#7: El arte alimentario (por Natalie Li)

En nuestra visita a LACMA, vimos una variedad de objetos de arte de Latinoamérica en el pasado. El primer objeto que vimos fue la escultura de Xipe Totec. Fue creado durante el reino de los aztecas en el Valle de México, entre los años 1325 a 1521. En la mitología azteca, Xipe Totec era un dios del círculo de la vida y la muerte. La reencarnación y el crecimiento eran temas muy importantes a los aztecas en relación con la guerra. Los aztecas llevan la piel de las víctimas sacrificiales como las lleva el dios. También, las manos de la víctima cuelgan de las manos de la persona que lleva la piel y hay un agujero en el centro del pecho de la piel, donde sacó el corazón de la víctima. Para honrar a este dios, había un festival azteca donde sacrificaban los prisioneros de guerra y sacaron su piel. Además, no sólo se relaciona la piel con la guerra sino también la agricultura. El maíz fue una comida muy importante a los aztecas y un símbolo de la reencarnación. Cuando un azteca lleva la piel de su víctima, simboliza a las semillas del maíz que arrojan a sus cáscaras externas cuando crecen a la forma madura. Pues, esta obra de arte representa a la comida en una manera no muy evidente a primera vista. Pero, el simbolismo del objeto y la incorporación de esa idea en el arte eran muy importantes a los aztecas. Con este objeto, los aztecas podían rezar a la figura del dios físicamente y tener una cara familiar en que pueden conocer y dirigir sus deseos y creencias.

Xipe Totec
Xipe Totec

Otro objeto que vimos fue un metate en la forma de un pájaro. Es una piedra que usaban los aztecas y los mayas para reducir los granos de maíz o chocolate. Ese metate en LACMA es de Guanacaste-Nicoya, Costa Rica. Como explica Señora Gomez-Rejón de ArtBites, era especialmente importante para reducir los granos del chocolate. La preparación del chocolate tiene muchas etapas. Primero, se extraen los granos de cacao de las vainas y se dejan fermentar. Después, esperan hasta que están secos y los sacan de sus cáscaras. Se los tuestan y muelen con el metate para convertir a los “nibs” de cacao en jugo para solidificar. Los aztecas usaron los granos de cacao para no sólo hacer bebidas de chocolate sino también usarlos como moneda. Creían que el chocolate y los granos de cacao tenían propiedades divinas y una importancia religiosa en sus ceremonias.

Metate
Metate

Una obra de arte que está relacionada con los dos objetos es el mural del Mercado de Tlatelolco en el Palacio Nacional de México. Fue pintado por Diego Rivera y muestra una escena de la vida cotidiana azteca. Tlatelolco era el mercado principal de la ciudad de Tenochtitlán, donde vendía muchas cosas como frutas, maíz, joyas y carne. Puede ver en el mural que algunas personas tienen los granos de cacao que se usan como moneda. Además, en el fondo hay manchas de sangre en las escaleras de las pirámides, donde tenían los ceremonios sacrificiales. En esta manera, este mural demuestra todas las partes de la vida cotidiana azteca como la importancia del cacao y el maíz y los sacrificios por influencia del dios Xipe Totec. Los objetos de arte sólo tienen sus propios usos o significados, pero el mural de Rivera une todos los aspectos de la cultura azteca.

Mercado de Tlatelolco por Diego Rivera
El mural del Mercado de Tlatelolco pintado por Diego Rivera

#6: La vida de una madre en el desierto alimentario de South LA (por Natalie Li)

Hola, me llamo Natalia y soy un residente del centro de Los Ángeles. Vivo con mi madre y dos hijas en el vecindario cerca de USC. No tengo esposo y por eso tengo la responsibilidad principal de ganar dinero como peluquera y cocinar para mi familia. Es muy dificil en nuestra comunidad porque vivimos en un desierto alimentario. Como muchas personas dicen, es un lugar de demasiado tiendas de licor, comida rápida y casillas libres. En la calle grande de Figueroa, puede encontrar muchos restaurantes de comida rápida como McDonald’s, Carl’s Jr, Panda Express y Popeye’s.

Desde que soy la madre y sé que la comida rápida no es saludable, no quiero que mis hijas y mi madre coman en estos restaurantes todo el tiempo. Según los profesores de mis hijas, casi un tercero de niños en Los Ángeles tienen problemas con el sobrepeso y la obesidad (Portnoy 169). Mi papá sufrió de diabetes y por eso trato de cocinar más comida saludable en casa. Pero, para mi es muy dificil seguir esta regla. Cuando termina mi trabajo, muchas veces tengo demasiado hambre y me gusta ir a Carl’s Jr para su $4 especial. Este incluye un hamburguesa de doble queso, un sandwích de pollo picante, papas fritas y un refresco grande- mucha comida para una cuesta baja. Puedo guardar una mitad de la comida para mi almuerzo la próxima día. También, hay muchas loncheras en la avenida Vermont que sirven tacos y burritos. La lonchera al lado de Hoover Ranch Market es mi favorita porque puedo comer unos tacos antes de ir al supermercado.

La distancia entre mi casa y Hoover Ranch Market es 2 millas, un camino de media hora. Si quiero ir al norte o al sur tomo el autobús, pero para ir al supermercado tengo que caminar.  Prefiero ir a la carcinería de Hoover Ranch Market para carne y pollo, Food 4 Less para alimentos básicos y Smart & Final para las frutas y vegetales en la avenida Vermont. Un problema que siempre tengo es que las frutas y verduras muy frescas son dificiles a encontrar y por eso prefiero comprar las verduras heladas. Sin embargo, como no tengo coche estas verduras se calentan muy rápidamente en mi camino. A veces mi empleado me conduce pero no puedo depender en este modo. Los alimentos básicos que compro más son arroz, frijoles, pasta y tortillas porque son los más baratos y razonables con mi presupuesto (Portnoy 111).

Al otro lado, la escuela que asisten a mis hijas- 24th Street Elementary School- tiene su propio jardín empezado por el Garden School Foundation. Fue establecido en 2003 para la comunidad y hoy en día está integrado en el currículo de la escuela. No sólo mejora las dietas y la educación de los estudiantes, sino también mejora el humor de mi familia. Otros beneficios del jardín para la comunidad que he visto con mis hijas: las hijas son muchos más felices cuando ayudan en el jardín porque pueden socializar con sus amigos y otros niños del vecindario y jugar en el aire fresco en vez del terreno de concreto de la escuela (Portnoy 148). No hay muchos parques o lugares en nuestra comunidad donde pueden jugar.

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Además, un lugar que me encanta ir con mis hijas es Everytable. Es un restaurante nuevo cerca de Hoover Ranch Market que vende comida barata y saludable. Los vendedores también son latinos y nos explican la misión de la restaurante y que sí, se pueden comprar más comida con el especial de Carl’s Jr para $4 que un plato de Everytable para la misma cuesta, pero lo importante es que la comida de Everytable es mejor para el futuro de su salud. Eso es lo que trato de enseñar a mis hijas porque tienes que empezar un precedente de comer saludable para mejorar la dieta a largo plazo. La comida tiene buen sabor y el restaurante tiene una gran variedad con ensaladas vietnamitas, tamales de chile rojo, aguas frescas y chiles yucatecas. Siempre hay platos nuevos para que mis hijas puedan probar. La exterior del restaurante es muy bonita también y este les gustan a mis hijas porque no podemos comer en restaurantes muy caros. Además, me gusta que puedo hablar con esas personas sobre mi lucha por poder dar de comer a mis hijas. Al fin del día, una visita a este establecimiento mejora mi humor y los de mis hijas y en general nos divertimos de probar nuevas comidas y tener más autonomía culinaria.

#4 La comida fusión

Por Natalie Li

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Según la lectura de Portnoy-Pilcher, la ciudad de Los Ángeles es un centro del fenómeno de las loncheras exclusivas. Empezó con la creación de la lonchera Kogi por el cocinero coreano Roy Choi. Choi mezcló su cultura coreana y su conocimiento de la comida mexicana para crear una fusión de tacos coreanos-mexicanos. Además, el cocinero peruano Ricardo Zárate creyó su propio ejemplo de la comida fusión: Mo-Chica, que sirve una mezcla de la comida criollo-peruano y japonesa. Estas creaciones no eran muy sorprendentes porque Los Ángeles está conocido como una ciudad muy global y representa muchas culturas diferentes. La comida fusión es una mezcla de los ingredientes o comidas únicos a dos culturas diferentes, por ejemplo, latino-pacífico.

Para este blog de la comida fusión, fui al Bun Shop en la avenida Western de Koreatown. Está un poco escondido pero tiene mucho espacio adentro. De verdad, fui dos veces, una vez con mis amigas y otra vez con mi hermano. Era tan buena cada vez. Según su sitio de web, es un ejemplo de la comida coreano-mediterraneo. Especializa en el “bun”- que usa el carne coreano encima del pan cocido al vapor. Hay otras selecciones vegetarianas también.

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A la izquierda: Kalbi bun, A la derecha: Temp Veg bun

Hay sólo 7 selecciones de buns: kalbi, pork belly, spicy pig, katsu, spam, temp veg y tomanko. Probé el kalbi, que tiene carne asada, salsa de aioli y cebolla tempura (una manera japonés de freír la comida) y el temp veg, que tiene aguacate, cebolla asada, pepino, cilantro, tomate y salsa de aioli jalapeño. Cada bun tiene una mezcla buena de diferentes sabores: dulce, rico y picante. También sirve patatas fritas, wontons, hamburguesas y arroz frito. Pero cuando fui las dos veces, no vi nadie que ordenaron estas comidas, sólo vi las clientes comiendo los “buns.”

Además, el Bun Shop tiene una gran selección de cervezas y vino que están mostradas en la pared de la cocina. Ayuda a transformar el restaurante en una destinación buena para ir cualquier tiempo del día. Puedes ir para el almuerzo, una merienda, “happy hour,” o la cena. Es diferente de otras loncheras que he visitado en el pasado porque el ambiente moderno tiene una énfasis en la media social. Tiene su propio Instagram y “hashtag” y tiene muchas clientes por estas maneras. De verdad, el Bun Shop empezaba como una “luxe-lonchera” también, donde las clientes usaban sus teléfonos para encontrar la ubicación del Bun Truck. Como dice en la lectura de Portnoy-Pilcher, “it also represented the shifting world of social media in which food trends are not discovered by food critics, but via Twitter, Instagram, and Yelp.” Era una lonchera que usa esta media para aumentar su popularidad con la Generación del Milenio, similar con la lonchera Kogi.

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Puedes ver en el fondo de este foto la televisión que muestra las diferentes maneras que pueden recibir noticias sobre el Bun Shop.

 

 

En general, pienso que funciona bien esta fusión. Es popular con una variedad de clientes porque es barato y “hip” y personas de cualquier etnia pueden ir. De hecho, cuando fui había una variedad de personas de diferente etnias allí. Como dice Jonathan Gold en su artículo “How America Became a Food Truck Nation,” “food trucks are the new incubators of culinary innovation.” Estoy de acuerdo con esta idea porque representa la globalización de no sólo la comida, pero también las tendencias culinarias variables de la sociedad. Creo que en el futuro cercano, los restaurantes de comida fusión va a dominar la escena culinaria completamente.

#3: La identidad mezclada

por Natalie Li

Es difícil hablar sobre mi identidad porque es un poco complicada- diferentes culturas han influido mi vida. Nací en California del norte y la mayoría de mi familia vive en Oakland y San Francisco. En general me identifica como china-americana porque mi etnia es mitad taiwanesa y mitad cantonesa. Sin embargo, la familia de mi papá también tiene raíces latinas. Todos vivieron en Havana por casi 20 años, aprendían español en la escuela y tienen nombres españoles aunque son originalmente de Cantón (Mis abuelos se llaman Joaquín y Dominga). Mi padre es el niño menor de todos los tíos que nacían en Cuba y por eso no aprendió tanto español como mis tíos y tías. Por otro lado, todos mis tíos y tías hablan español con fluidez, escuchan canciones cubanas y todavía cocinan y comen comida cubana. Cuando los visito, a veces comemos una mezcla de platos cubanas y chinas. Para la cena de la navidad, comí el arroz frito, tamales y pasteles de Portos. Se pueden pensar que es un poco extraño, pero me gustan las dos comidas igualmente.

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“Zongzi”

La comida china típicamente está representada con “dumplings,” o bolas de masa con carne y vegetales. En mi opinión, esta comida o “zongzi”-arroz gelatinoso envuelto en hojas de loto o bambú- son más similares al tamal mexicano. Pero, la masa es de la harina de trigo o arroz, no de maíz. Ambos de mis abuelas cocinan estos platos a mano y siempre los tengo en mi congelador para una comida rápida y deliciosa.

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Ropa vieja con moros y cristianos (arroz y frijoles)

Se pueden comer estos platos cuando quieras, pero “dumplings” también es un plato importante para el Año Nuevo chino. Otros platos chinos que como mucho son el arroz frito y los fideos con salsa de soya. En mi opinión, los sabores de la comida china son más fuertes y acres que la comida cubana. Los platos cubanos más populares son Moros y Cristianos, mixtos (sándwich cubano) y ropa vieja. En general la comida cubana tiene mucha carne, arroz y frijoles como en otros platos latinos.

La semana pasada, visité a Nonna’s Empanadas. Lo descubrí en el programa de Guy Fieri, un crítica culinaria en la televisión, y quería probarlo porque me encantan las empanadas. Según su sitio de web, es un restaurante muy conocido y apareció en “Despierta América” de Univisión y “VistaLA” de ABC7. Está ubicada cerca del Beverly Center y la exterior es un poco similar a un puesto tradicional en el mercado. La mayoría de las empanadas están hechos cada día, pero si no hay más de un tipo al final del día, también tiene las empanadas congeladas para calentar y servir.

La palabra “empanada” viene del verbo “empanar”, que significa cubrir con masa. Por lo tanto, es un ejemplo perfecto de “finger food,” una comida que se puede comer rápidamente y con sus manos. El origen de este plato es Galicia, España, pero hoy en día es un plato importante de muchas regiones en Latinoamérica y Europa. Nonna’s es único en que sirven “empanadas del mundo”: una gran variedad de empanadas que representan a aproximadamente 40 platos típicos de diferentes países. Por ejemplo, mis amigas y yo ordenamos una variedad de empanadas para probar: algunos tradicionales como pollo y carnitas y otros de macaroni y queso, nutella, hongos, samosa y camarón. Se las sirven con chimichurri, una salsa típica de Argentina con cilantro, ajo, orégano, perejil y aceite de oliva. Mi favorita era la empanada filipina con pollo, patatas, guisantes, pasas y zanahoria, que me parecía muy rica y apetitosa. Además, las empanadas de samosa y carnitas tienen los sabores característicos de los platos que representan. Me encanta también su selección de postres como flan, alfajor de maizena y las empanadas de guava y dulce de leche.

En su libro Foods and Borders: Ethnicities, Cuisines, and Border Crossings, E.N. Anderson describe la supervivencia de diferentes “foodways” (el intercambio de comida y culturas). Dice que no es simplemente “a matter of ethnic conservatism or tenacity,” sino “ongoing interaction with the host societies.” El restaurante de Nonna’s es un ejemplo perfecto de este concepto. A veces es más popular a incorporar más sabores y ingredientes de otras culturas en un plato étnico que sólo servir lo tradicional. Esta popularidad y la aprobación depende en varios factores y últimamente en las tendencias del público. Como dice Anderson, es “swimming upstream”: “not only holding their own, but actually enormously expanding their appeal and popularity.” Creo que Nonna’s ha hecho un buen trabajo de mezclar los sabores internacionales y modernizar la empanada sin perder sus raíces. También, su ubicación y los precios son muy atractivos para todas las personas a probar. En mi opinión, ha establecido su restaurante como ejemplo del “core,” o el centro de comida/políticas y gustos dominantes, no como “periphery,” representada de las regiones más dependentes y marginadas. Aprovecha de la tendencia global que el mundo culinario está propagando y pienso que es un modelo para el futuro de comida internacional.

 

 

 

#2 El Cholo: ¿importante a la historia o demasiado turístico?

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El exterior del restaurante en el estilo de una hacienda

Para mi segundo blog, fui con mis amigas a El Cholo ubicada en la avenida Western. Había escuchado diferentes cosas sobre esta cadena de restaurantes: algunos positivos, otros muy críticos. Trataba de probar este restaurante sin prejuicios. Según su sitio de web, El Cholo es un establecimiento muy conocido en la ciudad y el restaurante mexicano más antiguo de Los Ángeles. En 1923, fue establecido como “Sonora Café” por inmigrantes mexicanos Alejandro y Rosa Borquez. En 1925, un señor dibujó un hombre en el menú y lo llamó “el cholo,” que es un trabajador español en los campos californianos del pasado. Le gustaban los dueños y cambiaron el nombre del restaurante a “El Cholo.”

Cuando llegamos, me sorprendió que está ubicada en la mitad del barrio coreano. De hecho, El Cholo está al lado de un restaurante de carne asada coreana. El exterior del edificio fue construido a semejanza de una hacienda tradicional con colores riquezas y una torre alta, que me parece fuera de lugar en comparación con las luces fosforecentes y el edificio simple del restaurante coreano. El interior del restaurante tiene espacio muy amplio para acomodar a muchas personas. Hay un acuario grande detrás del bar, una chimenea enorme y vitrinas llenas con cosas “históricas” del restaurante (como panfletos, pósteres, sombreros, abanicos y más). Todos los camareros se vestían en ropa tradicional y nos dieron la bienvenida en español. El sonido de los camareros hablando español mezclaban con la música mariachi en el fondo.

El menú tiene algunas variedades de los platos conocidos como enchiladas, tamales y chile relleno. Probé un “Taste of History” que tiene una muestra de casi cada plato: enchilada, taco, chile relleno y tamal de cerdo servidos con su propio salsa en un plato enorme. Además se sirven con frijoles, arroz y una tostada llena con salsa y guacamole. Me gustaba mucho el tamal y enchilada, pero pienso que la textura del chile relleno era muy tierno y extraño. Mis amigas probaron la “Sonora Style Enchilada” y fajitas de bistec que eran más apetitosos que mi plato.

Nos sentían que el ambiente del restaurante es muy turista y “whitewashed.” El menú muestra la cronología de cuándo cada plato del restaurante fue inventado para dar una connexion al pasado histórica, pero creemos que es un poco engañoso. Implica que los platos son únicos al restaurante y eso no es la verdad. Estaba de acuerdo con Sylvia Ferrero cuando dijo en su libro Food Nations que hay restaurantes que funciona como un lugar exótico para que los angloamericanos puedan comer y tener una experiencia “foreign.” De hecho, pienso que este concepto se realiza más como “staged authenticity” en El Cholo. Notaba que los dueños del restaurante trataba de crear un sitio más anglicanizado con los “combo platters,” camareros “auténticos” y canastas ilimitadas de chips y guacamole. Además no tiene otras selecciones de bebidas tradicionales como horchata o agua de jamaica, ni quesos no fundidos.

Aunque no creo que El Cholo es muy auténtico, se puede decir que es una representación auténtica de Los Ángeles. Con todas las actitudes y los estereotipos sobre inmigrantes latinoamericanos en los años 1930, fue común a crear un establecimiento que le gustaban a los angloamericanos. O, se cambiaba debido a la mezcla con diferentes tradiciones: la globalización de la comida. La palabra “inauténtico” tiene la connotación mala con que no estoy de acuerdo. Para mí, si un restaurante no se considera “auténtico,” esto no significa que es malo. El Cholo no es mi restaurante mexicano favorito, pero no me considera completamente malo sin la autenticidad. Estoy de acuerdo con las ideas de Sarah Portnoy en su libro Food, Health, and Culture in Los Angeles cuando dijo que diferentes comidas tienen diferente significados a diferentes personas: “A view of authenticity continues to be shaped by each person’s background and set of experiences.” Por ejemplo, la comida de la calle es una tradición importante a la cultura de Los Ángeles para muchos inmigrantes latinos, pero otras personas no están de acuerdo con esas prácticas, según el artículo de Portnoy “L.A.’s Street Vendors Aren’t Giving Up the Fight for Food Cart Legalization.” Por otro lado, la Calle Olvera es un lugar que es difícil a caracterizar como auténtico o inauténtico: era creado en el estilo de California antiguo que es a veces muy turístico, pero también es un centro de tradiciones y costumbres mexicanos; por ejemplo hay eventos como la celebración del Día de Los Muertos. Es muy relativa a decir qué es el estándar de la autenticidad porque este depende en una variedad de factores.

#1: Guisados: comida casera en un ambiente moderno

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Se pueden encontrar tacos de guisado (una comida tradicional de una mezcla de carne, frijoles y otros ingredientes encima de tortillas), tradicionalmente comidas caseras mexicanas, en el restaurante Guisados. La taquería original es ubicada en Boyle Heights, que era establecido en 2010. Hoy, hay 3 ubicaciones más de este restaurante en Echo Park, Hollywood y DTLA. Según su sitio del web, se cocinan los tacos en su restaurante de Boyle Heights y se los reparten a los otros restaurantes. Además, se hicen las tortillas con la masa fresca de Carnitas Uruapan.

Para mi primer blog, quería probar más tacos que probé después de la presentación de Profesora Portnoy. Pués, fui a Guisados con mis compañeros de apartamiento para probar una variedad de guisados diferentes. Antes de entrar al restaurante en DTLA, los olores acres de la calle desaparecieron y cambiaron a un olor muy atractivo. La interior era muy cómoda y moderna, con taburetes de bar, ventanas grandes en vez de paredes y decoraciones a la última.

Del mismo modo, el menú es simple, escrito en una pizarra enorme. Tiene una variedad de tacos para amantes de no sólo carne pero también comida vegetariana. Pueden comer tacos de bistec, pollo, cerdo, mariscos, hongos o calabacitas. Además, hay algunos refrescos como horchata, melon y jamaica que se sirven en cantidades generosas y en los fines de semana, sirven sangria especial.

Mis amigas y yo probamos los tacos de bistec picado y en salsa roja, mole poblano, camarones, pescado y chorizo. Nos sorprendió el sabor y la presentación de cada taco- era bastante único en comparación a uno al otro con diferentes ingredientes y salsas. Por ejemplo, el chorizo era muy sazonado y ácido, un golpe rápido a la lengua. Por otro lado, el pescado era tan tierno que se fundió en mi boca. A mis amigas les gustó los camarones mucho para su equilibrio entre dulce y picante y textura firma. El mole poblado, en mi opinión, era la mejor de todos que probaron debido a su mezcla celestial de mole dulce, semillas, granos y cebolla crujiente. Pienso que las únicas similitudes entre todos eran sus sabores bastante apetecibles y ingredientes frescos.

Pienso que se intentaba crear un sitio más exótico con este establecimiento puesto que el área alrededor del restaurante es muy diverso y popular en DTLA. En general, creo que es bueno para introducir la comida tradicional en una ubicación “hip” y este representa la globalización de la comida latina como discute el artículo “Coming Home to Salsa: Latino Roots of American Food.” Como en los años 1960s, este establecimiento ayuda con la aprobación de la comida latina como “mejor gastronomía” y pienso que se lo hizo Guisados más popular. Sin embargo, aunque la comida era tan delicioso y disfruté mucho de esta experiencia, un sitio más auténtico hubiera sido mejor para mí. Como dijo Bill Esparza en nuestra clase, es importante que trate a descubrir los cuentos desconocidos de la historia de un restaurante o la comida y cometí un error a visitar este establecimiento nuevo para encontrar estos cuentos. La próxima vez que quiero tacos de guisado, iré a la taquería original en Boyle Heights para la experiencia más auténtica.