Mi experiencia tan excelente en The Culture of Hispanic Food In L.A. (por Amanda)

¡Este semestre con la clase de Sarah fue una experiencia increíble! Antes de tomar esta clase había comido mucha comida hispana en Los Ángeles, pero no entendía que existe una cultura tan rica y compleja de la comida aquí. Hay mucho para aprender a través de la comida hispana en Los Ángeles, no solo de la comida sino también de la cultura y historia de la gente hispana aquí también. ¡He tomado muchas clases de español en que aprendí sobre culturas hispanas dentro de un aula, pero The Culture of Hispanic Food in Los Angeles fue el primer clase en que realmente podría aprender afuera en las comunidades hispanas. ¡Me siento que el formato de la clase de Sarah es mucho más gratificante!

De todas las tiendas de comida y mercados y restaurantes que visitamos este semestre, mi comida favorita fue los tacos de camarón fritas de Mariscos Jalisco. ¡Eran tan deliciosos! No eran demasiados grasosos y probaban perfectamente con la salsa y aguacate. El fundador de Mariscos Jalisco, Raul Ortega, era muy amable cuando habló con nosotros de su historia y era claramente muy humillado por el éxito de su comida deliciosa. ¡Definitivamente voy a regresar muchas veces más para comer muchos más tacos!

También me encantó nuestra excursión a 24th Street Elementary School, una de las escuelas del Garden School Foundation que usa su jardín como una espacio de aprendizaje. Tuvimos el placer de hablar con Kathryn, una de las directores de la escuela, en el jardín hermoso de la escuela. Ella nos dio un recorrido y nos dijo acerca del programa, explicando cómo los niños aprenden sobre sistemas de la vida, preparan platos deliciosos y saludables y ayudan a cuidar el jardín como parte de su plan de estudios. ¡Y luego ella nos pusieron a trabajar! Me divertí mucho ayudando a escardar el jardín, probando los snap peas frescos y, sí, comiendo las flores (¡una fue picante y otra probó como un pepino!). El jardín de 24th Street School es un maravilloso espacio para ofrecer opciones de alimentos saludables para una comunidad que no tiene acceso fácil y económico a otro comida saludable. Salí sentir inspirada a plantar mi propio jardín.

En definitiva, aprendí de tantos nuevas restaurantes y tiendas y mercados de comida hispana deliciosa alrededor de Los Ángeles y de las historias de la gente extraordinaria que los fundaron. Estoy muy muy contenta que tuve la oportunidad de tomar esta clase antes de salir de USC. ¡Muchas gracias Sarah!

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La comida en el arte: desde obras de arte antiguo a experiencias interactivas modernas (por Amanda)

El arte ha sido conectado a comida desde la antigüedad. Medios de cerámica, escultura, pintura y más mezclado el arte en la vida cotidiana de comunidades antiguas como métodos de comedor y representar los alimentos y los procesos de alimentos de sus culturas. A través de del arte con la comida podemos transformar la opinión común del arte como algo decorativo pero no práctico en la vida cotidiana.

Un ejemplo del arte antigua que tiene función en relación con la comida es este plato de Mesoamérica, que está en exhibición en el Los Angeles County Museum of Art. Creado entre los años 600-800, este plato es un “slip painted ceramic” de la región Petén en el norte o Campeche en el sur. Sus imágenes de decoración son iconos que “feature a deity head flanked by maize foliation.” Según la placa del plato, el maíz fue “the source of life” para los mesoamericanos. Por eso, representaciones del maíz aparecen a menudo en el arte mesoamericano. Este plato en particular probablemente fue fabricado como “funerary ware to contain food and chocolate.” Por lo tanto este plato antiguo mostra una relación entre el arte y la comida a un lado en forma practical, como un objeto para alimentos, y al otro lado en manera figurativo, como una ilustración de la importancia del maíz en la cultura mesoamericana.

Con el paso de los años la comida ha sido mezclado con el arte en muchos maneras diferentes. Una de mis favoritas demostraciones modernas de este relación es el arte contemporáneo de Bompas y Parr, artistas británicos que hoy en día son famosos para por sus instalaciones de arte interactivo, relacionados con la alimentación. En sus proyectos pueden encontrar fuegos artificiales que emiten sabores de fruta o habitaciones llenas de humo alcohólico cuales te emborrachan solo con respirar. En 2016 ellos produjeron una instalación se llama el “Institute of Flavour” en Londres para encontrar nuevos sabores para POPERCORN, una empresa famosa de palomitas de maíz. Según el sitio de web del proyecto, el “Institute of Flavour presented a huge array of predictable and esoteric flavours that collectively represented a potential 300,000 varieties… [which] also featured a curated display of ancient grains, including some that were 5,000-years-old from central Mexico.” Esta gran “sensory celebration of seasoning and taste,” como se describe en un artículo de Billetto, demostró cómo se forman condimentos únicos y de importancias culturales. En honor de los sabores mesoamericanos que se muestra en la instalación, las guías de la exposición fueron llamadas los “masters of maize.”

imagen de http://bompasandparr.com/projects/view/institute-of-flavour
imagen de http://bompasandparr.com/projects/view/institute-of-flavour
imagen de http://bompasandparr.com/projects/view/institute-of-flavour

Aunque estos ejemplos de la combinación del arte con la comida que he descrito aquí son muy diferentes, (por supuesto, los vienen de culturas de siglos completamente diferentes) los dos demuestran maneras en que el arte puede existir en formas prácticas en la vida cotidiana a través de la comida.

Blog 6: accesso a comida saludable (por Amanda)

Soy una mujer latina, viviendo en el centro de Los Ángeles en un barrio al lado de la Universidad del sur de California. Comparto una casa pequeña con mi marido, mi madre y mis dos hijos jóvenes (que tienen 6 y 7 años). Inmigré a Los Ángeles de Oaxaca, México con mi marido y madre hace 8 años en busca de oportunidades mejores para nuestros hijos. Sin embargo, ahora nuestra vida no es totalmente lo que imaginábamos.

Mi madre no está en buena salud, entonces no puede trabajar. Ninguno de mi marido ni yo teníamos mucho educación. Mi marido creció trabajando en su granja familiar. Cuando tenía 12 años mi padre murió y tuve que dejar de ir a escuela para ayudar a mi mamá a cuidar a mis hermanos y ganarse la vida. Ahora, en Los Ángeles, mi marido y yo no tenemos acceso a muchos trabajos. Mi marido trabaja como un cajero en el Taco Bell de nuestro barrio en la mañana y lava platos en un restaurante local en la noche. Él trabaja por un total de más que 12 horas por día, seis días por semana y gana $10.50 por hora. Trabajo también por $10.50 por hora por cinco días por semana como una limpieza habitaciones en un hotel que está una milla de nuestra casa. No tenemos un coche entonces camino a trabajar por unos 20 minutos allí y 20 minutos atrás.

Viviendo una vida saludable no ha sido fácil para mi familia. Cuando llegamos en Los Ángeles los barrios en que podríamos permitirnos vivir eran muy pobres y no tenían opciones de alimentos saludables. Por 3 años vivimos en un “desierto de alimentos,” un “low-income inner city area [that lacks] access to affordable or good quality fresh fruit, vegetables, and other healthful whole foods” (Portony, 109). La mayoría de la comida que comimos vino de licorerías o restaurantes de comida rápida y todos ganamos mucho peso. Finalmente decidimos mudar y tuvimos mucha suerte al encontrar la casa en que vivimos ahora.

La calle Figueroa – imagen de KQED

Todavía hay muchos licorerías y restaurantes de comida rápida en nuestro barrio, pero también hay dos supermercados cerca de mi casa, un Ralphs y un Smart & Final. A pesar de que Ralphs generalmente tiene mejor calidad de frutas y verduras, a menudo compro en Smart & Final porque sus precios son más asequible. No es la opción más saludable pero es mejor que lo que teníamos antes. Dos o tres días por semana ando con mis hijos al supermercado para comprar comestibles.

imagen de Google Maps

También hemos sido muy afortunados de encontrar una buena escuela para nuestros hijos, el 24th Street Elementary School. La escuela es parte del Garden School Foundation y tiene una jardín de la comunidad en que los niños tienen clases de la salud, ciencias y más y también cada mes la escuela organiza una día de la comunidad. La escuela da a mis niños frutas y verduras más o menos cada semana para llevar a casa. ¡Ha sido una gran ayuda para mi familia acceder a comida más saludable! También, hemos sido capaces de conectar con otros inmigrantes en nuestra comunidad y mis hijos han aprendido un poco sobre el campo de la agricultura en que mi marido solía trabajar.

imagen de http://www.gardenschoolfoundation.org/history

 

Horas largas de trabajo y paga exigua no son ideales, pero estoy muy agradecido por el acceso a comida saludable que mi familia tiene. Sé que muchos de mis compañeros inmigrantes no son tan afortunados.

Blog 5: la apropiación cultural de la comida (por Amanda)

Este semana en clase estamos enfocando en la apropiación cultural de la comida. Estamos explorando, como se describe en un podcast por Sporkful, “where’s the line between culinary cross pollination and cultural appropriation?” ¿En otras palabras, cómo podemos cocinar la comida de otras culturas en una manera concienzuda y respetuosa?

Rick Bayless, un cocinero anglo de Oklahoma que actualmente es el cocinero más famoso de comida mexicana en los E.e.u.u, ha recibido mucha crítica por la autenticidad de su comida. Aunque Bayless ha pasado muchos años estudiando la cocina mexicana en varios lugares en México, y también es fluente en el español, mucha gente está enojada que él es la cara de comida mexicana en los E.e.u.u. Bayless cree que muchas de estas personas que no les cae bien con él son más o menos racistas. En una entrevista con Sporkful él dice que, “there have been a number of people out there who have criticized me only because of my race…because I’m white I can’t do anything with Mexican food. You have to stop and say, ‘Wait is that just plain racism then?'”

Foto de Sporkful.com, en su articulo “Other People’s Food Pt. 1: White Chef, Mexican Food”

Un táctica principal de Bayless por recibido su fama ha sido el proceso de traducir las descripciones de platos mexicanos en sus menús. Hace las descripciones extrañas más familiar para la gente anglo. Él cree que es “translating classic Mexican food for an American audience, tweaking it to make it more accessible and familiar while still preserving the sole of it.” Sin embargo, estoy de acuerdo con profesor Krishnendu Ray, en su entrevista con Sporkful, que “all translation is a loss.” Cuando traduces inevitablemente hay algo que ha cambiado, y por eso no es posible para la cosa traducida mantener su identidad exactamente como fue originalmente. Además, por traduciendo los platos mexicanos Bayless implica que la comida y, en un sentido, la cultura mexicana es demasiado diferente para anglos conectar con y promete que es algo que anglos debe ser incómodo con. Por lo tanto se parece como los restaurantes de Bayless posiblemente son más como espacios de “voyeurismo cultural” en vez de espacios de profunda conexión cultural. Por eso, el argumento contra Bayless, al menos en mi opinión, no es que él no debe cocinar la comida mexicana sino que él necesita ser más concienzudo de la gente que representa.

Desafortunadamente, la larga historia de colonización y siglos de opresión de gente de color ha resultado hoy en una sociedad que favorece los anglos. Es mucho más fácil por un anglo recibir la atención de los medios o el apoyo de clientes de clase alta o el estado de la fama en alguno campo, incluyendo el mundo de cocinar. Como dice Ray, “white chefs like Bayless have more freedom to play with other people’s food than chefs of color do.” No es un crimen cocinar la comida de otra cultura, de hecho cocinar comida de otra cultura puede servir como una oportunidad para aprender más sobre la cultura, conectar con nuevas personas y fortalecer su empatía. Sin embargo es muy importante reconocer su privilegio, escuchar las opiniones de a la gente que está de la cultura de la comida que estás cocinando y representa a ellos en una manera respetuosa. Todo esto es especialmente crítico si eres de la etnia que históricamente ha oprimido la cultura que ahora estás beneficiando de. La actitud de Bayless implique que él no está dispuesto a escuchar los consejos de sus críticos y, en última instancia, realmente no entiende el punto de la argumento contra sí mismo.

Blog 4: Mariscos Jalisco (por Amanda)

En el medio de la tarde, en un día soleado de marzo, conduje con mi madre al bulevar Olympic para probar los tacos renombrados de Mariscos Jalisco. Según Sarah Jo Portony en su libro Food, Health and Culture in Latino Los Angeles, Mariscos Jalisco es “among the most famous loncheras operating in Los Angeles in 2016.” Fundada en 2001 por Raul Ortega, este camión de tacos encontró su éxito mundial a través del “hyperregionality” delicioso de sus tacos de camarón. En una entrevista para el artículo How America Became a Food Truck Nation para  Smithsonian.com, Ortega explica, “we do the shrimp tacos the way we did them in San Juan de los Lagos.” ¡Probé estas tacos de camarón en mi visita a la lonchera, y te digo, eran tan deliciosos como todo el mundo dice!

Cuando ordenamos en la ventana de la lonchera colorida, los trabajadores estaban muy felices de contestar nuestras preguntas y explicar los platos del menú. Mi madre y yo decidimos probar dos tacos de camarón y una tostada con ceviche de camarón con dos sodas de manzana. Nos sentamos en un pared baja concreta en frente de la lonchera mientras esperamos nuestra comida. Alguna gente comía su comida en esta pared, pero cuando recibimos nuestros platos mi madre y yo decidimos sentarnos en el pequeño comedor el cual Mariscos Jalisco alquila que queda directamente en frente de la lonchera. Al entrar al comedor vimos las paredes alrededor, anaranjadas y brillantes, mostraban marcos con artículos y fotos orgullosamente exhibiendo los éxitos de Mariscos Jalisco. Nos sentamos en una de las seis o siete mesas y empezamos a comer. El ceviche tenía una mezcla de texturas perfecta, crujiente y salada a la vez fresca y delicada. Los tacos de camarón nos sorprendieron porque no eran como tacos los cuales habíamos probado en el pasado. Eran fritos, parte cerrados casi como si fueran empanadas, pero no eran grasosos. No supimos exactamente que ingredientes tenían adentro, pero parecien tener papas y condimentos secretos, parejando deliciosamente con la salsa y el aguacate encima. A la salida estuvimos tan contentas que sentimos la importancia a decirle gracias a los cocineros. ¡Definitivamente queremos regresar con amigos!

Mi experiencia tan excelente de Mariscos Jalisco me pone triste de que mucha gente todavía tiene una idea equivocada de las loncheras. Muchas personas creen que las loncheras son antihigiénicas o promueven el crimen sin realmente visitar a las loncheras y a pesar de que, como se describe en el libro de Portony, las loncheras están reguladas con las mismas leyes de salud que los restaurantes. Las loncheras han luchado por años contra leyes injustas de la ciudad y estereotipos negativos. Es tan importante que nosotros no pasemos juicios a personas sin primero entendiendo la situación.

Blog 2: Cielito Lindo y la calle Olvera

En clase la semana pasada fuimos a la calle Olvera, parte de El Pueblo en el centro de Los Ángeles. Organizada por Christine Sterling en los años treinta, la calle Olvera es un centro de museos, tiendas, restaurantes y tenderetes latinos donde la gente puede reunirse para celebrar y preservar el patrimonio latino de Los Ángeles. Andar por la calle Olvera, pude ver muchos colores brillantes, banderas de papel y otras decoraciones latinas, murales y estatuas de importancia histórica y, por supuesto, muchas palabras en español.

Un mural en particular que vemos fue “La América Tropical” por David Alfaro Siqueiros. Pintado en 1932, “La América Tropical” muestra una representación artística de la opresión por el imperialismo de los E.e.u.u. Por su contenido polémico, el mural fue cubierto por el “white washing” menos de un año después de que fue terminado y no fue restaurado hasta años recientes. La cubierta del mural de Siqueiros demuestra una forma literal de “white washing,” pero el termino “white washing” también puede representar la dilución de culturas no estadounidenses en el E.e.u.u. Por ejemplo, aunque la calle Olvera claramente conserva y ofrece un centro de rica cultura latina en Los Ángeles, también es un centro del turismo entonces inevitablemente en este lugar hay una contradicción entre lo que es latino y lo que es estadounidense. Aún así, en mayor parte, la calle Olvera aparece muy autentica.

Al final de nuestro viaje, comimos en un tenderete se llama Cielito Lindo, que es famoso por sus taquitos (tacos pequeños, rodados y fritas). Este colorido tienda situado al final de la calle Olvera abrió sus puertas en 1934 y es un ejemplo perfecto de comida auténtica latinoamericana. La “autenticidad” en relación a la comida es difícil definir. La palabra significa “hecho de la misma manera que el original,” pero en el mundo de comida es muy complicada definir que es “lo original.” Ingredientes, influencias culturales, tecnologías de cocina, etcétera, están constantemente avanzando y adaptándose. Así es natural que los platos “auténticos” cambiar con el tiempo. Por lo tanto, creo que la autenticidad viene más directamente de la preservación de una identidad cultural y personal. Cielito Lindo demuestra esta forma de la autenticidad porque preserva las recetas, sabores y la identidad de la tienda creada por la fundadora mexicana, Aurora Guerrero, de su propia experiencia con la cocina mexicana.

En Cielito Lindo pedí el número dos, un plato de dos taquitos y un tamal con arroz, frijoles y una salsa de aguacate. Los taquitos y el tamal probado bien, pero mi parte favorita del plato era la salsa. ¡Me encanta los aguacates! Era muy cremosa y un poco dulce con un pizca de especia. Esta salsa hizo todo en el plato muy, muy delicioso. Sin duda, volvería a comer otra vez en Cielito Lindo y recomendaría toda la experiencia de la calle Olvera a mis amigos.

Blog 1: Guelaguetza (por Amanda)

Para el primer blog fui a Guelaguetza en Koreatown con Olivia. Guelaguetza es un restaurante de comida tradicional de Oaxaca, un región del sur de México, rodeado de Guerrero, Puebla, Veracruz y Chiapas. Según el sitio web de Guelaguetza, el restaurante fue fundada en 1994 por Fernado Lopez y su esposa, Maria Monterrubio, ambos inmigrantes de Oaxaca. Fernando y Maria querían compartir los mejores recetas de su familia con ingredientes oaxaqueños auténticos. Ahora, más que dos décadas después, Guelaguetza ha encontrado mucho éxito como un “embajabor de cocina oaxaqueña en Los Ángeles.”

En clase la semana pasada, hablamos con Bill Esparza, un escritor de comida mexicana, de Street Gourmet LA. Él habló un poco acerca de apropiación cultural de comida mexicana y la importancia de autenticidad, que nos leemos sobre también en la sección de “Food Culture, Food Ideology, Authenticity, Theory of Cuisine” de Three World Cuisines por Ken Albala. Esparza dice que una de las principales formas en que un cliente puede saber si la comida de un restaurante es auténtica es el detalle de los elementos del menú (como la especificación de platos regionales) y el conocimiento o entusiasmo de los trabajadores sobre la comida. Autenticidad de esta manera no significa que se prepara la comida de una manera exacta o histórica, sino que se crea con una comprensión fuerte de los ingredientes y las tradiciones culturales de su origen.

En Guelaguetza, el menú claramente muestra que su comida se hace con conocimiento y consideración de la cultura y historia de los alimentos ricos de Oaxaca. Tiene muchas opciones tradicionales detalladas a Oaxaca como tlayudas (un tipo de pan plano, como una pizza, con carnes, verduras y/o queso tradicional de Oaxaca), Moles, Chilles Rellenos, Enchiladas, y mucho más. También, Guelaguetza tiene muchos elementos además de la comida, como fotos de bailarines oaxaqueños en las paredes, una tienda por la entrada de cositas, ropa y condimentos de Oaxaca y decoración en general de Oaxaca, que muestra su clara representación auténtica de Oaxaca.

Para nuestra cena, Olivia y yo nos sentamos en el centro del restaurante. Primero, nos trajimos totopos con mole coloradito, una sala picante y poca granulada creado con ancho chile y guajillo chile, y ordenamos bebidos, una margarita de frambuesas para mí, y un aperitivo de “Chalupas.” Las chalupas, tortillas fritas con verduras y guacamole, eran tan deliciosos. La textura crujiente de la tortilla acompañada muy bien con las verduras terrosas y guacamole cremoso. Para mi entrada ordenó las “Enchiladas Campesinas,” que se describen en el menú como “enchiladas de mole rojo rellenas de pollo y preparadas con tortillas hechas a mano.” ¡El mole rojo fue increíble! Esperaba que sería picante pero era dulce, rico y lleno de sabor. Para el postre (porque teníamos que pedir un postre por supuesto) probamos un plato de variedad que incluía flan, plátanos fritos, fresas con crema y nicuatole – un postre hecho de maíz y azúcar que es tradicional en Oaxaca. Comimos este plato delicioso con una bebida se llama “Champurrado,” hecho de atole blanco y chocolate oaxaqueño que me recordó de una versión más gruesa, menos dulce de “hot chocolate” en los E.e.u.u.

En total, me encantó la comida y la experiencia de Guelaguetza y sin duda recomendaría este restaurante.