Talia Aranda – Chichén Itzá: ¿Las ruinas Mayas o el mejor restaurante de Yucatán en Los Ángeles?

En México, Chichén Itzá fue una gran ciudad construida por los mayas; pero en Los Ángeles, es un restaurante con deliciosos platos de Yucatán. En 2001, la familia Centina abrió las puertas de Chichén Itzá, con la esperanza de darle a los ciudadanos de Los Ángeles una muestra de la cultura yucateca. Hoy, Gilberto Jr y su esposa dirigen la tienda, pero ofrecen la misma comida de Yucatán casi 20 años después. Es un pequeño restaurante con una gran reputación, especialmente después de ser revisado por GQ Magazine, Los Angeles Times, Travel and Leisure, People en español, Hispanic Magazine, LA Weekly, La Opinion & Condé Nast Traveler. Se encuentra a pocas cuadras de USC y del Coliseum Memorial en Los Ángeles en el Mercado de Paloma, que es una antigua fábrica convertida en un espacio de reunión comunitaria y un salón de comidas.

En este pequeño rincón de Yucatán, usted puede probar platos tradicionales de un lugar culinaria con comida muy rica, incluida una mezcla de recetas mayas, españolas y libanesas. Ofrecen una amplia variedad de aperitivos, sopas, sándwiches, platos principales, tacos y postres. Sin embargo, sus más populares son los Cochinita Pibil, Tamales y Panuchos.

Después de cuatro años en USC y de ayudar a muchos eventos a atender su comida, todavía nunca he comido en Chichén Itzá. Sin embargo, este domingo finalmente, fui al restaurante. Cuando usted llega, hace tu pedido, recibe un número y luego elige una de las mesas en el Mercado. Cuando usted pide, hay tantas botellas de salsa picante, se llama habanero, y es difícil concentrarse en el menú. La mujer con la que pedí mi comida era mexicana estadounidense, y hablaba con inglés perfecto, pero había perfeccionado su acento español para decir las palabras del menú. Pedí cochinita de pibil y los tacos de chicharrón, algunos de sus platos más populares. En total, fueron 21 dólares, pero no estoy seguro de que vuelva antes de graduarme, así que decidí probar todo lo que quería. Desafortunadamente, no puedo probar todo allí porque soy muy alérgico a las cebollas.

A las 6 de la tarde, me senté con un número 1 en mi mesa, esperando pacientemente mi comida. Lentamente, comencé a darme cuenta de que estaba tocando una de mis canciones favoritas, los dulces sonidos de Oye Como Va. Moví mis caderas un poco en mi asiento mientras miraba a mi alrededor.

En el mercado de Paloma, hay colores vibrantes en cada pared que representan los fuertes lazos latinos. Hay ropa de mesa en algunas mesas, mientras que otras son solo de madera, y las más bonitas tienen hermosos diseños de cerámica o mosaico. Algunas mesas son para dos personas, la mayoría son para cuatro y pocas son mesas comunales. La mayoría de las personas eran latinas en el restaurante, pero solo la mitad de ellas hablaba español. Fue interesante escuchar en un mercado mayormente latino que la mayoría de los grupos hablaban en inglés.

Después de esperar mi comida, un hombre trae una botella de salsa de habanero. Esta salsa no tiene tapa, porque el restaurante no quiere que nadie robe la botella. Este es un indicador del área circundante, que tiene mucha pobreza. La botella de salsa picante cuesta solo 6 dólares, pero la mayoría de las personas que viven en el área, que no son estudiantes de USC, no pueden pagar eso para una botella de salsa. 

Finalmente, mi nuevo amigo, el camarero que solo hablaba español, trajo mi comida para acompañar mi salsa picante. Primero, probé uno de los dos tacos de chicharrón.  Los tacos parecían pedacitos de tocino y aguacate en una tortilla de maíz. Cuando tomé un poco, me recordó las cortezas de cerdo que comí con mi abuelo. Sentí como tenía 6 años otra vez, cantando canciones en español a pesar de que no sabía una palabra de español.

Luego, probé el plato más popular de Chichén Itzá, Cochinita de Pibil. Llegó en un tazón, con una hoja de plátano en el fondo y carne de cerdo marinada en achiote y naranja agria servida con cebolla en escabeche. Tuve que pedir esto sin las cebollas en escabeche, pero la comida seguía siendo increíble. Pude saborear la naranja muy fácilmente. También, había un lado de arroz y frijoles. Sin embargo, no había frijoles refritos como la mayoría de los estadounidenses están acostumbrados a ver en los platos Mexicanos. Al lado, solo había frijoles negros y arroz blanco. Además, había un lado de tortillas de maíz súper calientes. La carne era un poco grasosa para mí, pero entiendo por qué era uno de sus platos más populares. Con el fuerte sabor a naranja y carne tierna, estaba delicioso. En conclusión, estaba muy impresionada con Chichén Itzá, y me sorprendí que nunca he comido allí antes. Nadie me había obligado a ir, pero ahora, tengo la obligación de ir a Chichén Itzá todos los días porque era muy bueno.

4 respuestas a “Talia Aranda – Chichén Itzá: ¿Las ruinas Mayas o el mejor restaurante de Yucatán en Los Ángeles?

  1. jennammazza

    Talia,
    Me encanta que incluyó los recuerdos asociados con ciertos alimentos. También me gusta la observación del área circundante. Es importante se da cuenta cosas como este, y estoy seguro que otros clientes no se dan cuenta la importancia de la falta de botellas de salsa. Después de su descripción, ¡quiero visitar y probar la comida yucateca!

  2. leahraquel1013

    Pienso que la historia sobre el restaurante y sus dueños actuales es interesante y me dice más sobre la comida y la motivación detrás del restaurante. También, no me di cuenta que Chichén Itzá es tan popular como dices! Es muy impresionante que ha recibido tan atención. Ahora quiero ir a probarlo por mí mismo.

  3. Sarah Portnoy

    Talia,
    Descripción excelente del lugar, quienes estaban comiendo allí, tus impresiones de los precios, etc. y hasta recuerdos de tu infancia.
    Hiciste un trabajo excelente de describir la comida yucateca, pero sin incorporar ideas de las lecturas–conceptos como autenticidad que aplicaste tan bien en tu presentación (ve instrucciones para los blogs en el sílabo)

    OJO:
    lugar culinaria–O
    atender–false cognate–asistir
    Sentí como tenía 6 años otra vez (como si tuviera–as I were)

  4. Mari

    Hola Talia,
    Me encanto tu comentario en tu blog donde te diste cuenta que tocaban una de tus canciones favoritas y bailaste en tu asiento. Estoy curiosa, ¿se puede bailar dentro del restaurante? Tu descripción de cada momento me hizo sentir que estaba allí contigo comiendo. Me gustó mucho que compartiste un recuerdo de cuando tenías 6 años que comías cortezas con tu abuelo. Me acorde de unas de nuestras primeras clases donde hablamos de como abecés ciertas comidas nos recuerda de en momento o una persona especial de nuestras vidas. Tal vez por eso la comida es tan especial porque a través de la comida y con buena música recordamos nuestros seres queridos. También, es interesante como sirven los frijoles negros y arroz separados de la carne. Es lo opuesto al estilo tradicional mexicano donde se sirve todo junto. Me encanto tu blog porque fue un poco nostálgico y chistoso. ¡Nunca he visitado este restaurante, tendré que ir pronto!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s