Los dos lados de autenticidad en Los Angeles

Por Evan Marsh

Nunca había visitado a la Calle Olvera ni Cielito Lindo antes de ir en una excursión con la clase entera, pero sé que es una atracción muy popular con turistas que vienen a Los Ángeles.  Cuando buscas “cosas que hacer en Los Ángeles” en Google, estoy seguro de que está allí en la pantalla.  Calle Olvera es una celebración de Los Ángeles del pasado, cuando todavía se llamaba “El Pueblo de Nuestra Señora la Reina de Los Ángeles.”  Pero ¿es la Calle Olvera hoy en día una buena representación de lo que fue Los Ángeles originalmente o es un intento pobre de crear un ambiente autentico latino en DTLA?

 

Cuando estábamos allá, aprendimos sobre un mural famoso se llama América Tropical pintado por David Siqueiros.  Este mural expresa muchas ideas antiimperialistas y anticapitalistas, criticando el gobierno y la sociedad de los Estados Unidos en los años treinta (y realmente hoy en día también).  Después de terminar, unas partes del mural fueron cubiertas por pintura blanca.  Podemos ver este patrón muchas veces en la historia de nuestro país, literalmente cubriendo algo o también figurativamente o ideológicamente con aspectos de la cultura latina.

 

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Aunque muchas partes de la Calle Olvera y la cultura latina en Los Ángeles han sido “whitewashed,” Cielito Lindo queda autentica en mi opinión.  Como ya sabemos del articulo de la Sra. Portnoy, hay muchos contextos de tener en cuenta y muchas maneras de definir autenticidad.  Todos tienen razón, pero diría que Cielito Lindo es un restaurante autentica a la ciudad de Los Angeles y sus raíces en la cultura latina.  William Deverell dice que, aunque una cosa fue “whitewashed, “whitewashing was imperfectly, even crudely, accomplished – adobe yet showed through” (Deverell 21).   Cielito Lindo es la parte  que mantiene su autenticidad a través de tradiciones fuertes.  Empezó en los años veinte y usaban (y todavía usan hoy) ingredientes que puedes encontrar en California en vez de México.  Cuando los recursos están limitados, tienes que cambiar un poco y este hecho es porque creo que este restaurante es autentica a la ciudad.

 

Una cosa que me interesaba sobre las diferencias entre las excursiones a Calle Olvera y Boyle Heights fue los clientes en cada lugar.  En Boyle Heights, en el mercadito por ejemplo porque había mucha gente allá, casi toda la gente hablaba español.  Esa área es una experiencia cultural para ellos y me parece que es muy autentico y similar a sus propios países.  Al otro lado, los clientes en Cielito Lindo me parecían turistas y casi nada hablaba español.  Sin embargo, no creo que los clientes decidan si un lugar es autentico o no.  Es posible que un lugar no es muy autentico, pero mucha gente viene allí y viceversa. Es verdad que Cielito Lindo es más acomodable con respeto a sus menús en ingles y cosas así, pero para mi no la hace una experiencia inauténtica.

 

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Los dos lugares se presentan como restaurantes o sitios mexicanos; no tienen que decir si son auténticos o no.  En mi opinión, son buenos ejemplos, aunque son muy diferentes, de la cultura latina de Los Ángeles que por mucho tiempo han sido cubierto de la mayoría por la figurativa “pintura blanca.”

Chichen Itzá: El mundo de habanero

Por Evan Marsh

Para mi primera visita a un restaurante para el blog, quería visitar a Chichen Itzá, un lugar que muchos estudiantes de USC visitan para comer comida mexicana “real” (más real como Chano’s o La Taquiza al menos).  Había comido allí una vez antes, pero no había pensado sobre la experiencia mucho así que quería regresar y probarlo otra vez.  Cuando entré, me di cuenta de que hay muchos restaurantes en el mercado la paloma, pero Chichen Itzá es el más ocupado de todos.  Siempre había una fila allí mientras los otros restaurantes no sirvieron muchos clientes.  Yo fui el fin de semana y la gente allí por lo general consistía familias latinas.  Oí casi todo español y era muy ruidoso, llena de gente.

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Quería pedir muchas cosas para probar varios platos, pero sus porciones son bastante grandes así que solo pedí un antojito y un plato principal.  La trabajadora allí me recomendó el Vaporcito y la Cochinita Pibil como platos muy típicos en el estado de Yucatán.  También me recomendó un agua fresca, pero pedí un café maya.  Yo tomo mucho café y siempre quiero probar estilos diferentes, y esto fue muy diferente.  El café estaba lleno de especias como canela y sabía muy bien.  Me dieron leche y añadí un poco para suavizarlo un poco.

El “Vaporcito” es un tamal muy típico de Yucatán.  En vez de hojas de maíz, está envuelto en hojas de plátano.  La salsa naranja me hacía preparar para algo muy picante lleno de habanero, el pimiento tan común en comida yucateca que Chichen Itzá tiene su propia salsa de habanero.  Realmente, el tamal no fue muy picante.  Sus colores atractivos de rojos y naranjas mezclaron para crear un sabor muy suave.  El tomate jugoso encima del tamal añadió a este sentido, y la mezcla de la salsa encima y el pollo adentro fue muy sabroso.

Siguiente, comí la cochinita pibil, un plato muy “autentico” de Yucatán.  El puerco está cocinado por muchas horas con especias, agrios como naranja, y hojas de plátano.  Encima de la carne queda cebolla roja y un habanero entero.  Este plato fue más picante y más sabroso que el tamal.  Me gustan mucho platos con muchos sabores picantes, y esto fue bien sazonado.  La carne fue servida con arroz, frijoles, y tortillas de maíz muy frescas y calientes.  Las especias de la carne mezclado con la salsa de habanero crearon una experiencia culinaria muy fuerte entre los labios, y el café picante para tomar no me dejó descansar.

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Pensando en la autenticidad, creo que no tengo ni la experiencia ni el conocimiento para juzgar este restaurante con respeto a su autenticidad.  Siempre he pensado que la comida mexicana fue el mismo en todo el país, pero ahora estoy aprendiendo que no es el caso y necesito aprender y comer más.  Chichen Itzá es un restaurante representativo de comida yucateca, y confío en ellos que es una representación precisa y autentica.  Siempre quiero tener una experiencia tan cerca que es posible al real, pero realmente no es importante la autenticidad.  La única manera de comer comida yucateca “real” es ir al estado de Yucatán y comer allí.  Al fin, la única cosa que es importante es si la comida sabe bien, y en Chichen Itzá sabe riquísimo.