Turismo Culinario en Tulum (Noma) y Madrid + Reflexión del Semestre

por Natalie Redington

Turismo Culinario

Basado en la discusión en clase, pienso que el turismo culinario es algo positivo, porque produce más razones para personas de visitar un lugar que quizás no tenía ganas de visitar. Por la comida, la gente visitan lugares diferentes y se pueden conocer mejor el mundo; la falta de hacer eso es un problema que existe y que cree mentes cerradas.

Para mí, la comida puede actuar como una forma de enseñar sobre una cultura diferente. Por ejemplo, cuando era muy joven en la escuela segundaria, estaba en la coche con una madre de una amiga que no me gustaba mucho. Estaban hablando de cómo mi “amiga” iba a estudiar en Salamanca para el verano, y su madre dijo que tenía miedo del hecho que su hija iba a estar con una familia anfitriona, particularmente relacionada a la comida. La madre dijo (palabra por palabra, me lo recuerdo muy bien) que, “The food they eat in Spain is just weird.” Era muy afortunada en mi vida de conocer otras culturas y comidas muy temprano, pero en este caso, me sentía primera sorprendida y después sentía triste para la madre y mi amiga, ¿porque como se lo podría decir eso sobre la cultura de otros? Y esto es una razón porque el turismo culinario es importante.

En relación al sujeto de Noma México, hay pros y contras. Primero, para dar el contexto a la historia, René Redzepi es un chef danés, que no tiene ninguna relación con la comida mexicana, aparte de venir a Tulum y conocerla para un periodo breve. No es su primero pop up tampoco – según un artículo en Eater.com, también hizo uno en Tokyo, otro en Sydney y otro en Londres. Pero en mi opinión, es diferente aquí en Tulum dónde, según el artículo del NYT, “the average income is in the bottom third [of the country, and] about half of [Quintana Roo’s] residents live in moderate to extreme poverty.” En un lado, un “pop up,” particularmente en Tulum, que es un poco más remoto que los otros lugares de los “pop ups” antes, recibe mucha gente, gracias a este turismo culinario; las personas no solo han pagados para la comida en Noma, pero también “for flights to the Yucatán, a car rental or taxi to Tulum, and at least one night in a hotel” (NYT). Mi suposición también es que la gente que viene a Tulum, si pueden permitirse a comer a Noma para $350 a cada persona, también tiene el dinero para quedarse más de un día en Tulum, y probablemente lo harían un viaje más largo, y todo esto contribuye a la economía de Tulum. Lo que añade también este influjo a Tulum es la exploración y comprensión de la comida/cultura nativa, que incluye no solo la cultura moderna de México, pero también una cultura anciana de la gente maya y la cultura específica del Yucatán que desarrollaba solo por los siglos, causado por mucho aislamiento y la separación del bosque.

El turismo culinario puede ser una buena cosa, particularmente si la gente que viene apoya los negocios locales. Y yo pienso que generalmente el turismo culinario es una cosa positiva, particularmente en mis experiencias (que voy a discutir más tarde), pero pienso que esta idea de un “pop up” como Noma presenta muchos problemas. Primero, representa la idea de la apropiación culinaria como hemos discutido hace unas semanas. Redzepi viene a un lugar como Tulum, toma la comida local, lo re-hace en una manera “mejor” (o lo que él piensa que es mejor) y se despide después de algunas semanas. Redzepi dijo a CN Traveler que, “We cannot cook as well as the people here who have been doing it forever, but we will be inspired from it” (Eater.com). El problema que existe aquí es que Redzepi toma la cultura/tradición culinaria de la gente local y lo re-vende para un precio muy alto, mientras que las personas que viven acerca, que cocinan las mismas cosas, no se pueden permitirse a comprar su próxima comida porque no tienen bastante dinero. Pero si “Noma” es la cosa que comienza el gran influjo turístico a Tulum, que apoyará los negocios para los años que vienen, a la larga, quizás ha tenido un buen efecto.

Yo era una turista culinaria en España unas veces. Primero, cuando era en Sevilla con mi familia hace muchos años, fuimos al museo de Jamón Ibérico porque a mi padre le encanta el jamón español, y además tiene una obsesión con la comida española. Aprendí en el museo sobre como los cerdos comen solo bellotas para crear un sabor muy rico y único en la carne. Ahora, cada año mi padre compra una pierna de jamón ibérico y toda mi familia disfruta de comerla.

Después, regresé a Madrid hace dos veranos para hacer prácticas en un negocio de noticias, y sabía que la comida iba a ser una gran parte de mi experiencia. No podía esperar a comer jamón, croquetas, pan con tomate, y más. Mi amiga había sido a Madrid el verano antes, y me dijo que conocía los mejores lugares para comer. Fui a restaurantes como Bar Tomate, Ten con Ten y otros. Estaba discutiendo la comida española a mi trabajo, y mi jefa dijo que todos los lugares donde fui eran “postureos,” que significa como lugares para “posers.” Me sorprendí, solo porque pensé que mi amiga era experta de la ciudad. Este día al trabajo, mi jefa tomó todo el equipo a tomar una copa en un restaurante “auténtico,” donde probé la “ensaladilla” para la primera vez. Es un plato que normalmente se hace en la casa, y no lo había visto mucho antes en las cartas diferentes de los restaurantes en que comí en Madrid. Pero fue interesante de descubrir algo nuevo, y además de pegar onda con mis compañeros de trabajo en el negocio de noticias. Comer juntos es más que solo la comida; es la conversación que tiene, es la esfuerza de estar juntos y las memorias que crean mientras comiendo comida deliciosa.

Esta excursión en particular a probar ensaladilla también fue significante porque me hice amigos con el otro joven que hacía prácticas también, Javier, y él me mostró toda la comida de Madrid. Cada día después del trabajo, fuimos juntos a almorzar. Me mostró toda la comida que no era “posturea” pero lo que comían los verdaderos madrileños. Probé croquetas de rabo de buey, el pulpo, huevos horneados, y más. Fue muy especial para mí de tener un guía personal y además, un amigo con quién podía conocer mejor cada día por almuerzos o cenas: mientras comiendo había un gran intercambio de cultura, lenguaje, jerga, chistes y más. Mi tiempo allí fue muy influido por la comida, o por tiempo que pasé comiendo con otros. Finalmente, como he dicho en clase, la comida y el acto de sentarse juntos para comer es un gran parte no solo de las vacaciones pero de la vida entera. Muchas de las memorias cariñosas que tengo de vacaciones de familia son de cuando estábamos comiendo buena comida (entre otros).

Reflexión del semestre

¡Me gustaba mucho mi tiempo en esta clase! Probé mucha comida diferente y quizás nunca iba a tener la oportunidad de descubrir todo sin esta clase. También aprendí mucho sobre los vendedores ambulantes, la cultura que muchas personas encuentran cuando vienen aquí en Los Ángeles, y también como estos problemas afectas nuestra comunidad hoy, como se lo puede ver en la ciudad de Boyle Heights y todos sus problemas con la gentrificación. Algo importante que también aprendí es que los regiones diferentes de México verdaderamente tienen tipos de comida totalmente diferentes. Lo sabía antes, pero no tan profundamente que lo se ahora. Lo que comen en Oaxaca es diferente que en Michoacán, o en la región Jalisco. Ahora me inspiré, y quiero hacer un tour de comida en México – ¡turismo culinario!

Esta clase me hizo explorar, que me gustaba. Para mí, Boyle Heights siempre parecía muy lejos, pero cuando fui a Tacos y Birria La Única para uno de los blogs, me sorprendí mucho de descubrir que verdaderamente era solo dos minutos más por coche del “Arts District” donde voy frecuentemente. Fue muy divertido también de hacer la presentación juntos con Josh y Arianna; fuimos a Mex Perú Gipsy en Downtown LA (otra vez, en un lugar desconocido para mí) para probar comida y hacer entrevistas con los dueños. ¡Fue muy especial y algo que nunca haría para otra clase de español!

Pienso que mi memoria favorita fue cuando probamos Mariscos Jalisco, y también fue mi comida favorita de todo el semestre. El taco de camarones con aguacate y la salsa especial era, quizás, el mejor taco que he comido en mi vida – y como soy nativa a LA, he comido muchos tacos en mi vida. También fue interesante descubrir Guerrilla Tacos (aunque fui antes de cuando fuimos con la clase) y de probar este taco de camote y los sabores que jugaban juntos para crear algo sorprendido. Me gustaba como Wes Ávila explicó su historia única y también como tenía mucho orgullo en lo que hacía en su vida. Me gustaba la idea de la fusión de su herencia mexicana con su entrenamiento formal bajo chefs como Alain Ducasse. Y la cena final que hicimos ayer, ¡me encantó! Fue muy interesante de aprender de chefs como Lorena Garcia & Jaime.

Y lo que me encantaba el mejor de esta clase era la mezcla del español y también el periodismo, porque quiero ser periodista después de mi programa de Master’s en Annenberg el año próximo. Me gustaba entender las historias de Javier Cabral, de Lucas Peterson y también de Merced y otros. Para mí, esta clase fue la mezcla perfecta de todas mis cosas favoritas: la lengua español, la comida y el periodismo. ¡Muchas gracias para un semestre increíble!

4 respuestas a “Turismo Culinario en Tulum (Noma) y Madrid + Reflexión del Semestre

  1. Carlin Pappas

    Natalie, me gustó cómo hablaste de tus extensos viajes por España y cómo la comida jugó un papel en tu experiencia allí. Me gusta mucho el restaurante de Bar Tomate en Madrid. ¡Qué rico! ¡Me divertí estando en clase contigo, chica!

  2. ariannaproul

    Hola Natalie,
    Estoy de acuerdo que comida puede enseñar tanto sobre culturas diferentes de nosotras. Desafortunadamente, muchas personas tienen mentes cerrados, especialmente a comida nueva. Pero, la comida es una manera buena para introducir culturas diferentes a personas que no ha experimentado mucho, porque la comida es universal. Estoy de acuerdo que el turismo culinario tiene el riesgo de la apropiación cultural. Especialmente con comida “elevado” como Noma. Pero, también me gusta cómo la comida tiene el poder para unirse a personas de diferentes culturas.

  3. Sarah Portnoy

    Natalie,
    Buenas observaciones sobre el turismo culinario y gracias por haber compartido tus propias experiencias en España donde hay tanta riqueza culinaria.
    Me alegro de que hayas disfrutado de las excursiones a Mariscos Jalisco y Guerrilla Tacos.
    Espero verte el próximo año durante tu maestría en Annenberg. Felicidades!
    OJO:
    Mi amiga había sido (IDO)

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