El problema de la Inseguridad Alimentaria en Los Ángeles (por Alexandra Demetriou)

Comer es uno de los procesos más importantes para mantenerse vivo, por lo que lógicamente parecería algo que todas las personas deberían poder hacer. Sin embargo, los datos de un estudio de 2017 del Departamento de Salud Pública de Los Ángeles mostraron que el Condado de Los Ángeles tiene más ciudadanos considerados “inseguros de alimentos” que en cualquier otro lugar en los Estados Unidos. La inseguridad alimentaria afecta desproporcionadamente a los vecindarios de bajos ingresos y, para empeorar las cosas, como escribe Sarah Portnoy en su libro Food, Health and Culture in Latino Los Angeles, “a menudo los alimentos saludables en los vecindarios de bajos ingresos son más caros que en las tiendas ubicadas en los barrios más ricos.” Esta es una triste disparidad que afecta a la ciudad de Los Ángeles, y se trata de algo más que alimentos: la inseguridad alimentaria es a menudo un problema más grave para las comunidades minoritarias y, por lo tanto, puede considerarse un síntoma de racismo estructural. Lamentablemente, la inseguridad alimentaria, los bajos ingresos y el estado de minoría coinciden y refuerzan el racismo estructural, por lo que es difícil resolver un problema sin abordar las otras preocupaciones relacionadas.

Por ejemplo, considere a la familia González entrevistada en la película Food, Inc. Son una familia hispana de bajos ingresos, y es difícil para ellos comprar medicamentos para el Sr. González y comprar alimentos saludables. Su inseguridad alimentaria es el resultado de sus bajos ingresos, lo que probablemente esté relacionado con su estatus de minoría. En el artículo “Líderes de color debaten sobre el racismo estructural y el privilegio blanco en el sistema alimentario,” Erika Allen explica, “El aumento económico y la inversión en agricultura urbana y sostenible sin la facilitación del trabajo antirracista a nivel académico…es una desconexión real.” Para abordar adecuadamente los problemas de la justicia alimentaria, debemos seguir siendo conscientes de los problemas raciales y socioeconómicos que van mano a mano con la falta de acceso a los alimentos sanos.

Creo que el racismo estructural ciertamente existe en muchos sistemas de la sociedad como resultado de prácticas y prejuicios históricamente arraigados, aunque estamos progresando para desmantelarlo lentamente. En el campus de USC, personalmente no he observado el racismo en acción, pero he escuchado historias de amigos, lo que demuestra que aunque estamos progresando, queda mucho más para hacer. La nueva iniciativa de USC, Virtual Food Pantry, es un paso en la dirección correcta para aliviar las preocupaciones de los estudiantes sobre la seguridad alimentaria para que puedan enfocarse en la escuela sin la molesta preocupación de si podrán pagar su próxima comida o no. Aunque esta iniciativa todavía está en sus primeras etapas, es un testimonio del hecho de que la administración de USC se ha dado cuenta de que la inseguridad alimentaria es un problema en nuestro campus, y la universidad está activamente involucrado en implementando soluciones para este problema.

Imaginemos que soy residente de South L.A. y necesito comprar comida para mi familia y yo. Tengo opciones muy limitadas para comprar alimentos saludables cerca de mi casa. Hay un Ralph’s en Adams and Hoover, que está un poco fuera de mi presupuesto para ciertos artículos, pero al final del día, uno de los pocos lugares donde puedo comprar productos frescos. El nuevo University Village reemplazó el mercado que muchos miembros de nuestra comunidad solían visitar para comprar ingredientes baratos para preparar comidas hispanas clásicas; ahora es más difícil encontrar alimentos saludables a un precio barato. Sin embargo, hay muchas opciones de comida rápida: solo un tramo corto de Figueroa tiene un Fatburger, un Carl’s Jr., un McDonald’s y un Five Guys, junto con una variedad de otras comidas rápidas como Popeye’s o Panda Express. Hay algunos otros lugares para obtener alimentos frescos, como el Exposition Fish & Poultry Market, el Young’s Market y el Central Avenue Farmer’s Market, pero estos están un poco más lejos que las comidas rápidas disponibles. Afortunadamente, CSU tiene un puesto de productos agrícolas los jueves por la tarde en el campus de la USC, que ha sido útil para obtener frutas y verduras baratas y accesibles. Es muy difícil encontrar alimentos frescos a precios asequibles, por lo que siempre es tentador ir a un restaurante de comida rápida y obtener comidas que son más baratas y ya están cocinadas.

Tal vez mi forma favorita de obtener vegetales para mi familia es cultivarlos nosotros mismos, en nuestro jardín comunitario local. Este jardín se encuentra a poca distancia de mi casa, y podemos cultivar las hierbas y verduras que necesitamos para preparar la comida latina. Es mucho más barato que comprar productos caros del mercado, y la jardinería es una actividad divertida que mi familia puede hacer juntos. Es maravilloso que la comunidad tome medidas para ayudar a que todas las familias tengan acceso a los alimentos saludables que necesitan y merecen comer.

 

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2 respuestas a “El problema de la Inseguridad Alimentaria en Los Ángeles (por Alexandra Demetriou)

  1. courtneyfassett

    ¡Mi manera favorita de conseguir verduras es cultivarlos también! Amo cultivar un huerto. También, tiene razón… aunque pueda parecer que hay muchas opciones de conseguir productos frescos alrededor de USC. Es muy difícil una vez que explique el coste de viajes y tiempo.

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