Pan de Vida

Carolyn Scott

Mientras preparamos la cena, hablé con mi mamá sobre la situación de comida en los supermercados. Ella dije que al principio, la gente compro en pánico todos los alimentos más básicos: no vio ninguna caja de pasta, ni un rollo de papel higiénico, ni una bolsa de verduras congeladas. Pensaba, en esta semana primera, que la cadena de suministro se recuperaría rápidamente, en una semana o dos. 

Sin embargo, han pasado ses semanas, y todavía hay escasez. ¿Por qué? Segun el articulo de LA Times, la gente estadounidense gasta la mitad de su budget de comida en restaurantes. Con el cerramiento de muchas restaurantes, personas que en el pasado no compraba tanto de los supermercados de repente están comprando allí. 

"Los restaurantes, una industria donde los estadounidenses gastan más de la mitad de su presupuesto anual en alimentos, están fuera de servicio." -LA Times

Para resumir, todavía hay escasez en los mercados debido a la demanda más alta para ingredientes causada por el cerramiento de restaurantes. Nuestra cadena de suministro estadounidense está calibrada para los hábitos normales de la gente, y en este pandémico, la definición de normal ha cambiado drásticamente. 

Compradores, buscando alternativos de productos desaparecidos, causan escasez de otros productos. Un ejemplo de esta semana: levadura. Una escasez de pan en los mercados ha provocado una ola de panaderos en casa buscando los ingredientes para pan. Hoy en los estantes, es casi imposible encontrar levadura, harina, azúcar, y más. Para extender más los recursos mínimos, muchos, incluso mi mamá, han empezado un “sourdough starter” para crecer su propio levadura de pan. 

Mi familia, aunque hemos cambiado nuestros hábitos de consumación, por lo general no tienen interrupción de nuestra suministro de comida. Podemos reír al escasez ridículo de pasta (con la excepción de tallarines de lasaña). Tenemos el privilegio de trabajar en casa con internet adecuado y espacios privados. Aunque mi trabajo de verano ha sido cancelado, mis padres tienen trabajo estable y no hay riesgo de escasez de comida en nuestra casa.  

Pero para muchos, los espacios en la cadena de suministro tienen efectos más graves. ¿Quién sufre? La respuesta depende mucho en el racismo en el sistema alimentario. Cuando pienso de los efectos de racismo en nuestro sistema alimentario durante el coronavirus, pienso primero de los trabajadores agriculturales, predominantemente Latinos, que reciben pago mínimo, no tienen un plan de salud, y tienen que continuar trabajando sin protección adecuado durante el virus. El pandémico ha llamado atención a la realidad que el trabajo agricultural es la fundación de la vida en nuestra país (y en todos los países). Sin embargo, nuestra sociedad trata estos trabajadores críticos como no importan. Eso es el racismo furtivo, que torce nuestras actitudes sobre quiénes importan en la sociedad. La mitología estadounidense del “American Dream” dice que cualquier persona, por su trabajo, puede lograr una vida espléndida, y que alguien que tiene una vida difícil se merezca eso porque no ha trabajado bastante fuerte. Es una mentira. El trabajo fuerte no sirve para elevar la gente empobrecida, sirve para ganar dinero para los dueños de compañías grandes. Nadie merece sufrir.

El problema de racismo en nuestro sistema alimentario es complicada, y no hay solución fácil. Envuelve la comida, la industria, la actitud social, el gobierno, la inmigracion, y más. ¿Como puedo yo, una persona sola, contribuir a resolver la problema de racismo sistémico? Parece imposible. Pero este modo de pensar no es útil. Eso no es un problema que se puede resolver individuales. Es un problema que demanda acción comunitaria. Este semestre, he visto unos ejemplos de la comunidad trabajando juntos para luchar contra el sistema. Más fuerte en mi mente son los visitas de Merced Sánchez y Javier Cabral. Cabral, un escritor y fundador de LA Taco, trabaja con restauranteros y vendedores en Los Ángeles para establecer apoyo comunal de la gente. Sanchez, una vendedora ambulante y activista, ha luchado para los permisos oficiales para vendedores en la ciudad. Estoy muy agradecido de su generosidad de pasar tiempo con nuestra clase y nos enseña un poco de sus historias y valores. Otras momentos que me impactaron incluyen las visitas a Xtiosu Kitchen y Mariscos Jalisco.  La experiencia de comer juntos con toda la clase es algo que me falta mucho durante este tiempo de cuarentena y separación. Ojala que estos restaurantes especiales sobreviven la crisis de coronavirus. 

Citas:

https://www.latimes.com/espanol/internacional/articulo/2020-04-12/del-caviar-al-jugo-de-manzana-el-coronavirus-esta-cambiando-la-forma-en-que-el-mundo-se-alimenta

https://foodfirst.org/desmantelando-el-racismo-del-sistema-alimentario/

Rice A Roni: Apropiación Cultural?

Carolyn Scott

La semana pasada, entré en la cocina para comer la cena y descubrí que mi mamá había preparado una cena de enchiladas de pollo, frijoles, y… Rice A Roni. 

Si no estás familiar con el producto fabuloso que es Rice A Roni, permíteme a describirlo. Imaginate arroz, pero si arroz fue kraft mac n cheese. Viene del supermercado en una pequeña caja roja con un paquete de sabor. 

Facil? Claro. Lo pones en una olla con agua y el paquete. 

Rapido? Si! Está listo en quince minutos. 

Apropiativo? Oh. ¿Por qué estamos hablando de apropiación? Solo quería comer mi cena… 

Pero, aquí comiendo con mi familia, hablábamos sobre el contenido de mis clases. Estaba preparando mi presentación para discutir el tema de apropiación cultural, y la caja roja de “Rice-A-Roni! Mexican Style!” gritaba, “Hola! Soy un ejemplo de este tema!” 

Antes de empezar, tengo que definir el término “apropiación.” Según el artículo de Medium, apropiación ocurre cuando “members of one culture (outsiders) take for their own, or for their own use, items produced by a member or members of another culture (insiders).” Esto no tiene un connotación inherentemente malo.  Entonces, el artículo introduce un nuevo término: misapropiación. Misapropiación se diferencia de apropiación con los elementos de comodificación y comercialización. Hay un dinamico de poder muy importante, cuando miembros de la cultura dominante (en nuestro caso, estadounidenses anglos), comercializan elementos de una cultura oprimida y marginalizada, y ganan dinero o estatus de su uso. Regresaré a estos definiciones más tarde. 

Para continuar, explico un poco más la marca Rice-A-Roni. Su historia es una de capitalismo estadounidense. La compañía que inventó Rice A Roni, Golden Grain Co., empezó como un fabricante de macaroni, establecido por un inmigrante italiano en 1912. Creó su producto famoso en los 1950s, y la marca, por lo general, ha tenido gran éxito.  Hoy hay muchas variedades de Rice-A-Roni. Considera “Arroz con Sabor de Pollo.” Comida perfecta para una cena basica de pollo y arroz, tal vez con coliflor o asparagus. Es una manera rápida y fácil para cocinar arroz con caldo, un plato tan común que no es posible identificar una cultura de que viene. 

Sin embargo, hay otras variedades de Rice-A-Roni que no pueden escapar mi crítica: El ya mencionado “Mexican Style,” otra caja de “Spanish Rice” que, después de un semestre en españa, no se parece a nada que comí allí. Es un plato inequívocamente estadounidense en sus orígenes. Pienso de El Cholo Spanish Cafe, que se presenta con la descriptor “Spanish” para apetecer a los anglos, a despecho de los origenes mexicanos y estadounidenses de su comida. Y, en el rincón más oscuro de nuestra alacena, una caja de “Fried Rice” que se describe como “Delicious mix of rice, vermicelli and Asian seasonings.” 

Claro que esta caja de “Fried Rice” no asemejarse de ningún plato de fried rice que yo he comido. No podía articular exactamente la razón para mi incomodidad con este producto, pero cuando leí el artículo del Atlantic, “A Food Fight at Oberlin College,” empecé a comprender. 

Los estudiantes de Oberlin College, en 2015, llamaron la atención de la prensa a un problema similar: La comida en sus comedores, aunque trató a estar comida etnico, no alcanza la calidad necesario para considerarse una adaptación respetuosa. Una estudiante japonesa de Oberlin, Tomoyo Joshi, dice que “the undercooked rice and lack of fresh fish is disrespectful. . . in Japan, sushi is regarded so highly that people sometimes take years of apprenticeship before learning how to appropriately serve it.” En mi opinion, esta queja es valida. Servir un plato de baja calidad no muestra justamente la cocina exuberante de Japón o Vietnam. 

Al otro lado, puedo empatizar con el argumento contrario: “The dining hall is serving cheap imitations of East Asian dishes because all college campuses serve cheap imitations of all dishes––they’re trying to feed students as cheaply as possible, and authentic bánh mis, never mind sushi, would cost much more.”  A mi parecer, esto es también la defensa más fuerte para Rice A Roni. Alta calidad, autenticidad – estas características no definan la atracción de Rice A Roni. Su atracción es su facilidad y precio barato, su simplicidad para preparar. Mi mamá, una mujer angla, explica que usa el “Mexican Style” Rice A Roni porque a ella le gusta preparar comida mundial, como enchiladas, pero no quiere gastar mucho tiempo en preparar un plato adicional para complementar el plato principal. 

Argumentos persuasivos, pero no pertenecen a mi pregunta central: está Rice A Roni un ejemplo de misapropiación? Creo que sí, porque su compañía, con dueños mayormente anglos, gana dinero de la comercialización de comida mexicana y china. Sin embargo, no tengo una respuesta buena para la pregunta, “es bueno o malo, lo que hace la compañía de Rice A Roni?” No es obvio quien es el víctima de esta misapropiación, pero es fácil ver quién beneficia del producto. Aparte de los ejecutivos de la compañía, el producto es útil para familias, especialmente los con padres trabajadores y hijos pequeños. Puede traer sabores variados a una dieta templada. 

Al final, no tengo un conclusión firme. No es fácil separarnos de la compleja industria de comida en la sociedad de hoy, pero te sugiero pensar críticamente sobre los productos que compras, y cuando es posible, suponer a negocios locales, especialmente los con dueños inmigrantes. En este tiempo de disrupción, es crítica que cuidamos por nuestros vecinos en cualquier manera que podemos.

Sources Used

https://medium.com/@DevynSpringer/resources-on-what-cultural-appropriation-is-and-isn-t-7c0af483a837

http://www.ricearoni.com/heritage

https://www.theatlantic.com/politics/archive/2015/12/the-food-fight-at-oberlin-college/421401/

Local y Global: Comida en Los Angeles

Carolyn Scott

La cultura, que incluye comida, es un método de adaptación a diversos medioambientes (Las Nuevas Culturas, 137). Un ejemplo perfecto de este sentido donde he comido algunas veces es Revolutionario Taco en Jefferson. Es un restaurante con carne del norte de áfrica, presentado en la forma de un taco o una quesadilla. Revolutionario, a mi parecer, es un ejemplo obvio de fusion y globalización de la comida porque trae la cultura norteafricana y la combina con la cultura mexicana, en una ciudad estadounidense. ¿Son muy diferentes, estas culturas culinarias? ¿Como funcionan juntos?

“Existe… una tendencia general a sobreestimar la originalidad y la continuidad de las propias prácticas alimentarias” (las nuevas culturas, 138). La comida siempre ha estado influyendo a otra comida. La migración de gente resulta en la fusion y globalizacion de comida. No es un proceso nuevo, aunque aparece a pasar en una manera más rápida cada dia. Con el desarrollo de viaje y comunicacion facil y rapido, la globalización es un hecho cierto. En el mercado Grand Central Market, el chef del puesto de ceviche nos cuenta que los tacos de carnitas representan una mezcla de la comida española e indígena. Cuando pienso de comida fusión, normalmente pienso de conceptos modernos como el sushirrito, pero la comida de fusión es un concepto tan anciano como la interacción de culturas diferentes. Aunque cada permutación de fusión crea un concepto nuevo y original, el concepto de fusión en sí mismo no es original. 

Creo en el poder de fusión global para producir nueva comida innovador y delicioso, y también para crear cultura nueva. Cultura no es una entidad estática, sino es un ser vivo, cambiando con cada innovación lingüística, culinaria, legal, y tecnológica. 

Revolutionario North African Tacos

Revolutionario Tacos es un restaurante que crea cultura. Tiene un ambiente muy independiente y orgulloso de sus raíces. No solo incluye sus raíces culturales de áfrica norte y México, sino sus raíces aquí en la comunidad de South LA. Ha sido una presencia en el barrio desde 2014, y los restauranteros, con la ayuda de la comunidad, han luchado fuertemente para mantener su lugar físico en la Calle Jefferson cuando los dueños del edificio quisieron desalojarlos. Hoy durante la crisis de coronavirus, Revolutionario ha convertido en un food bank para distribuir comida a comunidad. Entonces, regreso a la idea que la comida es un método de adaptación. Es difícil separar los identidades globales y locales de Revolucionario. Su comida, claro, tiene gran influencia norteafricana, pero también responde a los gustos y necesidades de la comunidad. En este sentido, a pesar de sus raíces globales, es una comida profundamente local. 

Grand Central Market

Otro lugar que tiene raíces profundas en su ubicación es Grand Central Market, que abrió en 1917 y ha operado continuamente. Los cambios en los vendedores en el mercado reflejan los cambios en la cultura de Los Angeles, y especificamente de Downtown LA. El mercado tiene comida de muchas culturas: salvadoreña, filipina, mexicana, japonesa, y más.  Por lo general, hay dos tipos de puestos en el mercado: los puestos más históricos (como Sarita’s Pupuseria), y los nuevos puestos de moda (como PBJ LA). 

Podría escribir muchas palabras sobre la gentrificación y su impacto en el demográfico del mercado, pero muchas palabras ya han sido escritos, entonces voy a investigar este tema en el contexto de cambio cultural. Porque, al final, la gentrificación es una categoría de cambio cultural. Los Angeles, como describe el video “Globalization Impacts Cuisine,” es una economía de inmigrantes. Pero los inmigrantes no son el único grupo de gente que llega e influye a Los Angeles. También hay muchos anglos y gente de otros partes de los estado unidos mudándose a nuestra ciudad cada dia. Grand Central Market es un ejemplo muy visible de esto. Hay puestos que reflejan la cultura de inmigrantes de muchos países, pero también hay puestos de comida angla y estadounidense. No puedo investigar todos los dinámicos raciales de la gentrificación de downtown, pero puedo ver que mientras el barrio se convierte en un lugar apetecible para los anglos, negocios con dueños anglos proliferan.  

Roy Choi, hablando de su Kogi truck, un ejemplo de fusión coreana y mexicana, dice, “this is what Los Angeles tastes like.” Si. Eso es el sabor de Los Angeles. Un taco norteafricano de Revolutionario también es el sabor de Los Angeles. Y una pupusa de Sarita’s Pupuseria es el sabor de Los Angeles.  Un sandwich de PBJ LA es el sabor de Los Angeles. Los Angeles no tiene un sabor solo. La alma de Los Angeles es su habilidad de adaptarse a la gente constantemente llegando, influencias nuevas, y eventos internacionales. La cocina de nuestra ciudad prospera y se desarrolla mejor en su ambiente evolucionando.  El sabor de Los Angeles refleja su espíritu de adaptación. 

WORKS CITED:

Rebato Ochoa. Las Nuevas Culturas: Globalización vs. Etnicidad

“Globalization impacts cuisine”: https://www.kcet.org/shows/the-migrant-kitchen/bill-esparza-globalization-impacts-cuisine

Twitter de Revolutionario: https://twitter.com/chefzadi

Sitio de web de Revolutionario: https://revolutionario.squarespace.com/mission-index-impact 

Tamales y Sopa: Carolyn Scott

Cual es mi identidad? Es una pregunta muy interesante porque hay varias maneras para proveer un repuesto, y ninguna manera produce una comida central como el tamal. 

Mi ciudad de origen es San Francisco, California. San Francisco, como Los Ángeles, es una ciudad con una variedad de tradiciones culinarias. Si tuviera que escoger una comida más “San Francisco,” sería el mission burrito, porque es una comida nacida en mi ciudad. Sin embargo, esta comida ahora no está único a San Francisco, y por eso no la considero un componente central de mi identidad de ciudad de origen. (Aunque si me gustan los mission burritos- son espléndidos.)

Mi religión es Cristiana, específicamente Protestante. Eso es interesante porque normalmente no pienso que mi identidad religiosa influye mi identidad culinaria. Pero, si, hay influencia. Cristianismo no es un religión que prohíbe ningún tipo de comida (como en el judaísmo o hinduismo), y por eso siempre he sentido libre a probar cualquier comida me interesa. 

Cultura de familia: Podría hablar de la cultura noruego, porque si tengo )ANCESTORS noruegos, pero en realidad esto es un parte de mi identidad tan pequeña que casi nunca me influye. Tal vez en los navidades mi abuela prepara un flatbread o lefse tradicional, pero nunca más. La mayor parte de mi identidad cultural es anglo estadounidense. Es difícil identificar un plato específico parecido al tamal mexicano, porque la cultura anglo estadounidense en si mismo representa una mezcla muy aleatoria de tradiciones. 

A pesar de que nada de estas partes de mi identidad corresponde a una comida central, no he perdido la esperanza de encontrar algo! Pensando de mi vida presente, el plato que viene a mi mente es la sopa. Empecé este año la tradición de una fiesta de sopa dos veces cada mes. Invito a todos los amigos que no encuentro en mi vida rutina, y comemos una sopa vegetariana (un tipo diferente cada semana), hablamos, y nos divertimos. Entonces, considero la sopa (en todas sus formas) un componente importante, si no central, de mi identidad presente. Para mi, la sopa represente la comunidad que he construido entre un grupo diverso de amigos y vecinos. 

Tamal, pan dulce, y amigas buenas!

Fui en busco de una comida importante a la identidad de un país, como el tamal, y la encontré en un lugar inesperado: una panadería. Celaya Panadería, en Vermont y 24th Street, como indica su nombre, es una panadería, no un restaurante de tamales. Visitemos para nuestro proyecto documental, intentando comer pan dulce, pero cuando pregunté a la camarera “cuales son unas de las comidas más populares?” ella respondió: “claro que tengo incluir los tamales.” Que suerte! Podemos lograr dos metas y probar dos comidas a la misma vez! Pedimos un tamal y tres tipos de pan dulce, para compartir entre nosotras tres. 

El tamal es una comida que ocupa un espacio grande en la cultura de México, y debido a la identidad mexicana de la ciudad de Los Ángeles, tiene una importancia aquí también. En los 1870s, “Mexican tamale vendors were among the first to capitalize on the city’s growing population.” (Portnoy) y a pesar de la persecución y racismo contra los vendedores de tamales, el tamal ha mantenido su estatus como comida con gran influencia en Los Ángeles. 

El tamal que probé en Celaya Panadería no fue la mejor tamal que he probado, pero fue satisfecho y tuve una textura apetecible con queso delicioso. Pienso que un parte importante de su popularidad en la panadería es que es familiar, y en contraste con el pan dulce, es caliente y salado. También he probado tamales en Calle Olvera, en el restaurante La Luz del Día. Cuando fui en diciembre, había una noticia para pedir los tamales para navidad, porque este restaurante se hace muchísimas tamales para navidad. El tamal no es solo una comida rápida y sabrosa para los mañanas en la panadería, es una comida para las fiestas y los días santos. 

E.N. Anderson escribe de las fronteras de comida, el core y periphery de etnicidad y cultura, y su influencia en las vías de comida. A mi parecer, el tamal es un ejemplo perfecto de una comida que cruza una frontera espacial: la frontera entre México y Los Estados Unidos. Quizás es más correcto decir que la frontera ha cruzado la comida, porque Los Ángeles fue parte de México antes de Los Estados Unidos. 

También es posible clasificar el tamal como una comida periferal, según las criterias de Anderson, porque es una comida simple y sencillo, no una comida muy ornamentado o elegante, como las comidas del “core.” El tamal usa pocos ingredientes, y son fáciles para obtener. Sin embargo, el estatus de una comida con respecto a la “core” no tiene nada que ver con su autenticidad. Pienso que, en contraste a la clasificación de Anderson, el tamal es una comida auténticamente y centralmente mexicana.

Sources

Food, Health, and Culture in Latino Los Angeles  – Sarah Portnoy (chapter 1)

Foods and Borders – E. N. Anderson (chapter 12)

Esto no es un blog sobre la comida.(por Carolina)

Carolyn Scott

Esto no es un blog sobre la comida. Es un blog sobre comunidades, lugares, y culturas. La comida es inseparable de su contexto – y el contexto de mis reflexiones esta semana es Los Ángeles. La historia de la comida es la historia de la ciudad. Cuando cambia el medioambiente, el terroir, la población… cambia la comida. Parece oportuno hablar de cambios, porque visité esta semana un barrio en el medio de muchos cambios: Boyle Heights. Ha sido un centro de gentrificación, protestos, y conflicto, mientras los alquiles altan y la gente luchan. 

Empiezo con mi visita a Milpa Grille, un restaurante moderno con una comida anciana, ubicada en Boyle Heights. “Milpa Grille is devoted to a pre-Columbian version of Mexican food before rice was introduced by the Spaniards from Asia.” (A Mexican Restaurant Without Rice?) El restaurante es un ejemplo de decolonizar la dieta, pero también siente como un ejemplo de gentrificación.  Estos dos conceptos parecen incompatibles. El artículo “Descolonizar Tu Dieta” enfoque mucha en nuestra coneccion a la tierra, el fuente de la comida. La tienda de Milpa Grille es muy nueva y de moda, pero a mi no me da la sensación de coneccion con la tierra. 

“La colonización, en todas sus formas de ser, se ha encargado de romper nuestra relación directa con la tierra.”

Descoloniza Tu Dieta

Otro restaurante que he visitado este mes, Cielito Lindo, esta en Calle Olvera. Calle Olvera existe al otro lado de gentrificación: es un lugar protegido y diseñado para los negocios y restaurantes chicanos. Sin embargo, tengo la sensación que no es una representación “auténtico” de la cultura Mexicana. Pienso que la razón calle olvera no siente “auténtico” es porque no siente como parte de la ciudad de Los Ángeles hoy en dia. En el medio de esta ciudad moderna y multicultural, este barrio protegido puede sentir un poco artificial, creado para los turistas, no orgánico. Pero, ¿qué sé yo? No estoy parte de esta cultura. ¿Estoy calificada juzgar su autenticidad? Claro que no. Puedo aprender todo sobre la comida, la cultura, la idioma, todo. Y nunca seré calificada juzgar su autenticidad, porque no es mi patrimonio. 

Finalmente quiero escribir de mi experiencia en el mercadito de Boyle Heights. La experiencia más nueva para mi durante esta visita fue comiendo un chapulín! Nunca había probado un insecto, pero siempre he pensado que si me considero una persona venturosa y sin miedo en la esfera de comida, no debo evitar de comer algo nuevo, incluso comida que aparece, al principio, un poco trastornante.  El chapulín tuvo un sabor de ajo que a mi me apetece mucho, y no sentía tan extraña en la boca como había pensado. Fue una experiencia, por lo todo, muy positiva, pero hay un conflicto interno para mi, entre la alegría de probar algo nuevo, y la exotificación de la experiencia. 

Yo siempre he marcado un sentimiento incómodo cuando estoy interactuando con una cultura que no es mía. Esto no es malo, solo es el señal de yo no quepo en esta espacio. No soy experta, y nunca será experta. Como una persona que siempre desea entender personas y conceptos, esto ha sido una realidad difícil para mi. Estoy aprendiendo estar bien con esto. No es cómodo, pero es necesario. No puedo entrar en la cultura de alguien con la expectación de convertirme en experta. Tengo que llegar con humildad, intento a aprender, pero no con la meta estrecha de educación. No, la meta es apreciar la gente y su cultura, aparte de entenderlas perfectamente. ¿Hay partes rotos de mi propia cultura? Claro que si. La cultura anglo estadounidense está llena de superioridad y maltratamiento de otras culturas. No puedo criticar otra cultura sin admitir las maneras en que mi cultura ha herido a otros. 

Quizás eso es por que siente equivocado entrar en el mercadito de Boyle Heights como un grupo grande y sin tacto. Un grupo mayormente anglo en un espacio mexicano. Los corredores entre los puestos son estrechos, y nuestro grupo grande bloqueó el paso muchas veces cuando estábamos juntos probando el queso al final. A pesar de que nuestra meta es aprender, siente como nuestra aprendizaje viene sin consideración y amor para la gente del mercado. Venimos para explorar, probar, saborear, expandir nuestros horizontes. En estas palabras, parece como un mentalidad colonialista. No estamos desarrollando una relación con nadie. ¿Como podemos entender la cultura, y con la cultura, la comida, sin construir amistad con la gente de la cultura? La experiencia turística es superficial e impersonal. 

Claro que no puedo prometer a desarrollar una amistad profunda con los dueños de cada restaurante, tienda, o lonchera que yo visito. Sería impractical e insincero. Pero si siente un poco barato entrevistarse con alguien sobre su comida y cultura cuando mi único motivo es educarme por el bien de educar. 

La Flor Blanca: Probando Algo Nuevo

Carolyn Scott

Había ido muchas veces a La Flor Blanca, un restaurante y pupuseria salvadoreña en el barrio de USC. Esta ubicada muy cerca de mi iglesia, y por eso es un lugar popular entre mis amigos y yo para almorzar los domingos. A través de ir tantas veces, solo había probado las pupusas. Sin duda, ¡las pupusas son deliciosos! Tienen un gran variedad de sabores: revuelta de frijoles y queso, chicharrón, loroco, calabaza… nunca he sido descontenta por ninguna pupusa aquí. Sin embargo, pensé que esta semana sería la oportunidad perfecta para expandir mi paladar y probar algo nuevo de esta joya local. 

Fui en bicicleta y llegué a las once y media para un almuerzo temprano. El restaurante en este hora no estaba llena, y fue muy facil encontrar una mesa. Mi amiga y yo nos sentamos en una de las mesas azules al centro del restaurante. 

El ambiente de La Flor Blanca no es muy elegante. Me parece más de un cafetería de una escuela pública que un restaurante muy de moda. Aunque no es el comedor más hermosa de la ciudad, es limpio y lleno de luz por sus ventanas grandes. Para mi, tiene un sentido familiar y humilde. El ambiente del restaurante dice a sus clientes, “Vean, no es necesario ser bonita para tener comida excelente.”

De verdad, la comida es excelente. Cuando llegó el camarero, yo le preguntaba, “Tienes una recomendación? He probado las pupusas muchas veces, pero hoy estoy buscando algo diferente.” El me direccionó a las sopas, cuales se sirven con dos tortillas y un platito de arroz. Pedimos el sopa de res y una pupusa revuelta de frijoles y chicharrón. Intentamos ordenar también las empanadas de plátano, pero con tristeza nuestro camarero nos informó que hoy no tuvieron empanadas de plátano. Una lastima, claro, pero la proxima vez que voy, tengo algo para esperar. 

Hablando de esperar, tengo que decir que la comida de La Flor Blanca no es comida rápida. Se hacen en la cocina al momento de ordenar, no antes, y por eso puede tardar media hora para recibir la comida. Esto no me molestó, porque mi amiga y yo podemos hablar horas y horas sin cansarnos. Supongo que eso es algo que podía ser un poco desagradable para alguien con mucha hambre, pero para nosotras fue una oportunidad para relajarnos y pasar tiempo juntas sin distracciones. Es una ventaja de los restaurantes con edificios, opuesto a las loncheras o callejeros, que crean un espacio y atmósfera para gozar la vida lenta. 

Al final, llego nuestros platos. Mi sopa de res, con yuca, elote, zanahoria, repollo, y cilantro, en un caldo aromatico. El ingrediente más desconocido para mi, el yuca, fue mi parte favorito de la sopa! Tuve una textura muy suave, como una patata, pero con un sabor más dulce. Y el elote – claro que me gusta, porque el elote es una comida favorita mía. El sabor del elote fue más opulento porque ha cocinado en el caldo rico. La carne de res fue tierna y sabrosa. Perfecto. Comió cada bocado con deleite. 

Que rico! Con el elote y la carne… mmmm

Al salir del restaurante, tuve que preguntarme – porque no había probado la sopa antes de hoy? Estaba tan comoda con las pupusas y nunca pensé de probar algo nuevo. Cuando llegué a Los Angeles hace tres años, nunca he probado ningún tipo de comida salvadoreña. Tuve mi primer experiencia con pupusas cuando un amigo me dicho “tienes que probar pupusas! Son riquisimas!” Entonces, las probé. Aunque las pupusas, para mi, no fueron algo conocido, confiaba en mi amigo y su recomendación, porque conocí a él. Al reflejar, puedo comparar la idea de confiar en lo conocido con la idea de blanqueando la comida latina para clientes anglos. El Cholo Spanish Cafe pone “Spanish” en su nombre para dar una impresion de comida europeana, para anglos.  Los clientes anglos confiaron en esta idea porque parece como algo conocido – la comida de europa.

Hoy decidí abandonar lo conocido en favor de probar algo nuevo, y estaba un escogimiento apetecible. De esta experiencia, les animo a todos mis lectores probar comida nueva. Lo desconocido no es algo para evitar, es algo para explorar!

Carolyn Scott

Buenos días! (O buenas noches, si lees más tarde). Me llamo Carolyn y tengo mucha interes en explorar las culturas diversas mundiales por su comida. Me gusta cocinar y leer, y para divertirme, toco la guitarra.

Soy de San Francisco, California. Estoy en mi tercer año aqui en USC y estudio las ciencias fisicas (incluye quimico y geología, además astronomía y fisicas). Tengo un menor en el español.