosos? Sí. “World-Famous?” No sé…

Para mí, la Calle Olvera y Cielito Lindo también contribuyen a la “Spanish Fantasy Past”, una visión mística y exótica de la existencia de la cultura de México aquí en Los Ángeles. Según Sylvia Ferrero, “Mexican restaurants participate in the construction of the mythology of Spanish missions, the Mexican revolution, or of the rural ancestry of Mexican culture and invent a tradition that becomes a symbol of cultural voyeurism…[there are] elements that enhance such imagined tradition and the associated sense of exotic appreciation”. Mi respuesta final es que La Calle Olvera es auténtica en algunas maneras si se considera el orgullo mexicano y la valoración para la historia de los latinos en Los Ángeles, lo que es muy evidente allí. No obstante, todavía tiene algunos elementos que no son auténticos, como su “staged authenticity” que existe para satisfacer las expectativas de los clientes americanos que quieren ser aventurero y explorar el “Spanish Fantasy Past”, lo que Ferrero llama “pseudoautenticidad”. 

Por otro lado, El Mercadito contrasta mucho con La Calle Olvera en su expresión de la autenticidad. En mi opinión, el mercadito sirve como un hogar lejos de casa para los mexicanos de Los Ángeles. Fue un lugar por los latinos y para los latinos, como una manifestación física de la comunidad latina. Para decir la verdad, no estoy seguro de si puedo decir lo mismo sobre Calle Olvera, un lugar por los latinos y para los latinos inicialmente, pero ahora es un lugar para los anglos que quieren una vista pintoresca del pasado también. 


De la misma manera, en mi opinión Mariscos Jalisco y Milpa Grille son más auténticos que Cielito Lindo solamente porque su autenticidad no parecía forzada. En “Authenticity of Cuisines”, Gustavo Arellano dice que “all representations of Mexican food are Mexican and authentic if they can trace some part of their heritage to cuisine that originated in Mexico”. Claro, con esta definición generosa, Cielito Lindo es tan auténtico que Mariscos Jalisco y Milpa Grille porque todos ellos se originan de la comida mexicana. Sin embargo, como he mencionado, Cielito Lindo usa “staged authenticity”, mientras es evidente que Mariscos Jalisco y Milpa Grille no atienden en gran parte a los turistas como Cielito Lindo. No hay grandes signos llamativos que se jactan de “la cocina famosa” y tienen un encanto más sutil. Su clientela consiste en los latinos y los anglos, pero no atraen a los anglos porque atienden a ellos intencionadamente, sino atraen a los anglos porque los dos restaurantes tienen la comida buena. 

La comida buena: hecha con integridad, ingredientes frescos y con técnicas tradicionales

(Parafraseado de Ken Albala)

Cerca de Milpa Grille vimos a Weird Wave Coffee, un café controversial muy por su papel en la gentrificación de Boyle Heights. La conversación que tuvimos con el dueño de Weird Wave Coffee era muy interesante y reveladora. Él defendió su derecho a establecer un café en cualquier lugar y empezar un negocio. También nos habló del mal trato que recibió su café con las protestas y comentarios groseros. Después de la conversación con él, creo que algunas reacciones contra la gentrificación pueden ser extremas y es triste que la conversación sobre la gentrificación no es un poquito más civil para obtener los máximos resultados. Pero las conversaciones apasionadas son necesarias. Creo que el dueño todavía no entiende el problema con su café– que la comunidad cambia con los nuevos establecimientos. Los precios de alquiler se pueden elevar, la comunidad puede ser desplazada, y un lugar puede perder toda su historia con el movimiento de sus habitantes originales. 

Un manifestante fuera de Weird Wave Coffee (LA Times)

En “Who’s Winning and Losing In the Boyle Heights Gentrification War”, Melissa Castro lo explica muy bien cuando dice “Gentrification is a process — it’s not a single person”. Entonces, es muy posible que, sí, la decisión del dueño de Weird Wave Coffee no va a causar cambios drásticos a la comunidad inmediatamente. Pero con el tiempo puede influir a los otros negocios y eso va a afectar la población de la región cerca del café, y poco a poco la región va a cambiar. 

En general, whitewashing, gentrificación y cambios a la autenticidad van de la mano. Son procesos que tardan mucho tiempo en tener efectos notables, pero sus resultados son muy significativos. Es difícil notarlos y como una consumidora, típicamente no he pensado mucho en lo que como ni si es no es auténtico o si contribuye al desplazamiento de una gente. Lo más importante ahora es que tratemos de ser consumidores informados y reconozcamos cuando nuestras decisiones alimentarias contribuyen a la borradura de las culturas en Los Ángeles.

La Flor Blanca: Una pupusería humilde y hogareña — Nikki Saeedi

Una de mis resoluciones para el año nuevo es probar las cocinas nuevas y romper mi rutina de comer lo que es familiar y cómodo para mí. He notado recientemente que a veces juzgo los restaurantes por sus exteriores y tengo un sesgo implícito contra los restaurantes que no parecen tan popular a primera vista. Teniendo esto en mente, decidí a probar La Flor Blanca, un restaurante salvadoreño muy cerca del campus en Jefferson Blvd.

Antes de comer a La Flor Blanca, investigué la cocina y la historia de la cultura salvadoreña aquí en Los Ángeles. Durante los 1980s, la guerra civil de El Salvador introdujo miedo y inestabilidad en las vidas de los salvadoreños y por eso muchos emigraron a los Estados Unidos. Específicamente, la mayoría llegó en el sur de California donde formaron comunidades un poco más aislados en comparación con las otras comunidades hispanas (Portnoy). Con la gente de El Salvador vino la deliciosa comida salvadoreña, como las pupusas. Las pupusas son tortillas gruesas de la harina de maíz y pueden ser llenados con queso, frijoles y chicharrones. Ya que nunca he probado una pupusa en mi vida, sabía que definitivamente tenía que pedirlas primera.

El exterior del restaurante dentro de la plaza
El exterior del restaurante dentro de la plaza

La Flor Blanca está situada en una plaza en Jefferson Blvd al lado de un restaurante indio, una lavandería y dos salones de belleza. Las luces de neón brillantes en el exterior azul y blanco ayudan al restaurante a destacarse. La mayoría de los consumidores eran familias hispanas con niños jóvenes y estaban disfrutando una cena en la noche. El interior del restaurante tenía los mismos colores vibrantes y todas las paredes tenían imágenes de la naturaleza de El Salvador, como las costas y montañas grandes del país. También había una imagen de una mujer en el atuendo tradicional de El Salvador.

Uno se puede decir que el medioambiente del restaurante produce una autenticidad forzado. Como hemos discutido en la clase, los dueños de un restaurante pueden decorar sus restaurantes en una manera que crea una imagen exótica que atrae los consumidores. Creo que, en algunos contextos, este tipo de autenticidad produce una idea falsa sobre una cultura para los consumidores, algo demasiado turístico y poco realista que no representa las tradiciones ni los valores de la gente de una cultura.

Las escenas de la naturaleza de El Salvador por las paredes del restaurante.

Sin embargo, La Flor Blanca merece el título de un restaurante “auténtico”. Lo que constituye una comida auténtica siempre desarrolla y cambia con el tiempo y el lugar. Las imágenes de El Salvador sirven para inspirar recuerdos de su tierra y la belleza de su hogar. Además, recuerdo haber visto la frase “La Flor Blanca: Orgullo de El Salvador” escrito en la pared. En vez de atraer los consumidores a una experiencia exótica, me parece que los dueños del restaurante solamente desean que los clientes se sientan como están en El Salvador y que compartan su amor fuerte para su propia cultura.

El menú ofrece muchísimas especiales de arroz, desayunos, bebidas y obviamente pupusas. Mi amigo y yo pedimos dos pupusas revueltas, la carne asada, el arroz con pollo, y los plátanos fritos para tener la oportunidad de probar muchos platos. Empezamos con las pupusas que eran calientes y muy bien hecho. El exterior de la pupusa era dorado y mantecoso, mientras en el interior había un equilibrio perfecto entre los frijoles, el queso y el cerdo así que entre cada bocado estaba esperando a la siguiente.

Cada mesa también tenía dos jarros de curtido y la salsa roja. Curtido es una mezcla de verduras con col y cebollas que se come con las pupusas. Para decir la verdad, a mí, no me gustó la salsa roja tanta que me gustó el curtido. Creo que estoy acostumbrado a las salsas más gruesas entonces la salsa roja me parecía demasiada aguada encima de mi pupusa, pero quizás con más exposición me la gustará.

A plate of food and a cup of coffee

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La pupusa, fresco de la parilla, con el curtido y la salsa roja.

Con respeto a los otros platos, mi amigo y yo saboreamos cada bocado. La carne asada vino con lechuga, tomates, un limón, frijoles molidos, y arroz blanco que completó el plato muy bien. El bistec era bien cocido y salado, pero un poquito masticado. Sin embargo, era bien condimentado y sabroso. Los frijoles eran similares al interior de la pupusa, pero los sabores se adaptan bien con el arroz. En general, el plato era apetecible visualmente con los colores vibrantes de las verduras y el arreglo de los alimentos en el plato.

A plate of food

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La carne asada
A plate of food

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El arroz con pollo que consistió en una mezcla uniforme de arroz, varias verduras y pollo.
A white plate topped with different types of food

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Los plátanos fritos

Terminamos con los plátanos fritos. Los plátanos estaban muy maduros, entonces estaban blandos, dulces y fáciles de comer. Fue un buen cambio del perfil de sabor en comparación con los sabores salados del antes con la carne asada y las pupusas. Teníamos la opción de comerlos con la crema y los frijoles, pero decidimos de comerlos solos porque ya comimos muchos frijoles y yo quería probar los plátanos sin ningunos condimentos, pero sé que se come los plátanos fritos con frijoles y crema en El Salvador.

Si adoptamos la definición de la comida buena que introduce Ken Albala, es justo decir que la comida de La Flor Blanca es buena. Albala dice que la comida buena es hecha con integridad, ingredientes frescos y con técnicas tradicionales. Vi como se hacen las pupusas frescas y a mano en la cocina y aunque no sé por seguro, los ingredientes no parecían conservados por ninguna parte.

A mí, no me importa si los ingredientes o las recetas de estos platos cambian poco a poco con el tiempo, con tal de que que los chefs tengan la intención de hacer buena comida con cada pedido. ¡Tuve una experiencia maravillosa en La Flor Blanca y volveré a probar más pupusas en el porvenir!

¡Mi festín!