No, el coronavirus no afecta todas las personas al mismo (por Jenna Mazza)

Es desafortunado, pero el coronavirus no ha sido el “great equalizer” como ha descrito la gente porque lo afecta a todos. En realidad, estar en casa se convierte en un lujo durante el brote. Refleja el clasismo de los Estados Unidos—las personas ricas pueden proteger a sí mismos, pero trabajadores industriales, trabajadores de agrícola, y empleados de tienda que no pueden trabajar de casa típicamente están en la clase baja. Incluso si pudieran dejar de trabajar y la exposición para quedarse en casa, perderían el dinero necesario y podrían percibir la exposición como el menor de dos males.

El efecto más grande del coronavirus es posiblemente la inseguridad alimentaria que se enfrentan muchos debido a la pérdida del cheque de pago (CNN). Con millones de despidos en los EE. UU., muchas personas van a los bancos de alimentos por la primera vez (El Diario). Según El Diario, “el incremento de las peticiones de ayuda alimentaria se ha multiplicado al menos por ocho en algunas zonas del país.” Pero con el aumento de la demanda, ¿de donde recibe el suministro de alimentos cuando los estantes están vacíos? La pandemia ha enfatizado la generosidad de muchas personas, pero bancos de alimentos dicen que “la filantropía y las ONG no podrán satisfacer la demanda de alimentos” (El Diario). Se supone que el gobierno apoya a su gente, y los alimentos son una necesidad básica que el gobierno puede apoyar fácilmente.

Nuestro sistema alimentario se ha empeorado durante la pandemia, y las consecuencias están en gran medida relacionadas con la raza y el estatus socioeconómico. El racismo de la pandemia es evidente— es las personas que viven por debajo de la línea de pobreza que deben mantener sus puestos de trabajo o recurrir a los bancos de alimentos. Los trabajadores del campo y de alimentos “son abrumadoramente personas de color,” pero la industria de alimentos es el menos capaz de seguir las reglas de distanciamiento social (Food First, 60 Minutes). Como dice 60 Minutes con respecta a la industria agricultura, “it finally took a pandemic to make people realize that without foreign-born workers our economy wouldn’t work.”

Anderson Cooper discute la ironía de que los inmigrantes indocumentados ahora están considerados indispensables. Sin embargo, aún no tienen las protecciones que tienen otros trabajadores debido a su estatus legal, así no informan si están enfermos o se ausentan para recuperarse/ponerse en cuarentena (60 Minutes). La falta de cuidado ahora para trabajadores necesarios y el hecho que los trabajadores de alimentos están siendo abrumadoramente expuestas en comparación con otras poblaciones se relaciona con el racismo estructural. Los americanos todavía no quieren hacer todo lo posible para ayudar a los trabajadores minoritarios e indocumentados, incluso cuando su trabajo es lo que permite que la mayoría de los americanos se queden en casa.

Cuando oí del trabajo de Chef José Andrés en Nueva York, pensé de las personas sin hogar y las personas que están por debajo de la línea de pobreza en el contado de Monterey. Ahora, casi 40% de residentes de contado necesitan ayuda del banco de alimentos (KSBW). La estación de televisión local tuvo el “Day of Help and Hope virtual telethon,” que recaudó más de $528,000 para los bancos de alimentos en el contado de Monterey (KSBW). Distribuyó el dinero a tres bancos de alimentos, y Community Food Bank of San Benito dijo que es más donaciones que típicamente reciben en un año (KSBW). Mientras es un buen comienzo, me pregunto quién va a comprar la comida para los bancos. ¿Serán las mismas personas que ya están en primera línea como la gente de entrega porque necesitan un cheque de pago?

Me encanta los temas de esta clase por razones varias. Nunca he tomado una clase que se concentra en Los Ángeles, y aumentó mi conocimiento de la desigualdad, diversidad, y relaciones raciales en la ciudad. Disfruté la historia de camiones de comida y la expansión de camiones con otros tipos de comida y fusión. Nunca he conocido la diferencia entre apropiación y fusión, pero ahora siento que puedo hablar de esto con más conciencia. Obviamente, me gustaba las excursiones, y mis favoritas eran Mariscos Jaliscos, Milpe Grille, y X’Tiousu Kitchen. También me gustaba sus recomendaciones de restaurantes para visitar por nuestros blogs—estaba disfrutando probar lugares que de otra manera nunca habría visitado y alimentos que nunca había oído hablar. Me encantó el cambio a cómo el virus afecta los vendedores ambulantes y el sistema alimentario porque ha sido superinteresante y me ha ayudado a entender mejor la pandemia como está sucediendo. Finalmente, aprecié que esta clase requería escritura y habla consistentes porque ha sido la clase más practica que he tenido a lo largo de mis estudias en términos de avanzar mi fluidez.

¡Los taquitos de papa, el taco de camarón, y los tacos de falafel eran mis platos favoritos del semestre!

Fuentes:

“Monterey County Rotary Club donates $125,000 to food banks,” https://www.ksbw.com/article/monterey-county-rotary-club-donates-dollar125000-to-food-banks/32073499

“Project CommUNITY: Over $500,000 raised for local food banks,” https://www.ksbw.com/article/project-community-over-dollar500000-raised-for-local-food-banks/32229796

Viviendo medio de la apropiación cultural en el norte de California: como mi ciudad refleja la apropiación cultural con la comida (Jenna Mazza)

Vivo entre Carmel y Salinas, CA—dos ciudades con poblaciones muy diferentes que ilustran diferentes culturas dominantes. Carmel tiene una población de clase alta, a menudo jubilada. Al otro mano, Salinas tiene muchos inmigrantes mexicanos que trabajan en los campos de agricultura. Salinas tiene tantos mexicanos que el idioma principal hablado en Costco y Walmart es español. Por eso, se considera la comida mexicana en Salinas, con los vendedores ambulantes y restaurantes familiares, más autentica que la comida mexicana en Carmel. Por ejemplo, el restaurante oaxaqueña Cultura Comida y Bebida en Carmel es de tres chefs de California que se conocieron cuando cocinaban juntos en un restaurante famoso en Big Sur. Ninguno de los chefs tiene raíces en México y los platos incluyen ingredientes pocos tradicionales como crema de nuez. En Carmel, se consideran los restaurantes elegantes que cocinan comida mexicana como empresas creativas, pero en realidad representan “cultural appropriation.”

La interior de Cultura Comida y Bebida. Los paneles de madera oscura añadan a la sensación elegante.

Una idea similar de la apropiación cultural es “cultural misappropriation,” que considera “whiteness” como factor importante cuando se debate la diferencia entre el intercambio cultural y la apropiación (The Medium). En Carmel, los restaurantes elegantes que sirven comida mexicana tienen chefs blancos y se anuncian como una opción comer comida mexicana sin manejar “al lado peligroso de Salinas” para probar los mismos sabores. Esto es un ejemplo de “misappropriation,” donde los chefs han mercantilizado la cultura de la ciudad vecina.

Los edificios de restaurantes mexicanos en Salinas no tienen “curb appeal,” y personas en Carmel quieren evitar los barrios inseguros.

No estoy diciendo que los chefs de una cultura diferente no pueden cocinar y preparar la comida de una cultura diferente. Si quieren cocinar con la apreciación por esa comida y la cultura, se puede hacerlo. Lo importante es la educación y la conciencia de la cultura que la comida representa. Como dice un chef en Portland, “Realmente no me interesa si preparas comida coreana sin ser coreano, pero hazlo con respeto y que sepa bien. Conozco chefs que hacen comida coreana maravillosa y no son coreanos. Pero se distinguen por haber realizado investigaciones sobre esta gastronomía, respetan los sabores y saben lo que están haciendo” (Vice).

Rick Bayless es un ejemplo de cómo cocinar comida de una cultura diferente y demostrar el respeto a la comida y la cultura sin apropiación. Él demuestra la idea del chef de Portland que, “ningún chef blanco que se apropie la cultura de los demás se plantee esta pregunta [de ‘¿Soy lo suficientemente coreano para preparar este tipo de comida?’]” (Vice). Bayless ha considerado su raza en relación a su comida y es muy consciente d la potencial para apropiación- ha viajado extensivamente en México y es bilingüe. Por eso, creo que Bayless tiene el derecho de cocinar comida mexicana, y el acto de ser un chef blanco no es una forma del racismo.

El chef Rick Bayless—él no permite el color de su piel disuadirlo de cocinar comida mexicana.

Cuando habla con Sporkful, él menciona que no puede modificar los platos tradicionales mexicanos como pueden los chefs en México porque su alteración puede ser visto como apropiación. Para Bayless, cocinar la comida mexicana es una forma de traducir porque cocina los mismos platos tradicionales y solamente cambia la descripción de los platos para hacerlos reconocibles a sus clientes. En este respeto, creo que Bayless está aumentando la conciencia de comida mexicana tradicional porque puede convencer personas a probar nuevos platoscuando usa términos que los clientes reconocen, como describir mole por sus ingredientes como cebollas caramelizas.

También puede ver la necesidad de tener cuidado cuando cocinar comida de otra cultura con el debate de Oberlin College. La comida asiática en los dormitorios ha sido criticada por ser “cultural appropriation.” Para mi, la comida allí no es simplemente la “mixing and matching and intermingling and borrowing” porque tener “people not from that heritage take food, modify it and serve it as ‘authentic,’ it is appropriative” (The Atlantic). Si la universidad quiere “mix and match” varias culturas y comidas, no debe anunciarlas como tradicional o auténtica. Si se refiere al Banh Mi sándwich como fusión o una expresión creativa, sería diferente.

Cuando pienso del restaurante fusión X’Tiousu Kitchen, pienso que los dueños demuestran la ideal—la traducción de la comida libanés y oaxaqueña que se basa en su crianza y conocimiento de las dos culturas. Después de aprender de su cuidado con la traducción, la ausencia de ingredientes tradicionales en comidas que restaurantes como Taco Bell afirman son auténticas es una farsa y el uso de ingredientes como queso cheddar y la crema agria es apropiación porque convierte una cultura en algo comercial sin la aportación de la cultura afectada. La apropiación también es desafortunada porque dueños y chefs americanos como el fundador de Taco Bell y Rick Bayless tienen más contactos y “the means to grab investors or news media attention — even more so if the chef came up through a prestigious restaurant or culinary school or is quick with a witty quote” (NPR).

Quiero ser más consciente de la apropiación de cultura con la comida, especialmente cuando como en ciudades con sabores globales como Los Ángeles. Mientras no me importa quién prepara la comida en un restaurante de una cultura especifica, quiero saber si el dueño/chef tiene el respeto por y educación de la cultura que representa con su comida.

Fuentes:

Friedersdorf, Conor. “A Food Fight at Oberlin College.” The Atlantic, 21 December 2015, https://www.theatlantic.com/politics/archive/2015/12/the-food-fight-at-oberlin-college/421401/.

Godoy, Maria. “When Chefs Become Famous Cooking Other Cultures’ Food.” NPR, 22 March 2016, https://www.npr.org/sections/thesalt/2016/03/22/471309991/when-chefs-become-famous-cooking-other-cultures-food.

Japhe, Brad, and Rosales, Elvira. “Algunos chefs hablan sobre la apropiación cultural en medio del caso Kooks Burritos.” Vice, 29 May 2017, https://munchies.vice.com/es/article/59mxvn /portland-chefs-discuss-cultural-appropriation-amid-burrito-stand-closure.

Noyes Saini, Anne. “Other People’s Food Pt. 1: White Chef, Mexican Food.” The Sporkful, 21 March 2016, http://www.sporkful.com/other-peoples-food-part-1-rick-bayless-white-chef-mexican-food/. Podcast.

Springer, Devyn, “Resources on What ‘Cultural Appropriation’ Is and Isn’t.” Medium, 11 September 2018, https://medium.com/@DevynSpringer/resources-on-what-cultural-appropriation-is-and-isn-t-7c0af483a837.

Eately y Grand Central Market: Como restaurantes modernos tienen identidades globales (Jenna Mazza)

Cuando pienso en un lugar con comida “global” en Los Ángeles, pienso en “Eately,” una gran tienda con un mercado y varios restaurantes en Century City. Representa la comida de Italia y enfoca en los alimentos especiales de cada región—tiene las trufas y los vinos de la región de Toscana, chocolate con nueces de Piamonte, y galletas de té de Sicilia. Portnoy y Pilcher dicen que “fusion cuisine can impart status in many forms,” y creo que la oportunidad de comer y comprar pasta fresca y hecha a mano da el estatus a Eately (20). Esto es porque hacer pasta a mano toma mucho tiempo y por eso los americanos consideran especial la pasta fresca.

Los diferentes restaurantes dentro de Eately.

Como dice Anderson en “Food and Borders,” la comida italiana es derivado de la comida romana, griego, y árabe; un “constant influence and borrowing” de estas culturas significa que la comida italiana hoy no refleja la comida italiana de la antigüedad (187). Mi compañero de cuarto nació en el norte de Italia, y a ella le encanta señalar cuando comida italiana “no es italiano en absoluto” cuando comemos en restaurantes italianos o cuando proba un alimento italiano con ingredientes de diferentes regiones que normalmente no se mezclan. No me había dado cuenta del alcance de la separación entre alimentos regionales italianos hasta cuando visité a Italia la primavera pasada, y era claro que lo que dice Anderson es verdad; “only a general commitment to pasta, bread, herbs, and hard grating cheese unites the realms” (189). Por eso, creo que la comida de Eately es tan popular porque no refleja las influencias de globalización y trata de preservar las técnicas tradicionales de hacer la pasta y salsas de tomate a mano y las diferencias alimentarias de cada región.

La pizza hecha en Eately usa ingredientes simples—tomate, queso, y hierbas.

Anderson afirma que la comida italiana conquistó los Estados Unidos porque alimentos como pizza y lasaña son muy populares, pero estos alimentos cambiaron cuando llegaron a los Estados Unidos. Mientras hoy se hace pizza con ingredientes adicionales que no son tomates, queso, y orégano que se usaban en Naples, hoy la pizza de Eately refleja los ingredientes de Italia. Vi pizza con aceitunas, queso, especias, y pimientos, pero no vi pizza con salmón ahumado o piña, como es popular en los Estados Unidos hoy. Para mi, la pizza tradicional y las nuevas formas de pizza reflejan el proceso de “constant influence and borrowing.”

Mientras Eately representa la globalización de comida italiana, Grand Central Market y X’Tiosu Kitchen representan una manera diferente de globalización. Eately refleja la globalización porque hace alimentos de cada región accesible en un lugar, pero Grand Central Market y X’Tiosu Kitchen representan la globalización en Los Ángeles porque tienen comida que combinan culturas diferentes o han cambiado especialmente para atraer clientes.

X’Tiosu Kitchen representa el concepto de “fusión” que mencionan Portnoy y Pilcher. El restaurante (no se si se considera a si mismo un restaurante o un puesto) mezcla dos regiones de alimentos y técnicas de cocinar, Oaxaca y Líbano, para dar asociaciones del Medio Oriente. También mezcla dos métodos de cocinar. Portnoy y Pilcher dicen que “there may be diverse motivations behind culinary mixing, using food for status, convenience, and comfort” (20). Para los hermanos Santiago, creo que la fusión oaxaqueña-libanés es una manera creativa de traer nuevos alimentos a Boyle Heights con precios económicos (Los Angeles Times).

Los tacos de X’Tiosu—¡me encanta los de falafel!

Cuando visitamos Sarita’s Pupuseria, parecía que tenía comida tradicional además de comida para angelinos—pupusas con vegetales diferentes (brócoli, hongos, calabaza) y la opción de harina de arroz, que son adopciones por una demográfica cosmopolita que enfoque en la salud y los vegetales. Me gustaba que Sarita’s tenía las opciones tradicionales por los clientes latinos que quizás tienen nostalgia de los alimentos y también tenía opciones por los angelinos “saludables.”

La pupusa de queso y frijoles que probé a Sarita’s.

Después de comer en Sarita’s, caminamos por Grand Central Market y vimos la gentrificación del mercado. Era interesante ver la mezcla de “legacy tenants” y nuevos puestos, y comprendí los argumentos que los nuevos puestos disminuyen clientes de los viejos puestos porque los clientes quieren probar la nueva “tendencia alimentaria,” pero también comprendí como los nuevos puestos atraen “a wider consumer base” (Portnoy 51).

Los varios carteles muestran las “legacy tenants” y nuevos puestos modernos en GCM.

La gentrificación también era obvia en las opciones y clientela en cada puesto. Con la llegada de muchos restaurantes en el centro viene más competición con restaurantes de alta calidad. Los puestos en GCM ahora sirven alimentos que incluyen mariscos sostenibles y café con alternativas de leche, y por eso hay precios más altos. Según Portnoy, los altos precios significan que los clientes típicamente son de la clase media alta (51). Es triste porque GCM sirvió a los latinos en los 60s-70s con comida barata, pero ahora es menos probable que los latinos vayan a GCM para un almuerzo barato, que excluye una gran parte de la sociedad en el centro.

Con la globalización de la comida hoy, se puede comer comida de cada región en cualquier momento, y con esta facilidad de acceso es fácil olvidar como la comida de cada región era distinto. Agradezco la variedad de opciones en Los Ángeles, pero también comprendo que muchos de estas nuevas opciones han dañado los puestos y restaurantes tradicionales que ya no parecen “modernos.”

Fuentes:

Anderson, E. N. “Foods and Borders: Ethnicities, Cuisines, and Boundary Crossings.” Everyone Eats: Understanding Food and Culture. New York: New York University Press, 2005.

Escárcega, Patricia. “Review: In Boyle Heights, Lebanese dishes with a Oaxacan accent.” Los Angeles Times, 10 January 2019, https://www.latimes.com/food/dailydish/la-fo-re-patricia-escarcega-review-xtiosu-20190110-htmlstory.html

Portnoy, Sarah J. Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles. London, [England: Rowman & Littlefield], 2017. Print.

Portnoy, Sarah, and Jeffrey M. Pilcher. “Roy Choi, Ricardo Zárate, and Pacific Fusion Cuisine in Los Angeles.” Global Latin America (2016): 1-22.

Mi identidad culinaria de California (Jenna Mazza)

Cuando pienso en mi identidad, pienso de la ascendencia de mis padres porque mis padres son de California. El padre de mi mama inmigró a los Estados Unidos de Alemania durante la Segunda Guerra Mundial para escapar cuando el Wehrmacht le reclutó a mi abuelo. Al lado de mi padre, los padres de mis bisabuelos eran de Italia, y mi bisabuela era del norte de México. A causa de esta mezcla de orígenes, mis padres y yo no nos identificamos como alemán o italiano; nos identificamos como americanos.

Porque vivo en la costa del norte de California, mi familia come bastante saludable. Tenemos un jardín en el jardín trasero, así tenemos cientos de tomates en el verano. ¡El verano pasado, tuvimos tomates de cosecha propia desde junio hasta noviembre! Cuando pienso de la niñez, también pienso de los sándwiches de mantequilla de maní and jalea que comí cada día por el almuerzo en el primer a séptimo grados, los crepes (de receta italiana pasado en mi familia) que mi padre cocinó cada sábado para la familia, y las sopas que mi mama cocinaba sin receta cada invierno. Cada visita a mi casa desde cuando he mudado Los Ángeles, le pido a mi mama las ensaladas grandes y frescas con vegetales del jardín y las sopas que nunca tienen los mismos ingredientes. También me encanta cocinar para mis padres cuando estoy en casa, y típicamente trato nuevas recetas, como curry indio o una receta con pescado. Para mi familia, estas comidas representan el compromiso valorar la salud y apreciar el tiempo que pasamos juntos cuando comemos la cena cada noche. Mi familia siempre come juntos, y esto es algo que quiero dejar a mi familia en el futuro.

Nuestro jardín trasero, mis padres y yo (soy la hija única), y la cosecha de tomates del jardín en noviembre.

Reconozco que la comida de California muestra los efectos de “transculturación,” lo que Portnoy y Pilcher describen como “the effects on conquistadors as well as the conquered” en el artículo “Roy Choi, Ricardo Zárate, and Pacific Fusion Cuisine in Los Angeles” (p. 4). Los españoles eran presentes a las misiones de California, y trajeron ganado cuando vinieron al Nuevo Mundo. Creo que la mezcla de la carne (ganado) de España con los vegetales y comida de la tierra de las indígenas en California hoy representa la transculturación en California.

La misión Carmel está cerca de mi casa, y el museo habla de la vegetación que trajeron los españoles.

Cuando visité Grand Central Market la semana pasada, pensé sobre la mezcla de la comida de la “core” y la “periphery” en el mercado. Según Anderson en Everyone Eats: Understanding Food and Culture, el core “has the most elaborate foodways; sophistication and elaboration diminish as one moves toward the periphery…. [the core] is associated with wealth and power” (p. 198). La periferia “consist[s] of the various areas that are economically deprived or marginalized; often they are dependent or politically weak” (p. 194). Obviamente, Los Ángeles es parte del core y tiene muchos restaurantes y platos que se centran en sabores elaborados o ingredientes raros. Sin embargo, “cuisine of the periphery migrates to the center [y] Los Angeles has been called the ‘capital of the Third World’” (p. 200). Existían muchos vendedores y puestos al mercado que representa este “capital of the Third World.” Me gustaba que la distinción entre core y periphery no era importante en el mercado—estaba Eggslut al lado de una tienda que zumo al lado de una tienda de tacos, y esta variación de sabores es obvio en todo el mercado. Al mismo tiempo, la variedad de comida y culturas demostraba la idea de Anderson que “each ethnic group feels it must assert its identity by having a distinctive cuisine” (p. 201).

Los varios puestos en Grand Central Market muestran las ideas del “core” y “periphery.”

Probé sabores de diferentes países en el mercado, y las pupusas de El Salvador en Sarita’s Pupuseria representan la idea de la comida del “periphery.”  La pupusa es central a la identidad en El Salvador, y estaba creado por la tribu Pibil que vivía en la región que hoy es El Salvador (The Food Dictator). Las pupusas usan masa de maíz y rellenan con carne, frijoles, y/o queso. Los arqueólogos has descubierto herramientas para cocinar pupusas en sitios pre-colombianos, que demuestra que las pupusas tienen más de dos mil años (The Food Dictator). El Salvador representa un “boundary case” de la periferia (Anderson, p. 193). La cocina de El Salvador es única, un “distinctive, isolated Little cuisine, derived in great part from pre-Colombian Maya cooking. It is not quite different enough from Mexico and Latin America to be a fully independent species, but it is certainly not classifiable under either of those majors” (p. 193).

La pupusa que Sarita nos dio generosamete, y el puesto de Sarita’s.

Anderson también habla del hecho que “the periphery migrates to the center” (p. 199). Esto ocurría en El Salvador porque la pupusa no era en todo el país tan reciente como la década de 1940 (The Food Dictator). En este tiempo, las pupusas existían en pueblos como Quezaltepeque, y no era la proliferación de pupusas a todo el país hasta los años de 1960 cuando los salvadoreños migraron por todo el país. Las pupusas migraron al “core” en los años de 1980 cuando la guerra civil en El Salvador causó a los salvadoreños emigrar a los Estados Unidos (The Food Dictator).

La variación de olios, sabores, y cocinas en Grand Central Market refleja la globalización de Los Ángeles porque muchos turistas y locales vienen al Mercado específicamente para comer cosas de cocinas diferentes al mismo tiempo. Para mi, este lugar físico aborda con la preocupación de Anderson que “the very culinary sophistication of the core [is]… a mark of trouble. Caring so much about food may replace caring about people” (p 195). En Grand Central Market, no existe la separación entre core y periphery, y creo que es una cosa hermosa.

Las referencias:

Anderson, E. N. “Foods and Borders: Ethnicities, Cuisines, and Boundary Crossings.” Everyone Eats: Understanding Food and Culture. New York: New York University Press, 2005.

Portnoy, Sarah, and Jeffrey M. Pilcher. “Roy Choi, Ricardo Zárate, and Pacific Fusion Cuisine in Los Angeles.” Global Latin America (2016): 1-22.

The Generalissimo, “The Hirshon El Salvadoran Pupusas.” The Food Dictator. 2015. https://www.thefooddictator.com/the-hirshon-el-salvadoran-pupusas/

La búsqueda de autenticidad: dos barrios y cuatro restaurantes (Jenna Mazza)

Cuando fui a la calle Olvera hace tres semanas, estaba emocionada para caminar por la calle que pasé cada día en mi camino al trabajo el verano pasado. La calle Olvera tenía muchos colores vivos, con casetas y vendedores en toda la calle que no tenía coches. Las casetas tenían juguetes para los niños y cosas cotidianas, como tazones pintados y cestas. La mayoría de los vendedores parecían vendían cosas para turistas—faldas tradicionales, pero con tela barata, sombreros, y platos pequeños. Muchos vendedores tenían carteles que decían “no toques,” que es algo que puede ver en un lugar con muchos turistas.

Las casetas de la calle Olvera venden muchas cosas diferentes.

Los restaurantes en la calle Olvera incluían Cielito Lindo y La Luz Del Día. La Luz es un lugar donde los anglos comen y creen que tienen una experiencia auténtica. Esto es porque los menús tenían imágenes grandes de cada plato, y no creo que restaurantes auténticos necesiten usar fotos para que los clientes puedan comprender el menú. En este sentido, La Luz Del Día parecía whitewashed. La definición técnica de whitewashed por Deverell es el encubrimiento del adobe con la pintura blanca. Esto demuestra la actitud negativa de los anglos hacia los mexicanos. También significa la distancia entre los anglos y el pasado mexicano de Los Ángeles, que demostraba el restaurante porque era demasiado turístico (y los turistas eran anglos).

A picture containing building, table, indoor

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Una tienda que vende platos y baratijas por los turistas.

Al otro mano, probé una enchilada en Cielito Lindo, y invocaba la autenticidad de una manera diferente. Mientras tenían clientes y trabajadores que solamente hablaban español, creo que la calle Olvera y Cielito Lindo representan el concepto de staged authenticity. Según Ferrero, staged authenticity es la versión ideal o romántica de una cultura que parece ser exótico y agradable al consumidor. Creo que la pintura en el área con las sillas y las paredes revestidas de azulejos son ejemplos de staged authenticity en Cielito Lindo. También creo que los vendedores son ejemplos de la staged authenticity de la calle Olvera—parecía que solamente vendían cosas que comprarían los turistas para llevar a casa como regalos. Mientras se considera la calle Olvera como “lugar de nacimiento de Los Ángeles” por su influencia histórica en la ciudad, no parecía como un lugar donde caminaban muchos latinos locales para comprar cosas cotidianas de las tiendas. Este fenómeno es interesante porque muchos mexicanos/locales vienen a la calle Olvera para días festivos, como Día de los Muertos.

A close up of a sign

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A close up of food on a table

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Afuera de Cielito Lindo y mi enchilada. La pintura de la señal muestra la staged authenticity de Cielito Lindo.

Cuando comparo el viaje a la calle Olvera con el viaje a Boyle Heights, que incluyó Mariscos Jaliscos, el Mercadito, y Milpa Grille, comprendo la autenticidad en una manera diferente. En un sentido general, el barrio de Boyle Heights parecía “auténtica” porque no había muchos turistas y fuimos a los mismos lugares que visitan los locales diariamente.

En Mariscos Jaliscos, un camión de comida muy popular, probé un taco de camarón. ¡Fue increíble! Pienso que el camión es un ejemplo de la autenticidad en Los Ángeles según la profesora Portnoy en su libro. Ella dice que “authenticity is not a quality inherent to certain foods… it is something dynamic that varies depending on available ingredients, changes in technology, social class, and the influences of trade and travel.” Cuando se aplica a Mariscos Jaliscos, la comida del camión parece auténtica porque enfoca en los mariscos, que es un enfoque en Jalisco. El propietario usa mariscos que puede obtener en California, y por esto, el camión enfoque en comida con camarón.

A bowl of food on a plate

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El mejor taco que he probado– es de camarón a Mariscos Jaliscos.

Luego, fuimos al Mercadito, que parecía muy auténtico porque tenía muchos vendedores con alimentos y artículos de ropa. Vi muchas personas que compraron queso, pan, o mole de los vendedores como parte de la lista de compras. Muchos clientes también eran amables con los vendedores, y solamente oí conversaciones en español. Sentí que típicamente los anglos no visitan el Mercadito porque recibí muchas miradas de los vendedores.

A bunch of items that are on display in a store

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A box filled with different types of food

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Las personas de Boyle Heights pueden comprar cosas cotidianas al Mercadito, como camisas, chapulines, y mole.

Finalmente, visitamos Milpa Grille, que se enfoca en la dieta prehispánica. Esta alimentación incluye muchos granos enteros y verduras. Me gusté que usaba ingredientes más saludables y no se enfocaba en carne, especialmente porque soy pescetariana. Era mi restaurante favorito entre la Calle Olvera y Boyle Heights porque los ingredientes parecían ser muy frescos y añadían mucho sabor a los taquitos de patata. No creo que el restaurante tenga un enfoque vegano específicamente, pero el resultado de usar alimentos prehispánicos es que los vegetarianos y veganos pueden comer allí.

A close up of food on a wooden table

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El taquito de papas, que muestra el enfoque de Milpa Grille (y los mesoamericanos) en carbohidratos complejos desde la tierra.

La propietaria Deysi Serrano habló de la gentrificación en Boyle Heights, y me gustó su posición que cualquier negocio nuevo en el barrio es un buen negocio. Creo que esta posición viene de su experiencia como propietario de un pequeño negocio, porque ella comprende que nuevos negocios traen nuevos clientes, y nuevos clientes traen dinero al barrio. Comprendo el argumento de residentes de Boyle Heights, quienes se sienten expulsados cuando nuevos negocios, como cafés, vienen al barrio y aumentan el alquiler. Esto puede representar gentrificación porque puede parecer como los nuevos negocios están reemplazando los viejos negocios. La percepción de gentrificación depende en la persona—otras piensen que gentrificación revitaliza el barrio cuando personas de una clase económica más alta que los residentes inviertan su tiempo en el barrio.

No creo que los nuevos negocios, con los hípsters, cambien la autenticidad de Boyle Heights—puede ser una mezcla de negocios y propietarios que sirven clientes diferentes, y por lo tanto, no compiten directamente (a menos que los dueños aumenten el alquiler). Las experiencias del propietario de Weird Wave Coffee Shop eran tristes porque él estaba intimidado por tratar de ganarse la vida. Todas las personas tienen el derecho ser dueño de negocios, y con esto escoger donde tener su negocio.

Mi opinión de la autenticidad y gentrificación ha cambiado después de los dos viajes a los barrios diferentes. No creo que cada plato “mexicano” necesite ser completamente auténtico—La Luz en la calle Olvera no es inauténtico solamente porque sirve la versión de la comida mexicana que los clientes quieren comer. Sin ver la gentrificación y diferentes platos “auténticos,” no entendería los matices de cada asunto.

La Flor Buena y La Autenticidad de la Comida Salvadoreña (Jenna Mazza)

Por Jenna Mazza

Para mi primer viaje para SPAN 385, fui al restaurante La Flor Buena con mis amigos. Nunca he probado la comida salvadoreña, y por eso, no sabía lo que era una pupusa. Cuando investigué la gastronomía de El Salvador, aprendí que la comida es una mezcla de ingredientes indígenas y españoles. Se ve la influencia indígena en el uso de arroz, frijoles, yuca (cassava), carne, pescado, y frutas y verduras.

Cuando mis amigos y yo llegamos a La Flor Buena, solamente uno de mis amigos había probado una pupusa. Situado en un strip mall en el bulevar Jefferson, el restaurante está muy cerca—solo tres cuadras de mi apartamento. Está en una ubicación modesta, al lado de una lavandería y un restaurant hindú. Fuimos a las doce de la tarde, y habían muchos salvadoreños entrando y saliendo del restaurante.

Afuera del restaurante en el strip mall

Mientras esperábamos a ordenar, observé las decoraciones del restaurante. Habían cuadros de un lago y de las montañas que cubren una pared, y estos, en combinación con las mesas azules, crean un ambiente muy azul. Era obvio que el entorno no era la atracción del restaurante, pero creaba un sentido familiar y hogareño.

El mural de un lago en la pared

Cuando miré el menú, yo sabía que necesitaba probar una pupusa. Las pupusas son el plato más popular del país, y se preparan las pupusas con harina de maíz o de arroz y se rellenan con queso, frijoles, o chicharrón (pork). Se fríen rápidamente y se sirven fresco. Mis amigos y yo ordenamos cuatro tipos diferentes: la de revuelta (queso, chicharrón, y frijoles), chicharrón, frijoles y queso, y queso. Salieron de la cocina demasiado calientes para comer después de estar fritas pocos segundos antes. Solamente probé la de queso porque soy vegetariana, pero todos mis amigos disfrutaban de las pupusas. Parecía como un primo de la quesadilla (uno de mis platos mexicanos favoritos) porque las dos son hechos con maíz y queso. Sin embargo, pensé que la pupusa tenía una textura más gruesa.


Ordenamos nueve pupusas ente los cinco de nosotros

El menú tenía un par de páginas, y no solamente ordenamos las pupusas. Ordenamos y compartimos una empanada de plátano, un tamal de gallina, y una horchata, que también son platos populares en El Salvador. También sirvieron estos platos muy calientes. Éramos demasiado llenos para comer las empanadas, pero yo las probé. Las empanadas parecían como si fuera dos patatas, pero cuando las abrí, parecían muy extrañas. Parecían dulces y densas. Pedimos por una caja para llevar, y mi amiga las comió por el desayuno el próximo día. Mi otra amiga disfrutaba el tamal, pero dijo que la combinación de pupusas y tamal era muy densa. Cuando probé la horchata de mi amiga, pensé que tenía un fuerte, pero buen, sabor de canela en comparación con otra horchata que había probado antes.

El tamal de gallina

En clase las dos semanas primeras, hemos discutido la cuestión de la autenticidad. Porque este es un término muy subjetivo, creo que este viaje a un restaurante salvadoreño era una buena oportunidad para pensar en mis creencias sobre la autenticidad. Para mi, la autenticidad de una comida es cuando la invoca un sentido fuerte de la región. Es cuando se usa los mismos ingredientes típicamente usados en la región y cuando la comida del restaurante es el mismo que los salvadoreños comen en sus hogares. Cuando visité La Flor Blanca, parecía que se usan los mismos ingredientes que mencionan mis investigaciones sobre la comida salvadoreña. Sin embargo, lo más importante para mí era que muchos lugareños comían allí. La mayoría de los clientes eran salvadoreños y parecían familiares al camarero. Esto me sugiere que el restaurante tiene comida muy buena.

Las empanadas de plátano

Para mí, la autenticidad también implica que la comida es hecho por los salvadoreños y no necesariamente por los anglos. Es la comida hecho por salvadoreños para salvadoreños. La comida “auténtica” no cambia las recetas para trata de apelar a otras personas—es orgullosa de los ingredientes y métodos de cocinar tradicionales. Creo que La Flor Buena es auténtica porque hacen las pupusas a mano y ofrece opciones tradicionales, como pupusas con harina de maíz o arroz.

Por mi primera vez comer la comida salvadoreña, aprendí mucho sobre la comida del país centroamericana y probé un restaurante que por otra parte no hubiera probado. No tengo mucho con que comparar este restaurante, pero era una experiencia buena. No sé si volvería—creo que quiero probar otros restaurantes salvadoreños antes de regresar. 

Mis amigas estaban muy emocionadas tratar las pupusas

Jenna Mazza

¡Hola! Soy Jenna y estoy en mi último semestre de USC. Estudio las relaciones internacionales y español. Me gusta leer, caminar con mi perro, viajar, cocinar, y probar nuevas restaurantes. Estoy muy emocionada tomar esta clase porque estoy muy interesada en la nutrición y la dicotomía entre comer la comida “auténtica” y “saludable” en diferentes comidas.